La cantautora noruega Aurora regresó al país luego de su paso en Lollapalooza 2023, esta vez con un show en solitario, con la presentación de «What Happened to The Heart?», su más reciente trabajo de estudio. Con un show producido por DF Entertainment y DG Experience, se desplegó un concierto que trajo también muchos clásicos y favoritos entre los fans. Su espectáculo se caracterizó por la gran voz de la artista, sus visuales y la conexión directa que ha tenido con el público durante todo el recital.

What Happened to The Heart?, su quinto álbum, explora la complejidad y el misterio de las emociones humanas y su contradictoria belleza. Tras recorrer Europa y presentarse en icónicos escenarios como el Glastonbury Festival y el Royal Albert Hall, Aurora transportó al público en un viaje sonoro que recorrió tanto la oscuridad como la luz, yendo de la vulnerabilidad a la fuerza y de la autodestrucción a la sanación.
En un principio pudimos disfrutar de temas “Goddess Of Dusk” y “Churchyard”, “Soulless Creatures”, y “A Soul With No King”. Entre medio la artista se ha tomado el tiempo para hablar junto al público, incluso de preocuparse por la gente que se encontraba delante, preguntando si estaban bien o si necesitaban agua, llevando a un miembro divertido donde se interrumpió una canción y cuando se dió cuenta que estaba todo bien, retomó donde quedaba con su voz única. Uno de los momentos más conmovedores de la noche fue con “The River” y “Echo Of My Shadow”, temas que hicieron emocionar hasta las lágrimas a más de uno de los presentes, y que Aurora interpretó con una intensidad emocional que ya es su marca registrada.
La artista no solo demostró su talento vocal y musical, sino también su capacidad de conectar a nivel profundo con su público, creando un ambiente íntimo y acogedor en el estadio. “The Dark Dresses Lightly” y “Heathens” también formaron parte del repertorio, dejando claro el mensaje de sanación y transformación personal que Aurora transmite en este último trabajo. El cierre llegó con “Invisible Wounds”, una canción que resume el espíritu del show y del nuevo disco: un viaje de autoconocimiento y una reflexión sobre cómo el corazón, que para las culturas antiguas era el centro de la emoción y la intuición, se ha convertido en la medicina moderna en solo un músculo vital.
Aurora brindó un concierto íntimo donde la conexión con el público fue fundamental para lograrlo. Se trató de un espectáculo donde las visuales y los músicos en vívo, estaban preparados para hacer lucir a la artista de una manera única. El público pudo emocionarse con cada interpretación con un show que esperamos que regrese pronto.