Crítica: El jefe de Kingstown ( Mayor of Kingstown)

Por Jorge Marchisio


Mayor of Kingstown

Retomamos el tema de las series, hoy con una nota diferente, ya que vamos a hablar de cuatro temporadas en un mismo posteo. Es por eso que desde ya aviso que no vamos a tener un puntaje final, al menos no por temporada, sino un pantallazo general de lo que viene siendo Mayor of Kingstown, producida por Taylor Sheridam y emitida originalmente en Paramount+.



Nos vamos, justamente, a Kingstown, una ciudad industrial que linda con una enorme prisión de máxima seguridad. En dicho lugar, no manda el alcaide, sino Mike, quien se encarga de ayudar o perjudicar a los presidiarios y maleantes locales a cambio de que siempre se le deba un favor. Nazis, latinos, pandilleros y policías corruptos van a ser moneda corriente de este micro clima.

Antes de seguir, vale aclarar que al menos hasta su cuarta y última temporada, la serie no tiene una conexión real con el yellowstoneverso creado por Taylor Sheridan. Así que, si buscan alguna referencia a los Dutton, no se gasten sobrenalizando o buscando con lupa detalles, porque no van a estar.

Pero volviendo a la serie, la verdad que engancha desde el inicio. En el primer capítulo nos trolean matando a un actor famoso que se perfilaba como el protagonista, para cederle el lugar a Jeremy Renner, quien creo que junto con The Town, este es su mejor rol en su longeva carrera. Gran trabajo por parte del Hawkeye, que está muy bien secundado por otros actores como lo son Aidan Gillen o Dianne Wiest.

Eso sí, la serie por varios momentos, se vuelve un poco redundante. Casi todo se resuelve con un personaje hablando por teléfono mientras maneja a determinado lugar, un tiroteo o pelea cuerpo a cuerpo, y después Mike (el personaje de Renner) tratando de solucionar el caos que se armó.

Otra cosa que en lo personal me molesta, es que de entrada se establece que cualquier personaje puede morir, dando igual si lo hace en el final de temporada o a mitad del tercer episodio. Pero luego vemos como se fuerzan algunas situaciones para que los principales, siempre se salven, teniendo un escudo de guión que roza lo ridículo.

De todas formas, dichas escenas de acción, o cuanto menos tensión, están lo suficientemente bien construidas como para generar dudas en el espectador para saber si alguno de nuestros personajes favoritos la va a quedar o no. Si le aflojan un poco al escudo del guión, sería todo mucho más redondo.

Mayor of Kingstown es una buena serie, eso no se duda. Muchos dicen que es la mejor creada por Sheridan, y no coincido para nada. Pero eso no implica que no se pueda recomendar, e incluso maratonear. Depende de qué tanto les gustan los policiales, y los trabajos previos de este realizador.

Crítica: Embestida

Por Jorge Marchisio



Y si, era inevitable que este año tengamos que hablar de alguna película de tiburones. Y esta vez nos llega de la mano de Netflix (ya no voy a hacer el chiste de siempre), siendo de esas producciones que se nota que contaron con un presupuesto reducido.



Esta vez nos vamos a un pueblo costero, donde una tormenta fuera de lo normal hace que los ríos que lindan con el mar se desborden, trayendo consigo peligrosos tiburones toro. Es en este contexto donde una mujer embarazada empieza el proceso de parto, y unos chicos de un orfanato se deben valer por sí mismos.

La trama de tiburones invadiendo una zona donde no deberían existir, no es nueva. De hecho, el mismo año pasado recibimos por parte de Netflix una cinta con una trama parecida, con los escualos llegando al Rio Sena (seguro eso es menos malo que como se encuentra ahora), así que llama la atención que, con menos de doce meses de diferencia, se estrenara Embestida.

Pero quitando las similitudes, la película cumple en su función de no aburrir (bastante distinto a entretener). Por alguna extraña razón el miedo a los tiburones, o lo que se encuentra abajo del agua siempre funciona, y esta no es la excepción, ya que encima, debido a la zona, los protagonistas no pueden ver a que se enfrentan hasta que las aletas y los dientes se hacen presentes.

El tema y gran problema de Embestida, es su total tibieza a la hora de mostrar el ataque de los tiburones. Todos sabemos la ferocidad de estos animales cuando se deciden mordisquear a un ser humano, y acá salvo una amputación, no veremos demasiada sangre que digamos; y ni hablemos de la consecuencia de los encontronazos con los bestiales peces. Se nota que quisieron hacer una peli casi apta para todo el público.

Eso sí, la ambientación está muy bien lograda. Y con esto no me refiero a las cantidades de agua sucia que vamos a ver, sino a la destrucción que puede provocar una crecida de varios ríos en un lugar que no está preparado para eso. De hecho, en Argentina, sabemos de primera mano lo que puede llegar a pasar con dicha catástrofe.

Embestida es una película aceptable, que como dije, cumple con su función de no aburrir. Si son fans de las pelis de tiburones, adelante, no la van a pasar mal; pero si buscan un mínimo de originalidad o algo de gore, hay mejores opciones dando vueltas por ahi.

Calificación 6/10

Análisis: Pragmata para PS5

Por Jorge Marchisio



Si había un videojuego que ya casi parecía una leyenda urbana, era Pragmata. Y es que desde su anuncio por Capcom, pasaron bastante años, al grado de empezar a pensar en lo peor sobre este proyecto; hasta que finalmente lo tenemos en nuestras consolas. Y luego de haber sido probado en una PS5 estándar, esta es nuestra opinión.



Esta vez Capcom nos lleva a la luna, donde la raza humana instaló una enorme plataforma espacial, con el fin de extraer un filamento lunar que puede usarse para replicar con exactitud, casi cualquier material y forma que ya existe en la Tierra. Encarnando a Hugh, un astronauta, nos daremos cuenta que algo salió terriblemente mal y todo el lugar se encuentra sin vida. Gracias a la pequeña robotina Diana, tendremos que averiguar qué pasó.



Como dije, había bastante expectativas con respecto a Pragmata, en especial, por el tiempo que tuvo de desarrollo. Y la verdad, que estamos ante una de esas ocasiones donde sí se nota el tiempo invertido, y que a aquellos que ya mirábamos de reojo al producto final, nos terminaron cerrando la boca de forma épica.

Pero hablemos del gameplay. Estamos ante un shooter en tercera persona, con tintes de soulslike. Pero la cosa es que no vamos a estar disparando a lo loco, sino que antes de los tiroteos, nuestra compañera robótica, Diana, tendrá que hackear a nuestros enemigos para que las balas si hagan daño, todo en tiempo real. Si, parece complicado, pero no lo es. Y el factor soulslike se da porque vamos a estar regresando a nuestro refugio donde podemos mejorar a nuestros personajes, a costa de que los enemigos van a volver a reaparecer.



Si, puede sonar un poco complicado, pero es casi como aprender a andar en bicicleta, al segundo combate ya el mirar de reojo el hackeo mientras estamos atentos a no recibir ningún impacto, se vuelve un acto automático. Un mecanismo simple, pero tremendamente efectivo y funcional con la temática del juego.

Pasando al apartado gráfico, el juego en su mayoría se ve muy bien. Si hilamos fino, si, el pelo de Diana se ve raro, y algunos mechones traspasan los objetos. Pero sacando eso, y con la cantidad de cosas que hay en pantalla, Pragmata se ve como lo que es, un juego de la actual generación.

Para ir cerrando, y creo que es algo que a muchos les llama la atención, es la relación de nuestro protagonista Hugh con Diana, la niña robot que le da nombre al videojuego. Y contrario a lo que muchos podrían pensar, no estamos ante la clásica relación entre un hombre que no quiere saber nada con cuidar a un chico y que termina sintiendo un cariño paternal por ella (raro que siempre sean nenas y no niños ¿no?). acá Hugh y Diana se llevan bien desde el inicio, y recomiendo volver constantemente al refugio, no solo para mejorar nuestro personaje, sino para ver las interacciones entre ambos.



Pragmata es un gran juego, y seguramente termine nominado a los GOTY de este año. Ya sea por su historia efectiva, un gran gameplay o por el carisma de sus protagonistas, todo el público va a encontrar algo que van a amar de la nueva propuesta de CAPCOM.



Lo mejor: la relación entre Hugh y Diana, el sistema de combate, historia simple pero muy funcional.

Lo peor: en el apartado gráfico a veces hay algunos (bastantes) problemas con el renderizado del pelo de Diana. Puede pecar de repetitivo.





Calificación 8.5/10

Crítica: El bufón 2

Por @cronicadeunavidacualquiera

 

Este Halloween en vez de “dulce o truco” se viene el “Truco y muerte”.

 

La historia:

En la noche de Halloween en un pequeño pueblo, un mago enmascarado tiene una misión secreta y utiliza trucos de magia para darles sangrientas muertes a los habitantes del lugar.  Una joven aspirante a mago, Max, se enfrentará a él e intentará escapar para lograr sobrevivir. Aunque esta experiencia podría cambiarla para siempre. ¿Podrá Max sobrevivir para ver la mañana? ¿Habrá alguna justificación racional para tanta muerte? Habrá que verla para enterarse, lo demás lo analizamos debajo.    

 

¿Qué me gustó?

El bufón, que termina siendo como una mezcla entre La Máscara, el payaso de IT y un mago de feria, caesimpático y es hasta divertido, sin dejar de ser terrorífico. El personaje de Max también es interesante, ya que a fin de cuentas no termina siendo la típica chica de la película de terror que sólo se dedica a gritar.

 

¿Qué no me gustó?

El pueblo está demasiado vacío, y las muertes y cosas que terminan sucediendo no tienen ningún tipo de consecuencia, lo que le quita bastante veracidad. Las situaciones, para no decir muerte, se vuelven algo repetitivas y salvo algunas, bastante poco imaginativas.

 

¿A quién recomiendo esta peli?

A los que vieron la primer peli por supuesto, a los fans del terror de bajo presupuesto y a los que aman u odian a los magos, creo que funciona en ambos casos.

 

Calificación: 6/10

Duración: 87 minutos

Estrena el 23 de abril en cines

 

Análisis: Diablo IV: Temporada de la masacre

Por Alejandro Corell

He vuelto a Diablo IV, justo a tiempo

Los ARPG han sido parte de mi vida desde que tengo memoria. Ya de niño, una de mis primeras interacciones con el género se centró en tratar de avanzar, aunque fuera lo más mínimo en el primer acto de Diablo II. Pese a que pueda no tratarse de un gran desafío para los estándares actuales, mi cerebro no estaba listo para comprender y gestionar todos los elementos que conforman su base. Me gustaba visualmente una clase, la elegía; encontraba una pieza nueva de equipo, la equipaba. 

No había tiempo para parar y analizar, para entender que no todo lo nuevo es bueno, sino que la experiencia jugable pasa por filtrar y seleccionar qué cosas son buenas para tu personaje y cuales no lo son tanto. Aunque claro, para ello primero hay que entender qué es en lo que destaca tu propio campeón. 

Con los años, a la vez que mi capacidad analítica crecía, la industria se dirigía cada vez más hacia un diseño de juego guiado, donde en muchas ocasiones dejar que el jugador cuente con tan sólo un instante para pensar se traduce en desastre. Avanza, no te pares. Si te paras, piensas. Si piensas, a lo mejor te cansas y cambias de juego. Mira, esa caja amarilla destaca, es por ahí ¿lo ves?

Si bien en muchos géneros estas facilidades son percibidas de forma negativa por gran parte del público, considero que, en juegos como Diablo, son muy agradecidas si están bien llevadas. 

Y es que, Diablo IV puede ser muy complejo. Entre bastidores, los jugadores pueden personalizar, investigar y optimizar su partida de tantas formas que a veces siento vértigo al comenzar a explorar las cualidades de una nueva clase, pero por suerte, también se tiene en cuenta que no todo el mundo busca una experiencia como esta.

Con ello, jugar a Diablo IV puede ser relativamente sencillo. Elige el personaje que más te guste, equipa objetos que te mejoren y mira que habilidad te gusta más para pegar porrazos. Es posible que, si no te centras un poco, el contenido “endgame” se te coma con patatas, pero siempre hay hueco para una partida tranquila. Para completar la campaña o probar las bases de una nueva temporada.

Y eso es lo que he hecho yo en esta ocasión.

La temporada 12 de Diablo IV (Temporada de la Matanza para los amigos) es una temporada de transición. Comienza a mitad de marzo y acaba el 28 de abril de 2026, justo a tiempo para la llegada de Lord of Hatred, la nueva expansión del título que promete cambiarlo todo.

 

En esta ocasión, las mecánicas de la temporada se centran en el frenetismo. Matar, matar y matar, sin parar un segundo. Con ello, el medidor de racha de matanza carga con gran parte del peso. Cuantos más enemigos matemos y más rápido lo hagamos, mayores marcas alcanzará el medidor, lo que se traducirá en bonificaciones para nuestro personaje y objetos.

 

Mato rápido, me hago más fuerte, mato todavía más rápido, me hago todavía más fuerte. Os prometo que es mucho más divertido de lo que suena a primera vista. Esta premisa jugable disecciona la base del juego para trasladarla a un estímulo inmediato y sangriento, el cual llega a su culmen cuando dejamos que este frenesí se desboque y nos convertimos en el carnicero.

Después de tantos juegos dándole matarile, ha llegado el momento de ponernos en su lugar y compartir su hambre y su ira. Tanto en las zonas PvP como en los nuevos mataderos, podremos dar rienda suelta a nuestra ira y aplastar todo lo que se nos ponga por delante, sin dejar de llenar todo cuanto nos rodea de loot brillante y sangriento.

Dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno, y yo no podría estar más de acuerdo. No todas las temporadas necesitan ser largas y complejas. Ahora, nos encontramos delante de un cambio de época. Lord of Hatred puede ser el punto de inflexión de Diablo IV, por lo que esta temporada se convierte en un momento de disfrute, de aprovechar lo que tenemos, antes de (quizá) echarlo de menos.

 

Análisis: Chainstaff para PS5

ChainStaff es un juego que destaca por su personalidad arrolladora, presentándose como una carta de amor salvaje a la ciencia ficción de serie B y a la estética del heavy metal de los años setenta y ochenta.

Su premisa nos sitúa en una Tierra devastada por esporas estelares, donde el sargento Jesse ‘Varl’ Varlet se ve obligado a fusionarse con un parásito alienígena sediento de venganza. Esta relación de codependencia, cargada de un humor negro que recuerda a las películas clásicas de bajo presupuesto, es el motor que nos otorga el Bastón de Cadenas, una de las armas más originales y versátiles vistas en el género de acción en dos dimensiones.


En lo que respecta a la jugabilidad, el título se aleja de la linealidad simple para ofrecer una estructura más densa que combina las plataformas tradicionales con elementos propios de un metroidvania. A lo largo de sus niveles principales, el jugador se encontrará con zonas inicialmente inaccesibles que requieren la obtención de nuevas habilidades o parásitos para ser exploradas. Esta profundidad se ve reforzada por un diseño de niveles que ofrece múltiples rutas alternativas, fomentando la exploración en medio de un combate que se siente rápido, resbaladizo y sumamente agresivo. Los enfrentamientos contra jefes de gran escala son especialmente memorables, ya que obligan a reinterpretar constantemente el uso del bastón para desmembrar criaturas mutantes de dimensiones colosales.


Uno de los puntos más innovadores de ChainStaff es su sistema de progresión y moralidad. Al encontrar soldados varados, el juego nos pone ante el dilema de rescatarlos o devorar sus órganos para obtener mejoras. Esta mecánica no solo tiene un impacto estadístico, sino que define el tipo de mutante en el que se convertirá el protagonista, lo que unido a sus tres finales diferentes y al modo New Game+, garantiza una rejugabilidad muy sólida. Visualmente, el juego es un espectáculo de arte dibujado a mano con colores saturados que evocan portadas de álbumes de rock clásico, logrando que cada escenario se sienta como una pieza artística sangrienta y vibrante.

En definitiva, es una experiencia difícil y brutal que utiliza el ensayo y error para sumergir al jugador en una fantasía de metal y ciencia ficción sumamente divertida.

Calificación 8/10

Crítica: Arco




Hoy volvemos a las reseñas del cine de animación, con una película que ya tuvo paso por los cines locales, y que ahora se encuentra en Apple TV. Estamos hablando de la coproducción entre Estados Unidos y Francia, Arco. Veamos de qué trata este emotivo film.



Esta vez nos vamos a un mundo distópico, donde la gente vive en ciudades flotantes, y un chico aspira a utilizar los viajes en el tiempo tan recurrentes para ellos, para poder conocer a los famosos dinosaurios. Pero su plan sale mal y termina en un mundo desconocido, plagado de robots y familias bastante disfuncionales.

Habiendo sido estrenada en febrero de este año, Arco medio que pasó desapercibida en los cines argentinos. Más adelante voy a dar mi opinión sobre eso, pero si les puedo decir que, si bien la peli es emotiva y busca tratar llegar a todos los públicos, creo que se queda a medio camino en varios apartados como para conectar con alguien específico.

Empecemos por la animación. Si, no se ve linda. Y no, antes que alguien salte con que “no todo debe ser fotorrealista”, ya lo sé, pero estamos a medias tintes en algo que, si fue buscado para verse bello, con unos diseños que se acercan a la animación adulta de los 80/90; haciendo que esta combinación (con muchos, MUCHOS arcoíris de por medio) se vea rara.

Pero aparte la historia en sí, tampoco es la gran cosa. seguro que cuando les dije que un chico va a un mundo que desconoce, ya se imaginaron con quien se iba a relacionar, quienes iban a ser las fuerzas antagonistas y la resolución de la historia. Y yo les podría decir que sí, seguramente acertaron en todo lo que pensaron.

¿Entonces vale la pena ver Arco? Si, porque pese a no ser excelente en los dos puntos clave de toda cinta animada, la misma, no es mala. Si bien los tópicos ya se vieron, no implica que sean malos, o que estén tratados de forma forzada. La película nos lleva de la mano, pero en un viaje que siempre es bueno volver a recorrer.

Para ir cerrando, si no tienen nada que ver, Arco no es una mala opción, en especial, para ver con los más chicos de la casa. Quizás los que ya tienen mucho cine de animación visto no se sorprendan, pero tampoco se van a aburrir o pasarla demasiado mal.



Calificación 7/10

Reseña: La intrigante



Notable producción que conforma un espectáculo muy atractivo e imperdible para los amantes del teatro. Un texto cuidado, muy interesante e intenso, que contiene las dosis justas de humor, dramatismo y teatralidad; Juan Ignacio Fernandez una vez más se luce como autor con una prosa que fluye amable y profundiza en distintos matices, despertando el interés del espectador sin textos explicativos pero muy sugerentes.


Un escenario desprovisto, pero con cierta magia que lleva a fantasear y un vestuario que aporta muchísimo a la estética de la puesta en escena; puesta que apuesta a poner en primer plano la actuación en una decisión más que acertada.
En un estilo grotesco de intensidad exagerada y muy intensa que en esa profundidad genera un humor inteligente y alcanza momentos desopilantes.


Destacada e impactante actuación de Bárbara Massó que llena de vida a este personaje que lucha por sostenerse en un mundo que se desmorona y transmite con maestría esa ambición de poder que llega a niveles delirantes. muy bien acompañada por Ariel Mele que en un rol secundario se luce con un personaje lleno de sutilezas y generando una comicidad desde una actuación en su justa medida.


Muy recomendable, no se lo pierdan. R.A.

Miércoles 21 hs. Nun teatro, Juan Ramirez de Velazco 419 C.A.B.A.

Crítica: Dolly



Seguimos reseñando terror, esta vez con una película muy chiquita, pero que con algunas buenas intenciones. En especial, la intención de establecer un nuevo serial killer cinematográfico. Pero bueno, chistes aparte, veamos de qué trata esta propuesta mega independiente, llamada Dolly.



Nuestra protagonista es Macy, quien junto a su pareja (quien aspira a proponerle matrimonio) dan una excursión por un bosque desolado. Tras encontrarse con unas tétricas muñecas de porcelana, son atacados por una persona de grandes proporciones que está vestida como una de esas muñecas. Tras ver como su futuro marido es despachado, Macy es secuestrada por dicha señora y tratada como una bebe.

Producida por Rod Blackhurst y protagonizada por Fabianne Therese y Sean William Scott (si, nuestro querido Stiffler), estamos ante uno de esos casos recientes donde a la distancia, se nota que los productores más que financiar una buena historia, intentaron crear una nueva franquicia de terror en base a un asesino fácilmente identificable por su aspecto físico.

Y si, de hecho, si buscan en cualquier página con datos técnicos, verán que el nombre de la asesina es Dolly (si, mega originales); toda una manifestación de intenciones. Pero quitando eso, y las bestiales escenas de tortura y muerte (bastante gore), poco hay que destacar sobre Dolly.

Y creo que eso es lo más destacable de Dolly. Bueno, eso y la actuación de la protagonista, interpretada por Fabianne Therese. Si bien no es una luminaria su actuación, de los pocos personajes que tenemos, es la que mejor rinde a la hora de dar vida a la chica con la que Dolly se saca las ganas de tener una bebe.

Eso sí, a nivel trama, la película es bastante simplona. Pasa literal todo lo que les dije y un pequeño giro de guion bastante estúpido, que no solo no aporta nada, sino que se siente que está puesto para alargar la trama; haciéndonos creer que estamos frente a un corto que fue estirado lo máximo para llegar al horario solicitado para ser un largometraje.

Y ya, me estoy esforzando, pero creo que no queda mucho más por agregar sobre Dolly. Es una película de terror muy pequeña, pero que no propone nada nuevo más que el intento de establecer una nueva cara del terror, cosa que dudo que logren.



Calificación 5/10

Análisis: The Rogue Prince of Persia



The Rogue Prince of Persia es un juego de acción y plataforma roguelike que combina elementos de metroidvania y roguelite. Desarrollado por Evil Empire, el estudio detrás de Dead Cells, este juego sigue la historia del príncipe, un guerrero legendario que busca salvar a Persia de la invasión huna.



El juego se centra en el movimiento y el combate, con un sistema de parkour que te permite correr por las paredes y realizar acrobacias impresionantes.
Los gráficos son vibrantes y coloridos, con un estilo de arte que recuerda a los cómics, y la banda sonora es adictiva y llena de energía.
El juego tiene una gran rejugabilidad, gracias a su estructura de roguelike y la variedad de armas y habilidades que puedes desbloquear.
La historia es sencilla pero cautivadora, y se desarrolla en un mundo inspirado en la antigua Persia.



Un punto en contra es que la carga de niveles es un poco lenta.
El juego puede experimentar ralentizaciones en momentos de mucha acción.

Conclusión
En general, The Rogue Prince of Persia es un juego que vale la pena jugar, especialmente si te gustan los juegos de acción y plataforma. Con un precio de $29.99, es una excelente opción para aquellos que buscan un juego divertido y adictivo.

Calificación 7/10