Comencemos por aclarar que es la segunda parte de «Las encadenadas» obra estrenada en el 2018 que contó con numerosos premios. También es importante aclarar que funciona en forma independiente de su predecesora, quiero decir que pueden ver esta sola porque la historia cierra .

El relato transcurre una noche tormentosa en un inhóspito lugar (la sala crematoria del pueblo de Epecuèn) donde las dos empleadas y su jefe se encuentran en una situación de alta tensión, que por momentos, por lo intenso de la acción y el relato, cuesta seguirle el hilo, sobre todo me imagino que para los que no tuvieron la suerte de ver la primera parte.
A este vertiginoso y atrapante inicio, donde hechos accidentales y otros que no llevan a tomar decisiones equivocadas y trascendentales, con la aparición del policía se empieza a jugar otra obra podría decirse. A ritmo mucho mas lento, el relato atrapa por lo sugerente, por lo no dicho y por el clima de misterio e incertidumbre que se va armando.
No voy a adelantar el final, solo comentar que es correcto y convincente el modo en que Juan Mako (Autor y director) cierra el relato. Muy sugerente y apropiado el diseño escenográfico, le da el marco preciso a la historia. Un elenco parejo y ajustado le agrega dramatismo a las acciones, muy sugerente la composición que realiza Diego Torben con un policía lleno de matices y ambigüedades que desorienta y atrapa al espectador.
Una obra interesante que atrapa y entretiene, vale la pena verla.
Abasto social club, sábados 21 hs.
A.R.