Reseña: Mamá está más chiquita




Hace unos años, «Mamá está más chiquita» conquistó al público en el Teatro La Comedia con su propuesta original y emotiva. Ahora, este encantador musical ha regresado a la vibrante calle Corrientes, instalándose en el Teatro Metropolitan para seguir tocando los corazones del público.



La obra nos sumerge en una historia dolorosa, la pérdida progresiva de un ser querido. Sin embargo, lejos de caer en el dramatismo puro, la narrativa se eleva gracias a la mirada inocente de Diego, uno de los personajes centrales. Esta persona, ante la enfermedad incurable de su madre, construye una peculiar fantasía, que ve en ella una «maldición» que la encoge día a día hasta desaparecer.

En el corazón de la trama encontramos a Diego, cuya necesidad de cuidados especiales por parte de su madre genera un sentimiento de abandono en su hermana. A través de los ojos de estos dos hermanos, somos testigos de la complejidad de la situación familiar. Mientras Diego se refugia en su mundo de fantasía, su hermana lidia con el resentimiento y, a medida que avanza la historia, experimenta una notable maduración.

La propuesta de «Mamá está más chiquita» es un crisol de emociones. La obra teje con habilidad momentos de comedia que alivian la tensión, pero no teme adentrarse en el drama profundo, llegando incluso a conmover hasta las lágrimas. La fantasía, lejos de ser un mero recurso, se entrelaza con la realidad de una manera poética y significativa.

La música juega un papel fundamental en la obra, con números musicales  que enriquecen la narración. Canciones como la ocurrente y divertida «Tenés que elegir a mamá» y la emotiva «Llorar no arregla nada» (cuyo impacto resuena a lo largo de la historia) son solo una muestra del talento musical presente en la obra. (¡Un detalle importante, toda la música está disponible en Spotify!).

En cuanto a las actuaciones, el elenco en su totalidad brilla con intensidad. Sin embargo, es imprescindible destacar las interpretaciones de Tomas Wicz y Deborah Turza, quienes encarnan personajes clave para la esencia misma de la historia, aportando profundidad y autenticidad a sus roles.

En conclusión, «Mamá está más chiquita» es mucho más que un musical; es una experiencia teatral conmovedora y multifacética. Nos lleva de la risa a la tristeza, nos invita a reflexionar sobre la pérdida y la inocencia, y nos mantiene cautivados con su originalidad. Para aquellos que aún no han tenido la oportunidad de verla, me atrevo a decir que es uno de los musicales argentinos más valiosos y memorables de los últimos años.

Funciones: a partir de 17 de Abril

jueves a las 22.15 hs.

Teatro Metropolitan (Av. Corrientes 1343) – CABA.

Duración de la obra 80 minutos.

Entradas a la venta en http://www.plateanet.com o por boletería del teatro

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