Godbreakers, el elegante roguelike de acción con modo cooperativo del equipo de To The Sky, aterriza con éxito, ofreciendo una experiencia que es a la vez fresca, emocionante y, sobre todo, muy divertida. Si eres fanático del género, este título de 2025 es uno que definitivamente no querrás perderte.
El juego te sumerge en la misión literal de destruir deidades tiranas para liberar varios mundos, con la entidad inmensamente poderosa conocida como Monad como tu objetivo final.

Una partida completa te lleva a través de tres planetas antes de enfrentarte al jefe final en la Mónada. Una característica bienvenida es la posibilidad de elegir entre dos caminos planetarios en los dos primeros biomas, lo que te permite evitar entornos o tipos de enemigos que no te gusten.
La jugabilidad central se mantiene intensa: te abres camino a través de oleadas de enemigos, te enfrentas a minijefes, y luego al jefe de zona, recogiendo equipo y mejoras. Sin embargo, el incremento de estadísticas por Esencia es gradual y, para muchos, las partidas no son lo suficientemente largas como para que estos pequeños aumentos tengan un impacto significativo en una sola run.

El verdadero corazón de Godbreakers reside en su mecánica distintiva: la Ruptura Divina (o Godbreak). Al debilitar a un enemigo y acumular energía Fuente, puedes pulsar un botón para absorberlo y robar su poder único. Este ataque de un solo uso, que puede ser desde un rayo láser potente hasta un golpe de área devastador, no solo inflige un daño considerable, sino que también aturde al enemigo, ofreciendo un respiro táctico. La satisfacción de usar el arma de un jefe en su contra es inigualable, y con amigos, una Ruptura Divina bien coordinada puede ser devastadora.

Técnicamente, el juego se siente pulido. La fluidez del control del personaje y la cámara es excelente, facilitando el fijado de objetivo y el manejo en combate.
La bandas sonoras es implacable, trepidante y caótica, mantiene la adrenalina a tope y otorga a cada combate de jefe una sensación cinematográfica, complementada por el satisfactorio golpe, silbido y estallido de tus poderes.

A pesar de una narrativa quizás algo vaga, Godbreakers brilla en su acción pura. La combinación de acción fluida, la posibilidad de cancelar ataques para esquivar y la habilidad Godbreaker, que complementa perfectamente tus acciones principales, crea una experiencia de combate adictiva.
Visualmente, el juego es sólido, destacando un diseño de personajes que fusiona una estética futurista de ciencia ficción y unos enemigos y jefes creativos.













