Crítica: El tiempo que tenemos

Por Jorge Marchisio



Si había una película que casi todos estaban esperando desde el momento que se anunció, fue El tiempo que tenemos. Ya sea por la trama que prometía hacernos llorar como niñas chiquitas, o porque ambos intérpretes son muy queridos por el público; las expectativas eran bastante altas. Bueno, acompáñenme a ver de qué se trata.



En El tiempo que tenemos conocemos de forma no cronológica, la historia de Almut y Tobias, desde que se conocen, sus primeros compases en la relación, el embarazo de ella, y sobre todo, la devastadora noticia de que un cáncer terminal solo le va a dejar seis meses de vida.

Como dije, las expectativas que había por El tiempo que tenemos. Sabemos que nos gusta sufrir y la temática de una próxima muerte y la gran posibilidad de que terminemos llorando, nos atrae. Pero es que en este caso la mediocridad con la que se llevó a cabo el proyecto, hace que este sea uno de los films que no solo va a pasar sin pena ni gloria, sino que hasta podría ser una de las decepciones del año.

Y con esto me refiero específicamente al guión. Es todo tan previsible, que, si vimos más de diez dramas en nuestras vidas, vamos a ir adivinando las cosas que están por pasar quince minutos antes de que se presenten en pantalla. Y si bien se quiso jugar alterando la línea temporal de la película, ponerle un flequillo a Florence Pugh en algunas escenas, y raparla en otras, no logra su cometido. Bastante simplón el libreto con el que se trabajó.

A esto hay que agregar que a nivel dirección, tampoco veremos nada novedoso. Las conversaciones son de plano y contraplano, planos generales para mostrar escenarios, y así. Todo muy estándar, digno de un proyecto de primer año de cine, pero no de una producción de Hollywood, que viendo a sus actores principales, sabemos que barata no fue.

Y hablando de Florence Pugh y Andrew Garfield, la verdad esperaba bastante más de ellos. Ya sabemos que ambos son de los mejores actores de su generación; y puestos en una película trágica, se suponía que iban a exprimir sus habilidades actorales al máximo, bueno, esto no pasa. No digo que lo hagan mal, pero podemos nombrar fácil cinco películas donde ambos están mucho mejor que en El tiempo que tenemos.

En conclusión, El tiempo que tenemos es bastante del montón para el potencial que tenía.  En lo personal, me quedó muy a deber, así que, si me apuran, hasta diría que es una de las decepciones del año.





Calificación 6/10

Lo mejor: no es aburrida, pero…

Lo peor: … es tremendamente predecible, no destaca en ningún apartado.

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