Crítica: Parque Lezama

Por Jorge Marchisio

El caso de Juan José Campanella merecería su tema aparte. Y es que el director argentino, después de ganar el Oscar por el ya lejano 2009, parecería que entró en un tobogán descendente en lo que respecta a la calidad de sus películas. Y creo que Parque Lezama, es la prueba fehaciente de que ya no estamos ante ese genio que nos dio, por ejemplo, El hijo de la novia.



Adaptando la obra de teatro, Parque Lezama nos cuenta de dos hombres de la tercera edad, León Schwartz y Antonio Cardozo, que coinciden en la misma plaza, con León Schwartz contándole historias alucinantes de su vida a Antonio Cardozo. Así es como van conociendo a diferentes personas, y también, metiéndose en varios problemas.

Antes de seguir, voy a decir que nunca vi material previo hasta encontrarme con esta película en Netflix (seguimos esperando un guiño). Así que toda la reseña se va a basar en lo que vi en la pantalla del streaming rojo. Y lo que vi, me pareció como mínimo; decepcionante. Empecemos.

Estamos ante la clásica película, que en realidad es una obra de teatro filmada, y encima, mal filmada. Porque si algo diferencia a una obra teatral del cine, es justamente, la cámara. Olvídense de ese Campanella que nos regalaba planos secuencias y saluden al de los planos generales para contarnos cada diez minutos que estamos en una plaza, y los planos y contraplanos en todas las conversaciones. Y todo acompañado por una música mega cursi en los supuestos momentos emotivos.

A esto hay que sumarle un maquillaje, cuanto menos, cuestionable. Lo peor es que Luis Brandoni y Eduardo Blanco ya son personas grandes, no es que tenían que enviejar a treintañeros, y el resultado final, está a la vista. Y encima esa voz que le pusieron al ya mencionado Blanco, en fin, apaguen y vámonos.

De lo poco que puedo destacar, es justamente la dupla protagonista. Ya todos sabemos el nivel actoral de ambos, pero aparte, acá también le ponen el físico a sus personajes, con algunas escenas que involucran caídas. Si bien se nota que los cuidaron, asombra que se hayan prestado para dichas situaciones. Aparte de que la química entre ellos dos es bastante palpable, algo que siempre suma en estas historias de pocos personajes.

Y ya, no hay mucho más que agregar sobre Parque Lezama. Es una mala película y no hay que darle muchas vueltas. Queda esperar si Campanella vuelve a su mejor forma, o nos tenemos que conformar con la sombra de aquel gran director argentino.



Calificación 5/10

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