Por @cronicadeunavidacualquiera
A veces en la vida hay que elegir entre dos caminos muy distintos.

La historia:
Mathias es un pianista emergente que acaba de llegar a la ciudad de Lyon para visitar a su mentora, Elena, que le ofrece la posibilidad de tener una carrera soñada.
Cuando está bajando por el ascensor se encuentra de casualidad con Claude, un antiguo amor que ahora está casada con su amigo y que no quiere saber nada con él. Este fugaz encuentro hace que se sumerja en la bebida y ponga su prometedora carrera en peligro. A partir de allí este joven pianista tendrá que decidir entre dos opciones, quedarse en Lyon para reconciliarse con su pasado o dejar todo y viajar por el mundo persiguiendo su carrera.
¿Podrá Mathias tomar una decisión lo desgarrará por dentro?
¿Qué me gustó?
Esta idea de la dualidad está presente en varios aspectos de la peli y siempre es un problema para los personajes que no pueden decidir y dejan al azar ciertas cosas.
Los protagonistas están bien definidos e interpretados, especialmente François Civil que representa a este pianista encantador y también muy conflictuado.
La pasión entre los dos protagonistas es palpable y necesaria para poder entender mejor el conflicto.
¿Qué no me gustó?
Es un poco extensa, quizás se podría haber resuelto en algunos minutos menos.
¿A quién recomiendo esta peli?
A los que les gustan las historias de amor no tan tradicionales, atravesadas por los conflictos internos y la pasión. En algún punto me hizo acordar a Antes del amanecer (1995).
Calificación: 8/10
Duración: 115 minutos
Estrena en el festival de cine francés del 9 al 15 de abril en cinépolis recoleta










