Análisis: Indiana Jones y el gran círculo


La leyenda del látigo y el sombrero fedora ha regresado, esta vez en formato digital con «Indiana Jones y el Gran Círculo», una propuesta de MachineGames que nos sumerge de lleno en una nueva cacería de misterios para PC y Xbox Series  Lejos de ser una mera adaptación, este título se presenta como una aventura en primera persona que busca esculpir su propio legado dentro del rico universo del arqueólogo más famoso del mundo, aunque su cincel a veces parece dudar en el material.



Con una travesía principal que se extiende por unas sustanciosas 19-21 horas, y la promesa de duplicar o incluso triplicar esa cifra para los buscadores exhaustivos de cada secreto y artefacto perdido, «El Gran Círculo» no escatima en contenido. La posibilidad de adquirir mapas crípticos que señalan la ubicación de reliquias olvidadas

La rejugabilidad se siente intrínseca al diseño del juego. Las decisiones que tomamos en los diálogos y la forma en que abordamos ciertos desafíos abren caminos alternativos y revelan nuevas facetas de la narrativa. Sin embargo, aquí es donde la brújula de la aventura comienza a tambalearse ligeramente. «La Búsqueda Celestial» se inclina fuertemente hacia la observación y la deducción, presentando un sistema de confrontación que, aunque funcional, palidece en comparación con la emoción de los descubrimientos. Cuando los esbirros de la misteriosa Sociedad Aurora nos descubren, los enfrentamientos directos pueden sentirse algo rudimentarios, con una mecánica de «desarmar y neutralizar» que, si bien efectiva, carece de la tensión visceral que uno esperaría. Es posible abrumar a grupos de enemigos con relativa facilidad, lo que a veces socava la sensación de peligro inminente que la atmósfera opresiva del juego tan bien logra construir.

El esquema de control de «El Gran Círculo» se presenta como una coreografía de cautela y estrategia, aunque con algún paso en falso. El juego se inclina marcadamente hacia la infiltración: acechar en las sombras, utilizar elementos del entorno para distraer a los guardias o neutralizarlos sigilosamente. Este título podría haber llevado el nombre de «Agente Sombra y el Gran Círculo» sin perder gran parte de su jugabilidad, aunque la inclusión del icónico látigo de Indiana, una herramienta versátil que utilizamos para escalar, balancearnos y aturdir enemigos lejanos, le otorga una identidad propia. En esencia, prepárense para una experiencia donde la paciencia y la observación son herramientas tan valiosas como el ingenio de Indy, complementadas por la necesidad de examinar mapas para marcar objetivos y utilizar una cámara para recopilar información crucial de monumentos y artefactos, lo que a su vez nos recompensa con puntos de experiencia.

Sin embargo, aquí emerge una peculiaridad: el juego castiga la acción directa. Ser descubierto en áreas concurridas, como los pasillos vigilados de una fortaleza enemiga, a menudo resulta en una avalancha de oponentes armados que convergen rápidamente, dejando poco espacio para la maniobra y llevando a una derrota prematura. Las armas de fuego que Indy puede encontrar se sienten casi como elementos decorativos: disparar a un enemigo requiere una cantidad considerable de munición, mientras que un golpe sigiloso con una herramienta improvisada a menudo resulta en una neutralización instantánea. Esta disparidad puede romper la inmersión: ¿desde cuándo Indy prefiere una llave inglesa a su revólver de confianza? Es evidente que MachineGames tiene una sólida experiencia en juegos de sigilo, como lo demuestran sus trabajos anteriores, pero la priorización de esta mecánica en detrimento de un combate más fluido y emocionante podría alienar a algunos seguidores de la saga.



Volviendo al sistema de combate, se percibe una falta de profundidad táctica. Si bien Indy puede bloquear ataques y contraatacar, la necesidad de utilizar estas mecánicas se siente limitada, ya que a menudo un simple machaque de botones resulta suficiente para superar la mayoría de los encuentros (incluso en niveles de dificultad más altos). Esta simplificación se extiende incluso a algunos enfrentamientos con jefes finales, donde las mecánicas, aunque inicialmente interesantes, pueden volverse repetitivas y carentes de la tensión épica que se esperaría. Aquí, como en otros aspectos del juego, la experiencia dependerá de las expectativas del jugador. Si se busca una experiencia que emule fielmente la acción trepidante de las películas de Indiana Jones, el énfasis en el sigilo y un sistema de combate simplificado podrían resultar decepcionantes. Sin embargo, para aquellos que disfrutan de los desafíos de infiltración y la planificación estratégica, «El Gran Círculo» ofrece una propuesta sólida.

En cuanto a creatividad e innovación, «El Gran Círculo» encuentra su fuerza en la mezcla de elementos familiares con sorpresas ingeniosas. La oportunidad de explorar en primera persona localizaciones tan emblemáticas como templos perdidos en la selva, laboratorios subterráneos repletos de misterios o fortalezas enclavadas en montañas remotas lo convierte en un juego que merece ser experimentado por uno mismo, incluso dejando de lado por un momento su conexión con una de las franquicias cinematográficas más queridas del mundo. Los puzles son un componente destacado: desde la búsqueda de objetos ocultos y su uso en el momento preciso hasta la resolución de complejos mecanismos ancestrales, cada desafío se siente como un auténtico ejercicio de deducción. Y el puzle final, que involucra la manipulación de artefactos antiguos para desvelar un secreto ancestral, representa una culminación desafiante que recompensa la atención al detalle y la perseverancia.

La narrativa también sorprende por sus matices. La relación entre Indy y su compañera, la astuta periodista Anya Petrova, está salpicada de diálogos ingeniosos y una química palpable. Sus interacciones durante una secuencia de infiltración en una base enemiga de alta seguridad son un ejemplo de cómo el juego equilibra la tensión con momentos de humor inteligente. Y el antagonista, el enigmático líder de la Sociedad del Círculo conocido como «El Custodio», se revela como un personaje con motivaciones complejas que se exploran a través de documentos coleccionables, añadiendo una capa de profundidad que recuerda a algunos de los villanos más memorables de las películas de Indiana.



En conclusión, «Indiana Jones y el Gran Círculo» es una expedición digital intrigante que se atreve a trazar un nuevo camino en el universo de Indy. Si bien su marcada inclinación hacia el sigilo y un sistema de combate que podría haber sido más robusto podrían no satisfacer a todos los puristas de la acción, aquellos que disfruten de una aventura que prioriza la exploración meticulosa, la resolución de acertijos ingeniosos y una narrativa bien construida encontrarán en este título un desentierro digital que vale la pena explorar.






Canvas

Crítica: Megalópolis

Odio y amo, pero ¿Por qué lo hago, te lo preguntarás?
¿Cuándo muere un imperio?
¿Es este tipo de sociedad la única disponible para nosotros?
¿Deberíamos aceptar este conflicto sin fin en el que vivimos ahora?
¿No hay tiempo para hablar del futuro de la gente?
¿La suerte ya está echada?
Megalópolis y Francis Ford Coppola, una fábula gigante.

César Catilina (Adam Driver) es un polémico artista-inventor, premio Nobel por descubrir un material de construcción milagroso llamado Megalón. César tiene una misión personal, crear un futuro mejor para el ser humano frente al latente peligro del callejón sin salida que es vivir en una sociedad corrompida. En su epopeya situada en Nueva Roma, gobernada por el alcalde Franklyn Cícero (Giancarlo Esposito), ciudad que utiliza el autor como paralelismo entre Nueva York y el antiguo imperio romano, el protagonista tiene varios frentes con los que lidiar durante la búsqueda de la creación de Megalópolis, un jardín del Edén futurista que quiere construir desde la ruinas de la sociedad actual para no dejar fuera a nadie.

Un mundo torcido, que no respeta las instituciones y desdibuja sus importancias es un mundo que está en peligro de caer. Con ese plano aberrante abre su film Francis Ford Coppola, la mente maestra detrás de algunas de las mejores películas de la historia del cine que a sus 85 años vuelve a apostar todo, ya que en sus propias palabras es imposible hacer arte sin correr riesgos, para crear una película gigante y que más allá de su invaluable legado también se siente como un testamento que aborda críticamente temas como la mentira, la cancelación, la demagogia política, la acumulación capitalista, los vínculos familiares, las pérdidas y los duelos, la ambición y los delirios de grandeza, el tiempo y el arte, la vida en sociedad y los pilares fundamentales que fueron pervertidos, intentando abrir una conversación sobre el futuro repensando una y otra vez sus intereses y obsesiones.

¿Un artista puede detener el tiempo?
No dejaré que el tiempo domine mis pensamientos.
Cuando saltamos a lo desconocido demostramos que somos libres,
César continuamente se autoconvence de eso frente al espejo.
Si somos capaces de inventar dioses con un poder infinito,
¿Por qué no podemos aplicar con nuestra propia mente ese mismo poder?
¿Por qué el humano necesita crear algo gigante para demostrar ese poder?

Megalópolis es una película realmente colosal, esa es su mayor virtud pero también es su punto débil al no estar con esa misma grandeza en todos sus apartados. De ahí nacen las críticas que se le hacen al film. Sí, el CGI se ve algo dudoso e inacabado, su estética dorada no es la más agradable y el montaje no ayuda en la narrativa de la película, ya que parece que escenas enteras fueron recortadas, en especial en la segunda mitad. Tal vez el guion plagado de parlamentos y citas filosóficas tenga falencias, y no siga las recetas que se enseñan en las escuelas de cine o sea el fiel reflejo de los guiones estándar algoritmizados que la industria plantea pero con todos esos posibles defectos, quedando lejos de sus mejores films y entendiendo la obviedad que ninguna película es perfecta, esta obra sigue siendo de Francis Ford Coppola. Merece el respeto y el análisis necesario, no sólo por su nombre sino por el tamaño de la fábula que crea y los temas que lleva a la gran pantalla.

¿Qué nos quiere contar Coppola con esta fábula? ¿Cuál es su visión acerca del mundo actual y su potencial futuro? ¿Es esta película una alegoría de su vida, su visión y el futuro del cine? Al ver a César en cuadro estoy viendo a Coppola crear Megalópolis, crear tanto la ciudad como a la misma película. 

No es solemne pero es inmensa. Es ególatra y megalomaníaca. No quiere asumirse así aunque lo sea. Es Coppola hablando de Coppola, de su cine, de su visión. Es Coppola poniéndose en distintos personajes y hablándose a sí mismo a través de ellos. Habrá espectadores que detesten estas conductas de parte de un autor así sólo porque hay un grueso que lo deteste, a mí realmente me encanta. 

César se autofelicita por sus propias ideas y se remarca cuanto le gustan a sí mismo. «No te mires la nariz en el espejo porque ya no está donde solía estar» le dicen a César tras ser (mal) cancelado y golpeado, no es otra cosa que Coppola diciéndose, cuidado con mirarte al espejo porque podrías no ver al director que solías ser, o mejor dicho, cuidado con no ver la imagen que crearon de vos mismo.

Es una película tan grande que es difícil hacerle justicia con una breve crítica y no con el extenso análisis escena a escena que merece, pero también eso es lo bueno. Es una película que te queda en la cabeza, que realmente abre debate como su protagonista quiere hacerlo, en palabras de César, las utopías no ofrecen soluciones prefabricadas ya que no están hechas para ofrecer soluciones sino para hacer las preguntas correctas.

César enfrenta a Cícero frente a la prensa; entre las cuales está Wow Platinum (Aubrey Plaza dando una excelente interpretación). César plantea frente a todos la construcción de Megalópolis con este milagroso material que descubrió interrumpiendo al alcalde Cícero que pretende hacer de Nueva Roma un negocio con divertidos casinos «sin problemas de tiempo ni acciones sindicales». Es decir, una construcción hecha sólo para un rédito económico sin importarle la destrucción de la ciudad como bien para la sociedad. Como bien afirma Clodio (Shia LaBeouf) el excéntrico y caprichoso primo de César, que es su total opuesto, «cualquiera puede ser dueño de esta ciudad. Hay un gran cartel clavado de: ciudad en venta.» 

Entre César y Cícero, hay una gran enemistad tanto por sus pasados como por la visión del futuro. El artista-inventor plantea una ciudad que inspire y con la que la gente pueda soñar con el porvenir. Mientras que el político arraigado al momento presente sólo promete el status quo actual por miedo a que la utopía construída de Megalón se transforme en una distopía. Cícero cree que César es un soñador imprudente que destruirá al mundo, antes de que pueda construir uno mejor. Entre acusaciones varias el alcalde es el primero en querer llevar esa discusión intelectual al plano de la violencia física, es ahí cuando Coppola con el lenguaje propio del cine, el montaje, utiliza el iris para acercarnos, separarnos y darnos la intimidad que una acusación y secreto como el que se revela merece, con un tratamiento sonoro que realza lo que está pasando en cuadro.

Tras el altercado entre César y Cícero nos enteramos que César y Wow Platinum son amantes, y el primer acercamiento es con una discusión donde ambos están hablando de cosas diferentes sin interesarse en lograr una conversación real, cada uno está hablando de sí mismo y sus propios intereses. Wow Platinum le miente descaradamente, le declara un verdadero amor (no tan) camuflado en una intención de ser quien deba ser con total de ocupar un espacio de poder. Ella quiere más. No importa qué sea ni lo que ya tenga, quiere más porque lo que uno tiene nunca alcanza. A lo cual Cesar le responde con el dolorde una mente corrompida, que nunca se case por amor. Wow, encuentra en la televisión, en el reflejo de sus acciones pasadas, la revelación del futuro que desea, planea conquistar al multimillonario tío de César, Hamilton Crassus III (Jon Voight).

¿Con que Coppola está viejo y ya no sabe filmar? Sólo con ver la calidad de la dirección del plano inicial en la escena que Julia (Nathalie Emmanuel) visita a César en su oficina es más que suficiente.

«¿Esto es?» Se pregunta Julia, la hija del alcalde Cícero, al ver la primera maqueta de lo que sería Megalópolis. ¿Sólo esto es? Sí, es eso. Será mucho o poco, tendrá más o menos potencial, mayor o menor profundidad según quién y cómo lo observe. Pero sí, eso que parece una puesta en escena miniatura, un juguete a medio terminar es en lo que podría convertirse el futuro, y eso es cómo ve el futuro su creador y una persona bajo su guía, incluso con los ojos cerrados.

César le pide a su mano derecha, Fundi Romaine (Laurence Fishburne), que lo lleve al purgatorio. Es decir, a ese último plano no físico donde lavar culpas antes de la trascendencia, el lugar para limpiarse de los pecados que aún quedaron sin el perdón de Dios. En ese camino hacia el purgatorio, Cesar va charlando de un interés que sigue sin descifrar, el tiempo. Julia lo persigue, mientras se cuestiona sobre el pasado de César, sobre la desaparición de su esposa, y a su vez Clodio los persigue a ambos. Los tres durante sus trayectos van obsesionados por aquello que persiguen y que no logran poseer, persiguen lo que no entienden y quieren dominar.

Cesar compra flores y se encuentra con su ex mujer en este purgatorio mientras que Julia lo espía, y cual Rebecca de Hitchcock, afirma que él todavía la ama y no la puede dejar ir. Tras esa escena Fundi Romaine relata que, tales son los misterios del corazón humano, que se hace difícil el comprender, y no hace falta aclarar nada más. La película, en especial en su primera mitad, está llena de escenas que condensan tanta verdad como belleza cinematográfica que parecen pasar inadvertidas para aquellas críticas que pasan por alto algunas secuencias para sólo enfocarse en los apartados menos logrados del film.

Pan y circo. Mientras se alce el coliseo, Roma se alzará. Cuando el coliseo caiga, Roma caerá también. Y cuando Roma caiga, el mundo caerá con ella. Este capítulo es la incomodidad que genera la inescrupulosa alta sociedad y una familia de ese tipo. Las mentiras y el aparentar, un show que sólo puede montar la cúpula del poder y el dinero. Una mención más que especial a la madre de Cesar (Talia Shire) que pese a tener poco metraje sus escenas son realmente sublimes, esas que condensan verdad como pocos momentos del film. Otra secuencia tremendamente lograda es en la reaparición de Wow Platinum para ejecutar su plan de quedarse con el banco de Crassus, donde actúa como una serpiente perspicaz y seductora para así dominar eróticamente a Clodio. 

Tras liberarse de su conflicto, ahora con el amor de Julia y en la espera de una hija, César empieza a construir en medio de la decadente Nueva Roma en ruinas, su Megalópolis, algo que a simple vista no se entiende cómo es, por más que uno lo observe no logra comprender su forma al no se parecerse a lo que acostumbramos habitar.

El film es un constante diálogo de transición entre el pasado y el presente pensando en el futuro. Está llena de líneas que sostienen esta preocupación del autor.

«¿No podemos ser como éramos antes? – ¿Podemos?»

«No me preocupa mi lugar en la historia. Lo que me preocupa es el tiempo, la conciencia y el valor. ¿Y qué es el valor, sino el comienzo de una conversación vital? Necesitamos un gran debate sobre el futuro.»

Coppola cierra la película con la misma angulación que la inicia pero ahora parece que el mundo podría llegar a ordenarse si los principios de Megalópolis se cumplen. Afirma que queda tanto por hacer, por construir pero, ¿hay tiempo para hacerlo? El pasado le pide al presente que construya noblemente y este se compromete a hacerlo. El tiempo se detiene para las generaciones pasadas pero no para las venideras. Francis Ford Coppola nos dice que hasta acá llegó su obra, que es el momento para que las nuevas generaciones continúen su legado cinematográfico siendo conscientes de todo lo bueno así como de todo lo malo que nos trajo hasta hoy, para que así se pueda construir noblemente un nuevo futuro.

Calificación: 8/10
Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Crítica: Atrapa Almas

Santiago Ayala


DESCRIPCIÓN:

Dirigida por Diego Acevedo, Atrapa Almas es una película de terror sobrenatural en la que los protagonistas Mike y Angie se mantienen fuertes mientras intentan descubrir qué le sucede a su propia hija Sophie, por qué enferma cada vez más, sólo para encontrar que se trata de una entidad demoniaca que se alimenta de la energía vital de sus víctimas. Mike y Angie harán todo lo posible para poder salvarla.



LO QUE ME GUSTÓ:

La idea es interesante y el planteamiento está bien hecho. Me gusta ver cómo la vida de toda la familia cambia tanto en pocos días a causa de la enfermedad de la hija, esto lo hace sentir un poco más real.

LO QUE NO ME GUSTÓ:

Hay varias cosas a destacar en cuanto a lo que no me gustó. Primero que nada, el hecho de que, a excepción de Mike, el resto de personajes están vacíos, no se puede empatizar con ellos porque no transmiten nada. Otra cosa es que hay varios puntos que dejan sin explicación, como por ejemplo el sueño de Mike, lo muestran al comienzo de la película como si fuera a ser algo importante para la trama y llegados a la mitad de la historia vuelven a mostrar el mismo sueño, pero ahora aparece el padre de Mike y no se habla más del sueño, Por qué sueña con eso?, Por qué aparece el padre la segunda vez?, son preguntas que no se responden. Por otro lado, el tema de los efectos, tanto los prácticos, con el traje del demonio, como los efectos especiales, son muy pobres, están muy poco trabajados. Por último, el póster de promoción de la película nos enseña a un ser o ente completamente diferente a lo que se muestra en pantalla, eso es lo que más me decepcionó, ya que en el póster tiene una silueta y un diseño muy interesantes.

¿A QUIÉN SE LA RECOMIENDO?:

Puede llegar a ser interesante en algunos aspectos para aquellas personas que estén dentro del mundo de lo paranormal y la temática de demonios. Fuera de eso no recomendaría esta película.

Calificación: 4/10

Crítica: Cómo ser millonario antes que muera la abuela

Por Pablin Teve


Cuando ‘M’, un joven holgazán y quejica, descubre que su abuela sufre una enfermedad terminal, decide dejar a un lado su precaria carrera como streamer para cuidar de ella. Eso sí… Con la mirada puesta en su patrimonio multimillonario. Pero ganarse a la abuela no es fácil. Resulta ser una mujer de armas tomar, exigente, rigurosa y muy difícil de complacer. Y, por si fuera poco, ‘M’ no parece ser el único sucesor bienintencionado. ¡Tendrá que sacar a relucir sus mejores virtudes si quiere proclamarse el beneficiario de la herencia! No obstante, a medida que pasen los días, ‘M’ comenzará a ver más allá de su propio interés y empezará a valorar la oportunidad de reconectar con su abuela en sus últimos momentos.




Lo que me gustó


La evolución de M, desde un cínico egoísta hasta alguien capaz de ver más allá de su propio interés, es el corazón de esta historia. La dinámica entre M y su abuela, una mujer de carácter fuerte e inquebrantable, está llena de chispa y calidez. Sus intercambios son ingeniosos, y los desafíos que ella plantea a su nieto se convierten en lecciones sutiles, pero impactantes.
Además, los personajes secundarios —como el «otro competidor» por la herencia o los vecinos curiosos— aportan toques cómicos y momentos memorables que enriquecen la narrativa. Todo esto se acompaña de un guion ágil y reflexivo, que sabe cuándo arrancar una carcajada y cuándo tocar el corazón.
Sin caer en clichés o sentimentalismos forzados, la historia nos recuerda que, a menudo, las verdaderas riquezas no están en el dinero, sino en las conexiones humanas. Una obra que hará reír, reflexionar y, posiblemente, derramar más de una lágrima. En mi caso, casi me deshidrato.
La cinematografía de la película captura eficazmente la atmósfera de la casa de Amah, un espacio que se convierte en un personaje por derecho propio. Los encuadres íntimos y la iluminación suave contribuyen a crear un ambiente de nostalgia y melancolía que impregna la narrativa. Sin embargo, en ocasiones, la dirección cae en el sentimentalismo, recurriendo a técnicas visuales y sonoras que pueden resultar manipuladoras para el espectador más crítico.

Lo que no me gusto
No tener a mi abuela para ir a verla juntos y en cuanto a la pelicula, no pude encontrar nada que no me gustase. Es impecable, eso si,  quiza si no te gusta llorar en el cine, esta no sea tu pelicula.


Calificación 10/10

Reseña: Entre Piazzolla y Ravel



Por Sofía Luna Roberts

_Entre Piazzolla y Ravel_ son tres obras del repertorio del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín que rinde homenaje de dos grandes referentes musicales universales: Ástor Piazzolla y Maurice Ravel. Las piezas del programa fueron creadas por coreógrafos consagrados para la compañía y que cuentan con numerosas presentaciones en su historia. Se estará presentando de jueves a domingos a las 20 h, hasta el sábado 7 de diciembre (del 21 al 24 de noviembre no habrá funciones) en el Teatro Presidente Alvear (Av. Corrientes 1659).



La obra demuestra el minucioso trabajo de repositorio que se realizó para desentrañar las distintas capas de significados y emociones presentes en cada movimiento y reconvertirlo en algo nuevo. Cada pieza coreográfica posee un lenguaje propio, una estructura precisa y nos deleita con una intención artística que fueron restauradas con mucha fidelidad a las originales, pero que también realizaron un detallado trabajo de adaptación para resonar con los bailarines de esta generación. Es admirable la manera en la que cada pieza adquiere nuevas dimensiones, no sólo en términos coreográficos sino en la interpretación, las emociones y los contextos que la alimentan.

La primera obra del programa se titula _Bolero_, una coreografía de Ana María Stekelman sobre la música de Maurice Ravel. La coreógrafa nos ofrece un lenguaje que se siente íntimo y experimental. En este contexto, la música de Maurice Ravel se convierte en un vehículo para explorar una estética casi teatral, donde los cuerpos rígidos narran historias fragmentadas, llenas de simbolismos. _Bolero_ se caracteriza por su ritmo hipnótico y en constante repetición de un mismo motivo rítmico y melódico. Se destaca por su construcción orquestal, ya que comienza de manera casi individual y, a lo largo de toda la pieza, se va enriqueciendo gradualmente mediante la adición de nuevas capas de instrumentos y, a su vez, va aumentando de intensidad. Destaco el vestuario de la obra, ya que esas líneas horizontales que se impregnan en los cuerpos también se ven reflejadas en los movimientos notorios y segmentados; sin dejar lugar a otra cosa no sean las notas bien marcadas de la percusión en conjunto con los pasos de los bailarines.

La segunda pieza _Ahí viene el Rey_, a cargo de Ana Itelman y con música del compositor Ástor Piazzolla, nos brinda una reflexión más profunda sobre la fuerza coreográfica en tiempos de transformación, replanteando la figura masculina en el tango. La pieza es un fragmento de la obra Ciudad nuestra, Buenos Aires estrenada en 1968, está inspirada en los versos de _Poeta al pie de Buenos Aires_ de Fernando Guibert, evocando el espíritu vibrante y único de la ciudad porteña. Se trata de un solo que nos induce a un momento íntimo y sintético. Ese varón sin rostro, en soledad, que baila con la vista al piso es un tópico que subraya la tanguedad del compositor.

El programa cierra con una tercer obra llamada _Estaciones porteñas_, coreografiado por Mauricio Wainrot en donde damos cuenta de una mirada más moderna tendiendo un puente entre el pasado y la actualidad. El uso de la música de Ástor Piazzolla potencia un lenguaje coreográfico visceral, cargado de emociones que evoca la intensidad del tango desde una perspectiva abstracta. La coreografía se destaca por sus líneas limpias y composiciones grupales armónicas que capturan una sensación de constante movimiento y fluidez. A través de duetos y conjuntos, Wainrot aborda la tensión entre el deseo y la melancolía, pilares de la tradición tanguera, pero despojados de la literalidad.

Entre _Piazzolla y Ravel_ es un homenaje a la riqueza del ballet contemporáneo argentino, en donde se vislumbra una celebración a su tradición como a su capacidad de reconfigurarse. La obra no sólo pone en valor al lenguaje coreográfico como una forma de expresión artística, sino también como un puente que conecta épocas, estéticas y generaciones de intérpretes.

Crítica: No te sueltes (2024) Never let go


Por Gustavo Condano

Esa filosofía de “soltar” esta familia no la escucho nunca.
En una pequeña cabaña en el bosque, una familia intenta sobrevivir al mal que acecha aferrándose a largas sogas que los conectan con la casa. ¿Valdrá la pena ver esta historia o mejor soltar y dejarla pasar? Lo vemos debajo.



La historia:
Momma, interpretada por Halle Berry, es la madre de una familia que vive en el medio del bosque en una adorable cabaña de madera, pero no todo es lo que parece ya que el mal acecha en ese bosque.
Para poder sobrevivir, tanto Momma como sus dos hijos Samuel y Nolan deben estar siempre en contacto con la casa a través de largas sogas que están atadas a sus cimientos cada vez que salen al bosque a buscar alimentos que, debido a un crudo invierno, son muy escasos.
El hambre hace que el hijo más pequeño, Nolan, cuestione a su madre y le diga que no hay nada allá afuera, ya que el supuesto mal sólo puede ser visto por ella. Su hermano mayor no quiere contradecir a su madre, incluso cuando ya no hay nada que comer.
¿Podrá esta familia sobrevivir a las amenazas, o el mal y el hambre finalmente los terminarán alcanzando? Habrá que verla para enterarse.

¿Qué me gustó?
La fábula que se cuenta en la peli justificando la trama es atractiva y ofrece muchas posibilidades que después la peli no aprovecha en su totalidad.
Los actores jóvenes hacen un muy buen papel y son los que tienen que llevar la mayor parte de  la película.

¿Qué no me gusto?
Se vuelve muy predecible y repetitiva. Los giros están muy anunciados, lo que hace que uno se aburra esperando que sucedan y ninguno de ellos presenta mayor sorpresa, ni siquiera termina de definirse por uno u otro camino a seguir.
No termina de aprovechar al máximo la idea inicial y debería mostrar (no contar) un poco más de ese mundo.

¿Aporta algo nuevo al género?
No, toma muchos elementos de películas como “La aldea” (2004) de Shyamalan o “Un lugar en silencio” (2017), usando cosas ya vistas o muy parecidas y careciendo de todo el suspenso que vimos en esas referencias.

¿A quién recomiendo ir a ver esta peli?
A los fanáticos de estos thriller fantásticos que quieran ver algo parecido a lo que ya vieron con una mitología y actores diferentes.

Disponible el 7 de noviembre en cines
Calificación: 6/10
Duración: 101 minutos

Para otras opiniones sobre cine y algún que otro cuentito seguirme en Instagram @cronicadeunavidacualquiera.

Crítica: Golpe de suerte en París

Por Pablin Teve

Golpe de suerte en París nos sumerge en un triángulo amoroso, compuesto por Fanny (Lou de Laâge), quien comienza una relación romántica con Alain (Niels Schneider), un escritor despeinado y soñador, y entra en una incómoda situación con su marido Jean (Melvil Poupaud), un asesor financiero calculador y estructurado.


lo que me gustó

Uno de los aspectos más destacados de la película es la dirección de fotografía a cargo de Vittorio Storaro, un maestro visual conocido por su trabajo en películas icónicas como El último tango en París y Apocalypse Now. Storaro emplea su característico uso de la luz y el color para enfatizar los contrastes entre los dos mundos de los protagonistas.
La casa de Alain, el escritor, está bañada en tonos cálidos y dorados, lo que refleja la energía creativa y el desorden atractivo de su vida bohemia. Por otro lado,
la casa de Jean está marcada por una paleta fría, azulada y metálica, que subraya la frialdad, el control y la racionalidad de su entorno.

Lo que no me gustó

El personaje de Fanny, que debería ser el corazón de la película, resulta una figura vaga y poco definida, cuyo conflicto no trasciende el simple «¿debo quedarme con mi esposo responsable o lanzarme a la aventura con el escritor apasionado?» A esta altura es difícil sorprenderse con cuestionado Woody Allen.

Calificación 7/10

Crítica: Sin Salida

Por Pablin Teve

Ana, una joven estudiante universitaria, despierta en el baúl de un auto atada y amordazada. Lo último que recuerda es haber sido raptada mientras corría por el parque. Al llegar a destino descubre que ha sido secuestrada por una banda de trata de personas, se encuentra en una casa de adoctrinamiento para obligarla a prostituirse. Ana intentará ganarse la confianza para que alguien la ayude, intentará varias fugas y aprenderá de sus errores para ir superando obstáculos que la lleven a escapar pero a medida que el tiempo transcurre va comprendiendo que nadie se involucra. Ana descubre que se encuentra sola, en un círculo sin salida.



lo que me gusto

«Sin salida» es una película poderosa que aborda un tema tan relevante como el tráfico de mujeres, presentando una mirada cruda pero necesaria sobre esta problemática. La actuación de Minerva Casero como Ana es particularmente destacable; su interpretación transmite con intensidad el sufrimiento y la resiliencia de su personaje. Laura Novoa y Gustavo Bassani complementan el elenco con actuaciones sólidas, aportando profundidad a la narrativa.

Lo que no me gustó

El recurso del flashback, del ida y vuelta al pasado, aplicado en exceso, genera cierto agotamiento para el espectador. Ver como encienden el mismo cigarrillo 7 u 8 veces, llega a saturar, cuando por fin la trama empezaba a tomar ritmo, volvíamos nuevamente al pasado y asi se perdia el ritmo de la narración. Diferente hubiera sido si nuestra protagonista hubiese sido consciente de esos de esos flashbacks que la retrocedían en el tiempo.

Calificación 5/10

Crítica: No te sueltes


Por Mariana Parodi

No te sueltes (Never let go) es un thriller de terror psicológico que sigue la vida de una madre (Halle Berry) y sus gemelos que viven en el medio del bosque en una casa que los protege del Mal que sucede afuera hace muchos años. Para salir a buscar comida, se atan a una cuerda que está anclada a los cimientos de la casa y pregonan la premisa «No te sueltes». La tensión de la película se mantendrá buscando entender que es real y que no o si es producto de la imaginación de sus personajes. Su director es Alexander Aja, cuya filmografía es mayormente del género terror con películas como Las colinas tienen ojos y Alta Tensión.



Lo que me gustó: La película te ofrece acción y tensión de principio a fin, incluyendo muchos jump scares. Si bien su premisa no es ninguna novedad y podría parecer predecible, consigue mantener la atención durante los 101 minutos de duración. Logra sorprender al espectador con giros inesperados, abriendo el debate entre lo que es real y lo que no. Los FX también están muy bien logrados sin caer en el grotesco.

Lo que no me gustó: El desenlace podría haberse dado antes, creo que le sobran algunos minutos. También la mención al origen del Mal y la no explicación o resolución deja huecos en la historia.

¿A quién recomiendo esta película?
A todos los amantes del terror, del thriller que quieran ver una historia bien contada y que entretiene mucho.

Calificación 8/10

Chaqueño Palavecino: Una noche en el que el artista celebró sus 40 años en la música con un imponente show en Movistar Arena.

El jueves 24 de octubre fue la fecha donde el reconocido artista y referente del folklore argentino se presentó en el estadio Movistar Arena para celebrar sus 40 años en la música. Se trató de un espectáculo multitudinario donde el chaqueño interpretó sus más célebres canciones y pudo reunir a grandes artistas invitados en una noche que fue única.

El show programado para las 21 horas abrió con el tema «Pilcomayeño» que junto al ballet folklórico deslumbró a todo el público. Es así como fue comenzando un repaso de toda sus discografia y sus éxitos , donde empezaron a sonar temas como «La sin corazón» «Amor Salvaje» «La Ley y la trampa» entre otros temas que han sido muy populares.

También toca aclarar que si bien el chaqueño Palavecino ha podido montar un gran show por si solo (o con su equipo de músicos). La noche se vio alzada gracias a la presencia de invitados de la escena que ha incluído artistas como Soledad Pastorutti, Abel Pintos, Axel, Luciano Pereyra y la reunión de Los nocheros junto a Jorge Rojas, que fue un momento de gran ovación en todo el estadio.

Al que tampoco faltó fue el reconocimiento, con un homenaje al gran Horacio Guaraní que se vio plasmado en las referencias de su último disco «Por las costas entrerrianas» que pasa por diversos ritmos, así como por un viaje a distintas regiones del pais.

El chaqueño Palavecino cerró un show único en el que se encontró con todos sus seguidores que cantaron y bailaron desde sus asientos. Con una excelente puesta en escena y la presencia de numerosos bailarines y músicos en vivos, se vivió una noche muy emocionante.