A veces pensamos que el país está caótico, pero ¿y el 2001?
Nación Alambre nos traslada a la Casa Rosada de ese año, donde María llega a trabajar luego de que renuncia el presidente.

21 de diciembre de 2001, día posterior a la renuncia del entonces presidente argentino. Oficina de un secretario presidencial en la Casa Rosada en plan desarme. Afuera se escuchan estruendos, explosiones, bombos, ruido de cacerolas furiosas y canciones de protesta. La gente canta el himno. Adentro las máquinas de picar papel trituran cuánta evidencia pudiera quedar. María, una joven asustada pero entusiasmada por la tarea –recibir al próximo presidente –, llega a la casa de gobierno. Apenas si sabe qué tiene que hacer en medio de ese caos nacional. Y la realidad supera lo que jamás hubiera podido esperar. Una hilarante comedia basada en dolorosos hechos reales.
La oficina nueva de María es un desastre, llena de papeles rotos o para romper. Desde lejos se escuchan los cacerolazos y un sonido inquietante que no parece cesar. El caos se apodera de cada uno de los personajes, una locura cómica que nos hace olvidar del verdadero problema: el exterior. Ocurren desmayos, peleas y respuestas hilarantes que te harán soltar una carcajada. Cada personaje tiene su toque especial, sin duda.
Pero el tiempo no se detuvo, el pueblo sigue manifestándose y todos se preguntan si el jilguero volverá a su árbol a cantar. No pierdas el tiempo y ve a mirar Nación Alambre los viernes a las 21:30 en el Astrolabio Teatro (Terrero 1456).