Por Gustavo Condano
Viajar a veces nos enseña más que la escuela, aunque a veces las autoridades no lo entiendan así.
Una road movie que nos lleva de viaje junto con un padre, un hijo y un abuelo que tienen claros problemas para adaptarse a una sociedad que no los comprende. ¿Encontrarán lo que buscan? Lo vemos debajo.

La historia:
Max, interpretado por Bobbiy Cannavale, es un comediante de stand-up que está tratando de armar una carrera en el espectáculo mientras intenta ponerse de acuerdo con su ex esposa, Rose Byrne, para ver cuál es la mejor educación que le puede dar a su hijo Ezra, que padece síndrome de asperger.
Mientras Max intenta resolver sus problemas, también tiene que lidiar con la convivencia con su padre, Robert De Niro, que tampoco es nada fácil. La escuela a la que asiste el chico exige cambiar al niño a una escuela especial, ninguno de los dos padres están tan de acuerdo pero Max toma las riendas del asunto, o al menos eso piensa, y ante la imposibilidad de ver a su hijo por una orden judicial decide secuestrar a Ezra y llevarlo de viaje hacia la costa opuesta de Estados Unidos.
Por supuesto que su madre no se queda cruzada de brazos y le insiste al abuelo para que le diga dónde están hasta que ambos parten en su búsqueda. ¿Qué encontraran en el camino? Habrá que verla para enterarse.
¿Qué me gustó?
Los personajes están muy bien definidos, ni hablar de las actuaciones. Todos están muy bien y son grandes actores pero se destaca principalmente la actuación del joven William A. Fitzgeral que interpreta a Ezra.
Me gustó la forma en que filtraron el humor en medio de esta película esencialmente dramática y se agradece. Incluso esa dicotomia se demuestra muy bien en el stand up de Max, donde a veces lo gracioso se convierte en algo más oscuro y la gente del público no sabe bien cómo reaccionar.
Me gusta el riesgo que tomaron hablando de la incapacidad del sistema para educar a alguien con autismo, o incluso incorporar a alguien simplemente diferente. Y la inusual tarea que encara su padre para ayudar a su hijo a vivir una vida más plena, cuestión que puede generar polémica en algunos sectores.
Los paisajes de las rutas norteamericanas, aunque breves están muy bien utilizados y visten bien la película.
¿Qué no me gusto?
No hay mucho que no me haya gustado de la peli, sólo algunas conveniencias que escapan a la lógica de cualquier casa donde viva un chico con autismo que sólo se justifica por exigencia de la trama.
¿Aporta algo nuevo al género?
Esta es una road movie, y casi por definición este género habla de la relación entre los hijos y los padres, en este caso suma una generación y el motor para este viaje será la relación, no sólo del padre y el hijo, sino también la del abuelo. Donde encontramos similitudes que no parecían tan evidentes entre ellos y como van evolucionando ciertas etiquetas sociales.
¿A quién recomiendo ir a ver esta peli?
Es realmente para cualquiera que tenga una familia, que puede ser de sangre y de la vida, donde siempre hay problemas y a veces aparecen disruptivas formas de solucionarlos, que pueden o no ser efectivas.
Disponible el 15 de agosto en cines
Calificación: 8/10
Duración: 101 minutos
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