La Butaca Web. El sitio de difusión de arte y cultura de Buenos Aires y España Reseñas, noticias, críticas en video y mucho más. Visitanos en www.labutacaweb.com ó en alguna de nuestras plataformas. Contacto labutacawebar@gmail.com
El pasado 4 de octubre fue la fecha en que se presentó Rod Stewart en Geba, en un show que trajo al país al artista británico luego de 5 años. Se trató de un espectáculo imponente y glamoroso que sirvió para rendir homenaje a los grandes éxitos que van desde aquellas canciones melodicas a las más rockeras.
Con una producción alucinante y una amplia lista de temas como «Addicted to love», «You Wear It Well», “Young Turks”, “Forever Young”, “Infatuation”, “Talk about it”, “The First Cut is the Deepest”, la indeleble “Maggie May”, y mucho más, Rod Stewart volvió a nuestro país en medio de su nueva gira de conciertos.
Un show lleno de glamour acompañado de grandes músicos y una gran variedad de instrumentos incluidos marimbas, percusiones, violines, arpa, mandolinas, saxofón y mucho más, e imágenes en pantalla otorgando un sentido claro a lo que sucedía en cada momento de la noche. También hubo tiempo para el fútbol, con un homenaje especial a la selección Argentina de fútbol por su triunfo en la gran final del mundial de Qatar.
Rod Stewart, con una trayectoria de 5 décadas de éxitos, ha brindado un show único en el que público cantó y bailó cada una de sus canciones. La emoción se hizo presente al ver una vez más en el país a un grande de la música.
El pasado 1 de octubre estuvimos presentes en el segundo Show de Fabiana Cantilo de las tres fechas que había anunciado en el Teatro Gran Rex. Con gran concurrencia del público se llevó a cabo un recital, que además de tener todos los éxitos de la cantante, disfrutamos de su elocuencia y la conexión que tiene para con su público en una noche encantadora.
Con la presencia de músicos en escena y una escenografía que le daba importancia a la ambientación, comenzó una hermosa noche casi llegando a las 21 horas. Entre éxitos como «Llego tarde» «Una tregua», la artista tomó los momentos que quiso para poder hablar junto al público, sobre la manera que quería llevar a cabo el recital, en cuanto a la estética, la forma en que decidió tocar sus reconocidas canciones para brindar algo especial para el público. Si bien esta no fue la noche en la que Fito Paez se presentó en el escenario junto a fabiana, si estuvo presente en las anécdotas que la artista nos ha contado y en la historia de alguna de sus canciones.
Aprovechando que mencionamos a Fito, justamente hay una célebre canción llamada «Fue amor» que tuvo una versión muy peculiar con una mezcla techno, y ella lo mencionó como una versión futurista del clásico y que ha quedado tan bien en el vivo.
Entre sus últimos temas encontramos a «Mary Poppins y el deshollinador» y obviamente «Mi enfermedad» del que si bien en un tramo del show dijo, que lo dejemos de escuchar en las plataformas de música porque el algoritmo opaca las canciones de sus últimos trabajos, era un tema que no podía faltar y que obviamente era ideal para celebrar un cierre junto a todo el público.
El exorcista Creyentes se estrena siendo una secuela directa del clásico de 1973, pero se queda muy corta en lo que entrega al espectador.
Una de las mayores fallas de la película es su lentitud en la narrativa. Durante los primeros 40 minutos, prácticamente no sucede nada relevante, lo que hace que la historia se vuelva tediosa y pierda el interés del público. Incluso la incorporación del nombre de Regan, quien fue el personaje principal de la película original, parece ser un intento forzado de mantener la conexión con la historia original sin realmente aportar nada a la trama en sí.
Además, las actuaciones en general dejan mucho que desear. Aunque las niñas poseídas logran destacarse con sus interpretaciones, el resto del elenco no logra transmitir la intensidad y desesperación necesarias para hacer creíble la situación. Esto es especialmente decepcionante considerando la calidad del elenco de la película original, que elevó el cine de terror a otro nivel.
Quizás la única escena que se destaca técnicamente es la del exorcismo. Sin embargo, incluso aquí, las actuaciones de los personajes secundarios y la falta de química entre ellos hacen que la escena pierda impacto emocional.
En resumen, El exorcista: creyentes es una película que prometía mucho más de lo que en realidad entregó. Aunque el marketing fue llamativo, tanto el póster como la promesa de conexión con la película original, la falta de una trama intrigante, las actuaciones poco creíbles y el ritmo lento la convierten en una gran decepción. Si eres fanático de la película original, es probable que esta secuela no cumpla con tus expectativas y dejará un mal sabor de boca.
El 29 de septiembre fue la fecha elegida para celebrar el Slam Punk Festival que se llevó a cabo en el Luna Park y que nos trajo la presentación de bandas como XMF, Jauria, Bulldog y 2 Minutos en una noche dominada por el Punk Rock.
La jornada del viernes arrancaba temprano, las puertas abrían 18, teniendo el primer show una hora después, tal vez un poco temprano para ser una día laboral aunque sea el último. Tuvimos un pequeño retraso en los shows, pero supongo que esto se fue acomodando a medida que el público llegaba al predio para disfrutar de la velada que comenzó con XMF, la banda liderada por María Fernanda Aldana, quien fue parte del Otro Yo con su hermano Cristian Aldana.
La segunda banda en salir al escenario fue Jaurica, el grupo que tiene como vocalista a Ciro Pertussi, el ex Ataque 77 que dio inicio a su show con la canción «El tren» y que luego en todo su repertorio ha causado gran revuelo en el público que se encontraba presente, con la banda haciendo alusión de que se encontraban en el Luna Punk. La banda también ha hecho gala de algunas canciones de Ataque 77 que ha agitado a todos los presentes.
El siguiente turno fue de Bulldog, la banda punk rock rosarina fundada en 1989 y que tiene como integrantes a Guillermo «Willy» Tagliarini,Hernán «Mantu» Mantoani, Ramiro «Rata» España y Adrián Alexis Gómez. Ya en un horario en el que ya asistencia del estadio se encontraba a tope, Bulldog fue uno de los platos fuertes de la noche. Para esta ocasión, el grupo no se centró en la presentación de su último disco «FilosoPunk» para hacer un show con más clásicos, algo coherente en un festival que compacta las presentaciones pero que aún así han dado un recital muy completo y disfrutable.
El último espectáculo de la noche fue el de 2 Minutos con un mensaje sobre la política actual y comenzando la noche con «Vos no confiaste» que habla sobre la emigración de argentinos a países de Europa debido a las políticas neoliberales. Con temas como «Piñas van, Piñas vienen» «para todos los barrios» y «Washington» se celebró un memorable recital que fue el gran cierre de la noche para esta edición de slam punk festival.
El pasado 29 de septiembre tuvimos la oportunidad de asistir al Luna Park a la presentación de Acru en el estadio. El artista aprovechó esta fecha para hacer gala de su nuevo álbum «El Don» pero también para dar muestra de su consagración en un show que reunió a más de 7 mil personas que agitaron el estado con cada canción.
Agustin Cruz, o más reconocido como ACRU, comenzó a hacerse nombre en la escena del rap argentino a partir del año 2014, y quien también ha sido una figura importante tras su paso en FMS. Ahora con una carrera musical consolidada, inició una gira de conciertos donde tenía una de sus fechas en el estadio Luna Park con un imponente show en su producción y presencia del artista, que ha logrado hacer ruido con todo el público presente. El show, comenzado pasadas las 21 horas, denoto el ambiente festivo en el lugar y en el que se dió un espectáculo con un repertorio de 27 temas con exitos como «Who’s back”, “Kien” y «Estuve ahi».
Además de la presentación del disco «El don» que tomó gran parte del show, también se hicieron presentes invitados especiales. En el escenario estuvo el chileno Jonas Sanchez, un solo de guitarra de Ca7riel que encendió al público y la aparición de Wos, con quien acru cantó el tema «Animal» en un momento muy especial ya que además de que tocaron juntos, Acru le dedicó unas emotivas palabras a su colega.
Acru se consagró en un show eufórico en el Luna Park, con un buen despliegue escenográfico y el talento del artista que ha sabido cautivar a su público, cerró una noche especial que no sólo fue la presentación de un disco, sino en un encuentro que se convirtió en fiesta.
Amazon Music continúa ampliando su compromiso con la escena musical argentina en el marco de su iniciativa ROMPE Argentina, y este octubre presenta a uno de los máximos exponentes de la escena urbana argentina: Dillom. El ciclo llevará al artista de vuelta al barrio de Buenos Aires que lo vió crecer y al escenario del Teatro Vorterix que le dio sus primeros 4 shows sold out. Tanto la entrevista con el host Pluzito como el impactante show de Dillom, podrán verse a través del canal de Twitch AmazonMusicEnVivo el martes 3 de octubre a las 21 horas.
La música urbana en Argentina está viviendo su época dorada, y Dillom fue uno de los pioneros de este movimiento en la escena local, lo que llevó a que Amazon Music lo incluyera en su iniciativa ROMPE. Dylan León Masa, nacido en el barrio de Once y criado en Colegiales en la Ciudad de Buenos Aires, se involucró con la música desde una edad muy temprana. A los nueve años ya estaba tocando el bajo, y años después se unió a bandas de punk y hardcore. Sin embargo, su verdadero momento llegó cuando se adentró en el mundo del hip-hop, donde desarrolló su propio estilo. En 2018, se dio a conocer en la escena musical con su canción «Drippin». En 2021 lanzó su primer álbum “Post Mortem”, el cual no solo le valió una nominación en los Premios Gardel como mejor álbum de música urbana, sino que también pasó de ser un álbum debut a consagrarse como un movimiento artístico en sí.
El nuevo artista ROMPE de Amazon Music recientemente fue declarado Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y celebró el éxito de “Post Mortem” con el estreno de un documental que retrata los momentos más emblemáticos de la gira del disco que lo llevó por múltiples escenarios de importantes venues como el Vorterix, los estadios Luna Park y Movistar Arena.
La iniciativa ROMPE Argentina tiene como objetivo brindar apoyo a los artistas locales que la están rompiendo a través de un plan diseñado de la mano de cada artista y de acuerdo a sus necesidades. Rompe Argentina incluye contenido audiovisual y musical, campañas de marketing, visibilidad en playlist y la programación musical de Amazon Music y apoyo promocional, en este caso, los apoyos al artista ROMPE Argentina se llevan a cabo durante todo el mes inmediato a su presentación en vivo por el canal de Twitch Amazon Music En Vivo.
En Argentina, cada primer martes del mes a las 21 horas de Argentina, un artista de la escena musical actual se presentará en el icónico Teatro Vorterix para tener una sesión en vivo acompañado de un afortunado número de fans. Amazon Music hará un live streaming a través del canal de Twitch AmazonMusicEnVivo de cada presentación que los artistas realicen en Vorterix. El programa Rompe Argentina está compuesto de 5 ediciones y la lista de artistas argentinos ya cuenta con nombres como Callejero Fino, Ecko y el recientemente anunciado, Dillom.
«Como todos los días» es una encantadora adaptación de un musical del off de Broadway que transporta al espectador a la apasionante ciudad de Nueva York. A través de la historia de cuatro personajes, la obra nos invita a reflexionar sobre nuestras propias vidas y deseos, además que sacarnos más de una sonrisa.
En primer lugar, nos encontramos con una joven preocupada por su futuro, quien pierde el cuaderno con las anotaciones para su tesis. Esta situación desencadena una serie de eventos inesperados que conectan a los personajes de manera sorprendente. Por otro lado, tenemos a un asistente de un artista que se debate entre diferentes caminos a seguir en su vida, mientras trabaja para un artista encarcelado. La forma en que ambos personajes se encuentran y la manera en que se desenvuelven a lo largo de la trama es cautivadora.
La obra también nos presenta a una pareja que se encuentra en una etapa crucial de su relación: el momento de dar el paso de vivir juntos. Sin embargo, los miedos e inseguridades de cada uno generan conflictos y tensiones que deben ser superados. Esta parte de la historia es especialmente interesante, ya que nos permite reflexionar sobre nuestras propias relaciones y los temores que pueden surgir a la hora de comprometerse.
«Como todos los días» es un musical simpático que cuenta con melodías muy interesantes. La música, combinada con un componente de humor, crea una atmósfera alegre y relajada. Sin embargo, más allá de su lado divertido, la obra también invita a la reflexión sobre nuestros propios sueños y aspiraciones. En particular, el personaje que debe devolver el cuaderno a la joven desesperada por terminar su tesis destaca por su capacidad para transmitir la importancia de perseguir nuestros sueños y no dejarlos de lado.
Los cuatro actores que protagonizan la obra se desenvuelven de manera impecable en sus respectivos roles. Cada uno logra transmitir la complejidad y las emociones de sus personajes de manera convincente, lo que contribuye a crear una experiencia teatral cautivadora.
El escenario, decorado con hermosas pinturas que representan imágenes característicos de la ciudad de Nueva York, y una escalera que permite el constante ir y venir de los personajes, añade un toque visualmente atractivo a la puesta en escena.
«Como todos los días» es una obra muy bonita que combina momentos de risa con momentos de reflexión. Es perfecta para disfrutar un viernes por la noche y te hará pensar en lo que realmente quieres para tu vida. Sin duda, es una experiencia teatral que vale la pena.
Funciones: Viernes a las 22:30 horas en el Teatro Border (Godoy Cruz 1838).
Libro, Letra y Música: Adam Gwon Adaptación: Marcos Micheloni, @fat_marcos Dirección General: Mario Micheloni, @maritomicheloni Dirección Musical: Facundo Cicciú, @facucicciu Dirección vocal: Victoria Giorello, @vgiorello Dirección de arte: Marcela Santantón, @marcelasantanton Diseños: Justo Santillan, @justosantillan Creación de contenidos: Pato Ariel, @patitoariel Puesta Original: Colton Pometta (Director de la versión presentada en 2018), @coltonjamespometta Comunicación y Prensa: Kevin Melgar (0KM Prensa), @0kmprensa
Fotografía: Mel Ercoli, @notyourshow.arg Producción Ejecutiva: Lula Rizzi, @lularizzi Producción General: Cincoemes Producciones, @cincoemes.producciones
El artista venezolano Danny Ocean se presentó el pasado 20 de septiembre en el Luna Park luego de haber pasado por el país en el último Lollapalooza y teniendo en 2022 un show solitario en el Teatro Vorterix. Este año regreso con una nueva apuesta en el mítico estadio de Buenos Aires, con una excelente producción audiovisual, acompañado con un recorrido a lo mejor de su música y con la presencia de invitados especiales.
La noche comenzó con la previa a cargo de Canals, rapero oriundo de Concordia, Entre Ríos, y que viene pisando fuerte con un estilo que tiene elementos de rap y reggaetón, dejando un show que nos preparaba para lo que estaba por venir. Danny Ocean se presentó alrededor de las 21:15 al ritmo de «Deanbow» con un gran juego de luces y con el público eufórico con la presentación inicial del artista.
Luego siguió un gran repertorio como temas como «Veneno» «Epa Wei» «Istambul, entre otras canciones. El público ha estado durante todo el show bailando al ritmo de sus canciones, y entonando cada una de ellas. Ya acercandose al final de show, fue cuando sonó uno de sus más grandes hits «Me rehuso» , aquel tema que en 2016 lanzó a la fama al artista que logró reunir muchísimos más exitos.
Danny Ocean logró reunir nuevamente a su público en Argentina en un show que hizo bailar a todo el público en una noche a puro reggeato con el estilo característico del artista venezolano.
Agradecemos a DF Entertainment por invitarnos al show para su cobertura de prensa.
El horror espacial vuelve a estar de moda, nena. En menos de dos años hemos sido testigos tanto de la vuelta a escena de Dead Space y del fracaso de su “sucesor espiritual” como de la apuesta de muchos pequeños equipos por hacerse un hueco en las aventuras centradas fuera de la superficie terrestre. Yo, como fan del género, no podría estar más contento. No hace falta esperar mucho entre título y título si lo que queremos es disfrutar de viajes espaciales, centrándose la mayoría en el terror.
No cuesta mucho darse cuenta de que la mayoría de los títulos de este tipo apuestan por el survival horror o alguna de sus muchas permutaciones. De una forma más o menos centrada en la acción, la gestión de recursos, la exploración del entorno y la resolución de puzles suelen ser elementos siempre presentes en estas obras. De hecho, eso es lo que esperaba encontrar en Fort Solis la primera vez que escuché hablar de él. Podría haberme informado al menos un poco antes de formar mi juicio, pero el tiempo corre y no estamos para perderlo, así que la imagen de “otro Dead Space” se quedó fijada en un pequeño rincón de mi mente, el trastero olvidado de la memoria a largo plazo. Así pues, cuando me calcé las botas de Jack y me dirigí a responder la señal de emergencia que provenía del viejo Fort Solis, tuve que pasar por un pequeño periodo de adaptación para entender que era lo que estaba jugando. En Fort Solis no tenemos, ni mucho menos, un survival horror. Tampoco un juego de terror, ni uno de acción. Lo que el equipo de Fallen Leaf ha cocinado es una suerte de mezcla entre una aventura gráfica y un walking simulator. Una fusión peligrosa, que no termina de cuajar puesto que arrastra muchos de los problemas de ambos tipos de juegos.
En cuanto a las taras cargadas por parte de las novelas gráficas, rechina principalmente lo scriptado de la situación. Para avanzar y desentrañar el misterio detrás de Fort Solis, tendremos que conseguir, principalmente, abrir muchas puertas. Para ello no hay mucho sitio para la lógica, sino que tendremos que interactuar con los elementos del entorno en un orden concreto, muchas veces indeductible de forma racional, lo que provoca que gastemos más tiempo tocando cosas por tocar que realmente pensando para que pueden ser útiles.
Respecto al walking simulator, Fort Solis destaca por no terminar de controlar el ritmo en el que se ha de contar una historia para que resulte entretenida. La trama detrás del título, pese a no ser novedosa, quedaría perfecta en una película alternativa de bajo presupuesto de una hora y media de duración. Si bien no tardaremos más de cuatro horas para completar este viaje, creo que sobra al menos una de ellas, como poco. Tras un arranque dinámico, son varios los momentos en los que el título avanza mucho más lentamente de lo que debería, recargándonos con detalles e información que, si bien ayudan a generar un amplio contexto, resultan innecesarios delante de la narrativa general y lo críptica que intenta ser. Dentro de este desarrollo lento, el mayor problema radica en la velocidad de movimiento, que se comporta ajena a los deseos del jugador y va cambiando su cadencia en base a la situación. En muchas ocasiones, nos movemos excesivamente lentos. Lo que como base es de por sí un problema, puesto que hace que explorar se convierta en una tarea más tediosa de lo que debería, se combina con un mapa muy poco intuitivo, que en muchas situaciones no hará sino que desorientarnos. Avanzar más de la cuenta, para darse cuenta demasiado tarde de que por ahí no era es un castigo hacia el jugador carente de sentido. Soy capaz de perderme en mi propia casa, lo reconozco, pero cada vez que he tenido que desandar cinco o diez minutos de recorrido he pensado en dejar de jugar al título con más frecuencia de lo que debería.
Aún así, la corta duración del título junto a su excelente apartado técnico hace que estos males pesen menos y la experiencia final sea cuanto menos, agradable. El nivel de detalle de los personajes, entornos y la calidad del doblaje consiguen atrapar al jugador cuando “pasan cosas”. Aprovecho la ocasión para destacar el sonido ambiental, capaz de trasladar tu mente a lo más profundo de una estación minera perdida en medio de Marte. El espacio es infinito y alberga horrores. No obstante, no hace falta irse muy lejos para cruzarse con ellos. Fort Solis demuestra que la propia esencia humana es suficiente para horrorizarnos, tan peligrosa como podría serlo una reina xenomorfa. Siendo la primera producción de Fallen Leaf, sirve como muestra del posible potencial del equipo. Pese a que puede pecar de avanzar muy lentamente, sirve como una buena historia de terror marciana.
Todos los sábados a las 21:30hs, “Cuatro (una cena)” habita la sala del Jufré Teatro Bar.
Como todos los años, una pareja va a cenar a la casa de otra pareja amiga para conmemorar a Ramiro, amigo en común. En la mesa son cuatro. La cena es el ritual, el evento que obliga el encuentro por y a pesar de todos. Los cuatro mantienen las apariencias. Todo está en ebullición.
La dramaturgia, a cargo de Pablo Bellocchio (también director), está plagada de flashbacks que juegan con el presente de “la cena”. El historial de cada personaje y de cada pareja se reconstruye a partir de estas vueltas al pasado. La conmemoración de Ramiro se carga de tensión, los vínculos entre personajes se profundizan, las líneas internas se develan de a poco y construyen un encuentro donde lo falso es el protagonista.
Guido Guarino, Déborah Monzón, Lulai Paulini, Maximiliano Ricciardi (elenco) llevan de forma dinámica y espeluznante las máscaras de estos que se aman y no, que se odian y no. Los cuerpos van acumulando ese pasado, es notable el manejo corporal y de objetos de todo el elenco. Los textos adquieren un ritmo vertiginoso que mantiene al espectador activo: diálogos picados, réplicas largas, silencios, cualquier cosa puede ser desenmascarada y desatar la catástrofe. Lo cierto es que todos están en peligro y el elenco lleva al extremo el ambiente tenso. Si cae uno, caen todos. Los cuatro al acecho. Entre risas y lágrimas, la amenaza.
Todos visten unos monos naranjas: todos podrían ser el otro en este mundo de apariencias y verdades ocultas. La escenografía es austera. Con apenas algunos elementos alusivos, se construye una casa entera. La puesta sorprende al púbico por su originalidad y su sencillez. Este espacio extraño, semi vacío, permite ese ir y venir, ese vagar entre lo que fue y lo que es (¿y será?). La música y los cambios de luz colaboran con esto último y generan las atmósferas de intimidad y recuerdo.
“Cuatro (la cena)” propone ser un encuentro entre quienes no quieren, pero deben (¿deben?) encontrarse. El público se entera de a poco del trasfondo y ríe, llora, se sorprende. Ellos cuatro viven con sus fantasmas, sus fantasías, sus presentes, sus alegrías, sus frustraciones. Más temprano que tarde, la basura debajo de la alfombra sale. Siempre sale.