Crítica: Secretos de estado

Por Juan Ignacio Aguilar
Desde los inicios del cine mismo que el documental es un género en justa ley. Sin saber entonces de la magia del montaje, los realizadores de entonces buscaban inspiración en la vida cotidiana: gente caminando, máquinas trabajando e incluso espectáculos de baile.

El cine evolucionó, y con él también el documental. Hoy en día podemos apreciar documentales de las más diversas índoles: fauna silvestre, escándalos sociales y, claro, hechos históricos.

El docu-drama, o documental dramático, nace entonces como una actualización de acontecimientos reales, con un guión ya previsto y actores entrenados que buscan ahondar aún más en el profundo conflicto de los verdaderos protagonistas de los acontecimientos. Libertades creativas y algunos rellenos argumentales son la mayor objeción que un conocedor de la historia puede llegar a tener frente a ellos. Depende, una vez más, del tipo de espectador. De la trama que esté dispuesto oír, y cómo la percibe.
En enero de 2003, la traductora pública Katharine Gun recibe un alarmante e-mail de una división de inteligencia estadounidense de devastadoras consecuencias para la humanidad. Enfurecida, toma una decisión con graves repercusiones para su futuro.

El sudafricano Gavin Hood ha tenido una carrera un tanto irregular luego de haberse llevado la preciada estatuilla por su labor en “Tsotsi”. No es el primer ni el último caso dentro de la industria que es Hollywood, pero con el éxito generado por “Eye in the Sky”, Hood arremete de nuevo, esta vez los inicios de un conflicto bélico tan reciente como es la guerra en Irak.

El guión del propio Hood y Gregory y Sara Bernstein cumple con su cometido transmitiendo en términos simples pero no por ello informales la red de mentiras que hizo caer a varios soldados en una guerra que pudo ser evitada. La información no agobia al espectador y el ritmo de la narración se desarrolla dando las pausas necesarias para que la trama descanse.

Hay sin duda escenas muy atractivas tanto desde el lado de la propia Gun como de la investigación en paralelo de la prensa, pero se entrevé aquí una falla: la de perder el norte de la historia que buscan contar. Cuando ya pasamos mucho tiempo junto a los periodistas Bright y Beaumont, uno pensaría que se ha marcado un giro clave para el foco de la acción. Pero no es así: volvemos nuevamente a Katharine, con poco tiempo para explorar las motivaciones de ella o de los periodistas. Son escenas muy bien ejecutadas, pero ello no quita un cierto desasosiego a la hora de ver la historia en su totalidad. Son partes anexas a la narración que, por más interesantes que sean, restan tiempo que necesita la verdadera protagonista: Katharine.

Keira Knightley da todo de sí en un papel mucho más maduro que otros dentro de su filmografía. Puede que Gun no esté totalmente segura de su accionar al principio, pero se aprecia ese atisbo impulsivo en la mirada de Knightley y ya sabemos lo que pasará. Su tortuoso recorrido hasta al acto final es un gran ejemplo de por qué sigue siendo una de las mejores actrices que el Reino Unido tiene para ofrecer.

Asimismo, hay notables labores en las interpretaciones de Rhys Ifans como el corresponsal extranjero Ed Vulliamy y un siempre impecable Ralph Fiennes como el abogado Ben Emmerson. Es una película donde el horror de los hechos cobra más importancia, pero Hood se ha provisto de un grupo de grandes actores para lograr que dicho horror no se vea en absoluto minimizado por las ya conocidas monocromáticas declaraciones políticas.
Hay decisiones cuestionables en cuanto al tipo de montaje utilizado. Tanto por el detalle ya mencionado en lo relativo al guión, como así también por el ya cansino uso de intertítulos o tarjetas de presentación. Destaca, sin embargo, la banda sonora que enaltece al mismo, y una dirección de fotografía acorde a las inflexiones en argumento.

Puede que no sea lo mejor dentro de su filmografía, pero con “Official Secrets” Gavin Hood trae al público una conversación que como partícipes de una nación debemos hacer: ¿Qué pretenden nuestros líderes? ¿Y hasta qué punto debemos acatar sus órdenes sin levantarnos vivamente en oposición?

Calificación 7/10

Crítica: El Patalarga

El Patalarga

Escrita por: Gonzalo Esteba Borzino

Cobertura del 34º Festival de cine de Mar del Plata

En el típico pueblo, con las típicas historias del boca en boca, se cuenta la leyenda del pata larga, un ser que devora niños que se niegan a dormir la siesta. Señalado como un mero cuento por los adultos, la vida de un grupo de amigos cambia cuando se topan cara a cara con la criatura, confirmando así sus más infantiles miedos. Los chicos, Teto, Maru y Ramón, descubrirán que hay detrás de la leyenda y lograrán desenmascarar a los verdaderos monstruos.

Mercedes Moreira (Miedo, Rey Milo), continúa su carrera audiovisual pisando fuertemente en la animación con una simpática pieza de 70 minutos, creada con un económico estilo de foto collage que resalta inconscientemente la extrañeza del metraje. Junto a su productor, Edgar Roggenbau, han escarbado en un mercado poco explotado en Latinoamérica, invirtiendo tres años de producción, dibujo a dibujo, toma a toma, para crear esta moderna película infantil, entintada con los miedos a una figura que, en esencia, es conocida por todos.

A diferencia del doblaje de dibujos animados, que suele obligársele a enmarcar las voces a imágenes ya fabricadas, “Acá se parte desde el actor. El actor, si puede, crea al personaje, hace la voz y después nosotros nos ocupamos del resto.”, dijo Edgar Roggenbau luego de la proyección. Asegura que primero está el guion y los diseños preliminares, luego el actor hace su magia, y en base a su trabajo se vuelven a crear los monigotes. Al haberse grabado en argentino, en lugar de en neutro, se garantizó una fluidez que permeó a las marionetas digitales de un realismo palpable, y mucha personalidad localista.

Cara de roedor, patas de cabra y hambre de ballena son algunas de las características que se le adjudican a esta iteración del hombre de la bolsa o el cuco. “En todos lados hay uno como este”, garantiza el productor mientras cuenta que, de niño, a él mismo lo espantaban con una historia similar. La flexibilidad de la animación, económica y rara vez usada en largos, así como un agradable sentido del humor y excelente trabajo de doblaje, hace a este film una película para chicos, pero disfrutable para todos los públicos.

Se estrena en diciembre en salas comerciales.

Calificación: 7/10

Crítica: instrucciones para la poligamia

Por Leonardo D’Assaro

Que es lo que vimos:
Entendamos lo que es una instrucción, primero, antes que nada, una instrucción es una manera de instruirse, adquirir conocimientos, ideas o experiencias.
Nos encontramos frente a una historia donde los personajes buscan aprender, conocerse, encontrarse en este mundo moderno. Porque si de algo habla esta tercera película de Sebastián Sarquís, es de la modernidad. Las nuevas formas de comunicación de estos tiempos. La necesidad de encontrarse y relacionarse. Ya sea a través de una aplicación o a través de la necesidad de una carencia. Porque estos personajes sienten la carencia, cada uno de ellos necesita algo, porque algo les falta.
Por suerte es una comedia, aunque las comedias siempre logran posicionarse sobre un tema o eje dramático que las sostiene. Y detrás de todo ese humor que resulta por momentos superficial o chabacano, rozando lo bizarro, se esconde una historia en donde los cuatro personajes protagonistas se van auto descubriendo y necesitando uno de otros para crecer y continuar con sus vidas.

La historia:
Fabiana busca quedar embarazada y está dispuesta a hacer lo que sea necesario para poder lograrlo: conspirar con su amiga, manipular al marido, pedirle esperma a un extraño. Todo se pondrá en juego y cada uno de ellos cruzará límites llegando a lugares de si mismos que en verdad desconocen.

Y al final me pareció:
Es de esas películas que hacen falta. Son esas películas pequeñas, con presupuestos reducidos, pero logran sacarte una sonrisa un domingo por la tarde. “Instrucciones para la poligamia” es de esas películas que te encontrás de casualidad, y si logras zambullirte de lleno en su propuesta y universo, terminás pasando un rato divertido

Fecha de estreno: 21 de noviembre

Calificación 6/10

Reseña: El beso que no hiere

En el teatro Maipo Kabaret, los domingos a las 20 hs, con dramaturgia de María Mercedes Di Benedetto y dirección de Salvador Amore, una cita teatral, con un fragmento del pasado, recrear en el presente, ese mundillo de poetas y artistas que se dió en Buenos Aires, encabezada esta cofradía por Alfonsina Storni.

Una mujer, que justamente, hoy tal vez, no llamaría tanto la atención, pero si en ese momento, Alfonsina, quizás nacida a destiempo, como dice Horacio Quiroga, defendiéndola, que para muchos, de esa época, era considerada un hombre cuando en realidad era una mujer en mayúsculas.

El elenco, la dirección y la dramaturgia, con una hermosa estética y con precisión, logran crear el climax necesario de los momentos de encuentros y desencuentros, la amistad, los conflictos y la intimidad de Alfonsina Storni junto el escritor Horacio Quiroga, la relación de la escritora con el pintor Quinquela Martín, la amistad con el poeta Conrado Nalé Roxlo y la escritora Norah Lange.

Una obra para disfrutar para aquellos que admiran a estos intelectuales que el destino quiso que se encontrarán en medio de una sociedad hipócrita, caracterizada por la discriminación, las apariencias y las conveniencias sociales.

Es interesante, toca, las aristas, en una introducción tangencial, en el mundo de un escritor, con una vida signada por la tragedia,como fue Horacio Quiroga.

Excelente labor del elenco, conformado por actores Lucio Cerdá, Hugo Cosiansi, Daniel Miglioranza y los roles femeninos por Maria Marchi, Karina Pittari.

Una pieza teatral, para cautivarnos con historias pasadas, para conocer a una escritora, que de su puño y letra escribió cosas maravillosas como “Hay besos que pronuncian por sí solos la sentencia de amor condenatoria”.


Ficha técnico artística
Autoría:María Mercedes Di Benedetto
Actúan: Lucio Cerdá, Hugo Cosiansi, Maria Marchi, Daniel Miglioranza, Karina Pittari
Vestuario y Escenografía: Adriana Giugno
Música original: Horacio Corral
Fotografía: Mia Amore
Diseño gráfico: Aylen Díaz Martin, Carolina Olagüe
Asistencia de dirección: Dulce Amore
Prensa:Bmz Comunicaciones, Marcelo Boccia, Carlos Mazalan, Ariel Zappone
Producción ejecutiva: Alba Muñiz
Dirección general:Salvador Amore
Clasificaciones: Teatro, Adultos
MAIPO KABARET
Esmeralda 449 2do Piso
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Web: http://www.maipo.com.ar
Domingo – 20:00 hs – Hasta el 15/12/2019


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Crítica: Estafadoras de Wall Street

Sinceramente me he sorprendido bastante al ver el film Estafadoras de Wall Street, película que tiene como una de las protagonistas a Jennifer López y que cuenta la historia de unas bailarinas que hacen de las suyas en un club recibiendo el dinero de los monstruos de las finanzas, pero que terminan cayendo en lo ilegal luego de la crisis financiera en el año 2008. Se trata de una mirada muy interesante sobre un grupo de chicas que superan sus límites, llegando a la estafa, con una dirección bien lograda y un trabajo actoral que reluce, destacando la interpretación de Constace Wu.

Destiny es una bailarina que recién empieza a trabajar en un club de strippers cercano al distrito financiero de Wall Street, el tema es que al ser La Nueva, le tocaba pagar lo que comúnmente llamamos “Derecho de piso”, y que los mejores clientes quedaban a manos de las bailarinas mas competitivas. Como ella debía cuidar de su abuela, y encontró refugio en una mujer que lograba atraer los billetes de todos los hombres presentes, decide unirse a ella para que le enseñe sus trucos. Todo va espectacularmente bien, hasta que llega la crisis del 2008, momento en que los clientes dejaron de dilapidar el dinero, y que la otra alternativa para seguir ganándolo era la prostitución. Cómo esa no era la opción, el personaje de Wu y López se unen junto a otras chicas para robar el dinero de los clientes, drogandolos y haciendo que gasten una suma importante de dinero y que ellos no les puedan reclamar por el contexto donde sucedió el gasto.

La historia está basada en un hecho rea, por lo que su realizadora tomo la opción de contar el relato a través de un testimonio periodístico protagonizado por el personaje de Wu. Lo demás va sucediendo en orden cronológico, haciendo uso de la comedia para mostrar una visión distendida de la historia, dónde también tiene implicancia la amistad de las protagonistas y la relevancia de la familia en sus vidas. Por más que contenga un particular sentido del humor, y hacer gala del show que hacen desde el striptease y el negocio de la sexualidad, el film se torna serio para contar la gravedad de las estafas, aunque no quita que hayan situaciones hilarantes.

Te guste o no JLo, la mayoría de sus películas siempre han sido bastante simplonas, por lo que no ha tenido un papel que la destaque realmente en el terreno de la actuación, y este puede que sea el caso. Si bien no es la que mejor parada está con el resto del reparto , cabe destacar el desarrollo de su personaje casi antagonista, además de mencionar la belleza que denota a sus 50 años de edad. El elenco está muy bien en su conjunto , destacando el protagonismo de la mencionada Constance Wu, y los secundarios de Cardi B, Lili Reinhart y Madeline Wreber , entre otros.

Para ir resumiendo, Estafadoras de Wall Street es una grata sorpresa que nos cuenta la historia real de unas bailarinas que tomaron el camino de lo ilegal para sacarle el dinero a sus antiguos clientes. Puede que a algunos no les llame mucho ir a ver una peli de JLo al cine, así que a sacar un poco los prejuicios, porque está si está buena.

Calificación 8/10

Reseña: Tu amor será refugio

Por Sebastián Sabio

Una forma de encontrarnos a nosotros mismos.

Un pueblo, una familia separada, un asunto sin resolver, un momento de reflexión y búsqueda. Todo eso se puede ver en el transcurso de “Tu amor será refugio”, una obra que cuenta la historia de dos hermanos que deciden visitar a su madre en el pueblo donde vivieron durante su infancia y adolescencia. Diferentes motivos llevan a estos hermanos a reencontrarse con el lugar que los vio nacer y crecer. En esa casa se encuentran con su mamá, a quien visitan poco seguido. Ella se siente sola y a la vez encerrada en esa casa familiar, la cual nunca pudo dejar, pero simula todas sus emociones y necesidades para no preocupar a sus hijos.

Este mundo de pueblo es muy diferente al de la ciudad. La gente se está más con el otro, se acompañan. En ningún momento la obra pierde ese foco, el estar con el otro.

Con una puesta muy liberada de escenografía y actores que nunca abandonan la escena, el director Cristian Drut nos trae esta obra llena de esperanza y nos da la sensación de que todos tenemos un lugar a donde ir, un lugar donde siempre somos bienvenidos y amados, un refugio.

ELENCO
Luciano Ricio, Yanina Gruden, Matilde Campilongo, Aldana Illán, Ignacio Henríquez, Alejo Sulleiro.

FICHA TÉCNICA
Diseño de Vestuario y Escenografía: Cecilia Zuvialde
Diseño de Iluminación: Facundo Estol
Diseño de sonido y música original: Rodrigo Gómez
Coreografía: Matilde Campilongo y Aldana Illán
Diseño gráfico: Denisse Van der Ploeg
Asistencia de dirección: Tomas Corradi Bracco
Prensa: 0KM Prensa
Redes Sociales: Aylém González
Autor: Juan Ignacio Fernández
Dirección: Cristian Drut

Teatro el Cultural Morán (Pedro Morán 2147, CABA) viernes a las 21 horas.

Crítica: Porno Para Principiantes

Por Bruno Glas

“Porno para principiantes” se propone como una comedia sobre dos tipos que deben dirigir una porno ante la presión de un productor mafioso. Claro que ninguno de ellos tiene mucha idea de cómo hacerlo. Pero lo de “principiantes” no se aplica sólo a ellos. Toda la película parece no tener en claro cómo llevar adelante una comedia con una temática sexual de fondo.

El porno es siempre explícito. Con todas sus variantes, no le interesa otra cosa más que mostrar gente cogiendo, el acto sexual, con lujo de detalles. En “Porno para principiantes”, paradójicamente, no hay porno casi. Se ven los sets de filmación de la película que Víctor debe rodar, se juega más de una vez con las referencias verbales hacia los genitales, pero no mucho más. Ni culos, ni pijas, ni tetas, ni nada: apenas alguna imagen fugaz que se ve a través de otra pantalla que aparece en el filme (un celular y una tele vieja). Como si su aparición en el plano fuese censurada a propósito. Que una comedia sexual donde el porno aparece problematizado no se anime a exponer los cuerpos de los personajes en su totalidad es un problema.

La explicitud nos hubiera dado una película quizás más salvaje, más jugada. Extraño que una comedia “para adultos” con sexo de por medio no se atreva a mostrar más, a explotar más sus posibilidades. El sexo (hay apenas una escena donde dos personajes tienen relaciones, y ni siquiera dura demasiado) o la corporalidad aparecen mayormente a través de los diálogos. Y si el acto sexual en cuestión brilla casi siempre por su ausencia, o por su censura, los diálogos humorísticos apelan en cambio a la mayor explicitud posible. Y el humor de “Porno para principiantes” es viejo. No lo digo por su concepción fácil, chabacana, que juega con el doble sentido (vean “Virgen a los 40” o “Supercool” para ver cómo puede hacerse humor del más sarpado que resulta gracioso, además de adecuarse a la historia que se narra). El humor de “Porno para principiantes” es viejo porque los gags llegan tarde, y sabemos que tendrán lugar antes de que aparezcan. Véase sino lo que ocurre cuando Víctor y Aníbal van a visitar a la madre del primero al hospital, y el médico de turno le da una inyección para reanimarla (se entiende, digo, ¿no?). O el momento en que Ashley, la actriz porno, cena con Víctor y la familia de su novia; momento en que toda incomodidad queda desaprovechada, disolviéndose en el humor fácil. Los gags se ven venir a kilómetros de distancia, como si al director le hubiera tentado más montar una serie de chistes sueltos sobre diversos escenarios, antes que construir con eficacia una situación para que éstos tengan el timing preciso y nos hagan reír.

Pero hay que decir que hay un único momento logrado en esta película. Se trata de la búsqueda del actor que de bien en cámara para el filme de Víctor. Es una secuencia de montaje rápido, donde desfilan los posibles candidatos, que van desde deportistas hasta linyeras. La seriedad de la voz narradora en off contrasta con lo hilarante de la imagen. Será el único instante donde el humor se ajusta con solidez a la narración, un momento que no parecería pertenecer a esta película.

Calificación: 3/10