Crítica: Beef (Temporada 2)

Una serie que sorprendió a todo el mundo hace ya unos tres años, fue Beef. Pasando medio desapercibida en el momento de estreno, pero recaudando varios premios en dicha temporada, una segunda temporada era inevitable. Y creo que la idea de hacerlas independiente, fue la mejor; así que ahora, al inicio del segundo trimestre del 2026 llega a Netflix (si, otra vez), la segunda temporada de Beef.

Esta vez la bronca se centra en dos parejas. Josh y Lindsay, quienes son los encargados de llevar adelante un enorme club de golf financiado por capitales coreanos, mientras que Ashley y Austin son empleados de los mismos. Luego de que Ashley es detectada con un problema físico, ven una pelea física entre los primeros mencionados. Y las extorsiones no se van a hacer esperar.

Después de muchas idas y venidas con respecto al elenco, debo decir que no imagino a otros actores dando vida al cuarteto principal (que está acompañado por gente como William Fichtner o el querido Song Kang-ho). Y sorpresivamente, quien sobresale de todos ellos, es la ascendente Caille Spaeny. Ya sea porque es el personaje que más sufre a lo largo de la temporada, o que tiene mayor arco de crecimiento, esta chica vuelve a demostrar que es una de las grandes promesas de la empresa.

Pero la diferencia entre ambas temporadas no termina en el número de involucrados en la bronca, sino en el tono. En la primera temporada de Beef pudimos ver como se arruinan la vida, casi de forma permanente, los dos enojados; acá al ser más, no todos podían terminar igual de mal, así que yendo en contra un poco de la esencia de la serie, la segunda temporada si da algunos finales felices., aparte que el grado de violencia no es tan extremo como vimos hace unos años.

Con esto no digo que estemos ante una serie que se traiciona así misma. pero si creo que con la mojigatería que se vive hoy en día, si le bajaron un poco a la violencia física y psicológica que se ejercen los personajes entre sí. No vaya a ser que algunos malentiendan la serie y la tomen como ejemplo, como sí pasó con cierto payaso hace unos años.

Eso sí, creo que por momentos la trama se diluye bastante, enfocándose demasiado en una estafa que están perpetrando un grupo de coreanos, los verdaderos villanos de la temporada. En lo personal, toda esa parte me sobró.

La segunda temporada de Beef, eso no se discute. No es tan redonda como la primera, pero tanto la actuación de Cailee Spaeny como los verdaderos momentos de bronca entre las dos parejas; muestran que, si está bien llevada, podemos tener una gran antología en Netflix.

 

Calificación: 8/10

Crítica: El jefe de Kingstown ( Mayor of Kingstown)

Por Jorge Marchisio


Mayor of Kingstown

Retomamos el tema de las series, hoy con una nota diferente, ya que vamos a hablar de cuatro temporadas en un mismo posteo. Es por eso que desde ya aviso que no vamos a tener un puntaje final, al menos no por temporada, sino un pantallazo general de lo que viene siendo Mayor of Kingstown, producida por Taylor Sheridam y emitida originalmente en Paramount+.



Nos vamos, justamente, a Kingstown, una ciudad industrial que linda con una enorme prisión de máxima seguridad. En dicho lugar, no manda el alcaide, sino Mike, quien se encarga de ayudar o perjudicar a los presidiarios y maleantes locales a cambio de que siempre se le deba un favor. Nazis, latinos, pandilleros y policías corruptos van a ser moneda corriente de este micro clima.

Antes de seguir, vale aclarar que al menos hasta su cuarta y última temporada, la serie no tiene una conexión real con el yellowstoneverso creado por Taylor Sheridan. Así que, si buscan alguna referencia a los Dutton, no se gasten sobrenalizando o buscando con lupa detalles, porque no van a estar.

Pero volviendo a la serie, la verdad que engancha desde el inicio. En el primer capítulo nos trolean matando a un actor famoso que se perfilaba como el protagonista, para cederle el lugar a Jeremy Renner, quien creo que junto con The Town, este es su mejor rol en su longeva carrera. Gran trabajo por parte del Hawkeye, que está muy bien secundado por otros actores como lo son Aidan Gillen o Dianne Wiest.

Eso sí, la serie por varios momentos, se vuelve un poco redundante. Casi todo se resuelve con un personaje hablando por teléfono mientras maneja a determinado lugar, un tiroteo o pelea cuerpo a cuerpo, y después Mike (el personaje de Renner) tratando de solucionar el caos que se armó.

Otra cosa que en lo personal me molesta, es que de entrada se establece que cualquier personaje puede morir, dando igual si lo hace en el final de temporada o a mitad del tercer episodio. Pero luego vemos como se fuerzan algunas situaciones para que los principales, siempre se salven, teniendo un escudo de guión que roza lo ridículo.

De todas formas, dichas escenas de acción, o cuanto menos tensión, están lo suficientemente bien construidas como para generar dudas en el espectador para saber si alguno de nuestros personajes favoritos la va a quedar o no. Si le aflojan un poco al escudo del guión, sería todo mucho más redondo.

Mayor of Kingstown es una buena serie, eso no se duda. Muchos dicen que es la mejor creada por Sheridan, y no coincido para nada. Pero eso no implica que no se pueda recomendar, e incluso maratonear. Depende de qué tanto les gustan los policiales, y los trabajos previos de este realizador.

Crítica: Memoria de un asesino (Memory of a Killer)

Por Jorge Marchisio



Volvemos al mundo de las series con una producción de Fox, y que, para variar, también pasó desapercibida ante el ojo de la mayoría, pero que tiene algunas cosas bastante recomendables, aparte de contar con un paras conocidas en el mundo de la pequeña pantalla como lo son Patrick Dempsey o Michael Imperioli. Veamos de qué trata Memory of a killer.



Patrick Dempsey interpreta a Angelo Ledda, un sicario de élite que trabaja para Dutch. Ya un poco cansado de su trabajo y entrenando a un posible sucesor, Angelo empieza a ver con buenos ojos el retiro, en especial cuando empieza a conocer a una mujer. Pero fantasmas del pasado se hacen presente, y para colmo, empieza a padecer Alzheimer.

La verdad es que me adentré a esta serie medio de casualidad. Al leer la premisa en algunas páginas, pensé que estábamos ante la típica situación de serie episódica con casi todos los capítulos iguales; pero no. Acá tendremos una historia que siempre avanza, al grado que incluso no tenemos casi flashbacks. En ese sentido, háganme caso a mí.

Eso sí, si bien la historia fluye hacia adelante sin regodearse en flashbacks o asesinatos de la semana; por momentos se pierde un poco, en especial, con la subtrama de la hija del protagonista, interpretada por Odeya Rush. Y es que hay un triángulo amoroso (con una mujer embarazada wtf) que no le interesa a nadie, o al menos, a mí en particular.

En cuanto a las escenas de acción, cumplen. Si bien no hay muchas, ya que la mayoría de los asesinatos cometidos por el protagonista son sigilosos o sorpresivos, los pocos combates cuerpo a cuerpo son satisfactorios. Aparte que el trabajo de dobles apenas se nota, haciéndonos dudar si de verdad hubo dobles o los actores realizan las propias escenas.

Y los actores no solo lo hacen bien en estas secuencias. La desesperación e incertidumbre que transmite Patrick Dempsey con su personaje, es para sorprenderse en una serie que no apunta al drama. Mientras que Odeya Rush logra plasmar la duda de su personaje, pese a que el dichoso triángulo amoroso se me hizo pesado.

Memory of a killer es una serie entretenida, que aparte, tiene un final que deja todo preparado para una eventual segunda temporada. Veremos cómo le va en números para saber si la tendremos, o nos tocará conformarnos con un “¿Se acuerdan de esa serie del asesino sin memoria? Estaba buena”

Calificación 7/10

Crítica: Paradise (Temporadas 1 y 2)

Por Jorge Marchisio



Hoy volvemos al mundo de las series, con una recomendación hacia una producción que está pasando bastante desapercibida, sin justificación alguna. Y es que si bien en su país de origen, Gringolandia, fue emitida por Hulu, eso no explica el porque la crítica no la menciona en las listas de lo mejor del streaming. Así que hoy veamos de qué trata Paradise.



La primera temporada se resume en que una parte de la elite norteamericana (políticos incluidos), vive en un mega bunker escondido debajo de las montañas. Pero dicho lugar es un nido de víboras, con muchas traiciones y manipulaciones, mientras se le oculta a la gente lo que de verdad pasó en la superficie. Mientras que, en la segunda temporada, nuestro protagonista decide salir para buscar a su esposa, encontrándose con varios personajes nuevos, y acercándose a una especie de The last of us.

Como pueden ver, esta serie varía en sus dos temporadas, con la primera jugando con las intrigas del policial más clásico, y la segunda mutando a algo más de aventura y supervivencia. En ese sentido me pareció una genialidad, ya que al hacer esto, se evitaron el riesgo de que Paradise se estanque, o empiece a dar vueltas en loop con una intriga que se podía resolver de forma rápida.

Por eso creo que también es clave la duración de cada temporada, con la primera durando unos ocho episodios, y la segunda con otros ocho de duración, cada uno de ellos de cuarenta minutos promedio de metraje. Rápido y conciso.

En cuanto a las actuaciones, se nota bastante quienes son actores con experiencia en cine y quienes apenas pueden salir del streaming. Julianne Nicholson, James Marden y Shailene Woodley es una clara muestra de eso, siendo los capítulos centrados en sus personajes, los mejores actuados. Aunque el protagonista Sterling K. Brown no lo hace mal.

Pero hablemos de lo malo, y es que creo que para la magnitud del plan que se nos propone, las explicaciones pecan de simples. Ya sabemos que sobre explicar las cosas o tratar de tonto al espectador es un pecado, pero tampoco pasar por arriba cada escena donde los científicos e ingenieros explican el cataclismo o como funciona la infraestructura del bunker.

Pero el fuerte de Paradise no está en la verosimilitud de su premisa, sino en las emociones. En el tramo final de la primera temporada la serie pega un subidón del que no baja, con un inicio de segunda, presentando un episodio de esos que tranquilamente podría haber sido una película. Tengan pañuelos a mano.

Paradise es una muy buena serie, que quizás al ser relegada a Hulu, hizo que pasar desapercibida para el público masivo. Si no tienen dicha plataforma, o si saben buscar en internet, se las recomiendo sin dudarlo.



Temporada 1: 7/10

Temporada 2: 8/10

Crítica: The Madison



Seguimos recomendando series, y ahora va a tocar el turno a una que en teoría, expande el yellowstonverso. Protagonizada y producida por Michelle Pfeiffer y Kurt Russell, creada, para variar, por Taylor Sheridan, veamos de que trata este nuevo proyecto, y, sobre todo, si ya están robando demasiado con el ya mencionado yellowstonverso.



Ahora vamos a conocer a los Madison, una pareja mayor multimillonaria de Nueva York, con unas hijas y nietas bastante malcriadas y con cero conexión con la realidad. Es por eso que Preston, tiene constantes escapadas a la casa de su hermano, en medio de la montaña y aislado de la ciudad. Pero todo eso se va al traste para esta familia cuando Preston muere en un accidente aéreo. Ahora, Stacy, la viuda, deberá mantener ensamblada a su familia, mientras honra la memoria de su marido, y conoce un mundo del que solo había escuchado.

Como pueden ver, lo que dije en el primer párrafo, se sostiene en la sinopsis, porque salvo el paisaje donde pasa la historia de esta familia que perdió a su padre; poco y nada tiene que ver con Yellowstone. De hecho, los famosos Dutton, nunca son nombrados acá, pese a que hay algunos personajes locales que podrían haber funcionado como conexión con la serie insignia de Paramount+.

Pero colgada de fama ajena aparte, The Madison me gustó. Como bien se puede intuir, la serie no solo habla sobre la pérdida y el luto, sino sobre la conexión con la naturaleza que cada vez se va agrandando, pero también cada vez se hace más necesaria. Y en ese sentido, el casting elegido funciona a la perfección.

Desde Michelle Pfeiffer que se carrea toda la serie a sus espaldas, como Kurt Russell con sus breves apariciones desde el más allá, hasta las hijas y nietas de los mismos. En especial, el cuarteto compuesto por dos de cada generación se hace odiar desde el primer minuto, interpretando a esa clase de personas que piensan que las frutas crecen en las góndolas y no en un árbol; aparte de creerse la brújula moral de todos.

Eso sí, no esperen grandes giros de trama, y mucho menos, escenas de acción. Todo gira en torno a la pérdida, y de cómo el personaje de Michelle Pfeiffer intenta que su familia, vea el hombre que fue su difunto marido, mientras que al mismo tiempo trata de enseñarles que existe vida por fuera del celular y las comodidades de la ciudad.

The Madison es una serie bastante recomendable, pero si se tienen un par de precauciones antes. La primera es que no se dejen engañar porque pertenece al yellowstonverso, sobre todo, que es ideal si buscan algo introspectivo y que quizás les pegue si perdieron a alguien cercano recientemente.



Calificación 7/10

Crítica: Vanished



Volvemos al mundo de las series, esta vez con una habitué de la casa, y que protagoniza nuestra querida Penny, Kaley Couco. Así que hoy vamos a comentar este proyecto que pasó sin hacer casi ruido, pero que merece la pena que le den al menos una mirada a su primer capítulo. Con ustedes, Vanished.



La historia se centra en Alice Monroe, quien junto a su prometido (interpretado por Sam Claffin), viajan en tren por Europa. Lo que parecía una llamada de negocios, termina con la desaparición de este último. Tras buscarlo en dicho transporte y bajarse en París, Alice emprende la búsqueda de su novio, pero al parecer, no era la persona que ella pensaba.

Las tramas que giran en torno a la desaparición de una persona, siempre fueron interesantes; en especial, porque no solo hay que encontrar al desaparecido, sino que, en el proceso, se van revelando varios secretos oscuros del mismo, cambiando la perspectiva que tiene nuestro ocasional protagonista sobre él.

En ese sentido, Vanished cumple bastante bien, jugando con posibles infidelidades, arrepentimiento ante un eventual compromiso o incluso la muerte. En los escasos cuatro capítulos de unos cuarenta minutos de duración, la intriga se desarrolla de forma fluida y constante, ante una resolución igual de coherente con lo planteado.

Para hacer esto creíble, tenemos a la ya mencionada Kaley Couco, una ya experimentada actriz del mundo de las series. Acá vuelve a mostrar que aparte de tener buen timming para la comedia, el policial se le da bastante bien, sumando otro buen proyecto a su más que sólido currículum televisivo.

Pero vayamos a lo malo de Vanished, y es su ritmo. Se agradece que no hagan series de quichicientos capítulos, pero que todo esto dure apenas 4, sucediendo todo en cuestión de días, es poco creíble. Quizás dos episodios más hubieran servido para darle verosimilitud a la serie. Pero, de todas formas, es una queja solo por ser quejoso.

Vanished es una serie entretenida, que cumple bastante bien a la hora de presentar la intriga. Quizás la resolución es un poco apresurada, pero el buen hacer de todo el casting, en especial, Kaley Couco, hace que uno apague un poco el cerebro y le conceda las licencias necesarias como para no sacarla al segundo capítulo.

Calificación 7/10

https://www.youtube.com/watch?v=OXw6_5bSjnk



Crítica: Ponies

Por Jorge Marchisio



Volvemos a las reseñas de series, esta vez con una que pasó bastante desapercibida, Ponies. Y es que el mercado de proyectos sobre espías está un poco sobreexplotado en el formato de la pequeña pantalla, pero hoy vamos a analizar la nueva producción de Peacock para ver si vale la pena o no, darle una oportunidad.



Protagonizada por Emilia Clarke y Haley Lu Richardson, Ponies nos cuenta la historia de dos esposas de agentes norteamericanos en Rusia en plena Guerra Fría. Cuando ambos maridos son asesinados, ellas lejos de convertirse en esposas tristes, deciden alistarse como espías para poder sacar a la luz la verdad de los que les pasó a cónyuges, con la ventaja de que no son personas de interés.

Siendo un anagrama de Person Of No Interest, Ponies no solo es una serie de espionaje entre dos países, mil veces contada; sino que aparte se le mete bastante humor, aprovechando el carisma de  Haley Lu Richardson y Emilia Clarke ¿Esto es suficiente como para mantener a flote la serie? Y, digamos que es un sí a medias.

Si, ellas dos cumplen en esa función de aportar comedia y desfachatez a la serie, algo que ya se veía venir para aquellos que las vimos en alguno de sus trabajos previos. La cosa es cuando tienen que dar escenas dramáticas; volviendo a mostrar que no mejoraron como actrices en lo más mínimo. Solo falta ver la escena donde el personaje de Emilia Clarke, se entera que su marido fue asesinado. Más que pena, causa risa involuntaria.

A esto hay que sumarle que la trama se enreda de forma innecesaria en más de una ocasión, no definiéndose si ser una comedia con tintes de espionaje, o una de la CIA vs los soviéticos con un poco de humor. Y que la serie no sea autoconclusiva, creo que no ayuda, porque dudo que los números de audiencia aumenten en una eventual segunda temporada.

¿Entonces por qué ver Ponies? Porque pese a estos sin sentidos y que no tiene buenas actuaciones, la serie nunca aburre. Si bien, como dije, algunas cosas no tienen sentido, la trama al menos se mueve, siempre pasa algo, aunque no sea para hacerla avanzar- no será lo idóneo, pero algo es algo.

Para ir cerrando porque esta serie no da para mucho más, Ponies es una serie para ver una sola vez, no aburrirse, pero olvidarla en menos de una semana. Creo que no merece una segunda temporada, o al menos en mi caso, no la voy a ver a menos que todos digan que rompió internet. Queda en ustedes primero verla, y luego seguirla.

Calificación 6/10

Crítica: Innato

Por Jorge Marchisio

Seguimos en modo “Que viva España” para volver con otra serie de dicho país, esta vez un policial que tiene toda la pinta que va a durar como mínimo, un par de temporadas más. Así que, si les gustan las producciones provenientes de la tierra del Real Madrid, sigan leyendo para enterarse de que va Innato.



Ahora vamos a conocer a Sara, una psicóloga con un pasado bastante traumático: su padre era un asesino que prendió fuego a tres personas y con sospechas de una cuarta víctima. Tras ser liberado de prisión luego de varias décadas, Sara ve como aquellos que estuvieron involucrados con el arresto de su padre, también empiezan a morir prendidos fuego, y con el mismo modus operandi que el llamado Asesino del gasoil.

Innato es de esas series, donde de entrada ya sabemos quienes van a desempeñar qué roles en la historia. Y esto no lo digo como algo malo, sino que aparte del caso policiaco, vamos a tener bastante drama humano, en especial, sobre la propia identidad y el saber perdonar. y por suerte, sin caer en la cursilería o los golpes bajos.

Y es que por un lado tenemos todo el asunto de saber si de verdad Félix (el pirómano interpretado por el gran Imanol Arias) volvió a las andadas; o si por el contrario, tiene algún imitador o quizás vengador personal. Y por otro, el saber si esta necesidad por prender fuego las cosas es algo de familia, o solo un caso particular.

Ya nombré a Imanol Arias, y ahora toca el turno de Elena Anaya, nuestra protagonista. Seguro muchos la recuerdan de La piel que habito, y si la recuerdan, sabrán el talento de esta actriz para componer personajes que se presentan fuertes, pero que en realidad por dentro están totalmente rotos. Y en Innato, lo vuelve a hacer. Muy buena actuación.

Pero ahora vayamos al gran elefante en la habitación que tiene Innato, y es lo previsible que es en algunos puntos. No voy a entrar en spoilers, pero cuando se establece una duda, es mega obvio adivinar quien es el responsable de cual o tal acto. En ese sentido, la sutileza se fue de sabático; haciendo que aquellos que les gusta jugar al detective con una serie/película, se sientan desilusionados.

A la espera de la confinación de una segunda temporada, Innato es una mezcla de policial con drama, pero bastante liviano en ambos sentidos. Si quieren ver algo para pasar al rato, está bien, si quieren algo más complejo, y… vayan pensándolo mejor.

Calificación 7/10

Crítica: Belleza Perfecta (The Beauty)

Por Jorge Marchisio



Ryan Murphy debe ser de esos realizadores que más expectativas genera cuando anuncia un nuevo proyecto. Y es que el realizador de joyas como Feud o American Crime Sory, también es medio como una moneda al aire, siendo responsable de grandes ideas que no terminan funcionando (casi todas las temporadas de American Horror Story). Y sabiendo todo eso, nos pusimos a ver The Beauty.



Esta vez tenemos una historia coral (como en toda serie de Murphy), pero a grandes rasgos, el resumen sería: un empresario farmacéutico sin ética, busca el tratamiento de belleza perfecto. Y lo logra, con una inyección que saca la supuesta belleza interior de cada persona, pero al no estar comprobada dicha fórmula, el tratamiento también se puede transmitir vía sexual, pero con resultados imprevisibles.

Se que a muchos se les vino a la mente la película La sustancia, y tienen razón. Pareciera que Ryan Murphy quiso hacer su propia versión de la sorpresiva película del año pasado, y digamos que medio que le salió bien. Porque esta producción tiene todo lo bueno y malo de las series del responsable de Glee. Así que dejemos de dar vueltas y les cuento bien.

Entre lo bueno, hay que hablar de algunas actuaciones, donde sorpresivamente brilla Ashton Kutcher. Pareciera que el ex Stebe Jobs entendió a la perfección el tono satírico de la serie, y compone a un villano caricaturesco, pero que no por eso deja de ser despreciable. Y si bien nadie lo hace mal, aparte de Kutcher los otros que destacan son Anthony Ramos y Evan Peters. Me hubiera gustado ver más a Rebecca Hall (actriz bastante infravalorada), pero cuando vean la serie van a entender porque.

Aparte la crítica al mundo de la obsesión por la belleza es bastante obvio, y los palos van para todos lados. Desde gente infiel, hombres insel o mujeres inconformes con su apariencia pese a ser bastante hegemónicas; en ese sentido, a Ryan Murphy no le tembló el pulso.

Pero pasando a lo malo, hay que hablar del ritmo. Por todos es sabido lo laguneras que suelen ser las series de Murphy, y The Beauty no es la excepción. Si bien para la recta final de la (esperamos) primera temporada la trama se va entendiendo, hay varios tramos donde no sabemos qué está pasando; con muchos personajes siendo presentados y olvidados, para ser retomados varios capítulos después.

The Beauty es una buena serie, pero que tiene el sello bien marcado de su creador, tanto en lo bueno como en lo malo. Si buscan body horror no lo van a encontrar, pero si les interesa una buena critica al mundo de la belleza, si se van a topar con eso, y en que medida…

Calificación 7.5/10

Crítica: Salvador

Volvemos al mundo de las series, y esta vez con una producción netamente española que nos llega cortesía de Netflix (que sigue sin soltar un billete). Pero poniéndonos serios, Salvador es una de las series más fuertes e impactantes que llevo viendo en lo que va del año. Así que veamos que nos trae esta vez entre manos el país ibérico.



Esta vez vamos a conocer a Salvador (Luis Tosar), un ex ludópata y ex alcohólico, conductor de una ambulancia, padre de una a la que abandonó y ahora ella lo odia. Con una España al borde del colapso gracias a un grupo de radicales que odian a los extranjeros, la hija de Salvador termina siendo asesinada tras un feroz ataque en la previa de un partido de futbol. Con una policía ausente, nuestro protagonista deberá arreglárselas solo para averiguar qué pasó.

A menos que se viva dentro de un termo, creo que todo el mundo sabe de los problemas sociales que sufre España debido a ciertos grupos extremistas xenófobos, racistas, adjetivodepersonadeshet y demás lacras. Así que si alguien piensa que lo visto en Salvador es exagerado, le aconsejaría que se informe un poco.

Y en este sentido, la serie no escatima en imágenes fuertes. De hecho, en el primer capítulo, ni bien vamos aprendiéndonos los nombres, vemos como le lanzan un cóctel molotov a un policía montado, dándole lleno a él y al caballo. De eso, imagínense de ir para arriba en la escalada de violencia, y, sobre todo, en el resentimiento de determinado grupo de personas.

Y para que todo esto funcione, se necesita un gran actor, y e ahí donde entra Luis Tosar. El ibérico actor ya demostró su calidad sobradas veces, pero sigue sorprendiendo su versatilidad; en esta ocasión, componiendo a un hombre roto por dentro, que solo sigue adelante para saber la verdad detrás de la muerte de su hija.

Otro punto a destacar, es que la serie se encarga de mostrarnos el trasfondo de todos. Acá no hay buenos buenísimos ni malos malísimos; no. Si bien claramente se entiende quienes son los antagonistas, en los ocho episodios de cuarenta minutos que dura Salvador, vemos porque la mayoría es como es. Ojo, no se los justifica, solo se nos dice de dónde vienen.

Para nombrar algo malo, es una mini sub trama romántica que tiene nuestro protagonista. Totalmente innecesaria y que le resta bastante a la personalidad de nuestro conductor de ambulancia.

Sé que sueno repetitivo, pero Salvador es de las mejores series que van saliendo este año. Cruda, violenta y realista, no busca esconder ni mucho menos romantizar una realidad que si bien parece ajena a la nuestra, quizás esté mucho más cerca de lo que pensamos.



Calificación 8/10