Francisco Pascasio Moreno. El perito en límites

Dentro del festival Green Film Fest, celebrando sus 10 años de labor continua, tuve la oportunidad este viernes 30 de agosto de asistir a la función de la película argentina Francisco Pascasio Moreno. El perito en límites.

Es una excelente documental que estará en cartelera hasta el 4 de setiembre exhibiéndose en conjunto con otras piezas audiovisuales, con un contenido que es necesario que se difunda, presentada por el grupo Petersen, producción auspiciada por la Fundación Banco Santa Fe, Fundación Banco Entre Ríos, Fundación Banco San Juan y Fundación Banco Santa Cruz.

La dirección del film es de Gustavo Muñoz Lorenzo, con una excelente toma fotográfica, donde la existencia de los drones, han abierto una posibilidad visual admirable, además la conducción del documental está a cargo de Boy Olmi, es una amena guía educativa, con información precisa, donde hablar de hombres como Francisco Pascasio Moreno, da orgullo porque tuvieron la humildad de los grandes, que dieron lo mejor de sí y cuyos realizadores, hoy, hacen justicia, dándole el reconocimiento que se merecen.

La recorrida de Boy Olmi, por el Museo de La Plata, contando que se hizo cargo del Museo de la Plata a los 16 años, donó tierras para crear el Parque Nacional Nahuel Huapi, que tuvo reconocido apoyo de los principales centros de investigación de Europa, nos dan una idea de la trayectoria de este hombre, de su moral y ética.

En fechas actuales tan duras, para los ambientalistas, por el incendio de grandes extensiones de bosques en el Amazonas, encontrarnos con la antítesis, con hombres como Francisco Pascasio Moreno, científicos, naturalistas, amantes de la vida ante todo, reconocido como Perito, que sufrió y recorrió el país, demarcando territorios y luchando por la soberanía frente a Chile, es algo encomiable.

Les recordamos que si quieren ver la cartelera de todas las películas que se exhiben en este Festival con diversos horarios en el Cinemark de Palermo, pueden consultar a la página http://www.greenfilm.com.ar

Quiero cerrar la nota destacando de este festival, cuenta con una maravillosa iniciativa llamada Semillero Green Film Fest 2019 es la 9º edición del Concurso Nacional de Cortometrajes de Temática Ambiental. Su objetivo principal es fomentar la creatividad y apoyar la realización nacional independiente de obras audiovisuales cuyo contenido esté referido a la temática ambiental.

Junto a la película de Francisco Pascasio Moreno, pasaron un corto premiado sobre los indios Quams, en animación, de mucha belleza y los realizadores chicos tan jóvenes y con tanta garra, que me motivan y me dan mucha felicidad, y el orgullo de poder escribir estas reseñas sabiendo que son un granito de arena, que ayudará a que estos jóvenes el día de mañana sean grandes realizadores.

Captura

catalogo
Calificación: 9/10


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Presentación del FIDBA y reseña del film “Hasta la muer7”

Por María Luz Stella


Llega Septiembre con el Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires, FIDBA, el mismo se desarrollará entre el 2 y el 11 del mes. En esta 7° edición se apuesta a un cine de lo real, slogan que profundiza el concepto de documental. La programación consta de una amplia oferta en documentales realizados entre 2018 y 2019 y que apunta a un público amplio. En la mayoría de los casos se trata de pre estrenos y películas que no habrá otras oportunidades de ver en la pantalla grande posteriormente. Se destacan la función de apertura del 2 de Septiembre en la sala Caras y Caretas a las 20 hs en la cual se proyectará Varda por Agnès, obra póstuma de la directora francesa, y Hasta la muer7 primer documental en la extensa filmografía de Raúl Perrone. Éste último está realizado desde la simpleza de los mínimos recursos técnicos y una despreocupación por mantener una prolijidad a nivel estético. Por momentos trabaja un interesante ritmo interno y de montaje que es poco desarrollado y explotado. Predomina una cámara en mano y un uso intensivo de los planos cortos y primeros planos en los límites de un encuadre 4:3 en calidad VHS. Con estas decisiones estéticas características marcas del autor, el film converge en una obra que retrata a María y Bonifacio, un matrimonio que vive en situación de calle en Ituzaingó. La puesta en escena está configurada para que el espectador sienta de cerca las problemáticas y conflictos de los protagonistas, como así también de otros individuos que se cruzan en su camino y que son atravesados por la misma circunstancia de vivir en la calle.


La obra parte de la cotidianidad de la pareja para generar en el espectador una reflexión sobre los casos de personas que viven en situación de calle. Nos muestra cómo, a pesar de las intenciones de construir una vida mejor a través de ir a la escuela en el caso de María y de tramitar una pensión en el de Bonifacio, las cosas no avanzan al ritmo que deberían en una situación como esta que es urgente. El contexto y el entorno se convierten en vitales, y en muchos casos, como lo es en el de María y Bonifacio, hay ausencia a nivel familiar y marginalización por parte del Estado.
Si bien es un film que busca la reflexión en el espectador, no así un cine de denuncia que intente interpelar a un Estado que está ausente y que debería tomar cartas en el asunto. Hace hincapié en las relaciones humanas y le da protagonismo al profundo amor y compromiso de la pareja. Pacto que une, bajo la institución matrimonial, un amor marginalizado.
Retomando al festival, el equipo del FIDBA, ha realizado un importante e intenso trabajo para llegar a coordinar y organizar todo lo referente al evento. Este consta de distintas instancias previas a las proyecciones que incluyen incubadora de documentales, un seminario internacional, laboratorios, conferencias, entre otros. A su vez, Mario Durrieu, director artístico, destaca que el ámbito del festival se ha convertido con el paso de los años en un importante lugar de encuentro para la industria documental en Latinoamerica. Allí se reformulan y se cierran coproducciones que en la mayoría de los casos se trata de un cine artesanal en donde se destacan nuevos recursos y formas de hacer cine que son muy valiosos.
Con un redoblamiento en las áreas de prensa y sedes que incluye mayor difusión, un equipo de trabajo más numeroso y salas comerciales como así también se incrementó el total de documentales a proyectar siendo 100 obras entre largos y cortometrajes. Lo cual incluye el apoyo y seguimiento en 60 proyectos. Algunas de las salas que serán sede este año son: Gaumont, Caras y caretas, Cine Cosmos, Arte Multiplex, Centro cultural Conti, Biblioteca del congreso de la Nación, MAMBA, Cine York y Lumiton. En los próximos días estará disponible la programación completa en la página web (www.fidba.com.ar).

Análisis: Heave Ho para Nintendo Switch

Análisis de Heave Ho de Devolver Digital y Le Cartel Studio para Nintendo Switch.
Reseña escrita por Agustín Czyrka

Un juego para agarrar a tus amigos y no soltarlos nunca.

La Historia:
El juego no cuenta con historia, es solo una secuencia de niveles que van cambiando la estética y algunas mecánicas. Para ganar tenemos que llegar con todos los personajes a la base redonda que nos espera al final del nivel. Hay que avanzar formando cadenas, agarrándose de los brazos y balanceándose.

El Control:
Controlamos una especie de cara de papa colorida con dos brazos largos, el analógico mueve la dirección de los brazos y el botón más importante es el gatillo: el izquierdo cierra la mano izquierda, y el gatillo derecho hace lo mismo con la mano derecha. Estos divertidos controles van a ser la base de todo el juego, con los que uno podrá agarrarse, columpiarse, soltarse y volverse a agarrar. Los controles se sienten fáciles y cómodos, lo puede jugar cualquiera y aprender en segundos.

El juego se basa en la física y los controles responden a la idea de gravedad y peso de nuestro personaje y de los elementos a los que nos agarramos.
También tiene unos botones para expresar emociones, uno para sonreír, otro para hacer ruidos de queja y mi favorito un “bú” fuerte que vibra y pone en peligro a todo el equipo.

Los Niveles:
Hay Nueve Mundos diferentes en el juego, divididos en una secuencia de 4 niveles cada uno. Cada mundo varía en su estética y presenta una mecánica nueva que agrega dificultad al mismo. Recorremos desde una cueva con falta de luz hasta una jungla con lianas para columpiarse o un terreno lleno de pinches y peligros. Atravesar los niveles en tiempo record dependerá mucho de la cantidad y determinación de los jugadores. Un nivel puede tardar desde 25 segundos a 25 minutos.

Los mini-juegos son una opción muy divertida para agregar variedad al juego y la forma más rápida de conseguir monedas para desbloquear nuevos disfraces. Los objetivos varían desde encestar pelotas de básquet hasta seguir una coreografía con las manos o lograr llegar velozmente a los lugares que indica una luz brillante sin caernos. Son todos muy divertidos y solo me da lástima no poder elegir jugar a ellos directamente.

El Arte:
La estética es colorida y agradable. Nuestro personaje “cara de papa” puede disfrazase de las cosas más locas, es customizable y gracioso. Los fondos son bonitos y toda la estética es sencilla y llama la atención. Creo que puede agradar a chicos y grandes por igual, lo cual es ideal para un juego de cooperación entre varios jugadores. Las explosiones de color cada vez que morís en el juego transforman al error en algo muy gracioso y ayudan a bajar la tensión de algunas situaciones.

La Música y el Sonido:
La música es muy buena, no tiene mucha variación pero los pocos temas son buenos. El sonido es muy gracioso cada vez que morimos, ya que suenan distintos tipos de cornetas y chirridos que vuelven la situación muy cómica. Los sonidos del juego se mezclan con las risas de los jugadores, que son constantes.

La Rejugabilidad y Desbloqueables:
Si tenés un amigo/a, hermano/a, hija/o, pareja con la que jugar, este juego puede darte algunas horas muy divertidas. No es un juego largo pero por el precio es aceptable; yo lo pasé en unas 4hs con mi novia pero seguro se puede hacer en mucho menos. Se agrega rejugabilidad con los trajes desbloqueables. Para poder ganar estos trajes en una maquina tragamonedas, primero hay que ganar esas monedas, que es una parte algo estresante pero también la más divertida, más difícil y más graciosa del juego.

Los trajes son muy originales y graciosos, desde Papá Noel hasta un Samurai. Mi favorito es el mimo, que viene con boina y todo. También incluye trajes de personajes de otros juegos de Devolver Digital, lo cual es un bonus agradable.

Jugar de forma solitaria no es recomendable, sin embargo. No encontrarás tanta gracia al juego ni tendrá rejugabilidad alguna.

Conclusión: Es un juego muy divertido para pasar un buen rato con entre dos, tres o cuatro personas. Van a reír en voz alta y morir cientos de veces intentando llevar la moneda a la meta. Es original y los trajes aportan una identidad a cada jugador. Con un precio adecuado es una buena opción cooperativa en una consola ideal para jugar juntos de manera local.

Mi nota 8/10

Positivo:

  • Te reís en voz alta, muy gracioso con amigos
  • Los mini-juegos son divertidos
  • Muchos trajes desbloqueables
  • Logros a completar

Negativo:

  • El modo solitario para un jugador no entretiene
  • No se puede elegir jugar directamente a los mini juegos
  • Ocasionalmente revivís en lugares de muerte segura

Reseña escrita por Agustín Czyrka

Análisis: Hotline Miami Collection para Nintendo Switch

Análisis de Hotline Miami Collection
Reseña escrita por Agustín Czyrka

Un viaje psicodélico y ultraviolento para los amantes del Retro.

La Historia:

En el Juego 1, la historia comienza en Miami a fines de los años 80 y, luego de un breve tutorial, sigue la “vida” y las pesadillas de nuestro personaje principal, que se ve envuelto en una seguidilla de asesinatos masivos sugeridos por llamados telefónicos anónimos y voces a las que él escucha. Al principio no está del todo claro quién o qué es cada personaje y cuáles son las motivaciones profundas para tanta masacre, pero el juego se preocupa por los pequeños detalles, cuenta pequeñas cosas en forma de “sprites” y va profundizando en una trama narrada en fragmentos, noticias y recuerdos. Toda esta narración queda mezclada con un estado alucinógeno inducido por la violencia y locura.

Antes de cada masacre manejamos al personaje dentro de su departamento, donde él nos muestra un fragmento de su vida cotidiana en cada pixel y donde luego atenderemos una llamada telefónica que nos ordenará hacia dónde dirigir nuestra violencia.

Después de cada sangrienta misión hay una pantalla extra en la que el personaje interactúa con alguna persona en un bar, pizzería, disquería, etc. Estas pequeñas historias desarrollan un poco más al personaje detrás de la máscara.

El Juego 2 continúa con algunas premisas del primero, pero construye una historia con varios personajes, donde siempre controlaremos a alguien que se deja llevar por sus instintos violentos y asesinos pero sus motivos y orígenes difieren del anterior. Manejaremos a un pandillero de alta mafia a punto de jubilarse, a un policía justiciero que se vuelve verdugo, a un actor de películas de acción que confunde la realidad con la ficción y así sucesivamente. Este juego cuenta con una trama más expansiva que la anterior entrega.

El control:

Hotline Miami es un juego de tiros de dos mandos con perspectiva cenital. Los controles son configurables, con el analógico izquierdo se maneja al personaje y con el analógico derecho manejamos su mirada y su puntería. Con los gatillos se agarran armas, se dispara y golpea.
El juego nos explica como desplegar la masacre: aunque si vas corriendo y disparando sin pensar no podés pasar los niveles, al morir y reiniciar constantemente empezás a ver bien el plano del lugar, los puntos ciegos, el patrón de caminata de los enemigos, etc.
El juego posee una acción desbordante y acelerada pero se juega como un puzzle, sobre todo en algunas misiones en las que correr y disparar no sirve.
Mi crítica a los controles es que, jugándolo en la Nintendo Switch, al apuntar la mira sobre un enemigo se siente la falta de mouse. Algunas muertes se sienten injustas ya que el mando no es tan preciso para responder a varios ataques de múltiples direcciones. Sobre todo cuando te selecciona automáticamente a un enemigo que no querías en vez de al que tenías en frente.

Los niveles:

El primer juego de esta colección está dividido en cinco partes y cada una de ellas está dividida en 4 capítulos, para un total de 20+ capítulos. Cada uno cuenta con una introducción, la misión propiamente dicha y el diálogo posterior en algún negocio.

El juego esta visto desde arriba y desde una altura considerable. Esto nos ayuda a ver y planear nuestros movimientos para optimizar el uso de cada bala, cada golpe para abrir una puerta o el lanzamiento de un bate bien apuntado.

Los niveles se sienten variados y diversos: si bien el juego trabaja con la misma fórmula, al cambiar el plano de cada misión, las armas o powerups disponibles y algunos enemigos especiales, logra dar frescura y mantener la atención del jugador.
El juego no es “roguelike”, no se autogenera artificialmente. Cada misión está hecha artesanalmente y se siente bien diseñada.

El segundo juego está dividido en Seis Actos, con un total de 25 escenas (misiones que jugamos) con mayor variedad de escenarios y lugares en los que desatar las masacres del juego, llenos de pequeños detalles que te invitan a detenerte y observar.

El Arte:
Hotline Miami está narrado con una cámara muy alta y lejana donde solo vemos la cabeza y los hombros de los personajes, y tiene escenas de diálogo que abren ventanas dibujadas con texto de los personajes.

Toda la estética del juego está muy cuidada del principio a fin, desde la paleta de colores de un neón vibrante y el efecto de blur y narcóticos sobre el control hasta las tipografías y detalles en cada menú del juego. El apartado de diseño retro está muy bien conseguido.

El trabajo de pixeles es bueno, y podemos detenernos en cada nuevo lugar a contemplar pequeños elementos que agregan profundidad a este mundo. Las animaciones y movimientos de los personajes son aceptables y sobre todo las muertes en el suelo son particularmente detalladas y violentas.
Si bien no es mi estética favorita reconozco su calidad, lo único que puedo criticar son los rostros y los retratos que me desagradan. Tengo entendido que son toscos, grotescos y mal dibujados intencionalmente, pero me hacen sentir que no alcanzan la calidad que muestra todo el resto del juego y me molesta esta disonancia.

Hotline Miami 2: Wrong Number mantiene una estética similar, pero mejora cada menú del juego: ahora utiliza cassettes y cintas de películas como selectores de misiones que se ven fantásticas, cambia la paleta de colores a una algo más oscura y menos vibrante, y agrega mayor variedad en los lugares que van a visitar los personajes a lo largo del juego.

El juego se disfruta mejor en modo portátil, ya que los gráficos ampliados en una tv de 50 pulgadas se ven sencillos. Mejora su atractivo en la palma de la mano.

La Música y el Sonido:
El sonido y la banda sonora del juego son excelentes, con una mezcla de estilos de los 80 y 90, intensa y retro. El sonido acompaña cada disparo, cada puerta y cada cuchillazo de forma adecuada y se siente de calidad. La banda sonora cuenta con unas 3hs de música llena de temas memorables, que acompañan gratamente en cada misión.

La Rejugabilidad y Desbloqueables: Hay muchas horas de juego en esta colección. Solo completar la historia del juego Hotline Miami lleva unas 5hs aproximadamente, a razón de una 1 hora para completar una parte, y unos 15 minutos para cada misión.
En el Hotline Miami 2: Wrong Number la historia dura unas 7+ hs de juego, unas 2 o 3 hs más largo que el primero, y esto es solo para la historia principal. Ya tenemos un total de 12hs para completar todas las misiones de esta colección, sin contar que el juego cuenta con numerosos desbloqueables y la posibilidad de mejorar nuestros records en cada nivel. Para los jugadores que les guste completar al 100% van a tener más de 25hs de juego en este título.

Los desbloqueables vienen en forma de Máscaras y Armas para utilizar en la misión.

Cada máscara además de variar levemente la estética del personaje nos agrega un poder/modificador por ejemplo poder matar con el puño, o abrir las puertas de forma letal sobre los enemigos. El primer juego tiene un total de 27 máscaras que se desbloquean sacando altos puntajes en las misiones. El segundo juego cuenta con 9 máscaras.
Sumando los dos juegos hay más de 30 armas entre armas de fuego y armas de corta distancia. Más de la mitad de éstas son desbloqueables durante la historia.
También hay piezas de puzzle con letras para encontrar en cada misión y completar un mensaje secreto que se forma con todas ellas.

Conclusión: Hotline Miami Collection es un Juego de Acción Ultraviolento con una estética muy cuidada; un juego divertido con numerosos desbloqueables que te mantendrán ocupado con una trama interesante que nos acompaña en la aventura, una banda sonora excelente adecuada al título y suficientes horas de juego para alegrar a cualquiera. No es un juego para todo el mundo, la trama y la violencia dejan de lado a mucha gente, pero si sabés de qué se trata y te interesa, sus desarrolladores cuidaron hasta el último detalle para dar una experiencia de calidad.

Mi nota 8/10

Positivo:

  • La acción frenética y divertida
  • La trama y estética muy cuidada en cada detalle
  • Los desbloqueables agregan rejugabilidad y variación
  • El sonido y la música son excelentes
  • Rejugar las misiones es instantáneo, sin tiempo de carga

Negativo:

  • El control en consolas dificulta la puntería
  • Algunos bugs molestos
  • Las caras mal dibujadas

Análisis: Etherborn para PS4

Por Jorge Marchisio

Etherborn es un juego distinto a lo que nos llega desde el mercado de las independientes. Y no lo decimos por su apartado grafico (punto que tocaremos más adelante), sino que contrario a lo que suele pasar, la historia se nos irá develando poco a poco, en vez de que se nos presente de entrada y nosotros ya sepamos cual es nuestra misión a lo largo del juego.


Pero donde más destaca Etherborn es en su originalidad de gameplay. Como todo juego de plataformas independiente, olvídense de ver secuencias de acción llenas de explosiones. En esta ocasión nos tendremos que valer de nuestra inteligencia, ya que el escenario, va rotando a medida que avanzamos, haciendo que la ley de la gravedad se vea afectada dependiendo de donde estemos parados. Así que en más de una ocasión nos veremos morir al calcular mal un salto y caer en el vacío en lugar de rotar la gravedad y hacer sobre otra plataforma.
A esto debemos sumarle lo que mencionamos al principio, el apartado gráfico. Estamos ante una obra hermosa de ver; ya que, desde la tonalidad de sus colores, el brillo y los contrastes, nos dan ganas de estar sacando capturas a cada momento, y usarlas de fondo de pantalla.

Pero no todo es perfecto en Etherborn. Una vez que le tomamos la mano a la jugabilidad, el gameplay puede tornarse bastante monótono y repetitivo, con los desafíos para avanzar siendo demasiados sencillos, y una latente sensación de que el juego podría haber durado pocas horas para sacar su máximo potencial y no estirarse demasiado.

En conclusión, Etherborn, es un juego que cumple, que se ve hermoso, y tiene un planteamiento en principio original; pero no mucho más que eso, si uno rasca un poco, no se va a encontrar algo que vaya innovando a medida que avanzamos, dando como resultado un game que se queda a medias aguas del potencial que muestra en sus primeros minutos.
6/10
Lo mejor: el apartado visual, la idea de la gravedad cambiante.
Lo peor: se torna monótono al poco tiempo.

Crítica: Matar a un muerto

Con dirección y guion de Hugo Giménez, el miércoles 28 de agosto en DAC (Directores Argentinos Cinematográficos) asistí a la función privada de prensa del film de producción paraguayo-argentino: Matar a un muerto.

La película tiene muchos de los rasgos distintivos de una documental, pero es una ficción, basada en hechos reales, que se desarrolla, en Paraguay, durante la dictadura de Alfredo Stroessner, en 1978, la historia acaece para las mismas fechas en que se jugaban los últimos partidos del Mundial de Fútbol, en Argentina.

20190828_104853[1]

El lugar es un páramo, agreste, perdido de la mano de Dios, en medio del monte paraguayo, donde a pesar de lo inhóspito de la zona, hay dos hombres, Pastor, encarnado por el actor Ever Inciso y Dionisio, con el papel el actor Aníbal Ortiz.

Esos hombres tienen una misión, recibir diariamente los paquetes, cavar las fosas y enterrar a los NN, y luego encalar, para que se pierda todo rastro. Estos dos hombres, en esa rutina, de encuentro diario con la muerte, aparece un tercer personaje, que es Mario, interpretado por el actor argentino: Jorge Román, quien irrumpe y genera el quiebre.

Desde el punto de vista del guión y la dirección, es una obra robusta, interesante, atrapa, al público, el guionista Hugo Giménez desde el argumenta humaniza la crueldad y la cámara profundiza esos momentos. Las actuaciones están muy logradas, se nota de parte de los actores, un trabajo a conciencia, donde el rol de cada uno encaja como pieza de precisión en la puesta fílmica.

También, tuvimos entrevista con el director / guionista Hugo Giménez, y con cada uno de los actores que componen el elenco. La misma será pasada al aire, el próximo sábado 31 de agosto en el programa Inbox Matutino en EQ Radio (10 a 12 hs).

20190828_124515[1]

Todos los entrevistados demostraron la satisfacción de haber filmado esta película, en el caso del elenco, gustosos de haber sido convocados por el director, es un “director creíble”. Y de las declaraciones del director, sobre la importancia de este tipo de films, para el poder abrir brechas el cine latinoamericano, comentó que “falta que los cineastas de los principales países del cono sur se integren, no estamos muy conectados los cineastas latinoamericanos, nos damos cuenta cuando salimos, vemos películas fuera de Latinoamérica, estando en Europa, existe una desconexión” y el otro comentario importante, es las subvenciones y aportes son escasos.

La película estrena en el Cosmos el 5 de septiembre y a partir del domingo 8 de septiembre se va a estar exhibiendo en el Cine Malba.


Calificación 10/10


Reseña Diana Decunto – inboxmatutino@gmail.com

Análisis: RAD para Nintendo Switch

Por Daniel Alvarez

Esta semana tuvimos la oportunidad de probar y analizar el juego RAD para la consola híbrida de Nintendo. Se trata de un título de acción con mecánicas roguelike publicada por Bandai Namco, donde nos adentraremos en un mundo post apocalíptico infectado de radiación, y en dónde nos ofreceremos como voluntarios para salvar al mundo.

Para adentrarse en la premisa que nos brinda RAD, debemos trasladarnos hacia Fallow, una tierra que se encuentra sumida en radiación, y que a raíz de ello, contamos con la invasión de monstruos mutantes. Si estamos en un mundo donde la radiación nos invade, al igual que los enemigos mutantes también, para combatirlos debemos convertirnos en algo como ellos. Es así, que a través de un grupo de niños elegimos a un voluntario para empezar a restaurar las máquinas de respiración para sanear el planeta. En ese camino terminando consumiendo ese RAD (la radiación del ambiente) y nos vamos convirtiendo en mutante, lo bueno es que con ello adquirimos poderes que serán de gran utilidad para cumplir nuestra misión.

El mayor atractivo del juego radica en su diseño artístico y apartado visual, si bien vamos a desarrollar esto en otro párrafo, es necesario destacar estos ítems sobre la jugabilidad. No porque falle en su premisa, ni mucho menos en sus mecánicas de juego, más bien estas están tratadas de una forma muy clásica, para que el consumidor de roguelikes no se sienta que está ante algo ajeno. Todo el conjunto es parte del juego, ya que nos brinda un título que se puede recorrer desde una manera simple, pero que denota su encanto si unes todas las piezas que conforman el juego. Lo clásico en RAD es su sistema de juego, como nos tienen acostumbrados los roguelikes, aquí avanzaremos con nuestros personajes en un escenario de forma isométrica en el que avanzamos hacia las mazmorras, y vamos pasando la cantidad de niveles de la forma en que podamos. Claramente al morir debemos realizar nuestro trabajo nuevamente, con algunos cambios aleatorios en los mapas y enemigos, pero que podremos avanzar de una forma distinta acumulando experiencia, mejorando armas y mutaciones. Los mapas son simples, aunque con cierto grado de dificultad, en ellos vamos activando interruptores que nos llevarán a un jefe, y que luego de derrotarlo pasamos al siguiente nivel. Con los cambios de escenarios y el aumento de la dificultad, el juego se va tornando un tanto desafiante, convirtiéndose en un juego en el que debes superarlo a prueba y error antes de frustrarse. En este sentido, RAD tiene su base de estrategia, donde debes saber administrar tus recursos, y estar atentos a los errores cometidos para no volver a pasarlos cuando inevitablemente te toque reiniciar la partida. Un aspecto atractivo del juego es el sistema de mutaciones, al combatir a los enemigos vamos llenando una barra de energía que corresponde al nivel de radiación al que nos vamos exponiendo, y que provocará mutaciones en nuestro personaje, como crecimiento de las extremidades, y producción de sustancias que las podremos utilizar en contra de los enemigos. Su sistema de juego es dinámico y efectivo, quizá falla un poco en los combates de algunos enemigos, en los que se llega a notar ciertas imprecisiones en los ataques, aunque es algo que no afecta la jugabilidad general.

Lo que hace que RAD no sea otro roguelike post apocalíptico como tantos, es la originalidad con la que está trabajado su apartado visual y diseño artístico. Si bien podemos remontar hacia algo futurista cuando hablamos de apocalipsis y uso de tecnología, el juego mantiene una escencia muy nostálgica sin necesidad de que ese sea su principal ingrediente. La música es muy ochentosa, el neón nos transporta quizá unos años más adelante pero su ambientación se nos vuelve un tanto atemporal. Si bien estamos ante un juego que no tiene tantas pretensiones a nivel gráfico, mantiene un diseño que se ve trabajado en detalle, sobre todo en sus colores y la experiencia visual que representa. Para destacar, el juego cuenta con unos escenarios nocturnos donde los enemigos y el entorno brilla de forma literal, y que también hace brillar la apreciación de su trabajo artístico.

RAD es un juego de estilo roguelike que mantiene un sistema de jugabilidad clásico, dónde nos metemos en un mundo post apocalíptico sumido en la radiación e invadido por monstruos mutantes. Al parecer la mutación no es tan mala, ya que ésta será la clave para que salvemos al mundo sacando provecho de los efectos colaterales de la radiación. Se trata de un juego con una escala de dificultad progresiva y un tanto frustrante, aunque si aceptas el desafío, la experiencia termina siendo sumamente divertida. Este juego desarrollado por Double Fine nos termina enganchando con una propuesta de un estilo clásico, pero que se destaca por su diseño artístico y toda la onda que posee.

Calificación 8/10