Reseña: La mujer de al lado

Uno de los primeros films que le han dado reconocimiento a los cineastas Mariano Cohn y Gastón Duprat fue El Hombre de al lado, película protagonizada por Daniel Aráoz y Rafael Spregelburd. Se trataba de una historia que iniciaba con un agujero en la medianera como disparador, ahí mismo se abría una brecha entre la vida y clase social que tenían ambos vecinos, todo ello montado en una efectiva comedia negra. Ahora uno de los papeles ha cambiado para su adaptación teatral, ahora Griselda Siciliani es la vecina un tanto grotesca que inicia un conflicto con su par luego que decide romper la medianera para colocar una ventana.

Le Corbusier ha sido un reconocido arquitecto Suizo- Francés, que tambien fue considerado como uno de los mayores exponentes de la arquitectura moderna. Hago este párrafo informativo, ya que el mencionado arquitecto ha construido solo una vivienda en nuestro país, que se lo realizó a un doctor llamado Pedro Curuchet, y de ahí salió el apodo La casa Curuchet. Justamente el protagonista de la obra reside en la aclamada vivienda, denotando la clase social al que el personaje pertenece. Leonardo es un refinado y prestigioso diseñador, que un día se ve interrumpido en su trabajo porque en la medianera de su casa una vecina decidió romper la pared para colocar una ventana. Luego de ese percance empiezan a haber situaciones hilarantes que reflejan las contrarias personalidades de los dueños de casa y a la clase social con la que se identifican.

Griselda Siciliani toma el papel que en un momento lo tuvo Daniel Aráoz, manteniendo casi el mismo sentido del humor grotesco pero añadiendo un toque de sensualidad y tensión con su vecino. La actriz logra dar los mejores momentos de la obra, manteniendo buena química con su contraparte, el Leonardo de Germán Palacios. Quizá lo que queda un poco descolocado dentro de la puesta teatral, es que le cuesta resolver el desarrollo de los demás personajes que entran en escena, que si bien existe un buen despliegue actoral, las participaciones secundaria quedan como un relleno que no aporta mucho al contenido de la obra, salvo en momentos puntuales.

La escenografía es sencilla pero logra representar bien los espacios que existen entre medianeras, manteniendo casi todo el desarrollo dentro del hogar de Leonardo. Hay una correcta dirección en el uso de espacios y en la transición del texto del film a la obra.

La mujer de al lado es una interesante propuesta que viene de la mano de Gastón Duprat y Mariano Cohn, los creadores del film El hombre de al lado. Con un pequeño giro en cuanto al personaje principal, Griselda Siciliani es ahora la grotesca vecina que viene a poner el conflicto sobre la mesa solo por querer una ventana para que entre luz. Existen algunos fallos en cuanto al desarrollo de personajes que no logran sostenerse en la puesta teatral, aún así salen airoso gracias a la química entre ambos protagonistas y su característico sentido del humor.

FICHA TÉCNICA
Dirección: Mariano Cohn y Gastón Duprat
Autores: Gastón Duprat, Mariano Cohn y Andrés Duprat
Música original: Alejandro Kauderer
Diseño de escenografía: Marcelo Pont, Gastón Duprat, Mariano Cohn
Iluminación: Marcelo Pont
Diseño de vestuario: Laura Singh
Producción ejecutiva: Mariela Finkelstein
Asistencia de producción: Adrián Baz
Dirección de casting y asistente de dirección: Tati Rojas
Producción asociada: Mariano Cohn y Gastón Duprat
Producción general: Tomás Rottemberg
Vestidora: Jorgelina Fontanet
Realización de escenografía: Lito Bara
Utilería y Asistente en escenario: Lautaro Ostrovsky
Realización laptops y esculturas: Lito Bara
Pelucas y maquillajes: Oscar Rodríguez
Asistencia de escenografía y utilería: Lucia Evangelista
Maquinistas: Carlos Dalmolin y Nicolás Argarañaz
Asistente de vestuario: Jorgelina Fontanet y Héctor Ferreira
Diseño gráfico: Diego Berakha
Diseño piezas gráficas: Gerardo Bernasconi
Diseño programas de mano: Brava Estudio
Fotografía: Gabriel Machado
Marquesina y puertas: Top class
Impresión programas de mano: Imprenta Suárez
Programación y operación de luces: Marcelo Seghi
Rental sonido: Mariano Franco
Diseño de sonido: Nicolas Volonte (ASA)
Operación de sonido: Francisco Bilovus
Comunicación digital: @bushicontenidos
Prensa: Tommy Pashkus Agencia
REDES
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TWITTER: @Mujerdeallado
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Crítica: Las buenas intenciones

Por María Luz Stella

Cine Argentino/Cine x Mujeres

Opera prima de Ana García Blaya que se ha estrenado a nivel mundial la semana pasada en el Festival Internacional de Cine de Toronto en la sección Discovery y que llegará a las salas argentinas en diciembre de este año. Su equipo técnico se conforma en algunas áreas por integrantes de la familia de la directora como es el caso del de la producción que está a cargo de su hermana Juana García Blaya.
La película nos transporta a la década del 90 creando un clima envuelto de melancolía por aquellos años en los que se comercializaba música en formatos analógicos y se usaba vhs en televisores de tubo. Se centra en la esfera de la cotidianidad de tres hermanos cuyos padres divorciados son completamente distintos. Pareciera ser que el protagonista de este film es el padre de la historia, Gustavo, interpretado por Javier Drolas, ya que narrativamente es el personaje que está más descripto y tiene mayor presencia en la historia. Se caracteriza por tener una personalidad totalmente despreocupada, ser indiferente a los compromisos (incluyendo a sus hijos), es encargado de una disquería, músico y aficionado camarógrafo. Sin embargo, es Amanda, la hija mayor, una preadolescente que es interpretada por Amanda Minujín, quien mueve la historia y la lleva adelante con pequeñas acciones que hacen a la relación padre-hija y que constituye la línea argumental.
Ante una decadencia económica y la falta de colaboración de Gustavo, Ceci (Jazmín Stuart), la madre de los niños, toma la decisión de trasladarse a Paraguay donde su marido (interpretado en una breve colaboración por Juan Minujín) tiene una oferta laboral que mejorará su calidad de vida. Gustavo entiende que es la mejor opción, aunque le duela, y lo acepta pero Amanda no está conforme y decide quedarse con su padre.
Una historia repleta de momentos de la niñez entre ellos: la escuela, reuniones familiares, pasar el tiempo acostados en la cama mirando la televisión, los desayunos, etc. Con el agregado de un padre que vive en la suya pero que transmite, a su manera, un gran amor por sus hijos.

Calificación 6/10

Reseña: Trinchera

Por Sebastián Sabio

Cuando la guerra se produce sin el enemigo…

En el medio de la nada, tres hombres. Enviados para defender una isla deshabitada en el sur del país y del mundo. La comunicación con la ciudad es escasa y los tres soldados parecen estar varados en aquella inhóspita tierra sin verdadero propósito debido a que no se han visto enemigos y estos individuos no tienen nada que proteger más que ellos mismos.

El “panza” e Inmundo son dos soldados con pocas capacidades para la guerra que permanecen juntos a pesar de sus grandes diferencias culturales y desarrollan un vínculo especial. Por encima de ellos se encuentra “el oso”, jefe del reducido grupo, quien abusa constantemente de su poder y somete a ambos soldados hasta el límite.

En esta obra podemos ver como el absurdo aparece en la guerra, lo cual es un mensaje de por sí potente, y se suma al humor. Con geniales actuaciones de Carlos Bembibre y Francisco Franco representando a Inmundo y “el panza” y con un muy buen “el oso”, interpretado por Fernando Martinez, esta obra ridiculiza a la guerra y a la lucha en vano, dejando mal parados a los gobiernos que mandan a sus soldados a una muerte segura e inútil con la excusa de que lo hacen “por la patria”.

El cuarto personaje de “trinchera” lo realiza un proyector. A través de una proyección se manifiesta un nuevo personaje que sorprende y descoloca al no ir de la mano de lo que se veía viendo.

Conclusión: en “trinchera” es posible reírse, emocionarse, sorprenderse y llevarse un fuerte mensaje sobre los conflictos bélicos.

Análisis: Creature in the well para Nintendo Switch

Análisis de Creature in the Well de Flight School Studio

Liberá un pueblo de la oscuridad golpeando pelotas de Pinball

La Historia:
Al principio solo hay tormentas de arena, no conocemos nada y vamos atravesando la arena con dificultad. Pronto llegamos a una pequeña aldea arrasada por el clima, que hace décadas perdió la esperanza.
Descubrimos que somos uno de los robots encargados de mantener una Máquina importantísima para el pueblo. Pero somos el único que funciona. Hace muchos años que la máquina dejó de funcionar.
Vamos a ir revelando mediante diarios de bitácora y pequeños textos, más sobre el origen de todos los problemas, y sobre qué nos espera en el fondo del pozo más oscuro.

La trama es un punto fuerte en esta aventura. Es concisa y está narrada mediante textos cortos que vamos encontrando en el camino. En conjunto con la estética del juego construyen una atmósfera muy inmersiva.

El Control:
Con las palancas analógicas podemos movernos y también apuntar.
El juego cuenta con 4 acciones y podemos elegir a qué botón asignar cada una.

Golpear: Para pegar a las pelotas de pinball y enviarlas a la dirección que apuntes

Cargar: Mantenerlo para imantar las bolas de pinball cercanas y cargarles potencia

Corrida: un movimiento rápido para esquivar y trasladarse

Interactuar: Para hablar o apretar botones y puertas.

Los controles son cómodos y configurables, pero cada vez que encendía el juego mi configuración de botones se reseteaba a predeterminada sin grabarse.

Los Niveles:
El juego cuenta con 7 niveles para completar.
Cada nivel hace referencia a una parte de la Máquina que intentamos reparar. Desde sus radares hasta sus generadores eléctricos.
Cada nivel está configurado por un promedio de 10 salas/pantallas, cada una separada por una puerta, a la que tenemos que cargar de energía para abrir. Esta energía la conseguimos golpeando rebotadores y paredes con las bolitas de flipper, también obtenemos mucha energía con unos generadores imantados que aparecen cada vez que terminamos una sala, indicándonos que está completa.
Al cruzar todas las puertas, llegamos a una sala para grabar y curarse y luego nos enfrentamos al monstruo final de ese nivel de la máquina.
Al completar las 7 salas de la máquina se desbloquea el enfrentamiento final.

Una cosa que noto, es que si bien el juego utiliza muchas mecánicas del pinball también deja muchas otras de lado que siento están desaprovechadas.

1) El juego siempre utiliza múltiples bolitas pequeñas. Me hubiera gustado mayor variación en los tamaños y los pesos de las bolitas, incluso una bola gigantes, que se fusionen entre sí, etc.

2) Perder una bolita no tiene ningún efecto. Por cómo se plantean los mapas las bolitas son infinitas y se mueven por todos lados, por lo que perder una no tiene ningún efecto, ya que otra la reemplaza automáticamente.

3) Ausencia de las canaletas y rampas. Siento que aportarían mucho al juego. Hay demasiado uso de los bumpers/rebotadores sobre cualquier otra mecánica.

4) Ausencia de lanzadores y resortes. También me hubiera gustado verlos en alguna parte.

El Arte:

La estética del juego me encanta. Utiliza el Sombreado Plano (cell shading) con colores vibrantes y contrastantes, y logra una estética original muy pulida. Utiliza efectos de iluminación y partículas para transmitir las energías y cargas de las bolitas y los bumpers.

En modo portátil las letras se vuelven demasiado pequeñas y en los momentos con muchos elementos y partículas se realentizan algunos cuadros.

La Música y el Sonido:
La música es ambiental, es aceptable pero no se destaca. El sonido de los golpes y bumpers es bueno. Cumplen con su objetivo pero no resaltan.

La Rejugabilidad y Desbloqueables:

El juego completo dura unas 4hs. Y para desbloquear todo al 100% no más de 5hs. Puede ser considerado un juego corto, aunque cumple con lo que propone y se consigue a un precio razonable.
El juego tiene algunos coleccionables y desbloqueables:
Podemos mejorar a nuestro querido robot obteniendo nuevas Armas para golpear las pelotitas (8 en total) y nuevos objetos para atraerlas y cargarlas (8 diferentes). También se consiguen nuevas capas que visten a nuestro personaje con cambios estéticos (12 trajes) y se puede desbloquear nuevos Núcleos (3 diferentes) para nuestro robot que también se van subiendo de nivel y permiten aumentar el límite de energía.

Conclusión:

The Creature in the Well es un juego corto muy entretenido, con una historia coherente e inmersiva. Cuenta con algunos desbloqueables para mantener fresco el modo de juego y con algunos poderes. La experiencia me dejó muy satisfecho. Los amantes del pinball van a sentir muchas mecánicas similares al juego que adoran, pero trasladadas a un género totalmente nuevo de exploración y aventura. Pero este juego puede ser disfrutado por cualquiera que tenga algo de paciencia para apuntar y esquivar.

Mi nota 8.5/10

Positivo:
La historia es interesante y coherente
La estética es muy creativa
Las mecánicas de juego son originales y divertidas

Negativo:
Faltan elementos de pinball
Se desconfiguran las teclas elegidas
En modo portátil se ve muy chico y muestra caídas de cuadros.

Reseña escrita por Agustín Czyrka

Reseña: Amanece de noche

Por Sebastián Sabio

Se junta la familia, desaparece la paz

En un pueblo no muy lejos de la capital cuatro hermanas se juntan para discutir el futuro de su padre, el cual padece de poca lucidez mental y cada día está peor. Estas hermanas no tienen una gran relación, pero deciden volver a verse las caras por el bien de su padre y para alivianar la difícil carga que puede generar el cuidado de un padre enfermo, la cual venia quedando sobre Blanca, una de las hijas de este hombre enfermo.

En esta reunión familiar el amor, el odio, la tristeza y los viejos rencores dirán presente y van a quedar expuestos todos los males que acarrean estas hermanas. Con una dinámica cambiante, los personajes atraviesan la noche profundizando sus emociones y provocando lágrimas en sus espectadores.

El director Pablo Razuk nos trae esta nueva pieza teatral para meternos en el complicado mundo de las familias donde el perdón es la única salida.

Los diferentes personajes ofrecen colores muy diferentes. Dentro de esos colores se destaca el de Blanca. Su furia y crudeza son factores movilizantes que generan un gran efecto en el resto de las mujeres y ayudan al desarrollo de la obra.

Estreno: domingo 18 de agosto
Funciones: domingos, 17 hs. (hasta el 29 de septiembre)
Lugar: Patio de Actores (Lerma 568, CABA)
Entradas: $350 | Descuento jubilados y estudiantes: $300 | 2×1 Club La Nación
Reservas: 4772-9732
Duración: 75 min.

Ficha técnica:
Dramaturgia: Mechi Bove
Elenco: Julieta Argañaraz, Flor Lerer, Flavia De Luca, Luis Gutmann, Mechi Bove
Diseño de luces: Marco Pastorino
Diseño escenográfico y Vestuario: Cecilia Onorato
Fotografía: Alejandra López
Diseño gráfico: Roy Cifre
Make up: Ivana Mur
Producción general: Mechi Bove
Prensa: Octavia Comunicación
Asistencia de Dirección: Richard Manis
Dirección: Pablo Razuk

Instagram: @amanecedenoche

Crítica: Midsommar

Critica por: Gonzalo Esteban Borzino

En el crepúsculo del amor, a punto de terminar con los dramas de su sobre dependiente pareja, Christian (Jack Reynor) recibe una llamada desesperada. Una tragedia familiar ha dejado a su novia Dani (Florence Pugh) más vulnerable, encadenándolo en una relación de la que ya no quiere formar parte. Sintiéndose culpable, la invita a participar de un viaje de estudio que realiza con sus colegas antropólogos Josh (William Jackson Harper) y Mark (Will Poulter) a Midsommar, un festival de verano que se celebra cada 90 años en una aldea remota de Suecia. Este sitio, hogar natal de su callado amigo Pelle (Vilhelm Blomgren), parece el lugar ideal para descansar y trabajar en sus tesis, pero poco a poco comienza a mostrar su verdadero rostro cuando presencian el notorio choque cultural provocado por los rituales de una comuna aislada.

Golpeando de frente a nuestras expectativas genéricas, retorna Ari Aster (Hereditary) con su segundo largometraje, construido sobre sentimientos de dolor y aislamiento. Una protagonista en soledad, a pesar de estar junto a su novio; un grupo aislado, a pesar de estar abrazados por la aparente calidez de los locales; una ominosa oscuridad, a pesar de nunca ponerse el sol. Un guion de tensión exponencial, comenzando sutil y lento, toma del espectador pequeños permisos para mostrar su folclore de forma paulatina, aprovechando el esquema de las festividades. Esta serie de avances no es gratuito, sino que mama de viajes psicodélicos provocados por el reiterativo consumo de drogas, las cuales fomentan la deformación del apartado visual , generando una idea de realidad ajena o, cuanto menos, puesta de cabeza. Asimismo, la cinta está poblada de pequeños momentos humorísticos propios del cruce cultural, habilitando el discurso justificativo de “la cultura ajena” y quitando pesadez a la lentitud de un acto y medio sin demasiados riesgos. Para cuando se quiere reaccionar, tanto los personajes como los espectadores, descubren que fueron ellos mismos los culpables de haber bajado la guardia, confiando en las sonrisas nórdicas.

Ari Aster ha encontrado una forma de narrar una historia de encierro, sin la necesidad de mostrar ninguna cadena.

Su tagline lo dice todo: el terror no espera a la noche. La puesta es casi en su totalidad dispuesta en exteriores luminosos de día, desarmando las expectativas del subgénero donde cultos realizan ritos en criptas y claustros. Asimismo, demuestra que no hace falta buscar soporte en lo sobrenatural y en la imaginación que la oscuridad avala, sino que podemos descubrir que la monstruosidad humana al alcance de nuestra mano. Al momento de leer la sinopsis uno predice similitudes del culto de Hårga con clásicos dementes como los Hewitt (La masacre de Texas, 1974), grandes procesiones paganas que toman incautos mediante engaños (El hombre de mimbre, 1973) o, incluso, trampas turísticas en lugares perdidos en medio de la nada (Hostel, 2005). Sin embargo, quien se atreviese a realizar tan temprano análisis se toparía rápidamente con un error, puesto que Ari Aster ha encontrado una forma de narrar una historia de encierro, sin la necesidad de mostrar ninguna cadena. Los personajes se mantienen en la zona de peligro por voluntad propia y no por un motivo superior o ajeno, compartiendo con el espectador la impresión de que las cosas no están tan mal como parecen, para luego caerles encima de forma impredecible.

Otro elemento que ayuda a generar ese vinculo de confianza a ser roto es el arte. Este se soporta de las tradiciones rurales, destacando como contraposición de la hostil frialdad con la que abre la película. Junto a los amplios paisajes paradisiacos bañados por el sol de media noche, se hayan grandes casas comunales pobladas por los arios habitantes, portando blancos vestidos bordados y utilizando tecnología tradicional para las labores hogareñas, cargando al entorno de una encapsulada época pasada. Las construcciones resultan distintivas y es posible ubicarse en la aldea en todo momento gracias a ellas, logrando que uno nunca se sienta perdido en Hårga. La paz de la campiña solo se ve afectada por la irrupción de las agresivas notas de Bobby Krlic, que nos ponen alerta a los cambios en el entorno, sin necesidad de caer en aberrantes sobresaltos, sino que por la construcción atmosférica disonante.

Midsommar es una película de terror que se atreve a desarmar el terror pagano, volviéndolo algo verdaderamente aterrador, sin presentar ninguna criatura ni “dioses verdaderos”. Su multipremiado elenco no se ve eclipsado por la pasividad de la protagonista o el eslabón de débil caracterización que es Mark (Cuyo actor es Colin en Bandersnatch), quien cae en redundantes accionares innecesarios para dotarlos de la banalidad del “tonto del grupo”. Ari Aster hace un llamamiento al dolor en soledad, famoso motor captador de sectas de raciocinio torcido. Es el verdadero monstruo, el que te deshace como sociedad y te hace insertarte en su vientre de forma voluntaria. Sin hipnosis ni pociones, solo humanos que muestran empatía. Es la locura incomprensible desde afuera, la tradición coherente para sus adentros, y el terror que no espera la noche, porque esta siempre latente.

Su estreno en Argentina será el próximo 7 de noviembre.

Puntaje: 9.0/10.0

Análisis: The Dark Pictures Anthology: Man Of Medan para PS4

¿Qué pasaría si La dimensión desconocida tuviera su propia serie de videojuegos? Estamos casi seguros que el resultado más factible, sería un título similar a The dark pictures antholohy: Man of Mean; game que nos tocó probar para PS4.

The dark pictures antholohy: Man of Mean se compone de varias historias, donde tomaremos el control de uno o más personajes, y al más puro estilo aventura gráfica, tendremos que ir interactuando tanto con el escenario, como con otros personajes, con el detalle de que nuestras decisiones afecten el final de cada capítulo/corto/historia.


Y esto conlleva nuestra mayor critica para con The dark pictures antholohy: Man of Mean, y es el de su apartado gráfico. Sonara raro, porque si ven alguna captura de pantalla, van a ver que los paisajes y los modelados de casi todo lo que vemos luce increíble. Pero el problema viene con los diálogos, donde se les hace primeros planos a los personajes, y vemos unas texturas plasticosas y poco detalladas, que en más de un momento nos va a recordar a la generación pasada de consolas.


A esto debemos agregarle que el ritmo del videojuego es súper lento; y aquellos acostumbrados más a la acción, van a llevarse una desilusión ya que estamos ante uno de esos casos que, si fuéramos malos, diríamos que nos encontramos con una película interactiva más que con un juego.


Está claro que The dark pictures antholohy: Man of Mean no es un producto para todo público, al contrario, más bien diríamos que es bastante de nicho; solo para fans de las aventuras graficas más tradicionales.
Pero pese a los fallos en el apartado gráfico, el hecho de que todo el game sea en base a diferentes historias con más de un final, le da The dark pictures antholohy: Man of Mean un nivel de re jugabilidad pocas veces visto estos últimos años; haciendo que su vida útil se extienda bastante por sobre el promedio de la competencia.
The dark pictures antholohy: Man of Mean termina siendo una recomendación segura para aquellos que gusten de este particular estilo de juego; en cambio sí son consumidores casuales, les aconsejamos que se piensen dos veces antes de invertir tiempo y dinero en este proyecto.

7/10

Lo mejor: su rejugabilidad, la libertad para encarar la historia como nos de la gana.
Lo peor: a nivel visual atrasa casi una generación de consolas.