Reseña: Precoz

Maternidades explosivas

Con el paso de las décadas se ha ido rompiendo la visión binaria de la buena madre abnegada y la madre abandónica. Cuesta no hacer comentarios sobre la crianza de los hijos de mujeres que conocemos, no es asunto nuestro y no debemos juzgar, ¿Acaso existe una fórmula secreta para ser una buena madre?



»Una madre y su hijo adolescente circulan en una geografía incierta y hostil. Algo de la endogamia entre ellos no cede y es el Estado el que aparece para reclamar a la madre sobre los cuidados al hijo. Pero no los ayudan, no los contienen: solo observan con indiferencia su vínculo intenso. Ellos se debaten entre la ternura y la locura, caminan sobre los márgenes y se relacionan afectivamente con el mundo de un modo torpe y mimético. Casi gemelos, casi enemigos, la madre y el hijo ven sacudido su mundo con la aparición de un hombre que la enamora a ella y a él lo vuelve el cómplice perfecto.» Es la sinopsis del libro de Ariana Harwicz que Juan Ignacio Fernández adapta.

Julieta Díaz y Tomás Wicz son los protagonistas de esta historia volátil, ambos encaran una relación explosiva entre madre e hijo, ella inmadura y alocada, él protector y perdido. Ambos son tal para cual y es lo que demuestra la química entre ambos actores, nos regalan interpretaciones intensas y memorables.

El libreto de Fernández se va hacia lo narrativo, los actores entonan sus acciones en primera persona lo cual nos hace introducir más en el universo de Ariana Harwicz. Toda la intensidad que transmite la obra más allá de los actores, es gracias a la dirección de Lorena Vega.

Precoz es una obra que cautiva por su energía y su narrativa literaria, la cual podemos ir imaginando y empatizando. Julieta Díaz y Tomás Wicz están fenomenales con estas interpretaciones volcánicas.

Disponible los Jueves, Viernes y Sábado – 20:30 hs en el espacio Dummont 4040 (Santos Dummont 4040)

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Reseña: Con un toque de Rubor

¿Qué esconde el maquillaje y los vestidos?

Cuando vemos un show de drag queens o Cabaret salimos maravillados con el ingenio, el humor y el espectáculo en sí. Detrás de ello hay una larga historia de rechazo familiar y social, relaciones conflictivas y un largo proceso para conseguir el amor propio, tomar los tacones y pelucas y estar orgulloso de lo que se es.



»Este espectáculo nos cuenta la historia de Daysi Blondell (personaje interpretado por Osvaldo Roth, actor y transformista) y sus sueño de triunfar en Hollywood, acompañado por su tía pepa, una suerte de confesora.
En el trayecto de esta historia conoce a Charly (Esteban Nieva) un taxiboy lleno de vicios y abusos quien se hace pasar por productor solo para estafar y robar todos sus sueños.
«Con un… toque de Rubor» inicia una gira, junto con ella y los musicales vienen los problemas.
Daysi nos cuenta el difícil arte de ser transformista, de estar frente al amor y lo que es convivir con una parte de la sociedad poco tolerante a lo diferente, lo distinto y sobre todo enfrentar la decadencia de aquellos artistas.» Así describe Osvaldo Roth la obra que dirige y protagoniza.

Guillermo Acosta, Esteban Nieva, Silvina Alejandra Ronquillo y Osvaldo Roth son los personajes o showpeople de esta obra musical, junto a grupo de danza de Guillermo Acosta, conformado por los talentosos Brian Fabero, Lázaro Roldán, Sofia Solis y Paula Viola; mediante dos horas las risas y la sensualidad serán parte de nuestro rubor.

Un toque de rubor se vuelve un show ameno, divertido, con unas coreografías desde las más sensuales hasta las más cabaretistas, siendo el lipsync otro de los elementos utilizados donde temas del pop español de los 70-80’s harán parte de la historia.

El libro de Héctor Dura está cargado de referencias de divas del cine clásico, el vestuario de Julio Cesar Gil Zapata es ostentoso, estrambótico y sensual, muchas plumas y lentejuelas aseguradas.

Osvaldo Roth es el alma de esta obra musical, aportando desde momentos muy cómicos hasta dramáticos pues más allá de ser un show que nos llenará de rubor con estos perfomances, es un bello homenaje al colectivo travesti.

Los domingos a las 21 en el Teatro Multiescena (Corrientes 1764) se puede ver esta obra musical que encantará a muchos.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

The King Of Fighters ’98 Ultimate Macht Final Edition para PC

Por Marta Ros

The King Of Fighters ’98 vuelve a nuestros PC esta vez en su versión más completa.



Si eres de los que disfrutaba en los recreativos machacando botones para destrozarle la cara a tu amigo, sin duda disfrutarás de este juego. Desde que vio la luz por primera vez, hemos podido rejugarlo en diferentes plataformas y ahora aterriza en nuestro ordenador con alguna que otra mejora.


Auténtico estilo retro


Cuando inicias el juego ya sabes que estás ante una reliquia de los videojuegos. Un menú completamente arcaico nos indica los modos de juego. Modo arcade, single o, y ojito con esto, modo online donde podremos batirnos en duelo con cualquier jugador. Algo con lo que cuenta es con la posibilidad de invitar a jugar a un amigo, aunque no tenga el juego.


Dentro de cada modo de juego, de nuevo debemos elegir entre advanced, extra o ultimate modalidades que variarán el combate. Si queremos una experiencia completa, el modo advanced nos permite realizar un combate más enérgico realizando más movimientos y, lo importante, cargar el indicador del ataque especial recibiendo o haciendo daño. El modo extra se centra en un combate más cercano y cargamos el ataque especial teniendo presionados los botones de ataque. El modo ultimate mezcla los dos modos dando, ahora sí, su toque más puro.



No esperes enamorarte


Como es sabido, The King of Fighters es un juego de peleas. No esperes unos escenarios que te deleiten por lo bonito o una banda sonora que te embelese.
El fondo no deja de ser un fondo plano con algún personaje moviéndose erráticamente mientras nos anima a partirnos la cara. Típico de recreativa y es que ahí radica el encanto de este juego.
Por su parte, la banda sonora resulta bastante repetitiva y estridente, por lo que si le dedicas largos ratos acabarás deseando quitarle el sonido. Realmente nos sentimos en una sala de recreativos con ruidos por todos lados que nos perforan el tímpano.



Puños y patadas


Si algo destaca en este juego es el combate y la cantidad de opciones que tiene. Para los que estamos acostumbrados a otro tipo de juegos, ante nosotros se nos abre un abanico enorme de posibilidades y, como no, una sensación de andar perdidos enorme.
La cantidad de combinaciones de ataques que hay es abrumadora, además, por si fuera poco, tenemos 45 personajes para elegir que lucharán en equipos de 3, cada uno con sus habilidades y sus puntos débiles.


Lo que me pareció incomodísimo es la colocación por defecto de teclas de acción. Para atacar tenemos que usar el 7, el 8 y la tecla enter. La barra espaciadora es el acceso al menú y las flechas nos darán el movimiento. No he visto una combinación más incómoda de juego. Una vez que modificamos eso a nuestro gusto, el juego es una auténtica pasada.



Conclusiones


No hay mucho que decir que no se sepa de este King of Fighters y es que no es la primera vez que nos llega mejorado. Si no lo has probado ya, es una muy buena oportunidad pues como digo tiene bastantes mejoras que harán de nuestra experiencia conocida toda una delicia.
Como punto negativo le encuentro la terrible banda sonora y los controles puestos por defecto, por todo lo demás, un juego digno de cualquier tarde de vicio con amigos. Muy recomendable.


Calificación 7/10

Análisis: God of War para pc.


Por Alejandro Corell.


“El retorno del rey”


A lo largo los años que he dedicado a disfrutar de este medio, me he cruzado con unos cuantos títulos capaces de perdurar en mi mente de forma indefinida, juegos que han dejado marca en mí, juegos cuyo viaje comienza una vez terminado. Si echo la vista hacia atrás, es el título del estudio Santa Monica el más reciente de la lista. Y es que la última entrega de la saga del fantasma de Esparta no es sólo una continuación de sus aventuras, es el inicio de toda una nueva vida, más seria, más bonita y todavía más brutal y descarnada. La saga de Kratos presentó su (previo) final hace ya más de una década, con la salida en 2010 de God of War III, juego en el cual el espartano culminaba su venganza con el panteón griego. Fueron unos cuantos años en los que el final abierto del título parecía conformar un recurso narrativo clásico con el cual dejar el resto de sus aventuras al amparo de la mente del jugador. Pero en 2018 llegó al mercado la continuación de la saga, con God of War. Sin números, en un mundo totalmente distinto, dejando en los meses previos al lanzamiento la duda de si se trataba de un reinicio de la saga o de una continuación. Desde luego, no se requiere mucho esfuerzo para encontrar referencias al pasado de este fantasma.



Kratos siempre ha sido famoso por tener tanto fuerza como mal genio, con un carácter muy explosivo que provoca que no quieras tenerlo cerca en una discusión. Pero parece que, tras desfogar su ira contra toda la familia de deidades griegas, encontró un remanso de paz suficiente para empezar una nueva en otra parte del mundo (concretamente en los países nórdicos, donde son esos dioses los que cortan el bacalao) e incluso formar una familia. Si las aventuras originales del espartano comienzan con la muerte de su mujer e hijas, en este caso la escabechina es menor y el único cadáver a lamentar es el de su nueva mujer, estando su hijo esta vez, vivo. Y así comienza el título, despojando con brutalidad un enorme árbol de su conexión con el suelo, árbol elegido por la difunta esposa para formar la pira en la que incinerar su cadáver. Y no será algo arbitrario, puesto que, al cortar estos árboles, se romperá el hechizo que mantenía a la familia oculta en el bosque, alejada de los dioses nórdicos, dioses, que al igual que los griegos, no ven con buenos ojos a Kratos, y también al igual que ellos, lo subestiman. Nunca enfades al dios de la guerra. Nunca. De esta forma comienza el viaje de Kratos y su hijo Atreus, con el objetivo de esparcir las cenizas de la amada mujer y madre desde la cumbre de la más alta montaña. Viaje que será interrumpido en diversas ocasiones por los dioses del norte, y será nuestra misión, empuñando una de las mejores armas jamás diseñadas en un videojuego, el hacha Leviatán, impedir que se salgan con la suya.



La saga de God of War es considerada uno de los pilares fundamentales del género Hack and Slash, basado en repartir maporros contra cientos de enemigos a diestro y siniestro. A lo largo de su historia, ha refinado su jugabilidad, pero siempre manteniendo las mismas bases, hasta ahora. Con la última entrega, el sistema jugable cambia drásticamente, pasando de una vista más isométrica a una cámara en tercera persona, y dando la vuelta al combate, (el cual se centraba en enfrentarse a la vez a un número considerable de enemigos) sumando importancia a los encuentros con 4 o 5 monstruos a la vez. Creo que era muy difícil conseguir que este cambio se sintiera bien, y más complicado todavía, que se sintiera mejor, y vaya que si lo han conseguido. Estrellar la gélida hacha de Kratos en el torso de un pobre Draugr es una de las experiencias más satisfactorias que jamás he sentido en un videojuego. Y por no hablar de lanzarla y recuperarla como si el mismísimo martillo de Thor se tratase. Si bien es cierto que, en las primeras instancias del juego, el set de movimientos de ataque del que disponemos no es muy amplio, no es necesario avanzar demasiado para ampliar de forma exponencial nuestro sistema de combate, con el desbloqueo de nuevos combos y habilidades, mejoras para Atreus, y puede que nuevas armas. Es posible notar que el nuevo combate bebe de Dark Souls (como otros quinientos juegos), pero Santa Monica sabe llevarse el sistema a su terreno, permitiendo que disfrutemos de la furia, fuerza y brutalidad del fantasma de Esparta como nunca antes lo habíamos sentido. Es verdad que para utilizar el apoyo de nuestro hijo tan sólo tendremos que pulsar un botón todo el tiempo, pero una vez que nos acostumbremos a aporrearlo, podremos disfrutar viendo como Atreus responde a cada situación de una manera u otra, formando un baile padre e hijo con sangrientos resultados.

No se puede negar el peso que tiene la parte narrativa en toda la saga, pero en muchos de los otros títulos el trabajo de narración sirve para dar una buena razón por la que poder trozear al dios de turno. No es el caso en la última entrega, donde Cory Barlog culmina como director y escritor, tras sus andanzas en la segunda entrega de la saga, God of War II. Desde el primer minuto de juego, hay una declaración de intenciones sobre el peso de las aventuras de Kratos e hijo. Con un plano secuencia que engloba la totalidad del juego (no hay cambios de escena al uso, si bien al igual que en el cine, se utilizan artimañas para cambiar de una a otra), se puede observar un mayor nivel de seriedad. Junto a esto el título se esfuerza por contar en una sola entrega toda una enciclopedia acerca de los dioses nórdicos. Es cierto que muchos de estos sólo los encontraremos a modo de cita, sin tener una representación directa en el mundo, pero se espera un gran elenco para la continuación de la saga en God of War: Ragnarök. Utilizando a Atreus a modo de nexo entre el universo nórdico y el jugador, a lo largo del viaje podremos disfrutar de una gran cantidad de líneas de dialogo entre los protagonistas, con las que conoceremos más acerca del contexto del mundo que nos rodea.


Kratos es más viejo, y más maduro. Ha podido disfrutar de una porción de vida alejado del conflicto, sin más compañía que su mujer y su hijo, ha tenido tiempo para reflexionar e intentar (sin mucho éxito) huir de su pasado. Las cicatrices que adornan sus brazos son algo más que marcas físicas, son la huella de toda una vida de cólera y dolor, son el eterno recordatorio del monstruo que una vez fue, las cadenas que lo atan a sus errores. Y si algo ha aprendido de esto (aparte de que los dioses no son de fiar), es que no quiere por nada del mundo que su hijo tenga una vida similar. Ocultándole su condición de dios, se crea una barrera paternofilial entre ambos pese a que la intención de Kratos es noble, y la forma en la que la relación evoluciona a lo largo del camino es un gran ejemplo de la calidad del guión.


Pero todo este contexto se ve reforzado por el apartado audiovisual del juego. Si en 2018, el equipo de Santa Monica, consiguió llevar al límite la ps4, al contar con las ventajas en rendimiento de un ordenador, la situación es todavía más apoteósica. Los 60 cuadros por segundo (o más) le sientan al título como anillo al dedo, los tiempos de carga rápidos de los SSD ayudan a que nuestro viaje no se detenga más tiempo del necesario. Junto a esto el juego cuenta con una mayor cantidad de opciones para personalizar la forma en la que disfrutamos de la experiencia, como resolución panorámica para monitores que lo permitan. Cada uno de los escenarios es un regalo para la vista, desde la estepa helada de Midgard hasta los azulados terrenos de Helheim, el trabajo del equipo de desarrollo a la hora de diseñar cada zona es un sobresaliente puro. Y junto a esto la banda sonora es una representación clara de la épica de un viaje, con pistas capaces de perdurar en el tiempo y en la mente. La primera canción del título, en sus primeros compases, es capaz sin uso de palabras de trasmitir la tristeza que requiere la situación, un luto que llega hasta el alma, mientras que en los momentos donde la acción se encuentra en su apogeo, la música no necesita apenas tiempo para trasladarnos al centro de la emoción.




Siento que no he indicado factores negativos en este texto, pero me cuesta encontrar donde pinchar al título. Desde luego no se trata de un juego perfecto, ninguno lo es, pero es un claro ejemplo de un trabajo bien hecho. Frente a la opción de terminar la saga, o explotarla hasta el límite, el hecho de soltar toda la carne en el asador para introducir las nuevas aventuras del fantasma de Esparta de forma sublime es uno de los hechos que más feliz hacen a mi yo interior. Si jugaste la aventura original en Ps4, y dudas sobre si volver a jugarla o no, se trata de una buena situación para darle a la obra el beneficio de la duda y disfrutarla con las mejoras visuales y de rendimiento. Si por el contrario no jugaste el título en su lanzamiento, ya sea por no disponer de una consola o porque no te llamó la atención, este es el momento de enmendar tus errores, con uno de los juegos más influentes y disfrutables de toda la década.


Bienvenidos al norte.


Población: cada vez menos dioses.


Nota: 10/10

Crítica: Scream (Grita)

La tendencia de revivir franquicias de antaño sigue, y hoy llega a nuestros cines Scream, aquella saga inventada por Wes Craven, y que tuvo su última entrega hace diez años. Y si bien ya otros proyectos similares demostraron que esto no siempre funciona, Scream muestra que cuando la nostalgia se utiliza bien y de forma inteligente, salen buenas películas.



La trama sigue a las hermanas Carpenter, con la más chica siendo atacada por Ghostface, y con la mayor volviendo a Woodsboro ayudarla junto con su novio. De a poco un secreto del pasado se irá develando, mientras la ola de asesinatos vuelve a repetirse.

Seamos honestos, cuando anunciaron una quinta entrega de Scream, no fuimos pocos los que nos llevamos las manos a la cabeza. Y no solo porque el último intento de revivir la saga había sido un fiasco, sino que, además, esta vez no se contaba con Wes Craven debido a su fallecimiento. Y si a eso le sumamos un elenco estelar bastante entrado en años (y desfigurado por las operaciones), el panorama no pintaba nada bien. Y que lindo es equivocarse.

Una de las primeras cosas que se hicieron bien, fue presentarnos un plantel de nuevos personajes capaces de llevar el grueso de la historia por sí mismos. En la cuarta parte se amagó con esto, pero no se concretó, decantándose por la sagrada trinidad de la franquicia; que ahora, por suerte, tienen roles secundarios.

Y si bien nuestra nueva actriz protagónica termina ganándose un puesto entre lo más flojo de Scream, el resto de los nuevos personajes son bastante interesantes. Obviamente algunos con más o menos tiempo en pantalla, pero en líneas generales, ninguno termina volviéndose molesto, aunque sí hubiera gustado ver más metraje de algunos.

Lo que sí sorprende es el nivel de gore de la película. Al menos quien les habla, no recuerda tanta presencia de sangre y planos detalles de las puñaladas que reciben tanto las víctimas como Ghostface; haciendo de esta entrega, quizás la más sangrienta de toda la saga Scream.

Pero el punto fuerte viene con el metalenguaje que presenta la historia. Esto ya venía desde los inicios de la franquicia, pero ahora, y viendo que otras sagas populares hicieron lo mismo, Scream se regodea en la moda de tantas precuelas, secuelas, remakes y lo que sea que se haga para seguir estirando el chicle de algo que funcionó hace décadas. Bravo por los guionistas al saber tomar la esencia de lo que quería hacer Wes Craven y mantenerlo tan vigente en el 2022.

En conclusión, Scream (Grita) es una buena película, mucho mejor de lo que esperábamos. Sabiendo entender la esencia de la obra creada por Wes Craven, estamos quizás ante la mejor iteración de la franquicia después de la primera entrega.



7/10

Reseña: El gran cabaret argentino

Noches de Cabaret en calle Corrientes

Desde sus orígenes en Francia en el siglo XIX, El Cabaré fue un espectáculo que pasó de la clandestinidad a los grandes shows musicales.

Derroche, sensualidad- sexualidad, plumas y mucho maquillaje junto a jocosas y subjetivas coreografías, son los elementos de una típica presentación de Cabaret.



»Todo el ingenio y el humor en un musical desopilante. Una sociedad que margina, que desvaloriza, por eso, este grupo de artistas que regentea un cabaret venido a menos, intenta con su arte seguir manteniendo su show ante una sociedad que no los integra. El dueño de este local, quiere cerrarlo ya que el negocio no funciona. Este grupo de cabareteras tan especiales ponen todo de sí para armar un buen show y mostrar a este mundo desigual que se puede triunfar en la vida, haciendo lo que a uno le gusta, vivir de la pasión que es el arte, el teatro y el musical. Al final, logran convertir este espacio en El Gran Cabaret Argentino». Es como describe Marcelo Sigueiro su show.

Bajo un elenco coral representado por:
Daniela Alberti, Guillermo Alfaro, Roxana Andres, Silvia Bozzi, Claudia Cambri, Lucia Campos, Paula Cantone, Cris Fernandez, Lucero Fernández, Damián Gómez, Mariana Hansen, Juan Lucero, Nach Miño, Bruno Muñoz y Marisa Salerno. Este espectáculo de dos horas trae color y risas al teatro multiescena.

Daniel Alvarez, Nano Berón, Rocio Carballo, Alejandro Figliolo, Victoria Mesa, Gerardo Pérez, Nereo Pinausig, Eugenia Potick, Julieett Quiroga, Luis Rincón, Silvina Scalisi, Laura Stancato y Micaela Zappala son los jóvenes bailarines que realizan la coqueta coreografía de Juan Damian Benitez, Nuria Cuadrado, Alejandro Figiolo y Silvina Scalisi.

El Gran Cabaret Argentino es un show que repasa grandes clásicos ya conocidos de los musicales recientes, adaptándolos para nosotros, a su vez alegra a las pupilas con su color y ejecución.

El Gran Cabaret Argentino está disponible los viernes a las 22:30 en el Teatro Multiescena (Av. Corrientes 1764)

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

ANIBAL PACHANO ESTRENÓ A SALA LLENA «ASÍ … VUELVO» EN VILLA CARLOS PAZ

Después de 8 años de ausencia en la ciudad cordobesa, el reconocido bailarín, coreógrafo y director teatral, Aníbal Pachano regresó a sala llena ayer miércoles 5 de enero a la ciudad de Villa Carlos Paz con su espectáculo “Así … vuelvo”, un music hall que repasa cada uno de los hitos de su carrera y su vida personal. Es una producción de We Latinoamérica Entertainment y las funciones serán de miércoles a domingo a las 21:30 en el Teatro Acuario.



Este espectáculo será su despedida de los escenarios aunque continuará como productor y directo de espectáculos.

Los comienzos de su carrera en Córdoba, las mudanzas, su apuesta a la carrera de arquitectura, la fundación del legendario Botton tap, sus producciones teatrales, su enfermedad, su arte y su exquisito y refinado gusto como artista son algunas de las situaciones que abordará en este espectáculo donde será el protagonista de su propia autobiografía.

Acompañado por artistas que representarán y participarán de cada momento de su vida, Pachano regresa a Villa Carlos Paz, con todo su esplendor para despedirse de su público y de ese escenario que tantas satisfacciones le dio.



ELENCO:

Georgina Tirotta

Yasmin Corti

Evelyn Basile

Victoria Molotok

Marcela Wonder

Gonzalo Gerber

Nacho Pérez Cortés

Matías Vega

Yanina Muzyka

Emmanuel Casal



FICHA TÉCNICA

Diseño y puesta en escena: Aníbal Pachano

Idea y dirección: Aníbal Pachano y Ale Lavallén

Producción general: WE LATINOAMÉRICA ENTERTAIMENT

Dirección musical: Gustavo Calabrese

Dirección de voces: Santiago Otero Ramos

Diseño de vestuario: Aníbal Pachano, Studio J.I.L.S Luis Skupien

Diseño de maquillaje: Juan Manuel Pont Ledesma

Diseño, peinado y pelucas: Fabián Sigona

Asistente de dirección y stage manager: Leo Bossio

Asistencia de coreografía: Yasmín Corti

Company manager: Luis Skupien

Realizador escenografía: Julio César Ojeda

Dirección, contenido y redes: Nicolás Russell

Diseño gráfico: Nahuel Lamoglia

Prensa: Nani Vallejo y Gastón Pedano

Coordinador audiovisual: Stefano Franzoni

Fotografía: Jerónimo Cazenave

Productor ejecutivo: Pato Rébora

FUNCIONES:

DE MIÉRCOLES A DOMINGO

21:30 HS.

TEATRO ACUARIO – (Leandro N. Alem 48 Planta Alta, Centro, Galería Acuario, Villa Carlos Paz)

ENTRADAS POR LA BOLETERÍA O A TRAVÉS DE EDÉN

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Crítica: El poder del perro (The power of the dog)

The power of the dog (Jane Campion, 2021)


La grandiosa y legendaria Jane Campion regresa con un western lleno de capas y mensajes sobre la masculinidad.
The power of the dog es una película escrita y dirigida por Jane Campion, basada en la novela del mismo nombre de Thomas Savage. Está protagonizada por Benedict Cumberbatch, Kirsten Dunst, Jesse Plemons, Kodi Smit-McPhee, Thomasin McKenzie y Frances Conroy.
Jane Campion nos ofrece un neo western que oscila por distintos géneros, desde el drama familiar y romántico y el thriller.
Ambientado en 1925 en Montana, los hermanos Phil y George Burkbank viven una vida acaudalada dueños de un rancho donde fabrican cueros.


Phil es un vaquero desaliñado, tosco, machista e iracundo pero carismático. George es tímido, cortes y prolijo. La relación entre ambos hermanos se ve comprometida cuando George se casa con una viuda que tiene un hijo poco masculino para los estándares del lugar, Phil hará la vida imposible a esta mujer.
Campion nos lleva a lo más íntimo de la vida del viejo oeste, su visión sobre la masculinidad opresiva y los sentimientos reprimidos es clara. Hay un tratamiento delicado a los perfiles de los personajes, una ambivalencia sutil pero que nos darán sorpresas.


Si bien para muchos el ritmo del filme podrá ser muy lento, se vuelve hipnótica desde el principio, la música la hará muy tensa junto a la fotografía que muestra desde las imponentes tomas del paisaje, lo gráfico y crudo de la matanza animal y el lenguaje visual de los personajes que dicen mucho por este medio.
Benedict Cumberbatch realiza su mejor interpretación en este personaje hostil pero reprimido, es irreconocible y convincente, el desarrollo del mismo hace entenderlo más y empatizar. Kristen Dunst por un lado es una gran acompañante de reparto con su papel de mujer oprimida y solitaria.


The power of the dog seguramente triunfará en la temporada de premios, especialmente a dirección y actuaciones. Es un deleite de inicio a fin y un sublime regreso de Jane Campion.

Por Sebastián Arismendi

Instagram : @cachalote94

Calificación 9/10

Crítica: La Crónica Francesa

he french dispatch (Wes Anderson, 2021)
El carismático Wes Anderson regresa este año con su crónica francesa y su homenaje al mundo del periodismo.


La expectativa de este filme con un elenco numeroso de estrellas reconocidas no se hizo esperar desde los primeros avances.
The french dispatch o La crónica francesa es la reciente película de Wes Anderson la cual es escrita a 10 manos.


El filme se recrea en Francia dónde el departamento de un periódico francés llamado The french dispatch recoge historias de interés, a su vez otro diario pero de Kansas, realiza la última edición de este medio impreso.
La película está protagonizada por un reparto coral con Benicio del Toro, Adrien Brody,Tilda Swinton, Léa Seydoux, Frances McDormand, Timothée Chalamet, Lyna Khoudri, Jeffrey Wright, Mathieu Amalric, Stephen Park, Bill Murray y Owen Wilson. El elenco de reparto cuenta con algunos de los colaboradores recurrentes de Anderson, incluyendo a Liev Schreiber, Edward Norton, Willem Dafoe, Saoirse Ronan, Jason Schwartzman, y Anjelica Huston.
Al tener un elenco tan variado el foco estará puesto solo sobre algunos, el resto dará cameos.
Estos tres cortometrajes unidos entre si mediante crónicas narradas en voz en off por uno de los protagonistas.


Los personajes tienen la carisma característica de la filmografía de Anderson. Inanimados pero entrañables en situaciones absurdas y coloridas.
Acá Anderson exprime todos sus recursos filmograficos, parece ser un recuento de todos sus trucos para mostrarlos a nuevos espectadores o estudiantes de cine. La narrativa es fluida y amena aunque se vuelve tediosa pues carece de ritmo. Muchos personajes aparecen porque sí y no tienen siquiera una introducción. La dirección y montaje son un gran plus, es un deleite todo el trabajo de escenografía, arte, fotografía y vestuario.


The french dispatch es una carta de amor al periodismo, así la describe su director y en efecto lo es, una oda a la labor periodística profesional y sería del siglo pasado. Es una película muy de Wes Anderson para Wes Anderson

Por Sebastián Arismendi

Instagram: @Cachalote94

Calificación 7/10

Crítica: La Niña Perdida (The Lost Daughter)


2022 arranca de buena manera con el estreno en Netflix del esperado debut de Maggie Gyllenhaal. Luego de su gran recibida en el festival de Venecia, la actriz y ahora cineasta nos da un interesante y prometedor camino en el mundo de la dirección.


The lost daughter es una película escrita y dirigida por Maggie Gyllenhaal, basada en la novela del mismo nombre de Elena Ferrante. Olivia Collman, Dakota Johnson y Jessie Buckley protagonizan esta historia de mujeres.
Tanto la novela, la dirección, los personajes y toda la trama tiene un enfoque muy femenino pero también rompe con el binarismo de un tema que por cultura, las mujeres deben afrontar y responsabilizar: la maternidad.
La historia nos ubica en una isla del archipiélago griego, una profesora universitaria se va sola de vacaciones. En la playa observa a una madre con su hija, luego de que la hija de esta se pierda, la mujer comenzará a revivir recuerdos de su propia maternidad.


Olivia Collman nuevamente nos regala una interpretación para aplaudir de pie. Este papel le cae cómo anillo al dedo por la complejidad y el tratamiento que Maggie Gyllenhaal le otorga.
Gylenhall adapta la novela además de dirigirla así que opta por ofrecernos una historia intrigante, seductora y conmovedora, la misma viene a barrer los conceptos de buena o mala madre. El filme coge un ritmo de thriller psicológico que la hace más atrapante aunque en el fondo es un drama muy profundo sobre las relaciones madres e hijos.


Dakota Johnson está estupenda pero quién se roba el rol secundario es sin duda Jessie Bucley (conocida por el filme Estoy pensando en dejarlo).
The lost daughter nos confunde, nos deja envolver con esa atmósfera pesada veraniega dónde se rompe con lo que es moral y culturalmente aceptado, dónde la sororidad está a flor de piel pero con espinas peligrosas. Maggie Gyllenhaal elabora un debut prolijo y seguro estaremos esperando más de ella.

Calificación 8.5/10