Quienes leímos el cuento de la Metamorfosis de Franz Kafka, quedamos aterrorizados con la idea de despertar siendo un insecto o un «bicho» que cause temor, rechazo y disgusto en los demás.

Han pasado más de 100 años de la publicación del célebre relato del escritor checo; las riendas que da a la imaginación el hecho de ser otra persona/ otra cosa, ha dado diversas adaptaciones al cine y al teatro, en este caso, la obra de Miguel Sorrentino Soñé que era otra».
«Una mañana, Gretel, una joven actriz y modelo de 18 años, despierta convertida en un hombre adulto. A partir de esa transformación absurda e irreversible, su entorno familiar y laboral se ve alterado: su madre niega lo evidente, su padre la rechaza, su novio no la reconoce y el mundo exterior continúa funcionando con inquietante normalidad.
Aislada en su habitación, Gretel intenta comprender qué ha cambiado realmente: su cuerpo, su identidad o la mirada de los demás» Esta es la sinopsis de la obra de Sorrentino presentada el pasado viernes en el Método Kairós.
Encabezada por Guillermo Flores, Gabriel Nicola, Graciela Pafundi, Santo rocca, Nacho Stamati; la puesta en escena nos situa en una habitación sin paredes ni ventanas, los actores rodean la pieza rosada donde un hombre de mayor edad se despierta, ¿Qué ya pasado con la modelo perfecta?
Esta decisión de escena permite dejar vulnerable al personaje, observado y juzgado. Esto sucedía en la obra de Kafka, el monstruo estaba escondido pero era imposible vivir con la idea de que sigue allí.
Gabriel Nicola se mete en el cuerpo de una joven modelo, sus posturas y expresión corporal transmiten angustia pero también da espacio a la comedia, Soñé que era otra no es 100% un drama, situaciones incómodas, ocurrentes y absurdas suceden mientras se asimila la idea de la metamorfosis.
Esta metamorfosis no es de especie sino de género, se pone en hilo de prueba los conceptos de belleza, deseo, perfección y familia. La pesadilla de alguien físicamente perfecto puede ser despertar en el sexo opuesto y de mayor edad.
Soñé que era otra funciona pues entrega algo diferente, es una comedia tensa con una temática interesante.
Un elenco comprometido y una obra que nos hará reflexionar luego de su impactante final.
Disponible los sábados a las 20:30 en el Método Kairós.
Escribe Sebastián Arismendi para La Buatac Web.










