alza como una propuesta fresca y, sin duda, peculiar dentro del género de lucha. Este título independiente de un estudio mexicano logra cautivar con un diseño artístico y musical que destaca, creando una atmósfera tan bizarra como sus mismos personajes. La banda sonora, con temas que van desde el horror de las momias hasta la energía de un ring de combate, se queda grabada, complementando unos efectos de sonido que, en su mayoría, realzan la efectividad de los golpes. Sin embargo, no todo es perfecto en el apartado sonoro; la repetición de ciertos efectos en combos, como el de Evangeline con su ruido saturado, puede volverse un poco tediosa y desesperante.

El juego brilla por su modo de juego único, que facilita que cualquiera pueda sumarse a las retas. El sistema de combos, aunque un tanto «loco», resulta muy satisfactorio una vez que se le toma el pulso. La diversidad de estilos entre los personajes asegura que haya opciones para todos los gustos, aunque, como en todo juego de lucha, la práctica es clave para sacarle el máximo provecho.

A pesar de que los modelados y las animaciones podrían pulirse un poco más, y la dificultad para encontrar partidas ocasionalmente puede desalentar, esto no opaca la diversión inherente que ofrece «Mostrocopy». Sus imperfecciones, lejos de restarle mérito, le otorgan un encanto particular.

Es evidente el potencial de este estudio indie mexicano, que ha logrado crear un título con una personalidad marcada y una jugabilidad adictiva. «Mostrocopy» es una prueba de que los juegos independientes pueden ofrecer experiencias únicas y memorables.
Calificación 7/10