Por Sofía Luna Roberts
Que controversial se transforman nuestros pensamientos cuando tratamos de entender e incorporar a nuestra cotidianidad de que, como así podemos romantizar la vida en general, también existe ese lado B al que muy pocos se atreven a estetizar de la misma manera. La reflexión acerca de la muerte como ese lugar al que nadie quiere acceder, pero de alguna u otra manera, se vuelve inevitable puede ser una oportunidad para el crecimiento personal y para darle un giro a los conceptos preestablecidos. Manuel Guirao nos presenta una obra singular que explora la experiencia de la enfermedad con una perspectiva poética y humorística. “Enfermo” expone su tercera temporada en el Espacio Callejón, Humahuaca 3759, en el barrio de Almagro.

Con dramaturgia y dirección de Manuel Guirao, la obra nos muestra la experiencia de Víctor, un artista escénico que enfrenta un diagnóstico de cáncer y decide convertir su lucha y dolor en una conferencia poética, en una denuncia artística. Mientras, al comienzo de la obra, Víctor intenta subir unos escalones para “estar a la altura” de su monólogo, su cuerpo frágil toma presencia. Su pesadez lo inmortaliza como en una fotografía y comienza a recitar sus profundas reflexiones sobre la vida y la condición humana que tanto lo limitan a él.
Lucas Baca Cau, Martina Bajour, Leandro Casas Silva, Victoria Casellas, Emilce Olguin Ramírez, Santiago Ponce, Leandro Sartoretti y Juan Manuel Trentini realizan trabajos actorales destacables dentro de la historia. Se mimetizan en la piel de estos personajes que rodean a Víctor y representan distintas perspectivas sobre la enfermedad y la muerte que ponen en puja los propios miedos del protagonista. La ambientación está muy bien lograda, los personajes recorren el espacio escénico con gran ligereza adueñándose de la experiencia teatral y desafiando al espectador constantemente.
Es interesante la estructura no lineal de la narrativa que toma el director. Nos obliga a salir de los márgenes predispuestos y comenzar a observar nuevas formas de temporalidad y narración. La pieza está compuesta por fragmentos poéticos, flashbacks y oníricos creando una atmósfera surrealista que refleja el estado mental del protagonista. El uso de recursos audiovisuales me parece un toque muy acertado, el paralelismo que se genera entre el “aquí y ahora” del teatro y la atemporalidad del video envuelve al espectador en esta tensa nube de temporalidades que ayuda a mantener la expectación.
Es una obra teatral profunda en donde se logran abordar temas complejos con humor, poesía y sensibilidad. La utilización del humor negro es un elemento fundamental, permite que tanto los personajes como el público puedan afrontar las temáticas con cierta ligereza y descomprensión. La risa es contrastada con la belleza de las imágenes poéticas que se crean y construye un mecanismo de liberación ante la densidad de estos conceptos. “Enfermo” es recomendable para aquellos que buscan una experiencia teatral diferente y desafiante que, sin duda, puede dejar una huella profunda en aquellos que se animen a verla.