Crítica: Caminos del Crimen

Por Jonathan Sanchez

Un Policial con Sabor a Clásico




El director Bart Layton nos sumerge en «Caminos del Crimen», un thriller policial que se siente como un regreso a la época dorada del género. Con Chris Hemsworth y Mark Ruffalo en un tenso juego del gato y el ratón, la película rinde homenaje a los grandes policiales de los 90, priorizando la construcción de personajes y la atmósfera por sobre los giros narrativos explosivos.
  La trama sigue a Davis (Chris Hemsworth), un ladrón de joyas metódico y elegante que planea su último gran golpe. Su precisión quirúrgica lo ha mantenido fuera del radar, hasta que Lou (Mark Ruffalo), un detective de la vieja escuela, descubre el patrón de sus robos a lo largo de la autopista 101 de Los Ángeles. A partir de allí, se desata una persecución donde la astucia se enfrenta a la experiencia. El tablero se complica con la aparición de una empleada de seguros (Halle Berry), un jefe mafioso (Nick Nolte) y un ladrón rival, creando una red de lealtades ambiguas y peligrosas.

Lo que me gustó: Lo más destacable de «Caminos del Crimen» es su compromiso con un estilo narrativo clásico. La película se toma su tiempo para desarrollar la tensión y delinear a sus personajes, logrando una atmósfera de cine negro muy atractiva. Las secuencias de acción, especialmente los robos y las persecuciones, están filmadas con una elegancia y una claridad notables, que se alejan de la pirotecnia visual contemporánea. Además, el elenco es un lujo; ver a Hemsworth en un papel más cerebral y a Ruffalo encarnando a ese detective cansado pero íntegro es un verdadero placer. La película es un claro homenaje a maestros como Michael Mann, y esos guiños son un disfrute para los conocedores del género.

Lo que no me gustó: El principal problema de la película es su ambición desmedida. Con una duración de 140 minutos, el director Bart Layton introduce demasiadas subtramas y personajes, y no todos tienen el mismo peso ni están bien desarrollados. La historia del ladrón rival interpretado por Barry Keoghan, por ejemplo, se siente como una nota excéntrica que no aporta demasiado al conflicto central. Este exceso de capas narrativas hace que el ritmo, por momentos, se vuelva lento y le quita fuerza a la trama principal, que es la más interesante.

A quién se la recomiendo Es una película ideal para los amantes del cine policial clásico y del thriller adulto. Si disfrutaste de películas como «Fuego contra Fuego» o «Drive» y valoras una buena historia de personajes por encima de la acción sin pausa, «Caminos del Crimen» te va a gustar. Es un filme sobrio, estilizado y con excelentes actuaciones que dignifica el género. Eso sí, no es para quienes buscan un ritmo frenético, sino para los que aprecian un policial cocinado a fuego lento.

Calificación 6/10

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