Crítica: Fallout temporada 2

¿Quién lo hubiera pensado? De ser un sueño casi imposible, a estar haciendo la nota sobre el final de la segunda temporada de Fallout. Y es que la propiedad intelectual de Bethesda tiene una legión de fans alrededor del mundo, que quedó contenta con esta adaptación hecha por Prime a cargo de Jonathan Nolan. Así que veamos qué nos contaron esta vez.



Retomamos la historia de Lucy, Maximus y el Ghoul, quienes ahora la primera y la última unen fuerzas para encontrar al padre de Lucy, mientras que el ex Cooper sigue tras el rastro de su familia. Mientras que el soldado de la Hermandad del Acero intenta hacer lo correcto, en un mundo donde cada bando sigue tirando para su lado, con diferentes guerras internas.

Lo primero a decir, es que se nota que esta temporada recibió mayor presupuesto que su predecesora. No solo porque los decorados no se sienten como un set reciclado, o porque tenemos presentes casi todas las facciones de los juegos; sino porque aparecen muchos elementos/criaturas que esperábamos ver. Aplauso aparte para los mutascorpius y los sanguinarios que les quedaron geniales. Bravo.

Otro factor importante, es que los guionistas se dieron cuenta y juntaron a los dos personajes más interesantes como lo son Lucy y el Ghoul. Todo bien con Maximus y sus escenas de acción usando a la exo armadura; pero no deja de ser un personaje bastante simplón y aburrido, aparte que se nota que Ella Purnel y Walton Goggins están a otro nivel. Ah, y atentos a los cameos que hay en casi todos los episodios.

Eso sí, la serie sigue el mismo patrón narrativo visto con anterioridad, alternando escenas del pasado antes que todo se vaya a la shet, y volviendo al presente (es decir, el futuro hecho pingo). Si, funciona, pero por momentos corta el ritmo y se vuelve bastante repetitivo. Creo que haber optado por algún capitulo completo en los 60 futuristas hubiera funcionado mejor.

Lo que, sí da un poco de bronca, es lo mal que le fue a la serie. Al parecer la práctica de estrenar un episodio por semana, jugó en contra y la caída en visualizaciones en la página de Prime es bastante notoria. Con esto quizás tengamos una sentencia de que la tercera parte, sea la última.

La segunda temporada de Fallout es un paso hacia adelante con respecto a lo visto hace unos años, quitando el detalle de su pérdida de espectadores (y que es algo que nos debería dar igual), es una serie bastante recomendable. Si son fans de los juegos, van a aplaudir todas las referencias. Y si no lo son, sigo insistiendo para que le den una oportunidad.



Calificación 7.5/10

Crítica: En el barro temporada 2

Por Jorge Marchisio

Como todos suponían, tras el rotundo éxito que fue la primera temporada, la continuación de En el barro era inevitable. Y ahora, y tras el kilométrico feriado largo que tuvimos, ya pudimos ver la segunda temporada. Así que siéntense para que les cuente qué fue de la vida de Gladys Borges y el resto de las Embarradas.



Nos vamos un tiempo adelante del final de la primera parte, con Gladys intentando llevar una vida fuera de la cárcel. Pero todo se va al tacho en poco tiempo cuando le tienden una trampa y vuelve a caer tras las rejas. Ahora, no solo se tiene que acostumbrar al nuevo clima de la cárcel, sino que tiene que hacer todo lo posible para que liberen a su nieto secuestrado.

Lo primero que quiero decir antes de seguir con esta nota, quiero hablar del gran elefante en la habitación: las escenas de sexo. Y es que fue casi unánime la opinión de que la serie parecía estar dirigida por un adolescente calenturiento. Y adivinen, no pasan ni cinco minutos del primer episodio y ya la tenemos a la China Suarez totalmente desnuda haciendo un trío con una chica y otro muchacho, igualmente en paños menores. En fin, si son de los que dejaron la primera iteración por dicho tema, están avisados.

Y para terminar con lo malo, toca hablar del personaje de Carolina Ramírez. Y con esto no digo que la actriz colombiana sea mala, sino que se nota que es un problema de escritura, y que nunca supieron qué hacer con dicho personaje. Así que toca aguantarla con cara de sufrida y al borde del llanto por los ochos episodios que dura la serie.

Y ahora sí, pasemos a lo que vale la pena de la serie, que es toda la trama de Gladys Borges. Y no solo porque es la principal, o porque conecta con todas las demás historias; sino porque es la más compleja. No solo hablamos de secuestros cruzados o de peleas de poder entre las internas, sino que, gracias a ella, otra vez vemos a Antin (el mejor personaje de este universo carcelario) de nuevo en acción.

Vale destacar también, el tratamiento que se le dio a Locomotora Oliveras, quien por desgracia falleció en el rodaje de esta temporada. Su partida fue tratada con bastante tacto y respeto, sin colgarse de la tragedia para vender con el morbo.

La segunda temporada de En el barro está buena, pero sigue cometiendo los mismos errores que su predecesora. Es de esos casos si la pasaron bien obviando las cosas malas, la van a seguir disfrutando, si no, en la N roja tienen muchas otras opciones.

Calificación 7/10

Crítica: Steal

Por Jorge Marchisio

Seguimos en modo seriefilo total y volvemos a comentar otra, esta vez que nos llega desde Inglaterra y que fue transmitida en dicho país por Amazon Prime. ¿Por qué le di una oportunidad? Porque las historias de atracos me llaman la atención, y aparte, quería ver que tal actuaba a día de hoy nuestra próxima Lara Croft, Sophie Turner. Veamos de qué trata Steal.



Turner interpreta a Zara, una empleada de una agencia que maneja las finanzas y los sueldos de múltiples empresas, así como sus acciones. Lo que parecía ser un día de trabajo normal, se convierte en una pesadilla cuando unos criminales armados hasta los dientes irrumpen en las oficinas, golpeando y llevándose millones de libras. Pero ¿Y si había cómplices internos?

Muchos van a pensar que estamos ante la clásica historia de un topo metido en el medio de un crimen que lo termina sobrepasando, pero no, porque Steal también toca otros temas bastante interesantes: una persona carente de cariño, policías de doble moral, más gente detrás de las sombras y, sobre todo, quienes iban a ser las verdaderas víctimas del asalto.

¿Entonces por qué un siete de puntaje final, siendo que a nivel trama es bastante buena? Bueno, ese siete tiene nombre y apellido: Sophie Turner. Y es que la ex Sansa ya nos dijo que había pasado casi un año entrenando para encarnar a la aventurera de los videojuegos, pero esta serie confirma que dicho tiempo, lo debería haber invertido en una academia de actuación; porque oh my god, seguimos ante la misma chica durísima a la hora de expresar algo con la cara.

Por suerte si está rodeada de actores que la compensan, como por ejemplo el ascendente Archie Madekwe o Jacob Fortune-Lloyd. Eso sí, no esperen ver otros actores conocidos en Steal, porque pareciera que todo está armado para el lucimiento (o no) de la ya mencionada Sophie Turner. Nos hubiera gustado ver algún actor más experimentado en el casting, al menos para compensar.

Pero otra fortaleza de serie, es su duración, apenas unos seis de unos cuarenta y cinco minutos promedio. Y siendo que en realidad es una mini serie, la duración es la acertada para no estirar el chicle o terminar aburriendonos.

Steal es de esas series que tildo de pasatistas. Si leen mis reseñas, sabrán que con esto me refiero a que no se van a aburrir, pero tampoco la van a recordar cuando hablen de las mejores series del año. Ahora solo queda cruzar los dedos para que Turner le haga justicia a la señorita Croft.



Calificación 7/10

Crítica: El caballero de los siete reinos



El universo creado por George R. R. Martin parece no tener fin (aunque no se ponga a terminar la saga principal) y ahora toca hablar de su nueva adaptación y que casi sin proponérselo, sacudió a todo el mundo seriéfilo. Porque si, hoy vamos a hablar de la recientemente terminada El caballero de los siete reinos.



Nos vamos 80 años antes de la llamada Rebelión de Robert, conociendo a Dunk el Alto, un caballero errante no reconocido por nadie, que se presenta en un torneo de justas para conseguir reconocimiento, y con suerte, algún Lord que lo tome bajo su manto. es así como conoce a Egg, en apariencia un niño huérfano que se presenta como escudero. Y así comienza una aventura llena de sorpresas y traiciones en este mundo de juego de tronos.

Pocas expectativas había con respecto a esta serie, en especial, porque el libro es medio desconocido, y porque gran parte del público, no quedó conforme con el resultado final de La Casa del Dragón. y que lindo poder decir que ese miedo se fue disipando a medida que la serie avanza en sus escasos seis capítulos de cuarenta minutos promedio de duración.

Y es que estamos ante uno de esos casos donde la serie notoriamente va de menos a más, con un inicio que pareciera que se nos iba a presentar una historia con tintes cómicos, pero no. A medida que avanza la historia, en especial, en el tramo final del tercer capítulo la cosa se desmadra de tal forma que ese aire Games of Thrones vuelve y de forma muy palpable, algo que extrañamos muchísimo.

Y en este sentido, al ser una historia mucho más pequeña y contenida, le suma bastante. Si no la vieron, no esperen encontrarse con grandes complots o batallas campales; sucede todo en un campamento a las esperas de un torneo, a lo largo de dos o tres días, y ya. Pocos personajes, pocos sets, pero mucho carisma por parte de un elenco, que, si bien no tiene nombres reconocidos, dio todo de sí para hacer a sus personajes entrañables.

No se me ocurre a ninguno que no haya estado a la altura, pero si podría destacar a un par por sobre los demás como lo son Peter Claffey y Dexter Sol Ansell, nuestros protagonistas. A esto hay que sumarles a Daniel Ings y Bertie Carvel que casualmente están del lado de los buenos y que todos juntos son la brújula moral de El caballero de los siete reinos.

Creo que la mayor pega es lo que ya mencioné, que la serie empieza muy por lo bajo, y exige un poco de paciencia al espectador. Pero creo que si uno le da ese benefició y llega al capítulo tres, se va a encontrar con una de las mejores producciones que nos va a ofrecer este 2026 que recién comienza. Solo falta esperar a que confirmen cuando vamos a recibir la segunda temporada de El caballero de los siete reinos.





Calificación 8.5/10

Crítica: Caminos del Crimen

Por Jonathan Sanchez

Un Policial con Sabor a Clásico




El director Bart Layton nos sumerge en «Caminos del Crimen», un thriller policial que se siente como un regreso a la época dorada del género. Con Chris Hemsworth y Mark Ruffalo en un tenso juego del gato y el ratón, la película rinde homenaje a los grandes policiales de los 90, priorizando la construcción de personajes y la atmósfera por sobre los giros narrativos explosivos.
  La trama sigue a Davis (Chris Hemsworth), un ladrón de joyas metódico y elegante que planea su último gran golpe. Su precisión quirúrgica lo ha mantenido fuera del radar, hasta que Lou (Mark Ruffalo), un detective de la vieja escuela, descubre el patrón de sus robos a lo largo de la autopista 101 de Los Ángeles. A partir de allí, se desata una persecución donde la astucia se enfrenta a la experiencia. El tablero se complica con la aparición de una empleada de seguros (Halle Berry), un jefe mafioso (Nick Nolte) y un ladrón rival, creando una red de lealtades ambiguas y peligrosas.

Lo que me gustó: Lo más destacable de «Caminos del Crimen» es su compromiso con un estilo narrativo clásico. La película se toma su tiempo para desarrollar la tensión y delinear a sus personajes, logrando una atmósfera de cine negro muy atractiva. Las secuencias de acción, especialmente los robos y las persecuciones, están filmadas con una elegancia y una claridad notables, que se alejan de la pirotecnia visual contemporánea. Además, el elenco es un lujo; ver a Hemsworth en un papel más cerebral y a Ruffalo encarnando a ese detective cansado pero íntegro es un verdadero placer. La película es un claro homenaje a maestros como Michael Mann, y esos guiños son un disfrute para los conocedores del género.

Lo que no me gustó: El principal problema de la película es su ambición desmedida. Con una duración de 140 minutos, el director Bart Layton introduce demasiadas subtramas y personajes, y no todos tienen el mismo peso ni están bien desarrollados. La historia del ladrón rival interpretado por Barry Keoghan, por ejemplo, se siente como una nota excéntrica que no aporta demasiado al conflicto central. Este exceso de capas narrativas hace que el ritmo, por momentos, se vuelva lento y le quita fuerza a la trama principal, que es la más interesante.

A quién se la recomiendo Es una película ideal para los amantes del cine policial clásico y del thriller adulto. Si disfrutaste de películas como «Fuego contra Fuego» o «Drive» y valoras una buena historia de personajes por encima de la acción sin pausa, «Caminos del Crimen» te va a gustar. Es un filme sobrio, estilizado y con excelentes actuaciones que dignifica el género. Eso sí, no es para quienes buscan un ritmo frenético, sino para los que aprecian un policial cocinado a fuego lento.

Calificación 6/10

Kosmos: La experiencia inmersiva de Thonet & Vander en Ultra Buenos Aires


El pasado sábado 14 y domingo 15 de febrero, vivimos el Ultra Buenos Aires desde una perspectiva privilegiada. Invitados por Thonet & Vander, nos adentramos en el espacio Kosmos, ubicado estratégicamente cerca de la emblemática torre del Parque de la Ciudad. Por segundo año consecutivo, la marca alemana consolidó su presencia en el festival, creando un ecosistema donde la tecnología y la música electrónica se fusionaron durante toda la jornada.


Kosmos fue concebido como una plataforma de visibilidad para el talento local y regional. El line-up integró a más de 30 DJs, equilibrando artistas emergentes con referentes consolidados de la escena, tales como: Adrián de Bernardi, Alejo Fochi, Alpuin, Baez & Saint, BIØY, Bodeler, Camilo García, Cloz, Cordoba, D3FAI, Deff, Ëmma, Gery, Julianna Gella, Key City, Lucas Sosa, Martino Stefano, Mateo Moric, Matt, Noncitizens, Pazzos, Super, Tomy Wahl, Vhans, Xul Nox y Zagitar.



Durante el sábado, pudimos conversar con artistas como BIØY y Cloz tras su dinámico set en formato B2B. Ambos destacaron la libertad creativa que el espacio les brindó y celebraron la gran convocatoria de la tarde, que marcó un inicio de festival vibrante y con mucha energía.

La infraestructura sonora fue, sin duda, la protagonista. El escenario estuvo equipado con la línea TX Pro Series, la gama profesional de alto rendimiento de Thonet & Vander. Estos equipos, integrados magistralmente en el sistema de audio, demostraron potencia, definición y estabilidad técnica, respondiendo con solvencia a las altas exigencias de un evento de la magnitud del Ultra. Así, Kosmos no solo fue un escenario, sino una demostración en vivo de la capacidad técnica de la marca en el ecosistema electrónico.

El domingo, el predio lució colmado. Durante la tarde y noche, el espacio se consolidó como la alternativa perfecta a los grandes escenarios del festival con las presentaciones de Alejo Fochi, Deff, Key City, Pazzos y Xul Nox.


El gran final llegó de la mano de un set compartido entre Córdoba y Super, quienes lograron reunir a una multitud frente al escenario. Fue un cierre épico, con un público entregado que sostuvo la energía hasta el último minuto de la activación.

Análisis: Dragon Quest VII Reimagined para PS5



Retomamos las reseñas de videojuegos, con el remake de uno de los videojuegos más queridos por todos, Dragon Quest Vll. Y es que no estamos ante la clásica versión que solo mejora los gráficos y ya. No, este es casi un videojuego nuevo desde cero. Así que veamos que nos traen esta vez los amigos de Squire Enix.



En esta aventura, tomaremos control de “Personaje con nuestro nombre”, el hijo de un marinero de una pequeña isla, que es amigo del príncipe actual. Dicho Principe, está obsesionado con encontrar unas tablillas que serán el detonante del inicio de una aventura que nos va a llevar a muchas otras islas, y que va a cambiar el destino del reino.

Si, la trama a día de hoy, en pleno 2026, parece bastante simplona. Y es que (y esto lo voy a repetir bastante), estamos ante un remake de un juego que de por sí era bastante infantil; así que no esperen intrigas políticas a lo Game of Thrones; sino algo mucho más llevadero que busca gustar a todos los públicos.



Y creo que ahí viene uno de los mayores problemas de este juego, y es que, al querer gustarle a todo el mundo, termina siendo por demás simple y fácil. Para aquellos que ya somos cuarentones, o que buscan algún tipo de desafío, Dragon Quest Vll no lo va a traer; salvo que en algún momento se queden atorados al no poder seguir avanzando por no encontrar una tablilla. Pero quitando eso, l juego se siente como un paseo.

Pero volviendo a lo bueno, también hay que mencionar el apartado gráfico. La renovación en este sentido se nota y mucho. Y si, ya sabemos que de nuevo hay un tinte infantil, pero es algo que ya heredaron del original. Así que nada que reprochar en este sentido.



En conclusión, Dragon Quest Vll no es un mal juego, pero si quiso apretar mucho y terminó agarrando poco. Quizás con alguna actualización se pueda mejorar sobre todo el tema de la dificultad. Quitando eso, estamos ante un JRPG de corte clásico bastante recomendable.



Lo mejor: el lavado de cara, lo accesible que es para el público nuevo y viejo.

Lo peor: quizás al intentar gustar a todos, peca de ser demasiado fácil o infantil.

Calificación 7/10

Crítica: Wuthering Heights (Cumbres Borrascosas)

¿Un mal relato de época? ¿O un buen relato de nuestra época?

Emerald Fennell, cineasta que ya dividió aguas con Saltburn (2023) y Promising Young Woman (2020), regresa con una propuesta que desafía una vez más la prudencia cinematográfica, en este caso con una libre (o infiel) adaptación de la novela de Emily Brontë, Wuthering Heights. “Cumbres Borrascosas”, con esas comillas irónicas que adornan el título, es una reinterpretación del clásico literario bajo la mirada de una autora que prioriza un impacto de provocación carnal sobre una transposición fidedigna del texto.

Es la historia de Catherine Earnshaw (Margot Robbie) y Heathcliff (Jacob Elordi), que inicia cuando el alcohólico Mr. Earnshaw (Martin Clunes) adopta a un niño al que convierte en un criado para él y en un amigo para su hija. Cathy y Heathcliff crecen juntos desde niños que juegan hasta adultos condenados a una relación tóxica amorosa por una obsesión inquebrantable.

Wuthering Heights tiene varios problemas pero no aparenta que a su directora le importe demasiado porque parece ser la película que quiere ser, un espectáculo gótico-pop posmoderno ideado para un público específico, el mismo al que ya le había hablado en Saltburn, y para generar revuelo en tiktok con sus escenas eróticas, las cuales, para lo que apunta a ser el film, están muy bien logradas, especialmente por la belleza hegemónica de sus protagonistas. 

Margot Robbie es una actriz talentosísima, vibrante y magnética en pantalla; el tema es su coprotagonista, Elordi, que bajo buenos directores de actores como Sam Levinson (Euphoria) y Guillermo Del Toro (Frankenstein) logra sacar lo mejor de sí pero en esta película simplemente no está a la altura, ya que nunca vemos a un tal Heathcliff sino más bien a una reducción del actor y galán de turno vestido como un londinense del siglo XIX. La elección del actor parece ser un error cinematográfico, pero no lo es para el marketing del film. Lo que sí es un acierto en el casting son los talentos que interpretan a Heathcliff y Cathy de niños: Owen Cooper, conocido por la serie Adolescencia, y la joven Charlotte Mellington, que tiene un muy buen debut en la gran pantalla.

La película es el mejor film de la carrera de Fennell hasta el momento, y aunque eso no sea algo trascendental para el cine, sí es algo a valorar en su filmografía. Un aspecto a destacar es su fotografía a cargo del talentoso Linus Sandgren, el diseño de producción de Suzie Davies, la dirección de arte llevada a cabo por Caroline Barclay y Neneh Lucia, (estos cuatro ya habían trabajado en Saltburn), y la primera colaboración con Jacqueline Durran en el diseño de vestuario.

Fennell y su equipo construyen una puesta en escena que es digna de una publicidad de perfumes de alto nivel: paisajes espectaculares, besos bajo lluvias dramáticas, vestuarios que desafían la precisión histórica para ganar en impacto visual y una cámara que fetichiza a sus protagonistas casi tanto como ellos se obsesionan entre sí. El film romantiza excesivamente las relaciones tóxicas y humilla a sus personajes arrastrándolos en una tragedia de reclamos de migajas de amor que nunca llegan en tiempo y forma, pues es un buen relato de nuestra época, un fanfic. La transposición elimina toda crítica racial y simplifica el erotismo a cambio de una provocación funcional para la viralidad superficial en redes sociales volviendo explícita la hipersexualización de sus protagonistas dejando de lado la profundidad psicológica de un amor trágico donde se pierde hasta la propia integridad e identidad.

Algunos la odiarán, otros la amarán. No es para nada una mala película, aunque no se la recomendaría a cualquier tipo de espectador pero sin duda sí la recomendaría a quienes busquen un espectáculo hollywoodense entretenido, provocador y sexy, o a quienes quieran tener un acalorado debate a la salida de la sala. Sin culpa alguna, ¡al cine!

Calificación: 6.5/10
Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Análisis: Forever Skies


La premisa de Forever Skies no busca ser radicalmente innovadora, pero logra cautivar desde el primer momento. Nos sitúa en una Tierra postapocalíptica, un escenario donde el colapso industrial y el desastre ecológico han borrado el mundo que conocemos. Equipado únicamente con una impresora 3D integrada en el traje, el jugador asume el papel de un científico enviado desde el Arca, una estación espacial donde los últimos humanos luchan contra una enfermedad llamada la Plaga Gris. Tu misión es clara: encontrar una cura y descubrir las historias que quedaron atrás entre las ruinas de la civilización.


Lo que realmente separa a este título del resto de juegos de supervivencia independientes es su mecánica central: la aeronave. Mientras que la mayoría de los juegos te obligan a construir una base estática en un terreno hostil, en Forever Skies tu hogar viaja contigo. Al principio, te encuentras con un dirigible estrecho, de una sola habitación, donde apenas hay espacio para la maquinaria básica. Sin embargo, la verdadera magia reside en la personalización.

A medida que recolectas recursos, puedes expandir tu nave hasta convertirla en un laboratorio volador masivo. Es una evolución orgánica y satisfactoria; ver cómo ese pequeño espacio se vuelve un refugio acogedor después de una larga expedición es lo que realmente te engancha al juego.
La experiencia de juego comienza con una intensidad notable. Ya sea en solitario o en cooperativo, el tutorial te lanza objetivos de manera frenética mientras tus niveles de hambre y sed bajan rápidamente. Esa sensación de urgencia inicial pronto da paso a una exploración más estratégica. El mapa se divide entre las cumbres de las torres que sobresalen de las nubes y el peligroso Underdust o subsuelo. En estas zonas bajas, el juego cambia de tono: el oxígeno es limitado, la flora es hostil y aparecen enemigos reales. Aunque el combate no es extremadamente complejo, añade la tensión necesaria para que la búsqueda de materiales raros, como los cristales, se sienta como un logro.
En términos de jugabilidad, Forever Skies es un híbrido fascinante. Toma la narrativa ambiental y la atmósfera inquietante de Subnautica y las mezcla con la construcción de bases móviles y la recolección de recursos de Raft. Es una experiencia que logra ser relajante mientras navegas por los cielos, pero profundamente tensa cuando decides descender bajo la densa capa de contaminación. El sistema de construcción es robusto, obligándote a equilibrar el peso de tu nave con la potencia de tus motores, lo que añade una capa de gestión técnica muy interesante.


A pesar de sus grandes aciertos, el juego tiene detalles a considerar. El modo multijugador, aunque divertido, limita ligeramente la libertad de diseño de la nave en comparación con el modo solitario. Además, el precio de 30 dólares puede parecer algo elevado para algunos jugadores, especialmente considerando las diferencias de costo entre PC y consolas. No obstante, si eres un entusiasta de la supervivencia que disfruta de la libertad creativa y de una atmósfera bien lograda, Forever Skies es una inversión que vale totalmente la pena. Es un viaje visualmente impactante que demuestra que, incluso en un mundo devastado, siempre hay espacio para construir algo propio.

Calificación 7.5/10

Crítica: The Souffleur

Por Pablo Dvorkin



Critica por Pablinteve2.0
es una comedia negra protagonizada por Willem Dafoe como Lucius, el gerente de un icónico hotel en Viena. Cuando el edificio es vendido a un desarrollador argentino que planea demolerlo, Lucius, junto a su hija y empleados, inicia una particular lucha por preservar su hogar y su vida.



Lo que me gustó
Más que un drama de personajes, The Souffleur se plantea como una meditación sobre la obsolescencia y la pérdida, donde la resistencia de Lucius ante el cambio corporativo encarna la tensión entre tradición y modernización. El resultado es una experiencia cinematográfica que destaca por su propuesta visual y conceptual, aunque evita la cohesión narrativa.
Dafoe ofrece una interpretación que oscila entre lo teatral y lo naturalista, mientras que los personajes secundarios, como la hija de Lucius (Lilly Lindner) o el nuevo propietario argentino (interpretado por Solnicki), aparecen como trazos incompletos. Con una duración de 78 minutos, la obra se instala entre la contemplación y la ausencia de resolución convencional.

Lo que no me gustó
Es considerada una película «difícil», audaz pero potencialmente frustrante para quienes buscan una historia convencional, a pesar de la presencia magnética de Dafoe.
Se caracteriza por prescindir de explicaciones, continuidades y un crescendo dramático, lo que resulta en una experiencia que mantiene al espectador a distancia.

Calificación 5/10