Volvemos al mundo de las series, y esta vez con una producción netamente española que nos llega cortesía de Netflix (que sigue sin soltar un billete). Pero poniéndonos serios, Salvador es una de las series más fuertes e impactantes que llevo viendo en lo que va del año. Así que veamos que nos trae esta vez entre manos el país ibérico.

Esta vez vamos a conocer a Salvador (Luis Tosar), un ex ludópata y ex alcohólico, conductor de una ambulancia, padre de una a la que abandonó y ahora ella lo odia. Con una España al borde del colapso gracias a un grupo de radicales que odian a los extranjeros, la hija de Salvador termina siendo asesinada tras un feroz ataque en la previa de un partido de futbol. Con una policía ausente, nuestro protagonista deberá arreglárselas solo para averiguar qué pasó.
A menos que se viva dentro de un termo, creo que todo el mundo sabe de los problemas sociales que sufre España debido a ciertos grupos extremistas xenófobos, racistas, adjetivodepersonadeshet y demás lacras. Así que si alguien piensa que lo visto en Salvador es exagerado, le aconsejaría que se informe un poco.
Y en este sentido, la serie no escatima en imágenes fuertes. De hecho, en el primer capítulo, ni bien vamos aprendiéndonos los nombres, vemos como le lanzan un cóctel molotov a un policía montado, dándole lleno a él y al caballo. De eso, imagínense de ir para arriba en la escalada de violencia, y, sobre todo, en el resentimiento de determinado grupo de personas.
Y para que todo esto funcione, se necesita un gran actor, y e ahí donde entra Luis Tosar. El ibérico actor ya demostró su calidad sobradas veces, pero sigue sorprendiendo su versatilidad; en esta ocasión, componiendo a un hombre roto por dentro, que solo sigue adelante para saber la verdad detrás de la muerte de su hija.
Otro punto a destacar, es que la serie se encarga de mostrarnos el trasfondo de todos. Acá no hay buenos buenísimos ni malos malísimos; no. Si bien claramente se entiende quienes son los antagonistas, en los ocho episodios de cuarenta minutos que dura Salvador, vemos porque la mayoría es como es. Ojo, no se los justifica, solo se nos dice de dónde vienen.
Para nombrar algo malo, es una mini sub trama romántica que tiene nuestro protagonista. Totalmente innecesaria y que le resta bastante a la personalidad de nuestro conductor de ambulancia.
Sé que sueno repetitivo, pero Salvador es de las mejores series que van saliendo este año. Cruda, violenta y realista, no busca esconder ni mucho menos romantizar una realidad que si bien parece ajena a la nuestra, quizás esté mucho más cerca de lo que pensamos.
Calificación 8/10













