Crítica: La Empleada

Por Jorge Marchisio



Empieza el año y ya tenemos una película que al menos en su previa, dio que hablar. Y no por algo ligado al proyecto parece, sino porque su actriz principal tuvo unas frases que a los sectores más hipócritas yankis les cayó mal. Pero bueno, quitando eso, nos llega La empleada, protagonizada por Sydney Sweeney y Amanda Seyfried.



Sweeney da vida a Millie, quien es contratada por Nina para ser la niñera/ama de llaves de su lujosa casa. Pero ni Nina sabe de sus antecedentes penales, ni Millie sabe de los problemas psiquiátricos de Nina; y mucho menos saben de la verdadera naturaleza de Andrew, el, en teoría, perfecto marido de Nina.

A la salida de La empleada, me acordé bastante de una película que vi hace varios años, La chica del tren (esa donde aparecen Emily Blunt y Rebecca Ferguson), y no para bien. Porque la sensación que deja lo nuevo del director Paul Feig, es estar viendo una película escrita por un nene de diez años, que se sostiene únicamente por la interpretación de sus dos protagonistas.

Y es que si, todos sabemos que, si bien ninguna de las dos son un desastre actuando, tampoco son unos prodigios. Así que estamos ante una de esas ocasiones donde todo se salva más por carisma que por mero talento. Y en ese sentido, es Amanda Seyfried quien da el tono justo que pide La empleada, con una mezcla de caricatura y actuación serio. Bravo por ella.

El que sí da bastante vergüenza ajena es Brandon Sklenar. A este actor lo pudimos ver en 1927 (precuela de Yellowstone), The Drop y Romper el círculo, y salvo cuando hace de machote medio cavernícola, deja bastante que desear como actor. Y en La empleada queda bastante por debajo que sus dos compañeras. Incluso de Elizabeth Perkins quien apenas aparece un puñado de minutos en pantalla.

Otra cosa en contra, aparte del guión que es una tontería completa, es la duración. Que esto dure más de dos horas, no tiene sentido, más aún cuando los giros de guión se ven venir desde los cinco minutos. Si hasta el factor con el que se va a resolver la trama queda demasiado en evidencia al inicio de todo.

La empleada termina siendo una de esas películas que no aburren en el momento, pero que cuando uno le pone un mínimo de lógica se cae a pedazos. Va a depender mucho qué grado de exigencia le pongan ustedes como espectadores, pero en lo personal, no la puedo aprobar.



Calificación 5/10

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