BAFICI: school privada alfonsina storni

¿Única? Única. ¿Graciosa? Graciosa. 
¿Talento desordenado o talento que no encaja en el orden?
Aún así, las rarezas siempre enamoran.

Lucía Seles, directora ganadora del Gran Premio del Jurado en la competencia nacional de la edición pasada del BAFICI, gracias a Terminal Young, ahora con school privada alfonsina storni logra ser la película de apertura del festival en esta edición 25, y qué manera de iniciar. La historia nos sitúa en un colegio privado donde el personal de la institución, entre distintas situaciones, espera la llegada de una nueva directora. Grandes interpretaciones para cada uno de estos personajes, que logran sentirse vivos pese al tono realista poco natural con el que se abordan, donde una clara y concreta referencia podría ser la serie de televisión norteamericana The Office. 

Algunos la amarán, otros la odiarán. La virtud del arte y la subjetividad. Si nunca viste algo de Seles probablemente te cueste entrar en el tono y la propia narrativa particular, lúcida, lúdica y tan chiquita como espectacular. Durante las distintas y variadas películas que vi hasta el momento en el BAFICI, Lucía Seles, directora y montajista del video, (utilizo esa palabra y no película ya que su propia autora se refiere a su obra de esa manera, y con sentido) nos regala el mejor chiste de todos. Un chiste que sí utiliza un lenguaje cinematográfico. Tal vez el único que aprovecha correctamente y de forma excepcional el poder propio del cine: el montaje.

«las rarezas siempre enamoran.»

Es el mejor chiste de la película; Perdón, video. A partir de ese momento pude entrar del todo en la obra y me relajé para poder disfrutarla sin exigirle nada a cambio, porque antes de ese chiste se me había dificultado un poco y si nos sentamos en la butaca con exigencias de un estándar estético-narrativo o alguna expectativa en particular, es difícil que esta pueda ser saldada. Pues, la filmografía de Seles tiene un lenguaje, visual y literal, muy propio. Y aunque en un principio parezca algo burdo y hasta snob se podría terminar apreciando pese a esto. Textos sobreimpresos en la imagen como si fueran comentarios en un pie de página, como bitácora personal de la directora, narrativa poco convencional que se va hilando sólo porque vamos avanzando por un chiste detrás de otro. Un tratamiento y (poco) cuidado en la imagen de una forma no tradicional, en la que, para disfrutarla como es, necesitamos soltar un estándar preexistente. Aún así, si te interesa este tipo de cine es una película muy recomendable.

Lo mejor, además de su propia particularidad como obra, son las interpretaciones de los actores y actrices que lo hacen fascinantemente, tanto que lo hacen parecer fácil, cuando lograr una comedia que sea genuinamente graciosa de esta índole y timing no resulta ser algo sencillo en lo absoluto. Se festeja.

Te queda una única oportunidad para ver school privada alfonsina storni en este BAFICI. La última función es este jueves 25 a las 21:30 en Cinépolis Plaza Houssay.

Por Julián Lloves para La Butaca Web.

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