Una serie que sorprendió a todo el mundo hace ya unos tres años, fue Beef. Pasando medio desapercibida en el momento de estreno, pero recaudando varios premios en dicha temporada, una segunda temporada era inevitable. Y creo que la idea de hacerlas independiente, fue la mejor; así que ahora, al inicio del segundo trimestre del 2026 llega a Netflix (si, otra vez), la segunda temporada de Beef.

Esta vez la bronca se centra en dos parejas. Josh y Lindsay, quienes son los encargados de llevar adelante un enorme club de golf financiado por capitales coreanos, mientras que Ashley y Austin son empleados de los mismos. Luego de que Ashley es detectada con un problema físico, ven una pelea física entre los primeros mencionados. Y las extorsiones no se van a hacer esperar.
Después de muchas idas y venidas con respecto al elenco, debo decir que no imagino a otros actores dando vida al cuarteto principal (que está acompañado por gente como William Fichtner o el querido Song Kang-ho). Y sorpresivamente, quien sobresale de todos ellos, es la ascendente Caille Spaeny. Ya sea porque es el personaje que más sufre a lo largo de la temporada, o que tiene mayor arco de crecimiento, esta chica vuelve a demostrar que es una de las grandes promesas de la empresa.
Pero la diferencia entre ambas temporadas no termina en el número de involucrados en la bronca, sino en el tono. En la primera temporada de Beef pudimos ver como se arruinan la vida, casi de forma permanente, los dos enojados; acá al ser más, no todos podían terminar igual de mal, así que yendo en contra un poco de la esencia de la serie, la segunda temporada si da algunos finales felices., aparte que el grado de violencia no es tan extremo como vimos hace unos años.
Con esto no digo que estemos ante una serie que se traiciona así misma. pero si creo que con la mojigatería que se vive hoy en día, si le bajaron un poco a la violencia física y psicológica que se ejercen los personajes entre sí. No vaya a ser que algunos malentiendan la serie y la tomen como ejemplo, como sí pasó con cierto payaso hace unos años.
Eso sí, creo que por momentos la trama se diluye bastante, enfocándose demasiado en una estafa que están perpetrando un grupo de coreanos, los verdaderos villanos de la temporada. En lo personal, toda esa parte me sobró.
La segunda temporada de Beef, eso no se discute. No es tan redonda como la primera, pero tanto la actuación de Cailee Spaeny como los verdaderos momentos de bronca entre las dos parejas; muestran que, si está bien llevada, podemos tener una gran antología en Netflix.
Calificación: 8/10












