Crítica: Mi amigo Enzo

Por Agustín Villegas

Otra de perritos…

Éste subgenero cinematográfico de historias de perritos se volvió bastante común en está era. Tuvimos la popular ‘MARLEY Y YO’, protagonizada por Owen Wilson y al ladito salió la depresiva ‘Hachiko’, películas que abordan un lado sensible para el espectador promedio, las mortalidad. Con ‘MI AMIGO ENZO’ se va un poco mas allá, se intenta explicar la vida desde el punto de vista de un perrito (con la voz de Kevin Costner) pero dejando en su haber un realismo algo excesivo que no se mantiene por si mismo.

La historia sigue a Enzo, el perro de un piloto de carreras que se dedica a ir recapitulando las enseñanzas que fue absorbiendo en su vida junto a sus dueños. Milo Ventimiglia es Denny, el protagonista humano de la historia que en cierto punto conoce a Eve (Amanda Seyfield), iniciando una vida familiar que generara en Enzo unas cuestiones cargadas de comentarios pedantes y de fácil impacto. Los protagonistas humanos son los que barajan el drama de la historia, los escritores no dejaron mucho margen para que Enzo destaque con creatividad su condición de mascota, solo tenemos una insulsa voz de Costner explicando lo que pasa con un intento de inocencia poco creíble.

La posta es que no me emociono mucho la historia que plantea la película. Las actuaciones son solidas pero hay elementos que pudieron haber explotado mas, una mascota puede ser un problema en un principio, un problema que podría derivar en un desarrollo narrativo creativo. En este caso se desaprovecha, todo lo importante con respecto a Enzo queda de lado, situando el drama en los humanos y dejando al animalito como un espectador que mueve poco la historia.

“Mi amigo Enzo” es una película para ver con los abuelos un Domingo. Hay momentos dramáticos fuertes pero muy mezclados en una historia algo cliche y cargada de personajes aburridos. El punto mas fuerte es la segunda mitad, donde el perro intenta comprender a los personajes con una inocencia que pudo haber sido mas solida con una voz menos ronca como la de Costner. La dirección es normalita, pero la fotografía de las escenas de carreras sobresale ante todo. Si les gustan las comedias dramaticas sobre perritos les va a gustar, pero definitivamente no es para un loquito como yo.

Calificación 6/10

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Crítica: Angry Birds 2

Por Daniel Alvarez

Para hablar sobre Angry Birds nos tenemos que remontar varios años atrás, cuando recién comenzaba la revolución de los teléfonos móviles con pantalla táctil y los sistemas android e iOS. Es en ese momento que nació un juego que resultó ser un boom a lo que juegos móviles se refiere, Angry Birds tenía una premisa muy sencilla, lanzar pájaros con una resortera para acabar con los cerditos que se han robado sus huevos.

La popularidad de este videojuego, que llegó a tener varias versiones , como las de Star Wars, Río , además de las adaptaciones para consolas de videojuegos. El cine también debía aprovechar esta oportunidad para usar la popularidad de estos animales para lanzar su adaptación al cine. La primera película ha logrado adaptar correctamente la corta premisa que nos dejaba el juego, teníamos pájaros de distintos colores y con diferentes habilidades, y a los cerdos, que eran nuestros máximos enemigos. El primer Film ha funcionado, gracias a una historia sencilla, y con personajes que contaban con un carisma que lo hacía divertido para los más chicos. Ahora el problema, es que para su secuela se nota que se han encontrado faltos de ideas, queriendo dejar un mensaje sobre la amistad y el bullyng que nunca se desarrolla, igual nos otorga algunos momentos divertidos.

Resulta que en esta secuela, aparece una tercera isla, y que supone un peligro que obliga a los pájaros y cerdos (antes enemigos) a unir fuerzas en contra de la nueva amenaza. La nueva amenaza es una águila un tanto despechada, que quiere vengarse de un viejo amor del pasado, además de tomar las islas para vivir en un sitio caluroso, ya que su isla se encuentra congelada. Los pájaros y los cerdos viajan para infiltrarse en la isla, regalando situaciones divertida, y algún que otro chiste que parece más dirigido hacia el público adulto. Pese a los esfuerzos por otorgar una historia cómica, la trama no termina de cerrar, dejándonos un conjunto de momentos absurdos y poco carisma.

En cuanto al apartado técnico, la cinta cuenta con un trabajo de animación a la par de la primera entrega, representando correctamente el colorido de los personajes en relación al juego. Esta secuela llega solo con doblaje en castellano, que justamente uno de los personajes cuenta con la voz de Dario Barassi, interpretando a un personaje secundario pero un tanto carismático.

No hay mucho más que decir sobre esta película, su historia no es más que un relleno para exprimir un producto reconocido. Puede ser una buena opción para los más chicos, para mantener una cinta familiar luego de las vacaciones de invierno. Aún así no tiene la fuerza suficiente y el carisma que nos dejó el juego y su primera entrega.

Calificación 4.5/10

Crítica: La noche de las nerds

Por Macarena Maidana

Dos amigas: Amy y Molly tendrán un golpe de realidad en la víspera de su graduación cuando descubran de todo lo que se perdieron al perseguir el objetivo de las mejores notas de su clase. Decididas a recuperar el tiempo perdido, planean vivir 4 años de diversión en una sola noche.

Olivia Wilde da el paso detrás de las cámaras y estrena su ópera prima, Booksmart: La noche de las nerds.
El reparto incluye a Beanie Feldstein (Lady Bird, Buenos Vecinos 2), Kaitlyn Dever (Beautiful Boy), Diana Silvers (MA), Billie Lourd (Star Wars El Despertar de la Fuerza, Star Wars Episodio VIII), Jason Sudeikis y Lisa Kudrow , entre otros. Como dije al principio, está dirigida por Olivia Wilde y escrita por Emily Halpern, Sarah Haskins, Susanna Fogel y Katie Silverman.

Amy (Kaytlin Dever) y Molly (Beanie Feldstein) son mejores amigas desde que tienen uso de razón, las típicas nerds a las que nos tienen acostumbrados las películas.
Nunca se interesaron por asistir a fiestas o hacer lo que generalmente se hace a esa edad. Su preocupación era sacar buenas notas para aplicar, cada una, a la Universidad de sus sueños.
Pero en la víspera de graduación, Molly se entera que el resto del curso pudo hacer ambas cosas : fiesta y estudio; lo que la obliga a caer en una reflexión un tanto exagerada: recuperar cuatro años de fiesta en una noche.
En el transcurso de la noche, Molly y Amy también se exponen a una lección sobre la importancia de esa primera amistad, el amor y muchas primeras veces.

Puede ser que pise en falso en varias escenas cargadas de clichés y chistes fáciles, pero no se puede decir que Olivia no hizo un impecable trabajo, ya que, decide jugar con “las apariencias engañan”. El cine nos tiene acostumbrados al plot twist fácil en lo que a películas de adolescentes confiere : la chica nerd se enamora del popular y la porrista del mejor amigo; bueno nada de eso pasa y es lo que atrae de la cinta y el guión.

Booksmart no está dirigida a un público que supere los 30 años, me animo a decir, con algunas excepciones.
Aunque las protagonistas sean las estrellas de la película, las sorpresivas revisitas de Gigi (Billie Lourd) a ellas, son las que logran el clima cómico a lo largo de la historia.
Sin ir más lejos ni entrar en detalles, es una lástima que llegue tan tarde a nuestras salas, porque de verdad se posiciona entre lo mejorcito en lo que va del año y es una espectacular debut para la joven directora.

Calificación 8.5/10

Crítica: Marta Show

Por Candela Otero

Un documental que acompaña a Marta Buneta, una mujer de más de setenta años, en situación de calle, que, lejos de estar triste por su realidad, todos los días disfruta de realizar un show en la vereda, al cual denomina: “Marta show”.

Marta, en el pasado, ha sido una de las principales bailarinas de cabaret de Buenos Aires. Los directores, Malena Mofatt (una de las mujeres que acompaña y ayuda a Marta), y Bruno López, logran transmitir la pasión que Marta siente por el espectáculo. Además, a lo largo del documental, conocemos otros aspectos de su vida: Su particular manera de cuidar a los árboles y a las palomas y algún que otro dato de su pasado. A Marta en ningún momento se la ve intimidada por las cámaras, sino que podemos sentir que la acompañamos en su día a día.

El show que brinda a diario, generalmente, consta de algún número de baile o de la interpretación de canciones reconocidas. Con el correr de los días, va adquiriendo una función social importante y cada vez se vuelve más concurrido por otras personas, también en situación de calle, quienes son invitados a participar y lo hacen con muchísima alegría.

Un documental que nos invita a reflexionar y a reformularnos varias preguntas. La sociedad señala a Marta como una “loca”, pero para ella, en cambio, es la sociedad quien ha enfermado hace mucho tiempo.
A Marta no le importa que la señalen, ni quedar mal con la gente. Tampoco busca dinero, ni que alguien la saque de la calle. Ella solo quiere hacer su show, y cuando lo hace, se siente absolutamente plena y deja de importarle todo lo demás.

Calificación: 7/10

Crítica: El Retiro

Por Bruno Glas

Envejecida

Rodolfo se jubila después de 50 años de ser obstetra. Al comienzo del filme lo vemos siguiendo su rutinaria vida de retiro, sin demasiados sobresaltos. A Rodolfo no lo notamos muy contento. Sabremos que es viudo. Pero poco más que eso. Lo notamos siempre cansado, con un dejo de agotamiento en los ojos, como si la vejez y el consecuente cese de su trabajo implicaran el fin de cualquier alegría posible para el personaje. Desconocemos sus gustos, sus manías, sus aficiones. La vejez del protagonista tal cual la caracteriza la película parecería estar signada por esta única cualidad. Incluso en los pocos momentos en que Rodolfo sonríe lo notamos como incómodo. La llegada de Ignacio, un amigo suyo, que cae a su casa sin avisar y con intenciones de festejo, constituye un gag efectivo, porque en su irrupción exagerada rompe con la congoja de Rodolfo.

La tranquilidad de Rodolfo se verá afectada cuando quede al cuidado de Diego, el hijo de 8 años de la mujer que limpia en su casa, y que se ha ido a Santiago del Estero. Laura, la hija de Rodolfo, toma la decisión de quedarse con ellos en la casa, y es a partir de la convivencia entre los tres que gira el núcleo dramático. Pero este no llega nunca a buen puerto. Y esto ocurre por la ya mencionada unidimensionalidad de Rodolfo, con un Luis Brandoni monogestual hasta lo exasperante. A ello debemos sumar los constantes reclamos que Laura le hace a su padre, puestos en diálogos que subrayan el cariño que él le ha tomado a Diego, pero que ella jamás obtuvo. De hecho, el vínculo padre-hija entre ambos aparece de forma muy superficial, a las apuradas, y sólo para llegar a una resolución forzada, y por tanto malograda en su búsqueda emotiva. Lo mismo pasa con la muerte de uno de los personajes secundarios, como por un volantazo de guión, que sirve solamente para que éste ilustre en un grosero primer plano la idea de que “hay que aprovechar la vejez”.

En medio de todo esto, está Diego, que con su presencia otorga una imprevisibilidad que al resto del filme y a sus personajes les falta. Su comportamiento de niño rebelde aparece en dos escenas clave. La primera, cuando vemos que el quilombo que ha hecho en la cocina de Rodolfo fue especialmente para prepararle el desayuno. Y la segunda, en el acto escolar al enunciar el discurso “verdadero” del Sargento Cabral antes de morir en batalla. Son dos momentos donde los componentes emotivo y cómico funcionan, en una película que por lo demás no sabe sostenerlos en el resto del metraje.

Calificación: 4/10

Crítica: La casa de Wannsee

Por Marina Biondi

Poli Martínez Kaplun nos presenta su segunda película documental llamada “La casa de Wannsee”. Durante todo el film la directora se adentra a una historia familiar desconocida para ella y de la que todos parecen querer olvidar. Desde siempre supo que los orígenes de su familia se radicaban en el judaísmo pero ella jamás se identificó como judía. Su familia no practicaba la religión y su educación tampoco correspondía a una familia judía tradicional ni mucho menos; fue con la sorprendente celebración del Bar Mitzva de su hijo que ella se dispone a indagar en sus orígenes y en su historia familiar. A través de maravillosos registros fotográficos y fílmicos característicos de su familia, logra reconstruir su historia y su propia identidad viajando en el tiempo y espacio, reedificando acontecimientos históricos, familiares y redescubriendo paisajes maravillosos que no solo contribuyen a la reconstrucción de sucesos familiares, sino también a su propia historia e identidad.

Poli va adentrándose a su historia familiar al mismo tiempo que lo hace el espectador, entrevistando a sus familiares, dejando en evidencia como la misma historia varía e impacta de diferente forma en cada uno, pero siempre dirigiéndose a un mismo camino en común. El documental emociona, impacta e invita al espectador a querer saber más sobre su propia historia, ya que evidencia que nada es casual y que, en parte, todos somos consecuencia de experiencias y sucesos heredados.
La casa de Wannsee es la casa de su historia y la de sus antepasados, una casa que a pesar de los daños y de los años sigue en pie reflejando que la familia y la identidad son más fuertes que cualquier suceso o situación.

Calificación: 9/10

Crítica: El rey león

Por Macarena Maidana
Si de live actions hablamos, Disney tiene bastantes de un tiempo a esta parte. Quizás no sean su fuerte en cuanto a agradar al público adulto, pero a los que repetimos los diálogos de principio a fin es un cariño al alma enorme. El Rey León (The Lion King,2019) regresa a las salas de cine de una manera casi controversial.


Aunque, más que live action es remake en CGI del clásico animado que se estrenó allá por 1994 ;¿Innecesario ? Puede ser, pero que sigue causando el mismo impacto, hay que reconocerlo. Esta vez dirigida por Jon Favreau, quien estuvo al mando de El Libro de la Selva ( The Jungle Book, 2016) , y escrita por Jeff Nathanson. Para la banda de sonido, regresa el ganador del oscar de la primer versión, Hanz Simmer sin perder absolutamente nada de su talento. La música es una pieza casi fundamental en los clásicos de Disney, y por supuesto el Rey León es de las más icónicas.
Para aquellos que no recuerdan la sinopsis o,simplemente no la vieron: Simba, un cachorro de león, es el heredero al trono en la sabana africana. Su padre, el Rey Mufasa, de quien aprende todo lo que necesita saber para enfrentar su destino. Pero cuando el malvado tío Scar causa una tragedia para apoderarse del reino, Simba termina en el exilio. Ahora, con la ayuda de 2 curiosos amigos, Simba iniciará el camino de regreso a casa y reclamará el trono que le pertenece.-
Esta remake tiene algo seductor que , por lo menos a mi , me atrajo desde un principio y es el reparto de voces que van desde Donald Glover, Seth Rogen, Chiwetel Ejiofor, James Earl Jones hasta la mismísima Beyoncé Knowles. Con un despliegue visual demencial, digno de pagar la entrada al cine más cercano y con mejor sala (si el bolsillo lo permite), El Rey León es una copia más del Clásico que está cumpliendo 25 años , pero no deja de ser una joya para nuestros ojos.

Calificación 7.5/10