Análisis: Elden Ring Nightreign para PC



“Álzate, oh, Sinluz y responde ¿dónde caemos?”



From Software y Miyazaki han hecho escuela, de eso no hay duda. Tal es su renombre actual que basta que este aparezca al principio de un tráiler para lograr que todo el mundo contenga un suspiro ansioso. Así pues, cuando el título apareció por primera vez en los Game Awards del pasado año, observamos con duda e ilusión qué era lo que la compañía japonesa pretendía ofrecernos esta vez.
Parece Elden Ring, pero, si miras bien, aparecen algunos de los jefes más queridos de la saga Dark Souls, pero, si miras mejor todavía, parece que está centrado en el online, pero, si te fijas un poquito más, hay una tormenta como la de Fortnite.
Si con estas primeras conclusiones no se os quedó una mueca de duda en la cara, incuestionable fue vuestra fe en el equipo. Yo, en cambio, no lo vi tan claro. No he dedicado mucho tiempo a la vertiente online de los juegos de la saga — más allá de la invasión de turno— y convertir la magnificencia de las tierras intermedias en el terreno de un battle royale, no me parecía la mejor decisión.
Pasaron las semanas y fuimos descubriendo más información de qué era exactamente nightreign. La tormenta marcaba la zona, como en un battle royale, pero más allá de esa función, no tenía mucho parecido con el género. Nightreign se presentaba más bien como el hijo bastardo (nunca mejor dicho) entre Monster Hunter y un roguelite. Si volviese a ese momento y tuviera que poner la mano en el fuego porque esta fusión pudiese resultar efectiva, posiblemente diría que no. No había forma fácil de hacer que Nightreign funcionase.
Y nightreign funcionó.




Conforme empiezas la partida, eres recibido por una narración similar a la que encontramos en la apertura del resto de juegos de la saga. Volvemos a las tierras intermedias, no queda claro si antes o después de los acontecimientos de Elden Ring. El tiempo es caprichoso y se retuerce a placer. El señor de la noche ha sumido el mundo en la oscuridad y nosotros, como azotes de la noche, somos los responsables de devolver la luz.
Para ello, elegiremos a nuestro personaje y saltaremos directamente a la acción. He aquí el primer punto de discordancia con el resto de títulos de la saga. Más allá de elegir nuestro nombre, no podremos personalizar ni el aspecto ni las habilidades de nuestro personaje, tan sólo elegir uno de la lista. Con ello, From Software dirige sus pasos hacia el hero shooter, ya que cada personaje contará con unas características distintas, que marcarán su estilo de juego.
Encontramos personajes más “clásicos”, centrados en el combate cuerpo a cuerpo o en recibir golpes y atontar a los enemigos, pero más allá de ellos es donde encontramos los nuevos ases que el título guarda bajo la manga. En primer lugar, se redefine el rol de mago. Al optar por este personaje, encontraremos que sus habilidades pasivas le permiten recuperar PC (maná, de toda la vida), participando en combate. Al no poder recuperarlo con frascos, no contar con esta opción anularía la funcionalidad de esta rama de personaje.
Se presenta también otro Azote dirigido al combate a distancia. Los arcos y las ballestas nunca han sido las mejores armas de la saga y, por primera vez, me han parecido divertidas. También aparece una suerte de samurai, para rescatar un sistema de parry que recuerda a Sekiro. Como se puede ver, en la variedad está el gusto.




Así pues, elegiremos personaje, nos aliaremos con otros dos jugadores y llegaremos volando a las tierras intermedias. Nuestra misión será explorar el mapa, eliminar enemigos y obtener mejor equipo para fortalecernos antes de que llegue la noche, momento en el cual nos enfrentaremos a un jefazo aleatorio. Esta característica implica que en una partida avanzaremos sin mucho sufrimiento y en otra nos tocará sudar sangre para sobrevivir al primero de estos encuentros.
No obstante, la vertiente cooperativa facilita estas batallas ya que, usando nuestras habilidades y tratando de marear al enemigo todo lo posible, muchos de los combates acabarán en un abrir y cerrar de ojos. Si nos tumban, nos arrastraremos por tierra esperando a que un compañero venga a levantarnos y si finalmente perecemos, perderemos un nivel y dejaremos todas las runas en el suelo, a la espera de volver a por ellas.
Donde la cosa se complica es en los jefes finales, una vez han pasado dos noches y hemos superado todos los obstáculos intermedios. Estos enemigos han sido diseñados específicamente para el enfrentamiento cooperativo, por primera vez en un título de la saga y desde From Software, han mostrado que toda su experiencia diseñando jefes finales les permite estar a la altura de tamaño reto.




Estos enfrentamientos son, sin otra palabra mejor para definirlos, brutales. Pese a que el escenario en el que los enfrentaremos es prácticamente interminable, son capaces de desplazarse de un lado a otro en cuestión de segundos y de azotarnos con ataques que abarcan todo el terreno de batalla y cada pizca de nuestra capacidad de reacción.
Tanto en Nightreign como en todo roguelite, la base jugable se sostiene sobre la repetición. Morir y volver, para hacerse más fuerte, sabio y experimentado. Para enfrentar de nuevo a aquel enemigo que tanto nos hizo sudar y sorprendernos manteniéndole la mirada mientras esquivamos sus ataques. Si bien estos cimientos son parte de todo gran enfrentamiento en el juego original y otros títulos de la saga, en Nigthreign puede ser algo tedioso.
Pese a que la tormenta avanza frenéticamente, llegar la pelea final requerirá algo más de 30 minutos (al menos bajo mi experiencia), por lo que cada iteración, cada batalla de prueba nos llevará un buen rato. Esto impide dedicar tanto tiempo a entrenar frente al jefazo como estaríamos acostumbrados en otros títulos de la saga y puede causar frustración. Sumado a que el recorrido por el mundo en cada intento es muy parecido al anterior, a excepción de los jefes, que aparecen aleatoriamente, me he encontrado algo cansado de luchar una y otra vez con el mismo enemigo, con más hastío que con ganas de mejorar.
Aun así, la experiencia general ha sido realmente buena y me ha permitido volver a disfrutar de jugar online con amigos, algo que últimamente había perdido casi por completo. Lo a gusto que he podido reírme mientras un horripilante dragón con una mandíbula que asustaría dos de cada tres dentistas devoraba por cuarta vez consecutiva a un amigo es un placer que nadie ya podrá quitarme.


En resumidas cuentas, Elden Ring Nightreign es una arriesgada apuesta que contaba con muy buenas cartas bajo la manga. Pese a mostrar su poco miedo a romper con todo lo establecido en la saga souls, desde From Software han mostrado su gran habilidad para adaptarse al terreno que sea necesario, por muy pantanoso que este pueda ser.
De jugarse con amigos, la diversión está asegurada. Acompañada de muerte y desesperación, sí, pero asegurada. Las tierras intermedias nunca han estado tan pobladas (a la vez) como ahora. Así que, si disfrutaste de Elden Ring, o de otros títulos de la saga y te preguntaste alguna vez como podría enfocarse más hacia un modo cooperativo, esta es tu oportunidad de comprobarlo. Toma, llévate este bálsamo, lo vas a necesitar.


Calificación:8.5/10

Analisis: S.T.A.L.K.E.R: Legends of the Zone Trilogy Enhanced Edition


Si hay una saga que marcó el mundo de los shooters allá por los lejanos noventa, es la de S.T.A.L.K.E.R. La libre adaptación de la novela de Borís Strugatski  se hizo un hueco en el corazón gamer, debido a su estética un poco creepy, un mundo lleno de misterios, y una jugabilidad adelantada a su época. Y ahora a falta de uno, nos llegan el remaster de los tres juegos principales.



Compuesto por Shadow of Chernobyl, Clear of Sky y Pray of the Zone, Legends of the Zone Trilogy Enhanced Edition. Con el primero presentando un mundo que pareciera estar empezinado en matarnos, mientras justamente nosotros (estando amnésicos) debemos acabar con otra persona. El segundo apuntado más a la acción y con una guerra de facciones, y el tercero siendo casi una cohesión de los dos anteriores.

Con este breve repaso, aquellos que no habían nacido en la fecha de estreno de estos juegos, ya tienen la información necesaria para saber a que se van a adentrar con esta trilogía remaster. Porque una de las primeras novedades que nos vamos a encontrar, es la selección de rendimiento que se nos ofrece; pudiendo jugar a la franquicia tal cual salió en su momento, o con los fps actuales que tanto gustan algunos.



Esto se refleja en el apartado visual, con varios elementos del escenario reaccionando a los cambios de clima, y en especial el agua, que ahora si funciona como tal, reflejando todo lo que se le cruza. Impresionante el salto técnico en este apartado.

Pero entrando en lo flojo, quizás las físicas a la hora de los combates, en las tres entregas, se sigan sintiendo un poco obsoletas. Y esto es algo que va a alejar a aquellos que no están acostumbrados a juegos viejos.



Poco más se puede agregar de Legends of the Zone Trilogy Enhanced Edition, para aquellos que jugaron a cada uno de estos juegos en su respectivo momento, es una buena excusa para regresar a La Zona. Mientras que para los que nunca tuvieron la oportunidad de hacerlo, adéntrense en el extraño mundo post apocalíptico nuclear.





Lo mejor: la esencia de los juegos originales sigue ahí, una mejora en casi todos los apartados.

Lo peor: sobre todo la mecánica de disparos puede sentirse obsoleta pese a la modernización.

Calificación: 7/10

Análisis: Doom: The Dark Ages


«Doom: The Dark Ages» se alza como un gran título de esta trilogía de Id Software, ofreciendo una experiencia visceral y pulida que, si bien pierde el factor sorpresa de sus predecesores, lo compensa con la madurez y la experiencia acumulada de toda la saga. Disponible ya en PS5, Xbox Series X, Xbox Series S y PC, esta entrega promete horas de acción trepidante.


Uno de los pilares fundamentales de la saga Doom, y en «The Dark Ages» no es la excepción, es su apartado audiovisual, que alcanza cotas de notable. Visualmente, el juego se sumerge en una atmósfera gótica y medieval, bañada en un gore explícito que se manifiesta tanto en los entornos como en las brutalmente variadas y satisfactorias ejecuciones. Los escenarios, más amplios y diversos que nunca, invitan a la exploración, recompensando a los jugadores con mejoras y coleccionables que ya son un sello distintivo de la franquicia y que, lejos de aburrir, añaden profundidad a la jugabilidad.
En el ámbito sonoro, id Software demuestra una vez más su maestría. La selección y composición de las pistas, aunque sin entrar en gustos personales por el hard rock, son inmejorables y se integran perfectamente con la acción. Además, «Doom: The Dark Ages» marca un hito al ser la primera entrega de la saga en llegar completamente doblada, un añadido que se agradece enormemente dadas las numerosas escenas de vídeo. El doblaje es inmaculado y contribuye a una inmersión aún mayor en la experiencia de juego.

Lo que más aprecio de cada nueva entrega de DOOM es cómo logra innovar en su jugabilidad mientras mantiene viva la esencia de la saga. Aunque elementos clásicos como la gestión de munición, vida y escudo, las llaves, secretos, calaveras de colores y una Big Fucking Gun siguen presentes, cada juego les da un giro fascinante. La filosofía de combate ha evolucionado significativamente: si DOOM (2016) se centró en el «run and gun» (correr y disparar) y DOOM Eternal en el «jump and shoot» (saltar y disparar), DOOM: The Dark Ages propone un enfoque de «stand and fight» (mantenerse y luchar). Este concepto de «luchar» es crucial, ya que el combate cuerpo a cuerpo se vuelve indispensable, no solo una opción. El movimiento y planteamiento de The Dark Ages evoca la nostalgia de los DOOM noventeros, con la acción a ras de suelo y la esquiva de proyectiles como pilares. Sin embargo, la gran novedad es el escudo-sierra, que transforma al Slayer en un tanque inamovible. Este enfoque prioriza la fuerza bruta y un sistema de ataques cuerpo a cuerpo renovado, donde las ejecuciones se sustituyen por parrys y combos, convirtiendo el combate cercano en el centro de la experiencia.

En definitiva, Doom: The Dark Ages se consolida como un cierre espectacular para esta trilogía de id Software. Aunque pueda carecer del impacto inicial de sus predecesores, lo compensa con creces gracias a una jugabilidad madura y pulida que innova en cada encuentro. Su impresionante apartado audiovisual, con una dirección artística gótica y un gore explícito que se integra a la perfección con la acción, sumerge al jugador en un mundo brutal y fascinante. La maestría sonora, con su icónica banda sonora y un inmaculado doblaje al español, potencia aún más la inmersión.


Calificación 8/10

Análisis: Mostroscopy para Nintendo Switch

alza como una propuesta fresca y, sin duda, peculiar dentro del género de lucha. Este título independiente de un estudio mexicano logra cautivar con un diseño artístico y musical que destaca, creando una atmósfera tan bizarra como sus mismos personajes. La banda sonora, con temas que van desde el horror de las momias hasta la energía de un ring de combate, se queda grabada, complementando unos efectos de sonido que, en su mayoría, realzan la efectividad de los golpes. Sin embargo, no todo es perfecto en el apartado sonoro; la repetición de ciertos efectos en combos, como el de Evangeline con su ruido saturado, puede volverse un poco tediosa y desesperante.


El juego brilla por su modo de juego único, que facilita que cualquiera pueda sumarse a las retas. El sistema de combos, aunque un tanto «loco», resulta muy satisfactorio una vez que se le toma el pulso. La diversidad de estilos entre los personajes asegura que haya opciones para todos los gustos, aunque, como en todo juego de lucha, la práctica es clave para sacarle el máximo provecho.


A pesar de que los modelados y las animaciones podrían pulirse un poco más, y la dificultad para encontrar partidas ocasionalmente puede desalentar, esto no opaca la diversión inherente que ofrece «Mostrocopy». Sus imperfecciones, lejos de restarle mérito, le otorgan un encanto particular.

Es evidente el potencial de este estudio indie mexicano, que ha logrado crear un título con una personalidad marcada y una jugabilidad adictiva. «Mostrocopy» es una prueba de que los juegos independientes pueden ofrecer experiencias únicas y memorables.

Calificación 7/10

Death Stranding 2: El blog de Playstation publica un reporte del nuevo juego de Kojima Productions


Death Stranding 2: On the Beach, la esperadísima secuela de la aventura de mundo abierto que redefine el género, se lanza el 26 de junio en PlayStation 5, con un acceso anticipado de 48 horas para ediciones selectas. Hace poco tuve la oportunidad de probar las primeras 30 horas del juego.



La próxima aventura de Sam lo lleva de México a Australia


Death Stranding 2: On the Beach transcurre 11 meses después del juego anterior. Sam Bridges, que ahora vive una vida tranquila con su BB (bebé Bridge), Lou, se encuentra en México a raíz de una solicitud de Fragile. Allí, se ve envuelto en un incidente que lo hace viajar a Australia. En ese lugar deberá emprender la titánica tarea de atravesar el continente para una vez más, reconectar a una sociedad destrozada.



Historia y dinámica de juego vertiginosas


Un aspecto que me llamó la atención durante la prueba del juego fue su narrativa y dinámica de juego vertiginosas. La historia del primer Death Stranding se tomó el tiempo para crear el ambiente y explicar minuciosamente el estado del mundo. En cambio, la historia de Death Stranding 2: On the Beach se desarrolla a un ritmo más acelerado y, en comparación con la primera entrega, accederás a nuevo equipo y estructuras mucho antes.

Quienes jueguen por primera vez pueden ponerse al día con la historia anterior a través del “Resumen de DEATH STRANDING” del menú de inicio y consultar la terminología con la función “Corpus”.



Efectos visuales mejorados junto con una banda sonora extraordinaria


Death Stranding 2: On the Beach aprovecha al máximo las funcionalidades de PS5 para desplegar unos gráficos asombrosos. La representación de la naturaleza resulta impactante: desde la escena inicial en México, en la que caminas por una escarpada cumbre desértica, el realismo me impresionó muchísimo. El suelo rocoso y el polvo que se levanta a los pies de Sam están representados con tal detalle que transmiten la dureza del terreno a la perfección. El juego retrata la diversidad de la flora y la fauna australianas con lujo de detalles, incluido un santuario de animales con exuberante vegetación que alberga animales como canguros, koalas y ualabíes. También existe la opción de cambiar a una “cámara aérea” que sigue a Sam desde una vista panorámica, lo cual te permite contemplar la inmensidad del entorno mientras avanzas poco a poco por el terreno. La banda sonora del juego también es extraordinaria, y me conmovía cada vez que sonaba la hermosa melodía al llegar a un nuevo punto de entrega.





Mayor libertad y más oportunidades estratégicas
Este juego ofrece más opciones y mayor libertad en cuanto a estrategia y toma de decisiones.

Uno de los motivos es la gran variedad de equipo y estructuras disponibles desde el principio, y la lista aumenta a medida que avanzas en el juego. Lo mismo ocurre con los medios de transporte, ya que habrá una serie de infraestructuras, motocicletas y camiones disponibles desde las primeras etapas del juego. Respecto al combate, hay muchas boleadoras y armas de fuego para elegir; pero, si el combate no es tu especialidad, puedes construir dispositivos de transporte para sortear las zonas de peligro. También puedes recurrir a granadas de humo para eludir el combate en la medida de lo posible mientras recorres territorios peligrosos.

Además, podrás hacer uso del nuevo ciclo de día y noche. Con luz solar, el terreno y los enemigos son más visibles, pero también es más fácil detectarte a ti. Por el contrario, de noche es menos probable que los enemigos te descubran y es más fácil escabullirse, pero la cautela es fundamental, ya que la visibilidad es menor.


Respuesta y adaptación a amenazas naturales espontáneas
El entorno puede desencadenar diversos peligros naturales, por lo que siempre es necesario estar alerta. Cuando se produce un temblor, es posible perder el equilibrio a causa de los fuertes sismos y el desprendimiento de rocas. Si tienes previsto recorrer terrenos difíciles en la montaña, sería conveniente disminuir la carga ante el riesgo de temblores. También deberás evitar los ríos desbordados cuando llueve mucho. En mi aventura, cada vez que me encontraba con un incendio forestal, lo extinguía con mi “cañón de alquitrán”, una nueva parte del equipo disponible en el juego.





El estilo de juego personal influye en las estadísticas de Sam
En el juego anterior, las estadísticas de Sam mejoraban según su nivel de cargador, pero en Death Stranding 2: On the Beach hay 12 nuevos niveles de “habilidad”.

Del mismo modo que puedes mejorar la habilidad con las armas si las usas con más frecuencia durante el combate, tu estilo de juego influirá directamente en las estadísticas y capacidades de Sam. Por ejemplo, si pasas más tiempo en terrenos difíciles con puntos de apoyo inestables, la capacidad de Sam para atravesar este tipo de superficies mejorará más rápido. Las estadísticas variarán en función de las decisiones que se tomen. La especialidad de mi Sam eran las peleas a puñetazos, ya que mi forma de combate se basaba en técnicas cuerpo a cuerpo.

Los rasgos de Sam se pueden personalizar con las mejoras del APAS
Otro componente que modifica las capacidades de Sam son las mejoras del nuevo Sistema Automatizado de Ayuda al Cargador. Al consumir los “recuerdos” adquiridos durante el juego, puedes mejorar cuatro rasgos diferentes: cargador, combate, sigilo y servicio. La cantidad de recuerdos que puedes obtener es limitada, así que depende de ti qué rasgos adquirir y mejorar. 


Nuevos enemigos, nuevas armas y un combate aún más apasionante
Death Stranding 2: On the Beach incorpora un nuevo tipo de CV llamado “acechador”, que puede detectar y atacar a Sam mediante la vista. También se suman diversos antagonistas humanos, entre los que se encuentra un grupo llamado “sobrevivientes armados”, que arremeten con armas de fuego letales.



Para enfrentarte a estos formidables peligros, puedes recurrir a una variedad de armas nuevas que se agregaron al juego. En esta entrega, los postes electrificados (arma predilecta de las MULAS en el juego anterior) se pueden lanzar o usar como armas para electrocutar vehículos y enemigos. Además, se pueden emplear diferentes granadas holográficas para evitar el combate. Cuando una granada holográfica se activa, proyecta la imagen de una CV que hace huir a los enemigos humanos. La amplia selección de armas de fuego favorece un combate electrizante, pero muchas de estas armas también son ideales para el sigilo y las emboscadas.

Death Stranding 2: On the Beach es una clara evolución de su precursor y ofrece mucha libertad y variedad de opciones. Prepárate para enfrentarte a enemigos y obstáculos de otro mundo, y evitar que la humanidad se extinga el 26 de junio en PS5. Quienes compren la Edición de Coleccionista o la Edición Digital Deluxe podrán comenzar su aventura antes con el acceso anticipado de 48 horas, y las bonificaciones por reserva están disponibles en todas las ediciones.

Análisis: The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered

Por Maximiliano D. Perez

El 20 de marzo de 2006, Bethesda y Take-Two Interactive le regalaron al gaming uno de los juegos más icónicos dentro del género RPG de acción. Nada más ni nada menos que The Elder Scrolls IV: Oblivion. Luego de unos 19 años y 7 versiones de TES V: Skyrim, sin ningún tipo de aviso previo más que un tráiler el día anterior, el gran Todd Howard nos trae un remaster que deja al mundo gaming con la boca abierta de la sorpresa.



Es que no es poca cosa. En una industria cada vez más encorsetada por campañas de marketing eternas, fechas que se mueven como piezas de ajedrez y juegos que llegan rotos, Oblivion Remastered aparece como ese héroe silencioso que no pide permiso, simplemente se lanza. Y lo hace bien. Porque sí: esta vez, el “It just works” de Todd no fue meme. Fue real.

Descubramos en esta reseña qué nos trae de bueno y nuevo este remaster y qué cosas, a pesar de los años, siguen iguales.



Gráficos que renacen, sin perder el alma
Desde el primer minuto de juego, se siente. Se ve. Se respira. La transición a Unreal Engine 5 no fue solo un cambio técnico: fue una carta de amor visual a los fans de antaño y una bienvenida de lujo para los nuevos. La Ciudad Imperial brilla como nunca, los bosques de Cyrodiil se sienten vivos, y ese amanecer en la costa de Anvil… es poesía digital. No es un simple “upscale”; es una reinterpretación con respeto. Es como restaurar una obra de arte, de ésas qué son magníficas, pero con los años fue perdiendo ése brillo de la laca protectora, y darle ésa nueva vida qué solo los mejores restauradores pueden producir. Así de bien se siente visualmente este remaster.

Audio: sin reinventar la rueda, pero afinándola
La música que tantos recuerdos nos trae sigue ahí, intacta y majestuosa. Pero ahora, cada paso en la hierba, cada rugido en una cueva, cada gota de lluvia cayendo sobre un casco tiene un peso distinto. Se han pulido los sonidos ambientales y, aunque muchas voces se mantienen originales, la limpieza y mejora en la mezcla sonora elevan la inmersión a otro nivel. Todo suena mejor, sin perder su esencia.



Jugabilidad: ajustes modernos en una base que envejeció con dignidad
Oblivion fue pionero, pero no perfecto. El sistema de combate original, aunque revolucionario en su época, hoy resulta algo tosco. El remaster lo sabe, y por eso mejora donde hace falta: animaciones más fluidas, golpes con peso real, y una IA que ya no parece sacada de una feria medieval. Se nota la mano de desarrolladores que escucharon, que jugaron y que quisieron mejorar sin romper. Aún siendo mejorada, la IA tiende a ser predecible luego de unas horas de juego, con una serie de movimientos o habilidades predeterminadas, no ofrecen enfrentamientos dignos de ser recordados como los más épicos dentro de un juego de rol.

Y sí, el polémico auto-leveling ha sido retocado. Los encuentros ahora tienen una curva de dificultad más lógica, haciendo que el mundo se sienta más natural y desafiante sin volverse injusto.

NPCs con algo más de alma
Los personajes secundarios, esos ciudadanos, guardias y viajeros que hacen a Cyrodiil tan viva, ya no son simples marionetas de ojos saltones. Con mejoras en expresiones, animaciones faciales y reacciones contextuales, ahora es más fácil creerse que uno está en una sociedad viva y que, quizás, esa anciana con voz grave también tiene una historia que vale la pena descubrir.



Rendimiento y detalles técnicos
No todo es perfecto, claro. Aunque el juego corre de forma estable en la mayoría de equipos actuales, hay reportes de bugs menores y caídas de FPS en zonas cargadas de vegetación o efectos complejos. Nada que arruine la experiencia, pero sí detalles a pulir en futuras actualizaciones. En las horas de gameplay, y manteniendo la configuración gráfica predeterminada del juego, tuve una experiencia de juego más que óptima, sintiendo en zonas muy puntuales bajones de FPS qué no mermaron ni por un instante el disfrute del juego.

Extras, nostalgia y una pizca de humor
El remaster incluye todo el contenido adicional original (Knights of the Nine, Shivering Isles), pero también se da el lujo de guiñarnos un ojo: si sabés cómo buscar, podés encontrar a Todd Howard en persona dentro del juego, como un NPC oculto que… sí, puede enamorarse de vos. Un toque más bien bizarro, pero a la vez genial, que sólo Oblivion podría permitirse.



Conclusión
The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered no es solo una lavada de cara. Es una restauración, un rescate emocional y técnico de uno de los mundos más queridos del RPG occidental. Es una experiencia que respeta el pasado, pero no teme mirar al presente. Y lo mejor: no llegó inflada por el hype ni cargada de promesas vacías. Solo apareció. Y funcionó.

Un verdadero ejemplo de cómo hacer bien las cosas en tiempos donde eso parece ser la excepción.

Análisis: Loco Motive


«Loco Motive» entra por los ojos gracias a su peculiar y atractivo pixel art. Si bien la estética retro domina escenarios y personajes, el juego se permite ciertas licencias modernas en menús e iconos, creando un contraste interesante. El estilo colorido y estilizado, con una marcada influencia art decó en la ambientación del tren de los años 30, es un auténtico deleite visual. Sin embargo, los personajes redondeados y de corte cartoon, con sus movimientos exagerados y cómicos – como el divertido efecto elástico al usar el inventario – le otorgan una personalidad juguetona y distintiva.


A pesar de la premisa de resolver el asesinato de Lady Unterwald, «Loco Motive» abraza un enfoque humorístico que recuerda, en espíritu más que en forma, a clásicos como «Monkey Island». Los personajes estereotípicos llevados al extremo, las soluciones de puzles alocadas y, sobre todo, los diálogos y situaciones hilarantes garantizan más de una sonrisa, e incluso alguna carcajada. El juego destila una personalidad propia y bien definida.
En cuanto a la jugabilidad, «Loco Motive» se adhiere a controles clásicos de point-and-click, utilizando ambos botones del ratón para interactuar y obtener información. Se agradece la opción de resaltar los puntos de interacción cercanos, facilitando la exploración sin hacerla demasiado obvia. El inventario ilimitado es un estándar del género, donde acumularemos objetos cuyo uso futuro es, a menudo, una incógnita.


Una característica destacable es su duración considerable, alrededor de quince horas, algo inusual en este tipo de aventuras. Esto se justifica por la mecánica de controlar a tres personajes distintos: Arthur, el abogado; Herman, el detective; y Diana, cuya identidad y rol se desvelan progresivamente. Experimentar la trama desde sus diferentes perspectivas y situaciones añade profundidad a la narrativa. La mayor parte de la acción transcurre en el lujoso tren Reuss Express, el escenario principal del misterio. Aunque se echa en falta un sistema de viaje rápido entre vagones, la posibilidad de correr (con una animación cómica) alivia un poco los desplazamientos.
El teléfono de a bordo se presenta como una ayuda integrada y bien diseñada, ofreciendo pistas con diferentes niveles de detalle sin interrumpir la inmersión. Sin embargo, su exclusividad al tren puede ser un inconveniente en las escasas ocasiones en las que nos movemos fuera de él, especialmente considerando que los puzles priorizan la originalidad y el humor sobre la lógica pura, lo que puede llevar a algún que otro atasco.


Un punto a tener en cuenta es la ausencia de traducción al español, lo que podría limitar la experiencia para algunos jugadores, aunque el inglés utilizado no parece excesivamente complejo. A su favor, el juego cuenta con un excelente doblaje en inglés que potencia el humor y la caracterización de los personajes. La banda sonora, con melodías de jazz acordes a la época, y los cuidadosos efectos de sonido – incluyendo sonidos únicos para cada objeto del inventario – son detalles que enriquecen la atmósfera del juego.


En resumen, «Loco Motive» se presenta como una divertida y original aventura gráfica que combina un atractivo estilo visual pixel art con un humor inteligente y situaciones disparatadas. Su duración, impulsada por la perspectiva de tres personajes, y su cuidada ambientación sonora son puntos fuertes, aunque la ausencia de traducción al español y la naturaleza a veces ilógica de sus puzles podrían ser un pequeño obstáculo para algunos jugadores. Si buscas una experiencia point-and-click con una fuerte personalidad y muchas risas, «Loco Motive» podría ser tu próximo destino.

Calificación 8/10

Análisis: The exit project: Backstreet


Para aquellos que aún lamentan la ausencia de la experiencia completa que prometía la demo de P.T., «The Exit Project: Backstreets» se presenta como una curiosa reinterpretación de su atmósfera única, aunque con una mecánica de juego distintivamente diferente. En lugar del claustrofóbico pasillo infinito que marcó a P.T., este título nos confina a un callejón con dos únicas salidas: una puerta al frente y otra detrás.


La premisa es ingeniosamente simple a la par que desconcertante: tras atravesar la primera puerta, el jugador debe agudizar su percepción para identificar cualquier anomalía que se haya manifestado en el entorno. Desde sutiles cambios hasta eventos más evidentes como una repentina nevada, el vuelo de cuervos o mensajes crípticos en las paredes, la detección de estas alteraciones dicta el camino a seguir. Si todo parece normal, la puerta frontal es el avance; si algo está fuera de lugar, la puerta trasera se convierte en la clave para progresar.


Este bucle de observación y decisión se repite diez veces consecutivas, y un error significa volver al inicio, lo que inevitablemente generará una sensación de inquietud y una necesidad constante de escrutinio. La mecánica central se centra en la agudeza visual y la memoria a corto plazo, transformando la experiencia en una suerte de «encuentra las diferencias» con una atmósfera de suspense.
En cuanto a la narrativa, «The Exit Project: Backstreets» se mantiene deliberadamente parco. Unas breves líneas sobre la necesidad del protagonista de «poner orden en su vida» antes de quedar atrapado en este bucle son el único atisbo de trasfondo. El final, abrupto con un simple «Continuará» tras un fundido a negro, deja más preguntas que respuestas y sugiere la posibilidad de una secuela o contenido adicional. Sin embargo, esta conclusión repentina podría dejar a algunos jugadores con una sensación de insatisfacción.


Visualmente, el callejón está bien realizado y presenta un nivel de detalle apreciable. Las anomalías, que van desde detalles casi imperceptibles hasta la aparición de nieve, el número 666 omnipresente o la caída de maniquíes, contribuyen a una atmósfera general inquietante, aunque quizás no terrorífica en el sentido más tradicional. La versión para PS5 ofrece mejoras en la tasa de fotogramas, la resolución y los tiempos de carga, pero incluso la versión de PS4 se muestra competente.


Para los cazadores de trofeos, «The Exit Project: Backstreets» se presenta como una oportunidad inusualmente rápida para obtener un doble Platino, siempre y cuando se logre descifrar la secuencia correcta de decisiones.


En conclusión, «The Exit Project: Backstreets» es una propuesta curiosa que toma la semilla de la inquietud de P.T. y la desarrolla bajo un prisma de «encuentra las diferencias». Si bien no ofrece una experiencia aterradora, sí logra generar una atmósfera perturbadora. Su principal punto débil reside en su duración y en un final que se siente incompleto. El tiempo dirá si se expande en el futuro, pero por ahora, se erige como un breve y peculiar ejercicio de observación con un atractivo adicional para los completistas.

Calificación 6.5/10

Análisis: Like a dragón: Pirate yakuza in Hawai



De la mano de Sega, llega a nuestras consolas (esta reseña está hecha en base a la versión de PS5) una nueva entrega de la saga Like a dragón, llamada Like a dragón: Pirate yakuza in Hawai. Bueno, basta de presentaciones y veamos que nos trae esta mítica saga, ahora con piratas.



En esta iteración controlaremos a Majima, quien despierta con amnesia en una misteriosa isla. Casi de inmediato, empieza una aventura en el que no solo tratará de recuperar la memoria, sino de hacerse con el control de toda la zona; zona donde se pasean un montón de personajes que de verdad se creen vivir en la época de los piratas, pero viviendo en plena época moderna.

Antes de continuar, tengo que admitir que nunca había jugado mucho a la saga Yakuza/Like a dragón; de hecho, si estuve una hora en total, es bastante. Esto lo aclaro porque estoy seguro que hay personajes en Like a dragón: Pirate yakuza in Hawai, salen bastantes personajes y situaciones de otras entregas, que me pasaron por arriba totalmente. Pero si están en mi misma situación, tranquilos, porque todo se entiende igual; aparte, la historia es tan descafeinada, que ni falta hace.



Y esto lo digo porque en todo momento se nos dice que tenemos que hacer y que está pasando, pese a que podemos pasar horas sin tocar la misión principal. Y esto no solo lo digo por la cantidad de minijuegos, horas que podemos pasar en alta mar o cocinando; sino, que esta entrega, trae bastantes juegos clásicos de arcade propiedad de Sega.

Y hablando del mar, los combates marítimos son bastante entretenidos. Si bien no tienen la profundidad del clásico de Ubisoft, las mecánicas son simples pero efectivas. Podemos disparar metralla para adelante, y cañonazos a los costados cuando miramos a dicha zona. Aparte de abordajes contra muchos enemigos, y un sistema sencillo de levear a nuestra tripulación.



Eso sí, no todo es color de rosas. El motor gráfico ya se siente un poco viejo, incluso con versiones bastante anteriores a la última entrega. En teoría la próxima iteración si va a tener una evolución gráfica, pero hasta no verlo, no lo creemos.

En conclusión, Like a dragón: Pirate yakuza in Hawai es un juego muy disfrutable y entretenido. Tanto si son fans de la saga como si este es su primer contacto, la cantidad de contenido que trae, como lo absurdo de su trama, hace que estemos ante uno de los que seguramente entre en los mejores juegos del año, recién estando en febrero.







Lo mejor: lo consciente de lo ridículo de la propuesta, la acción desenfrenada, la libertad para hacer lo que queramos por fuera de la historia principal.

Lo peor: por momentos se vuelve un machaca botones, a nivel gráfico, no hay diferencia con anteriores entregas.

Calificación 8.5/10

Análisis: Dynasty Warriors: Origins para Xbox series X/S



Dynasty Warriors: Origins es un juego de acción y hack and slash desarrollado por Omega Force y publicado por Koei Tecmo. Es un título de la serie Dynasty Warriors, que se basa en la novela histórica «Los Tres Reinos» de Luo Guanzhong. La serie Dynasty Warriors es conocida por su estilo de juego único, que combina la acción y la estrategia con una narrativa épica y personajes icónicos.



La jugabilidad de Dynasty Warriors: Origins es similar a la de otros títulos de la serie. Los jugadores controlan a un personaje y deben luchar contra hordas de enemigos en batallas épicas. El juego ofrece una variedad de modos de juego, incluyendo el modo historia, el modo libre y el modo en línea.
El combate es rápido y emocionante, con una variedad de ataques y habilidades especiales que pueden ser utilizados para derrotar a los enemigos. Los jugadores también pueden utilizar objetos y habilidades especiales para obtener ventajas en la batalla.
Una de las características más destacadas del juego es su sistema de combate «One vs One Thousand», que permite a los jugadores luchar contra grandes cantidades de enemigos al mismo tiempo. Este sistema es emocionante y desafiante, y requiere que los jugadores utilicen todas sus habilidades y estrategias para emergir victoriosos.
Además, el juego ofrece un sistema de desarrollo de personajes, que permite a los jugadores mejorar las habilidades y estadísticas de sus personajes. Esto agrega una capa adicional de profundidad y complejidad al juego, y permite a los jugadores personalizar su experiencia de juego.



Los gráficos de Dynasty Warriors: Origins son impresionantes, con personajes y entornos detallados y realistas. El juego utiliza la tecnología de iluminación y sombreado avanzada para crear un ambiente inmersivo y emocionante.
El sonido del juego es igualmente impresionante, con una banda sonora épica y efectos de sonido realistas. Los diálogos de los personajes están bien actuados y ayudan a sumergir al jugador en la historia.
La presentación visual del juego es también destacada, con una interfaz de usuario intuitiva y fácil de usar. Los menús y la selección de personajes son fáciles de navegar, y la información importante es claramente visible en todo momento.

La historia de Dynasty Warriors: Origins es una de las características más destacadas del juego. La narrativa es épica y emocionante, con personajes complejos y bien desarrollados. La historia se basa en la novela histórica «Los Tres Reinos» de Luo Guanzhong, y ofrece una visión única y fascinante de la historia china.
La historia se desarrolla en tres reinos: Shu, Wu y Wei. Cada reino tiene sus propios personajes y historias, y el jugador puede elegir jugar como cualquier personaje de los tres reinos.
La narrativa es presentada a través de una serie de misiones y batallas, cada una con sus propios objetivos y desafíos. La historia es emocionante y desafiante, y requiere que el jugador utilice todas sus habilidades y estrategias para emergir victorioso.



Conclusión
Dynasty Warriors: Origins es un juego emocionante y desafiante que ofrece una experiencia de combate intensa y emocionante. La historia es épica y los personajes son icónicos, y el juego ofrece una variedad de modos de juego y características que lo hacen muy rejugable.

Si eres un fanático de la saga Dynasty Warriors o simplemente buscas un juego de acción emocionante, Dynasty Warriors: Origins es una excelente opción. Con sus gráficos impresionantes, su sonido emocionante y su jugabilidad adictiva, este juego es una experiencia que no te puedes perder.

Calificación: 9/10