Presentación del FIDBA y reseña del film “Hasta la muer7”

Por María Luz Stella


Llega Septiembre con el Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires, FIDBA, el mismo se desarrollará entre el 2 y el 11 del mes. En esta 7° edición se apuesta a un cine de lo real, slogan que profundiza el concepto de documental. La programación consta de una amplia oferta en documentales realizados entre 2018 y 2019 y que apunta a un público amplio. En la mayoría de los casos se trata de pre estrenos y películas que no habrá otras oportunidades de ver en la pantalla grande posteriormente. Se destacan la función de apertura del 2 de Septiembre en la sala Caras y Caretas a las 20 hs en la cual se proyectará Varda por Agnès, obra póstuma de la directora francesa, y Hasta la muer7 primer documental en la extensa filmografía de Raúl Perrone. Éste último está realizado desde la simpleza de los mínimos recursos técnicos y una despreocupación por mantener una prolijidad a nivel estético. Por momentos trabaja un interesante ritmo interno y de montaje que es poco desarrollado y explotado. Predomina una cámara en mano y un uso intensivo de los planos cortos y primeros planos en los límites de un encuadre 4:3 en calidad VHS. Con estas decisiones estéticas características marcas del autor, el film converge en una obra que retrata a María y Bonifacio, un matrimonio que vive en situación de calle en Ituzaingó. La puesta en escena está configurada para que el espectador sienta de cerca las problemáticas y conflictos de los protagonistas, como así también de otros individuos que se cruzan en su camino y que son atravesados por la misma circunstancia de vivir en la calle.


La obra parte de la cotidianidad de la pareja para generar en el espectador una reflexión sobre los casos de personas que viven en situación de calle. Nos muestra cómo, a pesar de las intenciones de construir una vida mejor a través de ir a la escuela en el caso de María y de tramitar una pensión en el de Bonifacio, las cosas no avanzan al ritmo que deberían en una situación como esta que es urgente. El contexto y el entorno se convierten en vitales, y en muchos casos, como lo es en el de María y Bonifacio, hay ausencia a nivel familiar y marginalización por parte del Estado.
Si bien es un film que busca la reflexión en el espectador, no así un cine de denuncia que intente interpelar a un Estado que está ausente y que debería tomar cartas en el asunto. Hace hincapié en las relaciones humanas y le da protagonismo al profundo amor y compromiso de la pareja. Pacto que une, bajo la institución matrimonial, un amor marginalizado.
Retomando al festival, el equipo del FIDBA, ha realizado un importante e intenso trabajo para llegar a coordinar y organizar todo lo referente al evento. Este consta de distintas instancias previas a las proyecciones que incluyen incubadora de documentales, un seminario internacional, laboratorios, conferencias, entre otros. A su vez, Mario Durrieu, director artístico, destaca que el ámbito del festival se ha convertido con el paso de los años en un importante lugar de encuentro para la industria documental en Latinoamerica. Allí se reformulan y se cierran coproducciones que en la mayoría de los casos se trata de un cine artesanal en donde se destacan nuevos recursos y formas de hacer cine que son muy valiosos.
Con un redoblamiento en las áreas de prensa y sedes que incluye mayor difusión, un equipo de trabajo más numeroso y salas comerciales como así también se incrementó el total de documentales a proyectar siendo 100 obras entre largos y cortometrajes. Lo cual incluye el apoyo y seguimiento en 60 proyectos. Algunas de las salas que serán sede este año son: Gaumont, Caras y caretas, Cine Cosmos, Arte Multiplex, Centro cultural Conti, Biblioteca del congreso de la Nación, MAMBA, Cine York y Lumiton. En los próximos días estará disponible la programación completa en la página web (www.fidba.com.ar).

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Crítica: Segunda vez, de Dora García.

SEGUNDA VEZ,de Dora García que se presenta en la Muestra DOC Buenos Aires.  // Crítica por CJ. Colantonio.

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Dora García es una artista multidisciplinaria y su obra es un ensayo, pero que no requiere una segunda vez, el fin es que sea un ensayo.  Sin lugar a dudas, el happening, una especie de performance artística en vivo realizada vía pública o museos, requiere de la secuencia: provocación-participación e improvisación, y a Dora le otorga los elementos más importantes para lograr su identidad como artista y para hablar de psicoanálisis, política y performance.

Segunda vez es la repetición filmada de tres happening que realizó el autor y psicoanalista lacaniano argentino Oscar Masotta entre el año 1966 y 67; y que toma el título de un texto -con elementos fantásticos- de Cortázar que fue escrito paradójicamente antes de los hechos de represión, el exilio en masa y en especial la desaparición de personas.

El sentido de lo atemporal cobra fuerza cuando se vincula a los prisioneros políticos de la Masacre de Trelew,  un grupo de personas en un acantilado que observan como trasladan un cuerpo, un helicóptero, una discusión sobre la divergencia semántica del peronismo, un cartel callejero del pasado y un interrogatorio kafkiano que evoca el pasado más tenebroso de la Argentina.

Que mejor que una artista con un bagaje cultural y filosófico nos acerque la información a partir de lo sensorial, a tal punto que no quede clara la división –si la hay- entre el espectador y el performance.

(Calificación: 8/10)