Por Florencia Gorini
Tuvimos el placer de asistir a una de las funciones de «Dora, un ingrediente especial» Se trata de una obra muy hermosa que provoca muchas risas, llantos y emociones.
Guionada y dirigida por Martín Goldber y protagonizada por Cristina Maresca.

Dora es una mujer mayor de edad que vive su vida en relación a su entorno: la casa, su cocina, su familia y cercanos lo todo para ella. Lo que más quiere es que estén bien y no preocuparlos ante alguna situación.
El guion me pareció muy dinámico y llevadero, su trama remonta a la famosa frase “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”.Le puede generar al espectador mucha empatía y catarsis ante las situaciones dadas trasmitiendo en sí un mix de emociones.
Los personajes no solo interactúan con el cuerpo a través de sus reacciones y gestos sino también utilizan tanto todo el espacio en sí como los recursos a su alcance. Me pareció interesante porque conyebaban movimientos a las escenas, aunque el único medio donde transcurre la obra es en la cocina de Dora.
Una obra dinámica, llevadera y entretenida que resigna en un mundo muy habitual y ocasional. La súper recomiendo <3.