Crítica: Leopoldo Jacinto, vida de campeón

Este Martes 4 de Junio, en el Aula Magna de la Universidad de Palermo, retrotrayéndose a cuarenta y un años, el director de cine, Matías Riccardi, estrenó su opera prima, una documental sobre la vida de Leopoldo Jacinto Luque, el jugador nro 14, delantero, de la selección argentina, en el mundial de 1978.

El film titulado Leopoldo Jacinto, vida de campeón se ocupa de narrar, en primera persona, por el mismo ex – jugador de la selección nacional, cuenta desde sus orígenes de niño, en la provincia de Santa Fé a cómo llega a Buenos Aires y por supuesto a ser elegido para ser parte del equipo de la selección argentina en 1978. En esta documental además de la voz y el cuerpo de Luque, hablan en primera persona, entre otros: el Pato Fillol, Olguin, Ortiz, Bertoni, Kempes, Tarantini.

Es un film llevadero, está visto desde la faceta del ser humano, donde quienes lograron que ese mundial llevará a Argentina a ser el campeón mundial, los jugadores, que vivieron ese momento, tuvieron cuarenta y un año después, el derecho a la réplica. Porque habían sido acusados de ser partícipes en una tramoya, y no habían quedado bien vistos por la sociedad, pero nunca habían tenido derecho a defenderse. Tengamos en cuenta, el momento que vivía el país, se jugó bajo la dictadura militar,después del golpe de 1976.

Inclusive Riccardi, ahonda en un hecho personal, que no vamos a detallar en esta crónica, pero que lo marcará a Luque, a nivel personal, de por vida, cuando jugaba la selección. Nada tiene que ver con el fútbol, ni con la época en que se desarrollan los hechos. Es increíble, que un jugador con una fractura expuesta, en el antebrazo, haya seguido jugando en otros partidos casi inmediatamente al accidente.

La película tiene un mensaje positivo, acerca del espíritu deportivo y el lugar que debería ocupar el ganar o perder, en un evento futbolístico.

Un film interesante, excelente el trabajo de dirección, investigación. Y conocer a un hombre como Luque, que demostraría ser una gran persona, tiene un recuerdo muy cariñoso toda vez que habla del flaco Menotti y no tan grato cuando se expresa sobre Bilardo.

Es una película que patea al centro, no erra penales, todo lo que cuenta, es testimonial, historias de vida, y tenemos la suerte de estar viéndolo en la pantalla grande, con sus protagonistas vivos, en democracia y con la perspectiva dejando atrás el paso del tiempo, la pasión se neutraliza que es lo que altera las realidades.


Calificación 8/10


<Reseña:Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

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