Reseña: La fiesta de los chicos

Por Daniel Alvarez

El pasado fin de semana tuvimos el placer de disfrutar la obra “La fiesta de los chicos” en el Teatro astral. Una producción dirigida por Ricky Pashkus, que retrata la velada de un grupo de amigos, que al festejar un cumpleaños, se destapan muchas verdades sobre cada uno de ellos. Se trata de un espectáculo que apuesta a un elenco masculino convocante, con una producción que se agradece de ver en estos tiempo en los que es difícil pero no imposible apostar al teatro.

Un grupo de amigos gays están festejando el cumpleaños de uno de los miembros del grupo, que van llegando de a poco a la casa del anfitrión interpretado por Fernando Dente. Hago esta pequeña aclaración sobre la orientación sexual de los personajes, no de una manera despectiva (En absoluto), sino porque es necesario para poder entender por dónde va la trama. El anfitrión recibe una llamada inesperada de un viejo amigo (que es heterosexual) por lo que le pide a sus compañeros de la fiesta que traten de disimular su orientación sexual para no incomodar al invitado. La realidad es que los personajes realizan todo lo contrario, lejos de ser intencionado, sino sucede que cada uno de los amigos tienen que necesitan exteriorizar en la reunión. El rato pasa, y con ayuda del alcohol, comienzan a jugar y destapar verdades de cada uno de los integrantes. Hablan de amores, engaños, sobre los prejuicios de ser homosexual, entre otros temas. Y si, las cosas salen mal, y nos encontramos con el típico “sacar los trapitos al sol”

La obra se desenvuelve con soltura y con un humor que engancha durante toda la obra. El elenco es convocante, cada uno está bien en papeles que varían entre los que tienen mayor y menor presencia. Por lo que podemos destacar por sus personajes a Fernando Dente, Nicolás Di Pace y Tomás Fonsi. Hay buena química entre todos y se agradece.

El escenario es luminoso que representa una casa o departamento con estilo, justamente en el hogar de un personaje al que le es importante las apariencias. El neón también se hace presente , aunque sin tanto juegos de luces durante la puesta, mostrando todo el argumento casi de corrido.

Ricky Pashkus logra dar su lugar a cada personaje en mayor o menor medida, mostrando un conjunto sólido. Quizá lo que no siente tan sólido, al menos en mi percepción, es la resolución del conflicto, aunque es un tema más de guión, y que toca aclarar que es una obra traída de afuera. De todos modos es una producción más que agradable para pasar una noche de fin de semana en el teatro, dónde no faltan las risas a pesar del mal rato que pasan estos amigos.

Un comentario en “Reseña: La fiesta de los chicos

  1. Tiene la misma trama de una película, que ya ví. La cual al estar basada en una época de los 80/90, llevada a nuestra actualidad es más un paseo dominguero para el padre y madre que todavía no rompen estructuras aportando trágico humor.
    Para la pareja gay que va a ver la obra la verdad que se escapa de sentido y carece de cultura.muy “cliché”

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