Vuelven los Midachi con funciones especiales en el Gran Rex

Integrado por Miguel del Sel, Dady Brieva y Chino Volpato, el trío se presentará en el Teatro Gran Rex los días 27, 28, 29 y 30 de agosto de 2026, en una serie de funciones que prometen emoción, risas y celebración.

Entradas a la ventadesde lunes 22 de diciembre a las 12h. del mediodia en www.tuentrada.com y en boletería del teatro.

Nacidos en Santa Fe, Midachi trascendió generaciones con un humor popular, cercano y profundamente identificado con la cultura argentina. A lo largo de su trayectoria, conquistaron teatros, estadios y pantallas, batiendo récords de convocatoria y convirtiéndose en un clásico indiscutido del entretenimiento nacional.

Estos shows en el Gran Rex marcarán el reencuentro final con su público, recorriendo los personajes, sketchs y momentos más emblemáticos de una carrera que dejó huella en la historia del humor argentino.

MIDACHI VUELVE.
Porque hay historias que no cierran solas.
Porque hay risas que todavía resuenan en la memoria de la gente y merecen un último abrazo.
Gracias con el cuerpo entero.
Con la risa.
Con la música.
Con el silencio final…
Uuaaaaa, qué formal… jajaja.
MIDACHI VUELVE… ¡PORQUE SÍ!

«La ratonera» de Agatha Christhie llega al teatro Liceo con un elencazo

El próximo 3 de septiembre llega al Teatro Liceouna nueva versión de «La Ratonera», el clásico de Agatha Christie que se convirtió en el policial teatral más famoso de todos los tiempos. Con funciones de miércoles a domingo, la obra reúne a un destacado elenco integrado por Carlos Belloso, Ludovico Di Santo, Romina Gaetani, Andrés Gil, Walter Quiroz, Carlos Santamaría y Malena Solda, con la participación especial de Betiana Blum.

Con dirección y versión de Manuel González Gil, música original de Martín Bianchedi y una impactante propuesta escenográfica que recrea con gran detalle la atmósfera opresiva del hostal Monkswell, esta puesta renueva el espíritu de la obra acercándola al espectador de hoy, con personajes más humanos, diálogos de gran fluidez, humor sutil y un ritmo cinematográfico que potencia el suspenso sin revelar jamás el gran secreto que convirtió a La Ratonera en un fenómeno teatral sin precedentes. 

Sinopsis

Una intensa nevada deja aislado al recientemente inaugurado hostal Monkswell, donde un grupo de desconocidos queda atrapado sin posibilidad de abandonar el lugar.

Mientras los huéspedes intentan convivir en medio de las primeras tensiones, la noticia de un crimen ocurrido en Londres altera la tranquilidad del refugio. Poco después llega un joven sargento de policía con una inquietante advertencia: el asesinato podría estar relacionado con uno de los presentes y todo indica que habrá una nueva víctima.

La desconfianza comienza a instalarse entre los ocupantes del hostal. Cada uno parece ocultar algo, todos tienen zonas oscuras en su pasado y nadie resulta exactamente quien dice ser. Cuando el crimen finalmente golpea dentro de la casa, el encierro se convierte en una auténtica trampa donde cualquiera puede ser el asesino… o la próxima víctima.

Con una combinación perfecta de suspenso, humor, falsas pistas y giros inesperados, «La Ratonera» vuelve a demostrar por qué sigue cautivando a millones de espectadores en todo el mundo y continúa siendo una experiencia teatral imperdible.

Una producción de Faroni Producciones, Juan Manuel Caballé y Tomás Rottemberg.

Análisis: The Inquisitor para PS5

Por Jorge Marchisio

Basado en las novelas de Jacek Piekara, llega a nuestras consolas (este juego fue probado en una PS5 estándar) The Inquisitor; que nos relata la historia de Mordimer Madderin, quien es un inquisidor en la Europa del medievo quien investiga no solo la pérdida de fe de la gente, sino que algún que otro evento sobrenatural que está sucediendo en la zona.

Para lograr esto, tendremos elecciones de diálogos e interrogatorios (del estilo medieval) para ir avanzando en la historia. Historia que, según nuestras decisiones, se irá bifurcando en diferentes líneas, dándole a I, The Inquisitor bastante rejugabilidad.

En ese sentido, el juego funciona muy bien, ya que nos da bastante libertad y opciones a la hora de ir avanzando en la historia. Pero en lo que se refiere al apartado técnico, ehhh. Bueno, mejor sigan leyendo.

Somos conscientes de que no estamos ante un AAA, pero la industria se encarga una y otra vez, de mostrarnos que se pueden hacer cosas de extrema calidad con pocos recursos. Pero I, The inquisitor no lo logra. Y con esto no me refiero a un apartado técnico que se siente desde hace dos generaciones, sino en otros puntos.

Me refiero específicamente al sistema de combate que se nos presenta. No solo hablo del motor de colisiones, sino el todo el pack de pelea, se siente bastante arcaico y obsoleto; con movimientos pocos fluidos, y choques que nunca se dan o que traspasan a los personajes. Ojalá se arregle este apartado en futuros parches.

No queda mucho por decir sobre I, The Inquisitor. Lo mejor que ofrece esta experiencia es la historia, que nos va a tener pegados a la pantalla por unas diez. Si no son demasiados exigentes con el gameplay, es una buena recomendación. Ahora si buscan algo que esté a la altura de la generación actual; yo que ustedes esperaría una rebaja.

6/10

Lo mejor: la historia y sus giros de guión

Lo peor: las mecánicas de pelea, se siente como mínimo una generación desfasada.

Crítica: La última casa

Por Jorge Marchisio

Volvemos a las reseñas de películas de streaming, esta vez con una producción de Netflix centrada en el terror. Y si, ya se pueden imaginar lo que se nos viene; porque la N roja no tiene demasiada fama en lo que se refiere a dar miedo. Así que veamos de qué trata La última casa.

La historia se centra en una familia convencional norteamericana, compuesta por mamá, papá, hijo mayor e hija menor (y un perro entrado en edad). Lo que parecía un día de lluvia normal, se transforma en una tortura cuando dicho evento climático no para, y encima, nadie puede salir de sus casas por alguna extraña anomalía del agua. Ahora, encerrados y con escasos recursos, esta familia promedio deberá sobrevivir cuánto tiempo puedan.

Si, volvimos al formato de gente encerrada, elenco reducido y amenaza que apenas se ve hasta llegado el final. Y eso no tendría nada de malo, si al menos la historia, las actuaciones y los personajes ayudarán a sostener un guión simple. Pero como van sospechando, no estaría siendo el caso de La última casa.

Lo primero que salta a la vista, son lo mal escritos que están los personajes de los chicos. Ya sabemos que es difícil construir a un infante de forma realista, pero acá es que el más insoportable es el mayor, un huevón que debe rondar la adolescencia y parece que no puede ni desenchufar un modem sin llorarle a su padre. Y para rematarla la tenemos a Greta Lee, actriz que se hizo famosa por Vidas Pasadas y que quizás sea la única buena actuación que le pudimos ver. Lo lamentamos por el gran Wagner Moura, quien tuvo que lidiar con estos esperpentos en pantalla.

Y el guión tampoco es la gran cosa. cuesta bastante mantener la tensión y la atención del espectador cuando se cuenta con pocos personajes que están encerrados. Pero ahí tenemos la joya de Cloverfield 10 Lane, que lo hace muchísimo mejor. Así que no hay excusas; aparte que La última casa se alarga a unas innecesaria hora y cincuenta minutos.

¿Cosas buenas? Pocas, quizás la idea de que gracias a una tormenta la gente no pueda salir es al menos original, aparte que la lluvia torrencial hace que no se pueda ver bien qué sucede en el exterior. Aparte hay que destacar al ya mencionado Wagner Moura, que se carrea toda la película a sus espaldas, quedando solo en ese apartado.

La última casa es una mala película, eso no lo duden. Puede empezar medio entretenida, pero se va cayendo a pedazos a medida que avanza, con un final que parece sacado de otra producción. En fin, otro fiasco de terror en lo que respecta a Netflix, y van…

Calificación 4/10

Crítica: Moria (Serie de Netflix)

Por Jorge Marchisio

Si había una serie nacional que le interesaba a la gran mayoría de los seriefilos argentinos, era Moria. Esta especie de biopic mezclado con realismo mágico de la gran vedette argentina, prometía no dejar a nadie indiferente ¿Cumplió? Sigan leyendo y lo veremos juntos.

La serie nos cuenta los inicios de la diva desde que dejó la carrera de abogacía por la Calle Corriente. Y a través de tres actrices, se nos cuenta las diferentes épocas de Moria Casan, hasta transformarse en la figura popular y emblemática que es a día de hoy.

Como se sabía, a Moria la iban interpretar Sofia Gala CastiglioneGriscelda Siciliani y Cecilia Roth, cada una en un momento en particular, recreando situaciones que a día de hoy ya son parte del imaginario popular argentino. Así que vamos a empezar hablando de ellas, diciendo que es justo en el orden en el que las puse, el orden de mejor a peor caracterización de la mítica diva.

Si, muchos me van a decir que era obvio que Sofia Gala Castiglione la imite bien a la madre, porque es la hija, y yo les digo que vaya estupidez acaban de decir. Hay que tener bastante talento para imitar los gestos y el timbre de voz de una persona que fue mutando a lo largo de los años, siendo su versión, la mejor de las tres presentadas. Con respecto a la de Siciliani, por momentos se parece en su postura y movimientos, y obvio, la forma de hablar, pero físicamente no. Y por último tenemos la de Cecilia Roth, que la verdad me dejó bastante decepcionado, sintiendo que siempre estaba viendo a la actriz disfrazada de Moria, y no a Moria en el cuerpo de otra persona.

También vale aclarar que la serie dista bastante de ser realista. Diría que la podríamos tomar como realismo mágico, si es que le quieren poner algún catálogo. Y no solo lo digo por cierta parte donde algo cae en el patio de la casa de Moria Casan, sino porque hay mucho rompimiento de la cuarta pared, y varios planos donde el jugador juega con esto que se nos plantea desde un inicio: Moria es el Obelisco con tetas.

La serie de Moria Casan es muy recomendable, de eso no hay dudas. Depende del espectador si entra en el chiste que se propone, fingiendo que todo pasó literalmente como dicen acá, o si por el contrario hubiera preferido ver un biopic hecho y derecho. Desde mi lugar, la recomiendo.

 

 

Calificación 8/10

Reseña: Sweeney Todd: El cruel barbero de Fleet Street

Por Felipe Ginevra


Londres, Fleet Street, lugar lúgubre y pestilente, nos presenta la historia de Sweeney Todd (identidad asumida por Benjamin Barker al regresar de su exilio). Un barbero —no cualquier barbero, el barbero más cruel que alguna vez pisó el teatro— que, luego de fugarse de prisión y con el objetivo de rescatar a su hija del demonio del Juez Turpin que la había secuestrado, emprende junto a la dueña de un comercio de “pasteles de carne”, la ingeniosa Mrs. Lovett, un plan para vivir hasta lograr esta hazaña. Este plan se ve varias veces puesto en jaque por el terrible accionar de los protagonistas en una trama donde el horror convive con la ironía.


La puesta en escena de este musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler es solo comparable con el desbordante talento que el elenco entero mantuvo a lo largo de dos horas y media. Es una obra icónica llena de humor negro, venganza y pasión. Destaco enormemente el diseño de iluminación, que logra generar un ambiente atrapante donde te sentís dentro de la historia, acompañando de gran manera a la coreografía de Pamela Peker, que es sin lugar a dudas la estrella de esta puesta dirigida por Marcelo Rosa. Es una propuesta muy recomendable para apasionados del teatro musical.


Distingo fuertemente la calidad vocal que mantiene el elenco bajo la dirección de César Tello, una maravilla técnica llevada a una interpretación excelentemente lograda. Emmanuel Degracia, en su rol protagónico, logró una fuerte apropiación del personaje, llevándolo con gracia durante toda la puesta. Pero, sin lugar a dudas, tengo que hacer mención de Anabella Boron, quien hace el papel de Mrs. Lovett; es un deleite ver su talento al servicio de la pasión. Con una interpretación que se llevó todas las palmas del teatro en cada oportunidad, un registro vocal admirable y una actuación tan desarrollada, esta actriz logra estar a la altura, y más, de semejante personaje.


Obra muy recomendable, una icónica adaptación en el Teatro Santa María.

FICHA TÉCNICA

ELENCO:
Sweeney Todd: Emmanuel Degracia
Mrs. Lovett: Anabella Boron
Anthony Hope: Tomás Vila
Johanna Barker: Lucia Louzan
Juez Turpin: Alfredo Alesandro
Beadle Bamford: Mario Angelome
Adolfo Pirelli: Agustín Iannone
Tobias Ragg: Nacho Batti
Lucy Barker / Mendiga: Aimara Vázquez

ENSAMBLE:
Marian Lorena Vázquez
José Fiz
Lucia Ingol
Chiara Rodó
Hernán Cáceres
Camila Schuale
Santiago Sastre

Música y letras: Stephen Sondheim

Libro: Hugh Wheeler

Basado en la adaptación de: Christopher Bond

Producción original de Broadway:Richard Barr, Charles Woodward, Robert Fryer, Mary Lea Johnson y Martin Richards, en asociación con Dean y Judy Manos

Dirección general: Marcelo Rosa

Dirección musical y vocal: César Tello

Coreografías: Pamela Peker

Producción general: Velka Producciones

Prensa: Kevin Melgar

GRAN ESTRENO
SÁBADO 15 DE AGOSTO – 20:30 HS
TEATRO SANTA MARÍA

Análisis: Marvel Tõkon: Finghting Souls para PS5

El género de lucha es un terreno complejo donde, a menudo, la creación de nuevas franquicias resulta en propuestas irregulares. Sin embargo, la unión entre la maquinaria de Marvel y la vasta experiencia de Arc System Works ha dado lugar a Marvel Tōkon: Fighting Souls, un título que se consolida rápidamente como un exponente sólido y necesario para el género. Lejos de intentar replicar la sombra de Marvel vs. Capcom, este juego se presenta como una evolución reflexiva, basándose en la experiencia previa del estudio con obras como Dragon Ball FighterZ y BlazBlue: Cross Tag Battle para construir una identidad propia, pulida y con un potencial innegable.

La mayor novedad radica en su sistema de combate de cuatro contra cuatro, un formato que, lejos de ser un simple reclamo publicitario, reconfigura el caos inherente a las batallas por equipos. El ajuste más ingenioso es, sin duda, la implementación de una barra de vida compartida para todo el equipo. Esta decisión elimina la necesidad de gestionar múltiples barras de salud y reduce la barrera de entrada que suele imponer el género, permitiendo a los novatos familiarizarse con las mecánicas de relevo sin la presión de aprender a dominar a cuatro personajes simultáneamente. Al mismo tiempo, ofrece a los jugadores expertos una profundidad estratégica fascinante, donde la gestión de apoyos, el uso de las asistencias escalonadas y la versatilidad durante el combate marcan la diferencia entre la victoria y la derrota.

El juego introduce mecánicas equilibradas, como el acceso limitado a los personajes de apoyo al inicio del combate. La necesidad de desbloquear al resto de los integrantes mediante ataques que rompen la pared o al iniciar nuevas rondas tras una derrota, actúa como un sistema de equilibrado orgánico. Esto permite que, incluso frente a un marcador adverso, el jugador tenga la oportunidad de realizar una remontada heroica mediante una estrategia más versátil. Es este equilibrio perfecto entre accesibilidad y profundidad técnica lo que posiciona a Marvel Tōkon como un título diseñado tanto para el aficionado ocasional como para el competitivo, con una mirada clara puesta en el ecosistema de los esports.

En el plano visual, Arc System Works demuestra una vez más su maestría. El estilo gráfico es sobresaliente, fusionando la estética clásica de los cómics con la energía del anime japonés, creando lo que parecen ilustraciones en movimiento. Esta puesta en escena se traslada con éxito al Modo Episodio, que huye de una campaña única para ofrecer historias independientes centradas en equipos predeterminados. Con el respaldo narrativo de Kieron Gillen, este modo se despliega como una serie de cómics animados con actuaciones de voz de gran nivel, donde la premisa clásica del torneo impuesto por el Campeón del Universo justifica de manera fluida y coherente la convivencia de héroes y villanos en un mismo equipo.

En definitiva, Marvel Tōkon: Fighting Souls es, posiblemente, una de las mejores sorpresas que el género de lucha podía recibir en 2026. Es un juego que entiende perfectamente la delgada línea entre la diversión inmediata y la maestría a largo plazo. Con controles simplificados que infunden confianza al principiante y un sistema de combate rico en matices estratégicos para el veterano, Arc System Works ha logrado crear no solo un homenaje repleto de estilo para los entusiastas de los cómics, sino una obra con un ritmo y una personalidad técnica que la hacen brillar con luz propia. Es, en esencia, una invitación a descubrir hasta dónde estamos dispuestos a llegar en el arte de la pelea.

Calificación 8.5/10

Análisis: Denshattack para PS5

Por Alejandro Corell

Hay todo un mundo alrededor de los juegos de skate, de los juegos sobre raíles y los propios juegos de trenes. De forma habitual, pese a que estos géneros tienen cosas en común, suelen mantenerse bastante alejados unos de otros.

Si nos ponemos serios, no es tan difícil meter a los raíles dentro del skate. A fin de cuentas, cada vez que hacemos mano del grindeo, básico en estos juegos, los esquemas de control suelen dirigirse a mantener el equilibrio y no la dirección. Aun así, no son dos géneros que vayan demasiado de la mano si tenemos en cuenta que la base del skate es la total libertad para experimentar dentro del escenario. Sky is the limit, siempre que haya alguna superficie, claramente no diseñada para patinar, sobre la que impulsarnos.

Los trenes por otra parte, nacen ligados a los raíles, de la misma forma que viven totalmente desvinculados del skate. O eso creíamos, hasta que el estudio barcelonés de Undercoders decidió que era el momento de romper con un estigma social que nos atañe a todos: conducir un tren no te limita para convertirte un maestro del skate.

Denshattack! es una inesperada mezcla entre todos los géneros que hemos comentado anteriormente, una mezcla que de alguna forma consigue hacer que todos ellos brillen y convencernos de que esta mezcla no sólo era posible, sino que lo raro fue no haberlo unido todo antes.

En Denshattack! tomamos el papel de Emi, una piloto de tren, repartidora de ramen del extrarradio (o del extra cúpula en este caso). En un mundo que se ha encerrado en pequeñas ciudades aisladas del exterior, la naturaleza ha campado a sus anchas en lo que antes eran ciudades, fábricas o propiedad humana general. Pero no todo ha quedado abandonado a la madre tierra, sino que muchos de estos lugares acabaron convirtiéndose en los campos de juego de los Denshattackers: pilotos de tren dispuestos a forzar a la máquina a través de toda clase de piruetas para convertirse en el número uno de la clasificación.

No es de extrañar que el trabajo de Emi termine mezclándose con el mundo del Denshattack y menos sorpresa será todavía, que nuestra protagonista quiera convertirse en la mejor piloto que jamás se ha visto.

Así que, para conseguirlo, sólo tendremos que hacer una cosa: patinar. Digo, pilotar. Digo, patinopilotar. Día a día, nos subiremos a nuestro fiel tren y recorreremos todo tipo de escenarios, tratando de cumplir los objetivos necesarios de cada uno, para así poder enfrentarnos a los mejores pilotos de cada región.

Creo que, a primera vista, Denshattack! puede parecer simple. Hay un tren y hay unos carriles que seguir, la cosa está hecha. Pero más allá de esta base, las mecánicas del juego se expanden a niveles insospechables. Cada pocos niveles aparecerá una nueva mecánica. Al principio nos encontraremos con las adiciones típicas de los juegos de skate: grinds, manuals, trucos… nada nuevo, a excepción de que es un tren el qué lo hace.

Pero poco a poco, al repertorio se le van añadiendo todo tipo de mecánicas, haciendo de la partida un mix de alucinaciones, trucos, saltos y derrapes que difícilmente podríamos haber imaginado antes de verlas en pantalla. Gran parte de estos cambios necesitan de la eliminación de las vías; por qué conducir un tren por su camino original es muy mainstream, es mucho mejor utilizar una noria, una barca o simplemente cruzar el firmamento.

Con todas estas adiciones, Denshattack! se va alejando del concepto de tren, pero a la vez refuerza lo que este implica. No todo vale, las reglas están ahí para cumplirlas y en todo momento tendremos que regirnos por ellas. Los giros siguen necesitando de nuestros derrapes, la magia y lo alucinante no nos salvará de las vías cortadas y ese multiplicador de combos va a caer si no hacemos los suficientes, por mucho que estemos haciendo rodar una noria gigante.

Pero lo increíble de todo esto es como Denshattack! consigue diseñar un idioma audiovisual en el cual todos estos elementos son fácilmente identificables y una vez adquirida la habilidad para circular, esta se graba en el fondo de nuestro subconsciente. Al principio, la velocidad nos abruma, no hay tiempo para identificar un giro o un salto, pero conforme pasan las horas, toda oportunidad de subir el ritmo se aprovecha, la cadencia base no es lo suficientemente rápida y nuestras manos reaccionan a cada indicación del terreno antes incluso de que aparezcan, en un ciclo infinito tan divertido como adictivo.

Por suerte para nosotros, Denshattack! no sólo se juega bien, sino que se ve increíble y suena todavía mejor. En este último apartado, destaca su banda sonora, que bebe de juegos como Jet Set Radio, hasta el punto de contar con canciones dentro del juego diseñadas por estrellas del medio, veteranos de la industria japonesa.

En resumidas cuentas, Denshattack! es sin lugar a dudas una de las sorpresas del año. El equipo español de Undercoders no solo ha sido capaz de emular el estilo de diseño oriental, sino que ha conseguido llevárselo a su campo y ofrecer una experiencia libre de barreras, dónde sólo hay ley: que gane el mejor piloto.

Calificación: 10/10

Crítica: Yo narciso

Por @cronicadeunavidacualquiera

 

Algunos podrían decir que esto más que ficción es una autobiografía.

 

La historia:

Rocío, interpretada por Natalia Oreiro, es una socióloga que está buscando un caso de estudio para su próximo libro sobre Narcisismo, a partir de lo que le cuenta un amigo pide una cita con Máximo Rey, un gran cirujano plástico interpretado por Adrián Suar.

La investigación avanza a medida que va conociendo más a este hombre y se va metiendo más y más en su vida personal, aunque esto afecta a la vida personal de Rocío, especialmente su relación con Karla, su pareja, que es Julieta Zylberberg.  ¿Podrá esta investigadora terminar su trabajo sin ser descubierta o perderá todo en el proceso? Habrá que verla para enterarse, lo demás lo analizamos debajo. 

 

¿Qué me gustó?

Algunos de los personajes secundarios son lo más explosivo de la película, especialmente la madre deMáximo, el personaje de Suar.

Las situaciones de enredos, aunque algo vistas en algunos casos, funcionan muy bien y son muy efectivas, en especial por el talento del elenco y su experiencia con este género.

 

¿Qué no me gustó?

La vida personal de Rocío, el personaje de Natalia Oreiro, no está muy bien aprovechada. Parece más un cliché que un personaje por el que tenemos que interesarnos. En cambio el personaje de Suar, que si parte del cliché, se siente mucho más auténtico a medida que lo vamos conociendo a él  y a su entorno.

El uso de personalidad de las redes en papeles chiquitos no está bien logrado, distrae de la historia y sólo se siente como un intento de llamar la atención en lugar de generar una situación divertida con ese personaje que ya conocemos de otro medio. Hasta en algunos casos se los nota incómodos en su rol.  

La conclusión final a la que llega la peli está bien pero no está bien justificado el proceso para llegar a ella, parece que sale de la voluntad del guionista más que de los personajes.

 

¿A quién recomiendo esta peli?

Es una típica comedia «romántica» de enredos, si ese es tu género no vas a salir decepcionado. 

También si  disfrutaste de las anteriores películas a cargo de esta dupla entre Adrian Suar como protagonista (ahora también director) y Pablo Solarz como guionista, sus anteriores entregas son: «Un novio para mi mujer» (2008), «Me case con un boludo» (2016) y Mazeltov (2025). Aunque esta es la más flojita de esa saga.

Calificación: 7,5/10

Duración: 95 minutos

Estrena el 13 de agosto en cines.

Crítica: La casa del dragón, temporada 3

Luego de dos años de espera, y tras ocho episodios, ya terminó la tercera temporada de una La casa del dragón que había dividido las aguas en su anterior iteración. Así que veamos si la guerra familiar de los Targaryen estuvo a la altura o ya sería hora de darle un final.

La guerra entre el linaje puro de los Targaryen y los Hightower sigue adelante, con nuevos jinetes de dragones involucrados en la ecuación; aparte de nuevos capitanes en ambos bandos. Como una partida de ajedrez, ambos irán moviendo sus ejércitos de a poco, mientras la gente de Westerosqueda involucrada en el medio del conflicto.

Mucho se había hablado de esta serie hace dos años cuando terminó su segunda temporada. De que era aburrida, de que no tenía acción y algunos argumentos más, que parecían venir de gente que nunca había visto Games of thrones y solo quería batallas campales. Bueno, para el bien de ellos, esta tercera parte tiene un poco más de acción esparcida a lo largo de sus ocho episodios.

En ese sentido, de los nuevos personajes, o los que cobraron más relevancia, hay que destacar a Ormund Hightower. Tanto por la actuación de James Norton, como por lo bien y coherentemente escrito que está, es el que se llevó todas las miradas. Mientras que, en el lado opuesto, tenemos a un desperdiciado Tommy Flannagancomo Ser Roderick Dustin. Para aquellos que sabían del lore de este personaje, me imagino la decepción que se llevaron.

En cuanto a la ya mencionada acción, es obvio que a medida que las temporadas avancen, vamos a tener cada vez más. Digo, si estamos ante una guerra interna, a medida que el conflicto bélico avance, los encontronazos irán incrementándose hasta llegar a un final.

Eso sí, los problemas que viene teniendo la serie se vuelven a repetir. Hay tramas que se alargan sin necesidad solo para mantener a personajes ocupados hasta que el guión los necesite (si, estamos hablando de Aemond). Mientras que otras actuaciones no llegan a estar a la altura de sus compañeros (y ahora el palo va para Phia Saban).

Lo del ritmo irregular, se debe a que George R. R. Martin ya no está tan metido en los guiones de La casa del dragón, y se nota. Ya sabemos cómo es este señor para dispersarse y no concluir sus trabajos, así que a nadie le sorprendería si de a poco va teniendo menos participación en la adaptación de la serie.

Todavía falta para que termine esta guerra interna de los Targaryen, pero creo que deberían replantearse si hacer una próxima temporada larga y ya darle una conclusión, a tener a algunos personajes interesantes haciendo nada por varios episodios, De todas formas, estamos ante una mejoría con respecto a la última iteración. Ahora solo queda esperar dos años.

 

Calificación 8/10