Reseña: Chicos feos vol.2

Por Maximiliano Pouchan

Comencemos por el final. Me gustaron mucho los Chicos Feos.

Gabriel Gavila y compañía, despliegan en escena un show enérgico, inteligente, plagado de matices y estímulos que se suceden vertiginosamente.

El espectáculo, no es solo un grupo de muchachos bonitos, que entre humoradas y provocaciones sexuales, bailan y muestran el cuerpo. Hay algo más. Es un show confesional, sus protagonistas se desnudan completamente y podemos conocer sus partes íntimas pero también su intimidad. Hacemos un recorrido sobre su pasado, sus miedos, sus partes vulnerables y su mirada del mundo. Sin pudores vemos todo, nos invitan a ver de cerca, dándonos el gusto de mirar lo que queremos ver.Aunque todo puede ser mentira. Y esta mentira los hace más interesantes y atractivos.

Su director hace alarde de control. Esta cuidado con minuciosidad el registro actoral. Parecen todo salido de una obra de improvisaciones.

Gavila esta escena, los toca, los mueve, los ordena a gusto. Nos recuerda su nombre a cada rato. Resalta los valores de su obra y declara su superioridad, su rol de Dios de esta ficción. Es como un grito desesperado pidiendo atención y cariño. Pareciera que el show, en el fondo, se trata de eso.

Es trash, kistch, posmoderno, divertido, no convencional. Es una obra de filosofía adolescente en calzones, que se bajan porque si, para provocar. Explicitan cosas que en otros espectáculos de este tipo, laten en cada minuto de escenario. Se permiten ser lo que son y nos invita, a nosotros espectadores a relajarnos y disfrutar sin culpas.Me gustan los chicos feos, porque son lindos. Y me dejaron con ganas de más.

VIERNES 23HS en LA SODERIA Vidal 2549 Reservas: 4543-1728

Ficha Técnica:

Autor y director: Gabriel Gavila.

Elenco: Gabriel Gavila, Victor Wolf, Marcelo Salas, Lior Telezon, Leandro Sturla, Javier Roldán, Gonzalo Cetraro, Gonzalo Bourren, Gerónimo Campese, Federico Sorrentino, Emmanuel Martinez y Adro Verbén.

Fotografía: Ana Rodriguez.

Make up: Melina Acuña.

Vestuario y Escenografía: Ileana Vallejos.

Comunicación audiovisual: Leandro Sturla – Emmanuel Martinez.

Coach físico y coreográfico: Alexis Losada.

Stage Manager: Joaco Balverde.

Selección Musical: Joaco Balverde y Gabriel Gavila.

Colaborador Artístico: Luciano Crispi.

Diseño de luces: Lucas Ontivero

Supervisión Artística: “Iti El Hermoso”.

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Crítica: Piazzolla, los años del tiburón

Crítica: Laura Pacheco Mora

Filmaciones caseras nunca vistas de la colección familiar, conciertos y grabaciones inéditas, la mirada de su hijo Daniel, la voz de Astor Piazzolla en diálogos íntimos con su hija Diana, jamás escuchados.

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Todo esto es parte de “Piazzolla, los años del tiburón”, el esperado largometraje documental del realizador Daniel Rosenfeld.  Piazzolla amaba pescar y lo vemos desde pequeño tocando el bandoneón.

A 26 años de la muerte, por primera vez los archivos del legendario compositor son abiertos por su familia para una película, un retrato cinematográfico, musical, hipnótico sobre el arte, la familia y los misterios de la creación.

Este film nos muestra la faceta menos conocida del artista que revolucionó el tango y lo popularizó en el mundo. Es inevitable sentir su pasión en las composiciones de este artista provocador e innovador, que fue rechazado en su país y reconocido en Europa.

Astor nació con la misión de cambiar la mirada hacia el tango, de crear un nuevo tango y trazar un antes y un después a nivel mundial; y como todo artista, rebelde y genial, tuvo que atravesar todos los obstáculos que se le presentaron en la vida para cambiar lo estructurado y dar vida a lo nuevo.

Se muestra a un Piazzolla íntimo, lo escuchamos a él y no a otros músicos, a su hija Diana, en una charla que se grabó y la historia nos la relata Daniel, su hijo.

Altamente recomendable para no solo conocerlo más a fondo, sino, además, para conectarnos con su esencia y de alguna manera comprender al hombre detrás del artista.

Calificación 10/10

FICHA TÉCNICA
Dirección y guión: Daniel Rosenfeld
Duración: 90 min.
Producida por: Françoise Gazio, Daniel Rosenfeld
Una producción de: Idéale Audience, Daniel Rosenfeld Films
Co-producida por: Arte, Ina, Tornasol, Acontracorriente, Classica Japan
Producida en asociación con: Avotros, Directv, argentinacine
Con el apoyo de: Canal Encuentro
Productores ejecutivos: Pierre-Olivier Bardet, Maxi Dubois
Co-productores ejecutivos: Daniel Rosenfeld, Mariano Nante
Productores asociados: Facundo Saravia, Augusto Gimenez Zapiola, Gerardo Herrero, Fernando Riera, Paula Massa, Juan Gonzalez Del Solar, Fernanda Rotondaro

Reseña: El gato de Schrödinger

Reseña: Gonzalo Borzino

Un vestuario de futbol vacio. O no tan vacio, ya que hay dos gatos gigantescos en medio del mismo. Estos son las mascotas del equipo que esperan el entretiempo para salir a animar, encarnados por Juan Isola y Guido Losantos. Están ansiosos, expectantes y acabarán hablando de más; revelando secretos de sí mismos justo antes de ser interrumpidos por un jugador, interpretado por Facundo Aquinos, que escapó de la cancha por tener una crisis existencial cuántica. Y a partir de ahí todo es cuesta abajo y cualquier añadido sobre el argumento entorpecería el saboreo de tan conflictivo enredo de egos. Sin embargo, desde su síntesis se pueden esperar multiversos colisionado, debates filosóficos y el análisis científico del anarquismo… Ni DC se atrevió a tanto.

Siendo la novena dramaturgia escrita por el uruguayo Santiago Sanguinetti, el gato de Schrödinger es un espectáculo de humor que roza, con cierta tosquedad, el campo de las teorías cuánticas. Esto, que en un principio podría resultar aberrantemente confuso, se convierte en el cenit de la obra dotándola de una peculiar profundidad que adentrará al espectador en un mundo fascinante de posibilidades adversas y, quizás, lo influenciará en su forma de ver el mundo. Como parte de las obras seleccionadas para el III festival Internacional de Dramaturgia, es evidente que un cierto nivel de excelencia es esperable.

Dirigidos por Pablo Seijo, los actores ejecutan sus diálogos recitándolos, con esa monotonía típica de teatro monologista que debe desenredar una idea sin que su lengua se trabe. Algo similar ocurre al momento de ejecutar las líneas humorísticas que, si bien tienen un ritmo orgánico, pueden parecer un poco forzado, denotando el artificio. Esto se hace más notorio con los chistes o agresiones cómicas relacionadas a la homosexualidad, las cuales intentarían parodiar un poco el entorno futbolero y particularmente argento que se vive en las canchas y en las intimidades de “los machos”. Y es que, en realidad, una parte secundaria de la obra se dedica a la fragilidad del ser, que incluso perteneciendo a un entorno duro como lo es el mundo deportivo, puede tener un interior absolutamente destructible. A pesar de los músculos, hay conciencia. A pesar de los bailes, hay abrumadores pesares. A pesar de ser apreciado, hay soledad.

La gestualidad es el elemento clave, actoralmente hablando. Es atreves de ella que la verdadera transmisión de lo absurdo llega a nosotros, y por medio de la cual obviamos la verborragia que lanzan por momentos los personajes, que parecen haber sido poseídos por un filosofo de antaño por un lapsus de tiempo breve. A veces demasiado exagerada, acompaña el sentido del humor bizarro hasta el punto en que una reacción desmedida parece la forma verosímil de recibir semejantes situaciones. Juan Isola es uno de los que más se luce en este aspecto, siempre siendo capaz de entregar una interpretación ágil y cómica. Al salir, uno de los presentes exclamó “¡No podía creer estarme enamorando de la actuación de un peluche que ni expresiones faciales tiene!”.

Habiendo sido estrenada en el 2016 y siendo el próximo lunes la última función, al menos en el espacio Timbre 4, no puedo sino recomendar fuertemente que vayan a presenciar esta experiencia cuántica ¿Sera este universo uno de los infinitos donde la verán y sus vidas cambiaran para bien? Solo ustedes lo sabrán, si se dignan a mirar al interior de la caja del gato.

Autoría: Santiago Sanguinetti

Elenco: Horacio Acosta, Facundo Aquinos, Pablo Cura, Juan Isola, Guido Losantos, Mauro Malaspina y Emanuel Parga.

Vestuario: Magda Banach

Asistencia de vestuario: Luciana Hernández

Realización disfraces mascotas: Ricardo Rosas

Escenografía: Ariel Vaccaro

Iluminación: Matías Sendón

Diseño sonoro: Zypce

Fotografías: Dafna Szleifer

Fotografía en gráfica: Nacho Iasparra

Producción: Poppy Murray

Asistente de dirección: Arturo Alonso

Dirección: Pablo Seijo

Esta pieza es una coproducción entre Festival Internacional de Dramaturgia, Instituto Nacional de Artes Escénicas (INAE), TIMBRe 4 y Plataforma Fluorescente.

Estreno: 4 de junio 2018

Funciones: lunes 21 hs. hasta el 3 de septiembre 2018

Duración: 80 minutos

Teatro TIMBRe4

México 3554, CABA, www.timbre4.com

Reservas y compra de entradas: timbre4.com/ alternativateatral.com / boletería del teatro. Entradas: $ 300 y $ 250 (estudiantes y jubilados), $ 150 (post 80 o sub 28, o alumnos de Timbre) y 2×1 Club La Nación

Crítica: Los vagos

Crítica: Laura Pacheco Mora

 

El pasaje de la adolescencia a la adultez es un momento muy complejo en la vida de un ser humano. Los vagos, es una película que nos cuenta este momento, es protagonizada por Agustín Avalos (Ernesto).  La película transcurre en un ambiente veraniego y permanentemente, escuchamos música popular.

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Es la ópera prima de Gustavo Biazzi, director y guionista misionero. Se rodó en el 2016, gran parte de las locaciones fueron en Misiones y está ambientada en tiempos anteriores, en los que no se utilizaban celulares.

Ernesto, junto a sus amigos, explotan los restos de adolescencia que les queda, antes de que la adrenalina juvenil se convierta solo en compromiso y responsabilidades.

Los protagonistas funcionan como contraste en los roles que interpretan, el masculino y el femenino. Y, claramente, se plantea aquí, que la mujer es la que madura primero.

Además, se toca el tema del desarraigo del hogar para obtener logros personales lejos de casa, en este caso, Buenos Aires, en donde el protagonista se encuentra con la soledad, ya lejos de los vagos y con la consecuencia de sus actos, pero sin profundidad.  Se destaca la actuación de Avalos por la credibilidad del personaje, sin embargo, resulta difícil conectarse con su personaje.

Cuenta con una excelente fotografía; el guion es regular, no plantea nada novedoso o trascendental; el espectador, realmente se siente fuera de la historia, observa sin involucrarse.  El ritmo del film se torna lento y no queda claro el mensaje a transmitir, por tanto, no nos invita a la reflexión.  

Calificación: 5/10

Reseña: Teresa está liebre

Reseña: Laura Pacheco Mora

     

¡ÚLTIMA FUNCIÓN ESTE DOMINGO A LAS 18 HS.!!    ¡ANTES DEL DESCANSO HASTA OCTUBRE! y… ESTAMOS TODOS INVITADOS A TOMAR EL TÉ …

… la mente es una herramienta poderosa y la imaginación suele ser muy peligrosa… el límite lo delinea cada uno …

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La historia desnuda el drama de Teresa tras la muerte de su mejor amiga, Conejo.

Una obra en tiempo real, una hora en la vida de Teresa.

Teresa sueña que es una liebre o no lo es, no lo sabe.  Se lo dijo su amiga Conejo. Siempre es la hora del té en su casa.  San Jorge la protege. Teresa es la parte rota y maravillosa de sí misma.  Ama bailar, baila con la melancolía de saberse doble, triple, infinita…

La historia transcurre en la casa de Liebre, en una suerte de reunión, donde se invita al público a interactuar en principio como invitados, y luego sucesivamente como parte de las vivencias, recuerdos y sentimientos de la protagonista y de Conejo, su mejor amiga, que aparece de forma esporádica a través de todo el desarrollo de la obra como una especie de alter ego, recuerdo o evocación, que a su vez cumple diferentes roles en su presente:  la de guía, la de confidente y hasta la de consejera, recordándonos al mismo tiempo que ella no está presente en forma real.

La duda invade al espectador en forma constante, a través de la participación que le permite encontrar y entender la puesta de forma intuitiva y sensorial y esto, se constituye en una experiencia única e irrepetible, tanto para los actores como para nosotros, fluctuando en cada función y, si se quiere, trazando un paralelismo con los bordes de la vida y nuestro inconsciente… o no.… esto sólo se descubre transitándola y es un proceso puramente personal, en el que crecemos como seres humanos.

Es una obra atrevida, provocadora, que toca un tema aún delicado y estigmatizado con mucha cintura y respeto, como es la esquizofrenia, desde un lugar humano, amable y con plena libertad, simplemente es una condición.  La obra da luz a tanta oscuridad y en ese espacio, en esa hora de la vida de Teresa… TODO ES POSIBLE…  quedando a criterio del espectador, contestar preguntas, en el caso que surgieran.

Si bien, en la puesta de escena, vemos a dos increíbles actrices, los reales actores son tres, ya que el trabajo del sonidista Mariano Asseff es fundamental para lograr la armonía.

No existe en la oferta porteña, una obra similar, ni existirá; esto debido a que es cíclica y fluctúa como la vida. Te golpea y es muy oportuno en estos tiempos en los que debería ser historia antigua, el ocultar a familiares o amigos enfermos y en los que es imperativo el despertar.

Nos preguntamos hasta qué punto son los otros los que padecen una enfermedad, puesto que nos desnudamos ante la mirada de Teresa, quien te dice esa verdad cruda que no querés escuchar y funciona como el espejo que evitamos ver.

La intención es contarnos una historia más, sin hacer tanta propaganda del genial trabajo que lograron y seguramente, sin tomar dimensión que adquiere la obra. Personalmente, me sumergí en un sueño, sentí mis miserias, vi mis oscuridades y, tuve la sensación de estar dentro de una película de David Lynch.

Tuve el agrado de sorprenderme, asombrarme, admirar y disfrutar un texto exquisito y quedar atónita ante la brillante actuación de Florencia Naftulewicz, quién, además, es una de las dramaturgas.

Queda claro que estamos aquí ante la presencia de un real equipo de artistas, que además de ser súper talentosos, ama lo que hace.

Y todo esto gracias al talento de las directoras Pilar Boyle y Sharon Luscher; las actrices Florencia Naftulewicz y Fernanda Rodriguez, que dejan el alma en cada función y la dramaturga Jimena Gonzalez.

Personalmente, les agradezco este enorme aporte al arte, a la vida y a cada uno de nosotros.

 

Actúan: Florencia Naftulewicz y Fernanda Rodríguez

Sonido en vivo: Mariano Asseff

Diseño de escenografía: Teresa está Liebre

Realización escenográfica: Jackie Ferreira, Jair Bellante y Mariano Asseff

Diseño y realización de iluminación: Leandro Crocco

Diseño de sonido y diseño gráfico: Mariano Asseff

Fotografía: Agostina Gladiali

Prensa y difusión: Carolina Alfonso

Asistencia: Luca Capobianco

Dramaturgia: Jimena Gonzalez y Florencia Naftulewicz

Dirección: Pilar Boyle y Sharon Luscher

REESTRENO:domingo 20 de mayo 2018

Funciones: domingos 18 hs. 

Duración: 60 minutos.

         

TEATRO QUIRÓN

Av. La Plata 1331

(https://goo.gl/maps/x9ToJ5poQdB2)

 Reservas por: Alternativa Teatral

 Entrada general: $150

Crítica: El justiciero 2

El justiciero 2 es la secuela de la película protagonizada por Denzel Washington, quien vuelve para repartir golpes y hacer justicia, esta vez con asuntos personales. Aunque cuenta con algunos fallos se trata de una agradable secuela, con trepidantes escenas de acción y que pide a gritos una trilogía.

Olvidemos un poco la primera entrega y solo pensemos en el personaje principal, un ex agente del gobierno que reparte justicia a los desafortunados al azar. Trabajando como chófer de una app estilo Uber, encontrándose con gente que requiere su ayuda. Desde un principio nos encontramos con historias secundarias que funcionan para introducir la acción y dar pie al conflicto principal, se metieron con alguien cercano a el. Desde ese momento comienza lo interesante del film, aunque en muchos aspectos resulta bastante previsible , la acción y la guerra entre personajes resulta muy entretenido.

Puede que Washington parezca que esté un poco grande para repartir golpes , pero de todos modos su personaje funciona , tiene sus valores y un objetivo claro, y lo compramos. Quien no sale tan bien parado en el film es Pedro Pascal , si bien su interpretación es correcta , el personaje está bastante desdibujado, mostrándose previsible y hasta caricaturezco.

Antoine Foqua nos regala escenas de acción muy intensas , así como el manejo de un relato simple pero efectivos, ya que en ningún momento se pierde el interés a lo largo de la cinta.

El justiciero es una cinta que cumple lo que quiere dar , unas buenas dosis de acción , con una historia simple pero atrapante. Denzel Washington parece que todavía tiene garra para la acción , y si la taquilla acompaña, queremos un cierre para la historia de este entrañable justiciero.

Calificación 7/10

Crítica: La quietud

Pablo Trapero viene de una larga trayectoria fílmica, luego de la realización de “El Clan” regresa al cine con “La Quietud”.

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Eugenia (Bejo) regresa de París por motivos familiares y se reencuentra nuevamente con su hermana Mía (Gusmán) y su mamá Esmeralda (Borges) en la estancia “La Quietud”, donde vivían actualmente. Las hermanas tienen una relación muy especial entre sí que, lentamente, se va desarrollando a medida que aparecen Vincent (Ramírez), novio de Eugenia y amante de Mía, Esteban (Furriel), el abogado de la familia  y amante de Eugenia.

Los hombres en la película no son más que conectores para hilar las historias y misterios dentro de esa familia.

El film abarca cuestiones de la dictadura militar, el aborto, el incesto y el Edipo, suavizándolo todo con una gota de humor negro.  La historia está contada desde el punto de vista femenino: todo gira en torno a Eugenia, Mía y Esmeralda.

El film trabaja con una multiplicidad de temáticas que se unen de manera soberbia, el guion genera una comodidad notoria en cada actor y actriz del largometraje. La incomodidad se planta en el interior de cada espectador mediante la inquietud de lo desconocido y, hacia el final se resuelven todos los conflictos a un tiempo adecuado.

Calificación 7/10

 

Paula Fossatti