Cuando hablamos de musicales argentinos, es imposible no pensar en Drácula. La creación de Cibrián y Mahler fue una apuesta ambiciosa que logró perdurar décadas a través de múltiples reposiciones. Ahora, Pepe Cibrián junto a Pablo Torres Flores se lanzan con esta secuela, Resurrección, que nos trae al famoso conde en una historia nueva, cargada de talento, pero también con varios «peros».

Para que sepan con qué se van a encontrar: si no vieron el clásico original, no se preocupen, conocer el mito del conde basta para entender esta trama. Eso sí, se pueden escapar algunos guiños o detalles propios de la obra . La historia nos sitúa 30 años después: por alguna razón, el conde vuelve a la vida, pero esta vez en un cuerpo humano. Por otro lado, tenemos a una Mina viuda y con un hijo, a quien vemos desde el inicio incapaz de olvidar su intenso encuentro con él. La trama se centra en el drama interno de Drácula por su regreso y cómo esto sacude a Mina y a quienes la rodean.
En cuanto a lo artístico, hay que destacar una muy buena puesta en escena: las actuaciones son sólidas, el ensamble derrocha talento y hay números que resultan realmente interesantes.
Ahora, los puntos bajos. No me quejo de que la función sea en la carpa del Circo Rodas; de hecho, le da un ambiente peculiar y está bien planificado. Lo que no perdono es el uso de las visuales, que parecen hechas con una IA de baja calidad o un diseño muy pobre. Hubiera sido preferible ambientar usando más el vestuario y la imaginación si no había presupuesto para algo mejor. Es una lástima, porque cuando la producción quiere, brilla: la escena del baile de máscaras en Venecia es realmente bella.
La música cumple. Las canciones de Pablo Torres Flores dan en el clavo, especialmente en momentos de alivio cómico o en los pasajes más modernos y festivos, como los que interpreta la cubana Heidy Viciedo. Sin embargo, hay ciertos números que se sienten de relleno y no aportan nada, ni a lo musical ni a la narrativa.
Sobre la duración, estamos ante unas dos horas y media con intervalo. Si bien soy defensor de las obras largas cuando la historia lo justifica, acá la trama gira siempre sobre el mismo eje y podría haberse resuelto en menos tiempo, incluso disfrutando de los momentos musicales más entretenidos.
En resumen: Drácula Resurrección es un buen espectáculo, tiene talento y se nota el esfuerzo por ofrecer calidad. Pero hay que verla como lo que es: una versión que toma los personajes y hechos del clásico para hacer algo propio. No reinventa el mito ni alcanza la trascendencia de aquella pieza que le precede ,pero logra entretener.
DRÁCULA 2: RESURRECCIÓN
Una nueva criatura de Pepe Cibrián Campoy
Libro y Dirección: Pepe Cibrián Campoy
Música: Pablo Flores Torres
Coreografía: Matías Ramos
Vestuario: Vanesa Mascolo
Arreglos Musicales: Yair Hilal
Coordinación de actores: Juan Álvarez Prado
Dirección de coros: Juan Pablo Ragonese
Prensa: BMZ Comunicaciones
Elenco protagonista:
Diego Conde Duarte es Wolf
Antonela Cirillo es Mina
Heidy Viciedo es Roxana y Rubi
Michel Hersch es Jonathan Harcker Hijo
Melina Kantor es Magui

Funciones
jueves, viernes y sábados a las 20:30 h
domingos 19:00
duración: 2:30 h con intervalo
Hipódromo de San Isidro (Avenida Santa Fe y Avenida de la Unidad Nacional)













