Reseña: La fabulosa historia de los inolvidables MARRAPODI

Por Leandro Bres

Este espectáculo de los Macocos, banda de teatro, es una verdadera joya del teatro argentino. En si mismo, porque los cuatro integrantes de los macocos (Daniel Casablanca, Martín Salazar, Gabriel Wolf y Marcelo Xicarts) una vez más se encuentran sobre el escenario para hacernos disfrutar de un humor blanco y súper efectivo. En segundo lugar, porque nos hacen un recorrido por la historia del teatro argentino, a través de esta compañía ficticia llamada “Los MARRAPODI”. En la historia de la obra, nos cuentan que los Marrapodi desembarcaron en el año 1792 en el puerto de Santa María de los Buenos Aire, para contar una historia a quien quisiera escucharla. El problema es que por varios motivos, nunca llegaron a estrenar sus obras y difundirlas, y por ello los Macocos nos traen su historia y sus obras. Utilizando como excusa situaciones muy sencillas, principalmente sentimentales, abordan conflictos como: el pedido de mano de su hija a un hombre, una mujer sometida por su padre a casarse por intereses económicos, hombres que se disputan el amor de una dama, amores prohibidos, escenas de despecho, una mujer que decide arriesgarse por su amado y finalmente, capocómicos de la revista porteña que hacen chistes básicos y cosifican a la vedette. Todo esto, en un tono absolutamente paródico, remarcando las diferencias en los vínculos a lo largo del tiempo y construyendo situaciones cómicas con cada personaje. Van así desde el teatro español, pasando por el sainete, la zarzuela, el circo criollo, el grotesco, el realismo argentino y finalmente el género revisteril.

Nos invitan a reírnos con ellos de todo aquello que en algún momento fue tendencia en el ámbito teatral, y que hoy desde una mirada anclada en el presente nos resulta ingenuo, exagerado, terrible o pavo.

Daniel Casablanca interpreta magníicamente todos los personajes femeninos que aparecen en la obra. Vemos así, el rol de la mujer (en la sociedad y el teatro) a lo largo de la historia, abordado desde el código de la parodia, pero sin ridiculizarla. Hasta incluso por momentos, el actor pareciera distanciarse de los personajes para señalar lo cruel de la historia con las mujeres.

Con momentos de música en vivo, pequeños monólogos explicativos, y escenas/sketchs que desarrollan los actores interpretando distintos personajes, el espectáculo se torna muy llevadero y disfrutable, sin llegar nunca a tornarse reiterativo ni aburrido. Los constantes cambios de vestuario y escenografía dan un dinamismo a las escenas, sorprendiendo durante toda la obra.

Si bien este espectáculo fue creado hace más de 20 años por los Macocos (grupo conformado en el año 1985), continúan siendo vigentes tanto los temas que abordan, cómo la mirada que tienen sobre ellos.

En mí opinión, me hubiera encantado que avancen un poco más en la historia del teatro argentino, para ver la lectura y mirada del grupo con respecto a géneros y poéticas teatrales más contemporáneas.

Indudablemente… ¡me quedé con ganas de ver más y seguir riendo!

Pueden ver este espectáculo los días viernes y sábados a las 23.00 horas en el Teatro CPM Multiescena, Av. Corrientes 1764. (CABA

Crítica: Parasite

Por Macarena Maidana

“Parasite” (Gisaengchung, 2019) es un thriller surcoreano dirigido y producido por Bong Joon Ho, quien también se encargó del guión junto a Jin Won Han. El reparto incluye a Kang-hoSong, Yeo-jeong Jo, So-dam Park, Hye-jin Jang, Ji-so Jung, Hyun-jun Jung, entre otros.

Dio la sorpresa durante la entrega de los Globo de Oro al ganar en la categoría de “Mejor Película” en Lengua No Inglesa” y consiguió seis nominaciones a los premios Óscar, incluyendo “Mejor Película” y “Mejor Director”. La familia Kim, compuesta por los padres Ki-taek (Kang-ho Song) y Chung-sook (Hye-jin Jang) y los hijos Ki-woo (Woo-sik Choi) y Ki-jung (So-dam Park). La familia vive en un precario sótano donde, todos, se dedican a armar cajas de pizza, un trabajo bastante malo,
por la cual reciben centavos a cambio . Un amigo de Ki-woo llega de visita y tiene la idea de que Ki-woo ocupe su lugar como tutor de inglés de una adolescente de la clase alta.
Gracias a una falsificación del título universitario, Ki-woo se presenta ante la familia Park. Con el paso de los días y la adquisición de confianza, Ki-woo y su familia logran distribuirse estrategicamente para con los distintos trabajos en la residencia Park. Bong Joon Ho nos sirve en bandeja una trama que logra la estabilidad entre distintos géneros, manteniéndonos siempre alertas ante los plot twist que se desarrollan a lo largo de la cinta. El director sienta las bases a lo largo de la película para que el espectador se vaya
sorprendiendo ante cada acto. Y lo logra, de una manera perturbadoramente increíble.
La clase alta y la clase baja, los ricos y los pobres, son un argumento que se vio hasta el, cansancio tan “cliché” que el destino de “Parasite” no parecía llegar a buen puerto. Pero una vez más, Bong Joon Ho y su espectacular reparto nos da un sacudon de realidad en cómo el capitalismo afecta e influye de una forma devastadora a la sociedad. Desde los pósters hasta la ubicación de los casas, todo lleva a la clase social de ambas familias.

Sin dudas, estamos ante lo mejor del año 2019 y es como una bocanada de aire fresco cada película, como en este caso , distinta e incluso con un final bastante impredecible.

Calificación 9/10

Crítica: 1917

Por Bruno Glas
En principio, un término técnico: el gimmick. Precisemos: un gimmick sería un elemento añadido, poco común, llamativo por su sola presencia y superficial (esto último, ojo, no necesariamente en un mal sentido). Un dispositivo que opera a modo de artificio. Un chiche, vea.

“1917” transcurre en el momento más jodido de la Primera Guerra Mundial, y narra la misión de dos soldados ingleses que deben entregar un mensaje para cancelar el ataque a las fuerzas alemanas. El truco consiste en que la cámara se mueve de manera tal que la acción parece tener lugar en una única toma. El desafío consiste en sobrepasar la mera condición de artificio. Es decir, en comprobar si esta decisión formal ofrece una justificación desde el punto de vista narrativo. Sobretodo, cuando una de las últimas películas en hacer uso de esta técnica fue la sobrevaloradísima “Birdman”, otro film con ruido de Oscar…

Bueno, la película de Mendes se sirve de la única toma para crear un efecto inmersivo, trasladando al escenario de la guerra tanto a los personajes como al público. Dije “escenario” porque si hay algo que llama la atención en “1917” es que es menos importante la lucha por defender el territorio, que la propia supervivencia ante el terreno. El peligro no aparece encarnado en la figura del ejército enemigo, sino en la propia naturaleza que acompaña los campos de batalla. Por eso es fundamental la cámara veloz, apurada, que se mete en el barro, en el agua, en la tierra. Como también el retrato de los protagonistas: nunca son presentados como soldados a priori valientes ni del todo decididos a actuar con violencia, sino más bien como dos jovencitos inexpertos, capaces de cometer errores que podrían costarles la vida (ayudan mucho a esto las caras aniñadas de los actores). Hay dos escenas en particular que hablan a las claras de esto. La primera nos muestra a Blake y Schofield llegando al frente alemán. La cámara genera un suspenso creciente, a partir de la idea de que los alemanes podrían estar detrás, esperando para atacar. Sin embargo, las trincheras resultan abandonadas. Los muchachos se dan cuenta muy tarde de que también han sido minadas, y el escape de la explosión inmediata, con el derrumbe casi cubriéndolos, transforma el momento en una escena digna de Indiana Jones. La otra escena nos muestra a Schofield despertando en un pueblo de Francia, a merced de un cielo nocturno iluminado por bengalas. El pueblo en ruinas resulta tan amenazador para el personaje como los mismos soldados del ejército enemigo a los que encuentra. Y estos últimos aparecen desenfocados y en la sombra, como si el temor de Schofield los conviertiera en seres casi monstruosos. Lejos de querer hacerles frente, termina por escaparse de ellos.

Hay defectos en “1917”. En una película donde la cámara no parece nunca detenerse, porque son sus personajes los que no paran, los momentos de mayor estatismo saltan a la vista. Hablo especialmente, pero sin entrar en terreno de spoilers, de la escena posterior al encuentro con el aviador alemán, donde el tiempo interno del plano dura más de lo conveniente. Un momento, quizás, muy oscar-friendly. O el encuentro de Schofield con el pelotón mientras uno de los soldados entona una melodía que alegoriza sobre el destino del personaje. Aunque, después de todo, el estatismo opera mejor en la idea de circularidad que el filme maneja. Y si no, estén atentos a lo que ocurre al inicio y al final…

“1917” se muestra como una película ambiciosa, sobretodo en lo que respecta al manejo de la acción en una toma única. Pero está a la altura de su propio gimmick. Nos olvidamos que está ahí, gracias a que cumple con una regla dictada por Hitchcock: “el rectángulo de la pantalla debe estar cargado de emoción”.

Calificación: 8/10

Análisis: THOTH para Nintendo Switch

THOT es un videojuego desarrollado por Carlsen Games y que ha tenido un lanzamiento en simultáneo con el videojuego 140, ambos lanzados en la plataforma Nintendo Switch. Para hacernos una idea THOTH es un juego de tiro de doble palo en 2D que parte con una jugabilidad sencilla pero atractiva, con un diseño de nivel minimalista que nos presenta un desafiante sistema juego que puede resultar entretenido.

Siguiendo la estela de los últimos lanzamientos indies que han llegado a Switch, podemos decir que este en un juego sin muchas pretensiones, con una premisa clara y sencilla. Con dos juegos que han llegado de forma simultánea (THOTH y 140), ambos mantienen un sistema de juego que es bastante fácil de entender, que no cuenta con una historia, o una premisa que sirva de excusa para realizar determinada acción. Solamente tomas el mando y empiezas a disparar, para hacer una idea, su jugabilidad es un tanto similar a la de space invaders, aunque con un marcado concepto visual a estilo minimalista. El número 64 nos da pie al inicio del juego, en es que se presentan dos rombos acercándose a ti, y es ahí donde debes disparar para que no acaben contigo y superar el nivel. En una cuenta regresiva, los niveles van aumentando la dificultad de forma bastante considerable , pero que si logras dominarlo, es una propuesta bastante entretenida para tener algunas horitas de juego. Su control obviamente es muy senciy, en el caso de Switch, usas los botones A, X, Y, B para disparar, pero que la única función que cumplen los botones, es la dirección para donde van los disparos, guiandose solamente hacia donde apunta cada tecla, luego de eso se trata de usar el stick para esquivar los elementos que te harán perder. Si es un juego difícil, ya que los errores en repetición te hacen volver al inicio, y puede ser una tarde bastante frustrante, pero para el que se anima a tomar el desafío, es un juego bonito y barato.

Lo que le da una característica encantadora al juego es el diseño visual con el que se presenta el juego, con un estilo minimalista muy bien montado, y con un atractivo uso de colores y formas. El uso de los colores también le otorga brillo a cada uno de los niveles, que en conjunto con el sonido de aprecia de forma simple, pero artísticamente bello.

Quizá esta reseña no sea muy extensa, no porque el juego tenga poco de si, sino porque su propuesta es concisa y clara, así que no es necesario gastar tantísimas palabras para describirlo. Lo que si vamos a decir , que es un juego bueno, bonito y barato (Detalle muy importante). Si toca advertir que es un título desafiante, que a pesar de tener que solamente esquivar y disparar, puede llegar a darte algunos dolores de cabeza, pero que al tomar el desafío, puede resultar hacia el final bastante placentero.

Calificación 7.5/10

Analisis: Demon Pit para PC

Dentro de los juegos que Digerati ha distrubuido a finales del 2019, llegó el título Demon Pit, un juego en el que debes luchar contra demonios que van hacia tí. Con una oleada de enemigos constante, es una propuesta entretenida en el que tú objetivo es disparar, matar, recargar y seguir con este ciclo.

Para hablar de Demon Pit, podemos hacer una referencia al juego Doom, dónde colocamos a un personaje dónde su objetivo es matar y evitar que te maten. El juego cuenta con un sistema de hordas, en el que tienes la tarea de eliminar a los enemigos, luego de eso los niveles van cambiando y seguirán apareciendo más y más enemigos. Todo esto se produce en conjunto a un sistema de progresión en el que podrás obtener nuevas armas para ir combatiendo a las nuevas amenazas , que aumentan en número y dificultad. La jugabilidad se desarrolla en una misma plataforma, en la que los escenarios van cambiando junto a los enemigos , tenemos una gran variedad de ellos, así como elementos que se van añadiendo para agregar dificultad al juego, como la lava, rayos lásers, entre otros . El juego mantiene un dinamismo bastante interesante, en el que la progresión y las nuevas armas, son un buen añadido para seguir jugando y que este no resulte tan repetitivo, a pesar de que todo el juego se desarrolle en una misma arena. Se trata de un FPS con un estilo a los juegos de los años 90, dónde los primeros Doom son una referencia a tener en cuenta, ya que se alimenta mucho del título

En cuanto a su apartado visual, podemos decir que este FPS busca dar una sensación de que parezca un juego de los años 90, caracterizados por sus polígonos en 3D y las texturas, aún así también busca dar la sensación de ser un juego actual y mantener el equilibrio entre esas dos épocas totalmente distintas. Todo su diseño artístico está implementando para mantener una identidad un tanto aterradora y post apocalíptica, dónde decenas de enemigos aparecen en escena para intentar atacarte, y es donde la variedad hace destacar su diseño de niveles y jugabilidad. En cuanto al sonido, si bien puede resultar un tanto repetitivo, si toca reconocer que su ritmo resulta algo pegajoso y que se adecua bien a la jugabilidad que trae, salir a machacar enemigos.

Demon Pit es un juego FPS que bebe mucho de la franquicia Doom, y que nos trae un juego que nos recuerda a las primeras entregas de la serie, tanto por su ritmo frenético como por el estilo visual que nos transporta a los 90. Su rendimiento es bastante fluido, y tiene contenido suficiente para entretenernos durante varias horas en la tarea de matar y seguir matando enemigos.

Calificación 7.5/10

Análisis: AO Tennis 2

Debo decir que en este último tiempo me he hecho más amigo de los juegos deportivos, disfrutando de títulos que optan por la simulación con mayor cercanía al realismo. En el caso de AO Tennis me ha sucedido algo particular, este es un deporte que realmente me interesa mucho, aunque en la práctica realmente debo admitir que no soy bueno. Caso contrario pasa con el juego, ya sabiendo de antemano las reglas, y aprendiendo fácilmente sus controles, se hace un juego disfrutable, aunque seguramente solo para los amantes del Tenis

El estudio Big Ant hizo el primer juego de AO Tennis en el año 2018, presentando un juego con la licencia oficial del Autralian Open, y que mantiene una simulación del deporte fluida y notable en su apartado visual. En esta segunda entrega distribuida por Big Ben , notamos que el apartado gráfico ha mejorado considerablemente, pero el problema quizá es que las novedades del juego son pocas, cosa que podría haber dado mucho más de si. Lo que realmente mejora es el gameplay, que nos ofrece un apartado jugable refinado, y que se siente fluido en cada una de las partidas. Además de los correspondientes controles para cada uno de los golpes, existen una serie de características tácticas (Como el balance entre la fuerza de ataque, defensa, entre otras cosas) que hacen del juego dinámico y entretenido, estando bien logrado para aquellos que quieran pasar horas jugando. La realidad es que su reglamento y gameplay no son muy difíciles , pero quizá si no tienes mucha idea de cómo se juegue al tennis, puede que no termines enganchando con la propuesta. Esto puede parecer una crítica negativa, pero no es así, es un tema que suele pasar con la mayoría de los juegos de deporte y/o simulación, ya que el disfrute del juego depende mucho del interés que tenga el usuario de la práctica real en sí misma. Por eso mismo para hacer la crítica, he tratado de hacerme amigo del deporte, que generalmente me interesa, y que pude notar que está bastante bien logrado en gameplay y gráficos, aunque le haga falta un poco más de contenido.

En su contenido, podemos optar por las partidas rápidas, el multijugador y el modo de campaña, un elemento que últimamente los juegos de deporte están reforzando para dar un interés al juego en solitario. Quizá en ese apartado le ha hecho falta un poco más de contenido, de dejar además de la simulación, un sistema de progresión que pueda resultar útil para generar horas de juego, y no quedarse en un título de jugabilidad casual.

El apartado técnico del título si ha mejorado en consideración, manteniendo un acabado gráfico mucho más pulido y una jugabilidad que también se desempeña con dinamismo. Cuenta con algunos detalles de realismo que se ven interesantes, como las intervenciones médicas en partido debido a las lesiones que pueden sufrir los jugadores, algo que sucede a menudo en la realidad. También el título cuenta con un apartado sonoro notable, con buenos efectos de sonido y una ambientación que es muy acorde a lo que se vive en el ambiente del tenis. Quizá en cuanto a estrellas, quizá se echa un poco de falta el uso de licencia para personalidades , pero como sabes que es una cuestión de presupuesto, en su modestia podemos contar con un Rafael Nadal dando la estela al juego.

Ao Tennis es un juego del mencionado deporte que ha sabido dar las mejoras necesarias para ser un buen simulador de deportes. Si bien no es el juego definitivo, si da una buena gala para los aficionados del tenis, con una jugabilidad sencilla y entretenida.

Calificación 7/10

Reseña: Petroleo

En el Metropolitan Sura, el domingo 19 de enero tuve oportunidad de ver la obra Petroleo, con dirección y dramaturgia de Piel de Lava y Laura Fernández.

Los espectadores sentados en sus butacas, pasaron del corazón de la calle Corrientes, un domingo a las 19 hs a transportarse a un yacimiento petrolífero, en el sur, en medio del frío y la soledad de la estepa patagónica, donde una máquina no para de extraer petróleo y confluyen cuatro trabajadores en un trailer, cansados de la jornada, sin sus respectivas familias. Se inicia una ola de ideas divagantes con un humor irónico, suavemente ácido, desplegando una escenografía, que tiene peso en sí misma, porque ayuda a crear el clima y un elenco formado por el grupo Piel de Lava, excelentes, por su espontaneidad, cintura actoral para lograr hace reír, desde la mirada capciosa, insinúa sin decir nada.

El grupo Piel de Lava, integrado por Elisa Carricajo, Valeria Correa, Pilar Gamboa y Laura Paredes, se formó en el año 2003 y vienen trabajando haciendo creaciones colectivas.

La obra está el miércoles 22 y 29 de enero y miércoles 5 de febrero a las 21 hs y los domingos de enero hasta el 2 de febrero a las 19 hs. No se la pueden perder, porque encontrarán humor, una crítica al sistema, tiene mucho ingenio, excelente la dramaturgia y la puesta de la obra.

Miren si será importante el petróleo, que ha dado lugar a tantas guerras. En cambio, grupo Piel de Lava, se preocupara sobre cómo es el diario vivir, donde estos hombres intentan parar la olla y el espectador seerá testigo de su lucha.


Ficha técnico artística
Dramaturgia:Elisa Carricajo, Valeria Correa, Laura Fernández, Pilar Gamboa, Laura Paredes
Actúan:Elisa Carricajo, Valeria Correa, Pilar Gamboa, Laura Paredes
Vestuario:Gabriela A. Fernández
Escenografía:Rodrigo González Garillo
Iluminación:Matías Sendón
Diseño De Sonido:ZYPCE
Música:ZYPCE
Entrenamiento corporal:Andrés Molina
Meritorios vestuario:Daniela Dell Acqua
Asesoramiento artístico:Andrés Molina
Asistencia de vestuario:Estefanía Bonessa
Asistencia de dirección:Fabián Barbosa, Sofia Palomino, Daniela Sitnisky
Producción técnica:Claudio Del Bianco
Coordinación de producción:Mariana Mitre
Dirección:Elisa Carricajo, Valeria Correa, Laura Fernández, Pilar Gamboa, Laura Paredes


Reseña: Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com