Crítica: Pistolero

El jueves 10 de octubre en el cine Gaumont, concurrí a la función de prensa de Pistolero, un film con dirección y guion Nicolás Galvagno, con las actuaciones de Juan Palomino, Lautaro Delgado Tymruk y el debut en el cine del boxeador Sergio “Maravilla” Martínez.

La historia está basada en hechos reales, en la década del sesenta, Isidoro Velázquez, un correntino, que fue un asaltante y secuestrador y que durante seis años asoló junto con su hermano Claudio, con sus fechorías hasta que fue abatido por la policía.

La trama, no es original, el final está anunciado, la dirección es excelente, fue filmada en el departamento de Lavalle en Mendoza, las actuaciones son todas impecables, los silencios y ese odio de Isidro Velázquez protagonizado por el actor Lautaro Delgado Tymruk, es interesante, logrando con la actriz María Abadi, escenas fílmicas atractivas a la visual.

La actuación de Juan Palomino es excelente, como la del actor Diego Cremonesi, y por ser el debut la actuación de Sergio “Maravilla Martínez” me pareció más que correcta.

Si me preguntan cuál es la debilidad que le encuentro al film, diría que es la falta de tensión en la trama, tiene momentos argumentales en que decae, pero al momento de aludir fortalezas, podemos decir que el film nada tiene que envidiar a un película de Sergio de Leone, en lo técnico y lo actoral.

Tiene mucho del cine clásico, y las interpretaciones crean ese climax. Pero tal vez, las emociones se diluyan y eso es lo que hace que pierda la potencialidad del film.

Una película para ver, por aquellos que le gusta un cine donde le dan valor agregado a la sicológica de los personajes, con excelente fotografía y donde el mensaje social, de los que protegían a Isidro, ese es el principal mensaje, un Robin Hood argentino, donde ahí comienza a hilvanarse otra historia.


Calificación 7/10


Pistolero”

Policial. Argentina, 2019, 110’. SAM 13. Dirección y guion: Nicolás Galvagno. Con: Juan Palomino, Lautaro Delgado Tymruk, María Abadi, Sergio “Maravilla” Martínez, Diego Cremonesi.


Reseña Diana Decunto – Inboxmatutino@gmail.com

Anuncios

Crítica: Porno Para Principiantes

Por Candela Otero
Una comedia protagonizada por Martín Piroyansky y Nicolás furtado, y dirigida por Carlos Ameglio. Ezta coproducción entre Uruguay, Argentina y Brasil, nos sitúa en los años ’80 en Montevideo, y cuenta la historia de un treintañero, cineasta amateur, que solo ha logrado hacer unos cortos de muy bajo presupuesto y trabajar en eventos sociales. A punto de casarse con su novia (También protagonista) de todos sus cortos, y ante la incomodidad de no poder pagar los gastos que la boda y la mudanza implican, al hombre le llega la oportunidad, gestionada por su amigo, empleado de un videoclub (Nicolás Furtado) de dirigir una película tan particular como sospechosa, en la cual el productor,un hombre bruto y agresivo, que nada sabe de cine, invierte mucho dinero, logrando contratar a una actriz de renombre en el extranjero.


A medida que avanza el proyecto, el personaje descubre que se trata de una película pornográfica, lo cual entusiasma muchísimo a su socio, fanático del género, pero a él lo aterra por completo. La necesidad del dinero y el deseo de realizador son más fuertes que el miedo. Así es como este personaje, inspirado en La novia de Frankenstein (película de 1935), comienza el viaje de filmar la película, procurando que la novia y el suegro no descubran de qué trata el proyecto, lidiando con el productor que lo presiona, su amigo (un tiro al aire), una actriz muy seductora y el desafío de dirigir una porno.

La película refleja una época en la cual, luego de la dictadura militar en Uruguay (que abarca desde el ’73
hasta el año ’85), resurge la curiosidad y el interés por hacer, explorar y explotar las cosas que durante esos años estuvieron restringidas y/o prohibidas: tales como el cine, la libre expresión y la pornografía.
En cuanto a las actuaciones, se destaca Nicolás, Furtado que compone al personaje con las intervenciones más cómicas y vuelve a sorprender con un personaje diferente; Martín Piroyansky cumple con su papel, pero no se destaca. La mujer que encarna a la célebre actriz, Carolina Manica, realiza un buen trabajo y compone a una mujer intrigante, decidida y sensual, con mucho que contar.


Una comedia que no resulta muy efectiva, con mucho del absurdo, chistes que no terminan de cerrar y pocas intervenciones cómicas (la mayoría en manos del personaje de Furtado). La parte interesante puede ser la originalidad y el hecho de que aborda temas que son difíciles de encontrar en las películas actuales, pero lejos está de ser una película para no perderse.


Calificación: 5/10

Crítica: Guasón (Joker, 2019)

Por Agustín Villegas

“Y no te asustes si me río como un loco, es necesario que mañana sea así”

Vamos a ser honestos, desde que Joaquin Phoenix firmó para protagonizar una película de autor centrada en los origenes de EL JOKER, eterno nemesis de Batman, sabíamos que algo bueno estaba cocinandose. Phoenix es un actor con un criterio similar al de Daniel Day Lewis, el tipo no se mete en proyectos sin futuro, siempre elige películas que lleven su carrera mas y mas lejos. A esto se le sumó que Todd Phillips, director de comedias (‘¿Que Paso Ayer?’ ‘Todo un Parto’), fue el encargado de diseñar la historia y dirigir con excelencia éste futuro clásico del cine de cómics. Al principio nadie creyó que de verdad la idea iba a tratarse como cine de autor, la apuesta general era que probablemente se intente hacer algo distinto pero sin salirse del estandarte hollywoodense, pero tras ver la película tengo que admitir que no solo la película es diferente para ser de un personaje de cómics, sino que es diferente hasta para los estandares del cine actual.

Arthur Fleck (Phoenix) labura en una agencia de payasos, su sueño es ser comediante para llevarle risas y alegría al mundo. El problema es que éste muchacho sufre una enfermedad que lo hace reir de forma insana ante situaciones de estrés. El entorno, la Gotham City ochentosa elegida por Phillips, fue un elemento ideal para desencadenar la locura del principe payaso del crimen. La ciudad se encuentra al borde de una guerra civil en plena epoca electoral, idea que nos permite revistar personajes como Thomas Wayne, padre de Batman, al cual se lo presenta como un candidato a alcalde. También nos presenta otros como Murray Franklin (Robert De Niro), un showman televisivo que es clave en el descenso de Fleck hacia la locura.

Todos los personajes, todos los planos, todos los dialogos funcionan para que Phoenix brille. La película funciona para el, todo esta hecho para la necesidad de este único protagonista, no hay subtramas, no hay coprotagonistas, todo es sobre y para el personaje. El estilo claramente se acerca a ‘Taxi Driver’ o ‘The Master’, películas centradas en el conflicto interno del personaje, al cual se lo vive como si fuese un avión en plena turbulencia, nosotros estamos adentro de este personaje y vibramos con el sufrimos con el y, por ese rato, nos volvemos locos con y como el.

A ustedes les encanta preguntar cosas como ¿¿Phoenix es el mejor Joker?? Por lo que les voy a dar el gusto de caer en esas comparaciónes respondiendo que no, no creo que sea el mejor. ¿¿Heath Ledger es el mejor Joker?? Respondo lo mismo, no. Lo mismo con Nicholson, Monaghan, Hamill y Leto … bueno, no, Leto no. Mí respuesta suena tibia y sin huevos, pero es la realidad. Éste es un personaje tan marcado, tan rico para jugar que no se puede poner una encarnación por encima de la otra, todos y cada uno otorgaron visiones del personaje diferentes al igual que los cientos de autores que escribieron al personaje en los cómics, es un concepto que sirve para reinterpretar una y otra y otra y otra vez. El Joker de Phoenix es brillante pero no es mas que un nuevo enfoque, no es superior, sino diferente.

“JOKER” es una de las películas mas completas, creativas e interesantes del año. Que se haya tratado como un film de cine negro, como un capítulo aparte y separado de un universo cohesionado le dio una identidad única y fresca. Si me pongo en jodidito solo puedo mencionar como defecto la víctimizacion excesiva en algunas lineas del Joker en el tercer acto del film, pero al tratarse de un producto masivo es entendible que el espectador necesite sentir identificarse con el personaje y se valora la creatividad y la objetividad con la que trataron el asunto. Colaboren con hacer de este proyecto un éxito en taquilla, necesitamos que el subgenero de cine de cómics vuelva a brillar y se vuelva a sentir distinto. No esperen secuelas, no esperen ver a Phoenix peleando contra el Batman de Pattinson, esto es una película para gente que ama el cine clásico y esta decidida a dejar una marca y a ser la gran estrella del año.

Gracias Warner. Gracias Phoenix. Gracias Phillips.

Calificación 9.5/10

Crítica: Que Sea Ley

Por María Luz Stella
El 14 de junio de 2018 representa una fecha histórica para las mujeres y personas gestantes ya que tras debates previos, el proyecto de ley de Interrupción voluntaria del embarazo obtuvo media sanción en una jornada de 20 horas en la cámara de diputados. Juan Solanas, quien se crió en Francia, quedó asombrado al enterarse que el aborto en su país de origen está penalizado. Movilizado por el gran debate que generó en la sociedad esta problemática, salió a la plaza a tomar registro de la vigilia en la que se concentran manifestantes a favor y en contra del proyecto a la espera del resultado en la cámara de senadores. A causa del rechazo de la misma, fue que el director decidió avanzar en la realización de lo que hoy es el documental Que sea ley.


Siguiendo el ejemplo del documental de Fernando Solanas y Octavio Getino, La hora de los hornos (1968), el director usa sus conocimientos para la realización de una película que es un registro sobre el movimiento feminista y su lucha por el proyecto de ley por el aborto legal, seguro y gratuito. En una clara referencia al film de su padre, utiliza como recurso el sonido de los bombos y el montaje con intertítulos para presentar a la gran marea verde y todas sus voces.
El film, que tuvo su presentación en el Festival de Cannes en mayo de este año y ha sido galardonado con el premio Otras Miradas en el Festival de Cine de San Sebastián, tiene como eje central diferentes testimonios que son registrados en un recorrido de 4000 km dando un panorama amplio de la problemática en distintos lugares del país. Los testimonios centrales son de familiares y víctimas de la clandestinidad. Estos representan un crudo registro del maltrato que se ejerce desde el estado y el sistema de salud en donde se violan derechos y se expone a la mujer a la muerte a modo de castigo por su decisión.
Para que sea vista por todo el público pero por sobre todo a aquellos espectadores que no tienen una opinión formada sobre esta problemática recomiendo fuertemente que la vean. Se estrena en las pantallas argentinas el 3 de octubre.

Calificación 9/10

Para más info:
https://www.facebook.com/Que-sea-Ley-La-Pel%C3%ADcula-por-el-aborto-legal-en-la-Argentina-2013909928735921/

Festival de escuelas de cine con perspectiva de género.

Por Gonzalo Esteban Borzino
El viernes pasado, en Avellaneda, se llevó a cabo el primer festival de escuelas de cine con perspectiva de género (FECPG). Organizado por la municipalidad y la comisión de género de la IDAC, el edificio municipal Leonardo Favio se llenó de estudiantes y activistas que buscaban compartir una jornada con referentes del feminismo audiovisual.

Hubieron cinco bloques de cortometrajes realizados por estudiantes de escuelas de toda la Argentina, con el objetivo de darse a conocer y difundir la diversidad de miradas. Contando con cortos con protagonistas transexuales, animaciones stop motion, documentales de socorristas y hasta fiestas de drag queens tucumanas, las proyecciones rondaron un amplio espectro de temas siempre presentes en las agendas políticas contemporáneas, consiguiendo acercar al público de siempre obras renovadas y modernas. No obstante, si bien gran parte de los trabajos buscaban celebrar la diversidad y el compañerismo, varios tomaron una posición más cruda. Tal es el caso de Pluma fuerte, fragmento de la realidad brasilera que toma imágenes de una manifestación contra los asesinatos brutales de transexuales de ese país. De esta forma, el evento funciona como una ventana de difusión artística, pero también de reflexión critica.

“El arte tiene una función transformadora. Es una piedra que choca contra el espejo” – Mostras, documental de drag queens

Una de las dos presentaciones del evento fue un conversatorio con Lita Stantic, legendaria mujer de la industria local, a quien se le otorgó un reconocimiento por su trayectoria y trabajo en un campo donde la figura femenina era tenida por sobrante. Ella misma relató como uno de sus primeros jefes le dijo que era innecesaria su presencia en un rodaje, debido a que el cine no era para mujeres. A pesar de ello, insistió que los malos compañeros de trabajo no distinguen genero, y que no es cuestión de marcar a un grupo particular como los responsables del malestar laboral. A su vez, admitió que le gustaría ver más cine nacional que reflejase la realidad social, y no tanto de mero entretenimiento. Comentó que, si volviera a dirigir, haría una película de “los casos de gatillo fácil y los pibes chorros”. Sobreviviente de la censura de las dictaduras y formadora de su propia productora, es una poderosa referente para todas las realizadoras que intentan hacerse un lugar en la industria.

Resultando un éxito de convocatoria, el festival ocupó la entrada de la facultad junto a un móvil de radio Avellaneda, dejando abierta la posibilidad de repetición en un futuro cercano. Pronto, más estudiantes nacionales tendrán la chance de mostrar su contenido cinematográfico en las proyecciones y sus trabajos visuales en las muestras de arte. De esta forma, se pluralizaran los discursos y fomentará la diversidad, visibilizando a los autores pertenecientes a disidencias

Crítica: Las buenas intenciones

Por María Luz Stella

Cine Argentino/Cine x Mujeres

Opera prima de Ana García Blaya que se ha estrenado a nivel mundial la semana pasada en el Festival Internacional de Cine de Toronto en la sección Discovery y que llegará a las salas argentinas en diciembre de este año. Su equipo técnico se conforma en algunas áreas por integrantes de la familia de la directora como es el caso del de la producción que está a cargo de su hermana Juana García Blaya.
La película nos transporta a la década del 90 creando un clima envuelto de melancolía por aquellos años en los que se comercializaba música en formatos analógicos y se usaba vhs en televisores de tubo. Se centra en la esfera de la cotidianidad de tres hermanos cuyos padres divorciados son completamente distintos. Pareciera ser que el protagonista de este film es el padre de la historia, Gustavo, interpretado por Javier Drolas, ya que narrativamente es el personaje que está más descripto y tiene mayor presencia en la historia. Se caracteriza por tener una personalidad totalmente despreocupada, ser indiferente a los compromisos (incluyendo a sus hijos), es encargado de una disquería, músico y aficionado camarógrafo. Sin embargo, es Amanda, la hija mayor, una preadolescente que es interpretada por Amanda Minujín, quien mueve la historia y la lleva adelante con pequeñas acciones que hacen a la relación padre-hija y que constituye la línea argumental.
Ante una decadencia económica y la falta de colaboración de Gustavo, Ceci (Jazmín Stuart), la madre de los niños, toma la decisión de trasladarse a Paraguay donde su marido (interpretado en una breve colaboración por Juan Minujín) tiene una oferta laboral que mejorará su calidad de vida. Gustavo entiende que es la mejor opción, aunque le duela, y lo acepta pero Amanda no está conforme y decide quedarse con su padre.
Una historia repleta de momentos de la niñez entre ellos: la escuela, reuniones familiares, pasar el tiempo acostados en la cama mirando la televisión, los desayunos, etc. Con el agregado de un padre que vive en la suya pero que transmite, a su manera, un gran amor por sus hijos.

Calificación 6/10

Crítica: Midsommar

Critica por: Gonzalo Esteban Borzino

En el crepúsculo del amor, a punto de terminar con los dramas de su sobre dependiente pareja, Christian (Jack Reynor) recibe una llamada desesperada. Una tragedia familiar ha dejado a su novia Dani (Florence Pugh) más vulnerable, encadenándolo en una relación de la que ya no quiere formar parte. Sintiéndose culpable, la invita a participar de un viaje de estudio que realiza con sus colegas antropólogos Josh (William Jackson Harper) y Mark (Will Poulter) a Midsommar, un festival de verano que se celebra cada 90 años en una aldea remota de Suecia. Este sitio, hogar natal de su callado amigo Pelle (Vilhelm Blomgren), parece el lugar ideal para descansar y trabajar en sus tesis, pero poco a poco comienza a mostrar su verdadero rostro cuando presencian el notorio choque cultural provocado por los rituales de una comuna aislada.

Golpeando de frente a nuestras expectativas genéricas, retorna Ari Aster (Hereditary) con su segundo largometraje, construido sobre sentimientos de dolor y aislamiento. Una protagonista en soledad, a pesar de estar junto a su novio; un grupo aislado, a pesar de estar abrazados por la aparente calidez de los locales; una ominosa oscuridad, a pesar de nunca ponerse el sol. Un guion de tensión exponencial, comenzando sutil y lento, toma del espectador pequeños permisos para mostrar su folclore de forma paulatina, aprovechando el esquema de las festividades. Esta serie de avances no es gratuito, sino que mama de viajes psicodélicos provocados por el reiterativo consumo de drogas, las cuales fomentan la deformación del apartado visual , generando una idea de realidad ajena o, cuanto menos, puesta de cabeza. Asimismo, la cinta está poblada de pequeños momentos humorísticos propios del cruce cultural, habilitando el discurso justificativo de “la cultura ajena” y quitando pesadez a la lentitud de un acto y medio sin demasiados riesgos. Para cuando se quiere reaccionar, tanto los personajes como los espectadores, descubren que fueron ellos mismos los culpables de haber bajado la guardia, confiando en las sonrisas nórdicas.

Ari Aster ha encontrado una forma de narrar una historia de encierro, sin la necesidad de mostrar ninguna cadena.

Su tagline lo dice todo: el terror no espera a la noche. La puesta es casi en su totalidad dispuesta en exteriores luminosos de día, desarmando las expectativas del subgénero donde cultos realizan ritos en criptas y claustros. Asimismo, demuestra que no hace falta buscar soporte en lo sobrenatural y en la imaginación que la oscuridad avala, sino que podemos descubrir que la monstruosidad humana al alcance de nuestra mano. Al momento de leer la sinopsis uno predice similitudes del culto de Hårga con clásicos dementes como los Hewitt (La masacre de Texas, 1974), grandes procesiones paganas que toman incautos mediante engaños (El hombre de mimbre, 1973) o, incluso, trampas turísticas en lugares perdidos en medio de la nada (Hostel, 2005). Sin embargo, quien se atreviese a realizar tan temprano análisis se toparía rápidamente con un error, puesto que Ari Aster ha encontrado una forma de narrar una historia de encierro, sin la necesidad de mostrar ninguna cadena. Los personajes se mantienen en la zona de peligro por voluntad propia y no por un motivo superior o ajeno, compartiendo con el espectador la impresión de que las cosas no están tan mal como parecen, para luego caerles encima de forma impredecible.

Otro elemento que ayuda a generar ese vinculo de confianza a ser roto es el arte. Este se soporta de las tradiciones rurales, destacando como contraposición de la hostil frialdad con la que abre la película. Junto a los amplios paisajes paradisiacos bañados por el sol de media noche, se hayan grandes casas comunales pobladas por los arios habitantes, portando blancos vestidos bordados y utilizando tecnología tradicional para las labores hogareñas, cargando al entorno de una encapsulada época pasada. Las construcciones resultan distintivas y es posible ubicarse en la aldea en todo momento gracias a ellas, logrando que uno nunca se sienta perdido en Hårga. La paz de la campiña solo se ve afectada por la irrupción de las agresivas notas de Bobby Krlic, que nos ponen alerta a los cambios en el entorno, sin necesidad de caer en aberrantes sobresaltos, sino que por la construcción atmosférica disonante.

Midsommar es una película de terror que se atreve a desarmar el terror pagano, volviéndolo algo verdaderamente aterrador, sin presentar ninguna criatura ni “dioses verdaderos”. Su multipremiado elenco no se ve eclipsado por la pasividad de la protagonista o el eslabón de débil caracterización que es Mark (Cuyo actor es Colin en Bandersnatch), quien cae en redundantes accionares innecesarios para dotarlos de la banalidad del “tonto del grupo”. Ari Aster hace un llamamiento al dolor en soledad, famoso motor captador de sectas de raciocinio torcido. Es el verdadero monstruo, el que te deshace como sociedad y te hace insertarte en su vientre de forma voluntaria. Sin hipnosis ni pociones, solo humanos que muestran empatía. Es la locura incomprensible desde afuera, la tradición coherente para sus adentros, y el terror que no espera la noche, porque esta siempre latente.

Su estreno en Argentina será el próximo 7 de noviembre.

Puntaje: 9.0/10.0