La premisa de Forever Skies no busca ser radicalmente innovadora, pero logra cautivar desde el primer momento. Nos sitúa en una Tierra postapocalíptica, un escenario donde el colapso industrial y el desastre ecológico han borrado el mundo que conocemos. Equipado únicamente con una impresora 3D integrada en el traje, el jugador asume el papel de un científico enviado desde el Arca, una estación espacial donde los últimos humanos luchan contra una enfermedad llamada la Plaga Gris. Tu misión es clara: encontrar una cura y descubrir las historias que quedaron atrás entre las ruinas de la civilización.

Lo que realmente separa a este título del resto de juegos de supervivencia independientes es su mecánica central: la aeronave. Mientras que la mayoría de los juegos te obligan a construir una base estática en un terreno hostil, en Forever Skies tu hogar viaja contigo. Al principio, te encuentras con un dirigible estrecho, de una sola habitación, donde apenas hay espacio para la maquinaria básica. Sin embargo, la verdadera magia reside en la personalización.

A medida que recolectas recursos, puedes expandir tu nave hasta convertirla en un laboratorio volador masivo. Es una evolución orgánica y satisfactoria; ver cómo ese pequeño espacio se vuelve un refugio acogedor después de una larga expedición es lo que realmente te engancha al juego.
La experiencia de juego comienza con una intensidad notable. Ya sea en solitario o en cooperativo, el tutorial te lanza objetivos de manera frenética mientras tus niveles de hambre y sed bajan rápidamente. Esa sensación de urgencia inicial pronto da paso a una exploración más estratégica. El mapa se divide entre las cumbres de las torres que sobresalen de las nubes y el peligroso Underdust o subsuelo. En estas zonas bajas, el juego cambia de tono: el oxígeno es limitado, la flora es hostil y aparecen enemigos reales. Aunque el combate no es extremadamente complejo, añade la tensión necesaria para que la búsqueda de materiales raros, como los cristales, se sienta como un logro.
En términos de jugabilidad, Forever Skies es un híbrido fascinante. Toma la narrativa ambiental y la atmósfera inquietante de Subnautica y las mezcla con la construcción de bases móviles y la recolección de recursos de Raft. Es una experiencia que logra ser relajante mientras navegas por los cielos, pero profundamente tensa cuando decides descender bajo la densa capa de contaminación. El sistema de construcción es robusto, obligándote a equilibrar el peso de tu nave con la potencia de tus motores, lo que añade una capa de gestión técnica muy interesante.

A pesar de sus grandes aciertos, el juego tiene detalles a considerar. El modo multijugador, aunque divertido, limita ligeramente la libertad de diseño de la nave en comparación con el modo solitario. Además, el precio de 30 dólares puede parecer algo elevado para algunos jugadores, especialmente considerando las diferencias de costo entre PC y consolas. No obstante, si eres un entusiasta de la supervivencia que disfruta de la libertad creativa y de una atmósfera bien lograda, Forever Skies es una inversión que vale totalmente la pena. Es un viaje visualmente impactante que demuestra que, incluso en un mundo devastado, siempre hay espacio para construir algo propio.
Calificación 7.5/10