Teatro Colón:  Regresó «El Cascanueces» en su forma más clásica y entrañable 




Se cumplen noventa y ocho años de la primera presentación de El Cascanueces en el Teatro Colón, el gran clásico del ballet que no necesita introducción: en la memoria colectiva resuenan sus melodías y la imagen del soldadito de madera, máxima representación de la temporada navideña.



El Cascanueces remite a la inocencia, lo mágico y lo tradicional. Narra la historia de una joven que sueña con otro mundo, donde los cascanueces cobran vida y son capaces de combatir al Rey de las Ratas. La fantasía es clave en este cuento germano, escrito a comienzos del siglo XIX y luego inmortalizado por las partituras de Chaikovski y la coreografía de Marius Petipa.

Silvina Bazilis dirige a los bailarines del Teatro Colón. Los artistas se mueven con precisión entre el ballet clásico y las danzas folclóricas: el primer acto destaca por su pantomima, mientras que el segundo permite que cada intérprete brille, al reunir las melodías más célebres de El Cascanueces.

Lucas Erni, bailarín invitado, interpreta al Cascanueces. Aporta la rigidez del personaje inanimado antes de cobrar vida, para luego lucirse con volteretas, saltos y una notable presencia escénica.

Yoshino Horita brilla con la inocencia de su personaje y ofrece el solo más emotivo de la gala; su delicadeza es impoluta. Por su parte, Matías Santos, en el rol del tío Drosselmeyer, se muestra audaz e imponente.

La puesta en escena de Gastón Joubert es clásica y fiel a las escenografías tradicionales. El cuidado por el detalle atraviesa cada acto y sus transiciones: hay movimiento, una paleta de colores navideños y nieve que cae sobre el escenario y la platea. El público es introducido al mundo de las golosinas mediante una coreografía animada, hasta que los bailarines aparecen en escena. El árbol de Navidad revela su verdadero tamaño recién a mitad del primer acto. Joubert propone un set que remite a los primeros recuerdos asociados a El Cascanueces.

El vestuario de Gino Bogani no rompe con la escena, sino que la complementa. Vestidos y uniformes mantienen un tono clásico y entrañable, destacándose especialmente en la última parte, con el Rey de las Ratas y los Cascanueces.

Esta versión incluye a los maestros titiriteros dirigidos por Antoaneta Madjarova, uno de los momentos más encantadores del espectáculo. Los títeres fascinan tanto a niños como a adultos; la precisión de sus movimientos y el tamaño de los muñecos aportan una dimensión tangible a la fantasía del cuento.

Sin El Cascanueces no hay Navidad ni cierre de temporada en el Teatro Colón: una experiencia que derrite corazones y une a padres e hijos.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Crítica: No other choice (La única opción)

¿Somos víctimas o victimarios del capitalismo?
¿Por qué esta tiene que ser la única opción?

¿Hasta dónde somos capaces de llegar para salvar nuestro propio culo? Angustia, desesperación, locura y sangre a costa del incesante y devorador capitalismo. Parece que todo está permitido cuando el sistema te escupe y no te queda mucho más que perder. 

Park Chan-wook, uno de los grandes directores del cine asiático contemporáneo regresa a la pantalla grande tras la sofisticada obra maestra Decision to Leave (2022), el cineasta surcoreano cambia de registro pero no de maestría en la dirección cinematográfica de La única opción.

Man-soo (Lee Byung-hun) es un hombre que parecía tenerlo todo: era el empleado del año en una empresa papelera, está casado con una esposa compañera (Son Ye-jin), tiene dos hermosos hijos talentosos, dos perros preciosos y una casa de ensueño. Pero en nuestra época nuestra realidad puede cambiar de un segundo a otro, la era digital avanza y el pasado no sólo queda atrás, es arrasado. Tras ser despedido por un recorte masivo enfrenta la humillación del desempleo y Man-soo ya cansado y amenazado económicamente por su situación decide que si el mercado laboral es una guerra, él será victimario de sus planes y no una víctima más del sistema, así que concibe un plan para eliminar a sus competidores directos por un puesto que anhela en una nueva compañía papelera. 

Es una tragicomedia y pese a la fuertísima crítica al sistema no se convierte en un drama solemne. Park abraza el absurdo y el humor negro para describir la tragedia. Man-soo no es un asesino profesional, es un hombre patético y algo torpe impulsado por una masculinidad frágil y un capitalismo feroz. Hay una secuencia magnífica e hilarante donde la vida o la muerte dependen de una comunicación imposible por el volumen ensordecedor de la música. 

Una densa capa de sátira social recubre este relato de supervivencia. Si en Parasite (2019) la lucha de clases era una infiltración desde abajo, No other choice es un manotazo de ahogado de la clase media trabajadora que está amenazada por desaparecer. Park utiliza el oficio y la obsesión del papel como metáfora de un mundo que se niega a morir ante el avance de la automatización. Cada trama está excelentemente escrita, la del protagonista y la deshumanización del mundo laboral, la de la eliminación de sus competidores, la de su esposa, la de su hijo y mi favorita la de su talentosa hija, excelso final para esta última.

Película tremendamente recomendada para todo tipo de espectador, una de las películas del año, de esas que te hacen reír y ponerte tenso de un plano al otro pero también de las que uno sale reflexionando sobre el mundo en el que vivimos y en la realidad que deberíamos querer construir para vivir mejor. ¡Al cine!

Calificación: 9.5/10
Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Crítica: El beso de la mujer araña


Por @cronicadeunavidacualquiera

Tarde o temprano, todos quedamos atrapados en alguna telaraña.



La historia:
Basada en el músical homónimo, que a su vez se basa en la obra de Manuel Puig. Situada en Argentina 1983, está película cuenta sobre la detención de Luis Molina, interpretado por Tonatiuh, y Valentín Arregui, Diego Luna, en una cárcel con presos políticos, aunque Molina no está allí por cuestiones políticas, sino por su homosexualidad.
Este par no se lleva bien al principio, pero a través del amor de Luis por los musicales clásicos de Hollywood se van acercando, a ambos los ayuda a escapar de la cruda realidad que están viviendo.  ¿Podrán salir con vida de ese infierno? Habrá que verla para enterarse, vemos debajo si vale la pena.

¿Qué me gustó?
La performance de Jenifer Lopez bailando y cantando le dan vida al film, también la de Tonatiuh. Diego luna hace lo que puede, dando lo mejor de sí para cantar en inglés y bailar pero no destaca.
Alternar entre el musical y la ficción más realista es un recurso bastante utilizado para revivir el género pero también lo hace perder su esencia original.  De todas maneras en el ámbito donde se desarrolla la trama está bien utilizado, como un medio de escape.

¿Qué no me gustó?
Algunas limitaciones de los captores para obtener la información se sienten algo impostadas y en función de la trama, ya que si violas derechos humanos para una cosa no te vas a contener para violarlos para otra, ni buscas tanta excusa para eso.

¿A qué género pertenece?
Es un musical moderno, donde la parte “musical” propiamente dicha permanece en una ficción dentro de la ficción, cuando la otra parte de la película es completamente opuesta a la música y el color del musical, aunque ambas hablan de lo mismo a su manera.
Siendo argentinos y conociendo un poco más de nuestra historia, hay algunas cuestiones en cuanto al lugar dónde se desarrolla la historia en particular y cómo se manejan que nos hacen algo de ruido históricamente.

¿A quién recomiendo esta peli?
A los que les gusta esta nueva moda de los musicales políticos como podría ser Emilia Perez (2024).

Calificación: 7/10
Duración: 129 minutos
Estrena el 8 de enero en cines

Paprika: Una explosión onírica imposible de replicar



Veinte años atrás se estrenó Paprika, la última obra de Satoshi Kon; responsable de Perfect Blue (1997), Milennium Actress (2001) y Tokyo Godfathers (2003).



Paprika significa una experiencia ultrasensorial que nos sumerge en lo más profundo del subconsciente; cuatro años después de su estreno, Christopher Nolan presentó Inception, la aclamada película de ciencia ficción, ¿Fue una inspiración, remake o copia?

En un futuro cercano, un grupo de científicos neuropsiquiatricos desarrolla un dispositivo capaz de leer y entrar en sueños de otros; una tecnología que permite conocer más el subconsciente y curar trastornos mentales; no obstante, la situación se sale de control cuando este aparato desaparece y solo una mujer podrá luchar en los sueños que colisionan: Paprika.

La primera vez que vi Paprika fue en 2011, no podía creer el estilo de animación; es la obra magna de Satoshi Kon y que hoy en día, ni la I.A puede replicar el detalle y complejidad de sus trazos.

El guión rompe con la línea de lo real y el sueño; se vuelve abstracta y somos partes de este viaje donde no hay límites en la animación.

Adaptar Paprika al live action es complicadísimo, es quizá una de esas obras inadaptables y si Nolan quiso replicarla con la solemne Inception,  fue un intento a su estilo, pero se escapa de la idea de Satoshi Kon.

El filme es vertiginoso y estrambótico, en su hora y media de animación la cantidad de imágenes es abrumadora, es quizá una de las experiencias más especiales en el mundo del anime.

Hace falta más películas adultas de anime, tramas más complejas que puedan competir por premios internacionales, porque la animación es un medio para contar historias y como en los sueños, el límite no existe.

Paprika está disponible en salas a partir de hoy. Veanla pues la remasterización está impecable.

Escribió Sebastián Arismendi para la Butaca Web.

Crítica: 100 Metros

Por Jorge Marchisio



Seguimos con las reseñas y ahora vamos con una película estrenada en Netflix,  que quizás en algunos países de Latinoamérica, tenga un estreno limitado en cines. Estamos hablando de 100 Metros, cinta de estilo anime producida por Asmik Ace y que nos llega desde Japón.



La historia se centra en Togashi, un ex corredor de cien metros en la preparatoria, que está entrenando a una joven promesa. Lo que pareciera una relación de mentor y alumno, deriva en una rivalidad que dura años, al grado de marcar la vida no solo de los dos protagonistas, sino que de todos los que alguna vez los conocieron.

La verdad es que a esta película le tenía bastantes ganas, en especial, porque me suelen gustar los dramas animados que nos llegan provenientes del País del Sol Naciente. Y mi decepción creo que es bastante proporcional con lo mucho que quería ver 100 Metros. Y es que, si de algo peca este proyecto, es de ser aburrido.

Y es que si, ya vimos varias veces historias sobre rivalidades que abarcan casi toda la vida de los protagonistas. Ahí tenemos por ejemplo a Los Duelistas de Ridley Scott. El tema, con 100 Metros, no es que dicha competencia esté mal contada, sino que, en el medio de la historia, el ritmo pega un bajonazo que hace que los ciento dos minutos que dura, parezcan tres horas.

Eso sí, el final levanta bastante, y si bien no compensa lo irregular del ritmo de la historia, si nos deja con una sensación de que, en realidad, no perdimos el tiempo viendo la rivalidad entre Togashi y Komiya. Pero pasemos a hablar de lo mejor que tiene 100 Metros.

Y es que visualmente la película se ve increíble. Usando una técnica similar a la rotoscopia, acá es donde brilla 100 Metros. Atentos a una secuencia bajo la lluvia. Tanto por la ya mencionada animación, por el movimiento de la cámara y la música, es sin dudas la mejor parte de toda la película. Ya por eso vale la pena verla.

Y la verdad no mucho más que agregar sobre 100 Metros. Como dije en un inicio, esperaba muchísimo más sobre esta película, y hasta pensaba que podría entrar en la competencia por el Oscar de animación. Si, pequé de iluso, pero bueno, si la van a ver, ya saben que le tienen que tener BASTANTE paciencia por la mitad de la misma.



Calificación 6/10

Crítica: Trap House

Por Jorge Marchisio



El año comienza y las reseñas se empiezan a acumular, por eso hoy le vamos a hablar de uno de los estrenos más recientes en Prime Video, Trap House; y de porque creo que es una película con bastante potencial, que no fue aprovechado del todo.



Lo que aparenta ser una película más sobre agentes de la DEA contra traficantes, da un giro cuando vemos con los hijos de los mismos, son amigos entre sí, y deciden atracar a los criminales, para poder apoyar económicamente a uno de los miembros del grupo que perdió a su padre en una reciente redada; todo, obviamente, a espaldas de sus padres.

Se que muchos al leer la sinopsis, pensarán que estamos ante una comedia de situación, con los adolescentes jugando a ser mejores que sus padres a la hora de estafar a los delincuentes. Pero no, la cosa es bastante seria, haciendo que quizás ese sea uno de los puntos flojos de Trap House, el haberse tomado demasiado en serio así misma.

Y es que la sola idea de que unos adolescentes de secundarias se metan con narcotraficantes mexicanos ya de por si suena un poco absurda, todo se potencia cuando de entrada sabemos que los padres de todos son agentes de la DEA, y que usan las herramientas de trabajo de los mismos para llevar a cargo sus “encargos”. Pero no, la cosa tiene bastante drama, en especial, todo lo referente al personaje de Dave Bautista y su hijo, con la pérdida de la madre del mismo como eje central.

Y mejor no hablemos del plan de los villanos. Porque si, son varios, con uno tras la sombra que es el gran giro de guión que se nos presenta al final; pero que, si llevamos viendo más de cinco películas en nuestras vidas, es bastante obvio lo que va a pasar. Pero aún es más triste como pusieron a Tony Dalton en un rol que parece un Lalo Salamanca barato, desaprovechando el ya mostrado talento del actor.

Y la verdad, no queda mucho más para agregar sobre Trap House. En sí la película no es mala ni aburrida, pero tampoco es la gran cosa, y para colmo, tiene eso que se notaba que, en otro género, todavía mejor. Pero en épocas donde no hay mucho para ver, no es mala opción.

Calificación 6/10

Crítica: La Empleada


Por @cronicadeunavidacualquiera

Y si la casita de tus sueños se transforma en una de pesadillas.



La historia:
Todos mentimos en el curriculum, pero parece que Millie, Sydney Sweeney, se pasó de rosca porque hasta se pone anteojos para parecer más inteligente cuando va a la entrevista de trabajo en la hermosa casa de Nina, Amanda Seyfried para ser su ama de llaves. Aun así consigue el trabajo, aunque no siempre todo lo que reluce es oro.
Lo que parecía ser una casa de ensueño con una jefa agradable que te espera con masitas y el té caliente, resulto ser un loquero con una jefa desquiciada que le echa la culpa de todo y le hace la vida imposible. Ella necesita el trabajo pero todo tiene un límite, aunque hay algo más en esa casa además de una mala jefa y un marido atractivo. ¿Podrá Millie escapar de esa pesadilla o no logrará salir de esa casa de ensueño con vida? Habrá que verla para enterarse, si vale la pena o no, lo vemos debajo.

¿Qué me gustó?
Los tres protagonistas están muy bien, especialmente Amanda Seyfried que tiene un rol muy complejo y muy bien ejecutado.
Los giros en la trama son muy interesantes y te mantienen interesado en la historia que de otra manera sería bastante predecible, claro que la belleza hegemónica de los protagonistas ayuda con eso también.

¿Qué no me gustó?
Hay agujeros en la historia especialmente en referencia al plan de una de las protagonistas, ya que se sobrecomplica para hacer algo que se podría resolver de una forma mucho más sencilla.

¿A qué género pertenece?
Es un thriller con cierto tinte romántico. Se podría decir que es como una mezcla de cincuenta sombras de grey con durmiendo con el enemigo.

¿A quién recomiendo esta peli?
Si te gustan los thrillers contados de una forma original, con algo de erotismo y un toque de humor, esta peli es la indicada para arrancar el año.

Calificación: 8/10
Duración: 131 minutos
Estrena el 1 de enero en cines

Crítica: Anaconda


Por @cronicadeunavidacualquiera

Una secuela espiritual a la versión del 97, por si alguien la había pedido.



La historia:
Ronald, interpretado por Paul Rudd, es un actor que no ha tenido mucha suerte en Hollywood salvo por roles muy secundarios en series de tv. Es por eso que cuando va a visitar a su amigo Doug, Jack Black, por su cumpleaños, lo motiva a grabar una nueva versión de la película Anaconda diciéndole que tenía los derechos del libro original.
Pese al entusiasmo del resto de sus amigos, Doug no quiere ir porque siente que en este momento de su vida (dato: Jack Black tiene 56 años) tiene que actuar como un adulto, aunque claro que termina aceptando o la película no existiría. Pero en su camino al amazonas se encuentran con una capitana de barco que no es quien dice ser. ¿Podrá este pintoresco grupo sobrevivir a este peligroso viaje? ¿Realizarán la película? ¿Aparecerá algunos de los actores de la peli original?  Habrá que verla para enterarse, si vale la pena o no, lo vemos debajo.

¿Qué me gustó?
La dupla de Paul Rudd y Jack Black funciona muy bien, aunque ambos han tenido mejores películas.
Es interesante como incorporaron la película original de los 90 a la trama de esta, termina siendo de una forma bastante orgánica y meta, aunque usan tanto este recurso que un poco abusan del chiste.
Por momentos asoma una pequeña crítica a Hollywood y a ese reciclaje constante de viejas ideas de los últimos años que es bastante interesante. Incluso la motivación de los protagonistas es ese viejo amor por las películas de terror amateur que tenían de chicos, que se contrapone claramente con las películas que sólo se hacen por decisión de un comité.

¿Qué no me gustó?
La película va cambiando sus objetivos continuamente,  dejando de lado algunas subtramas y reemplazándolas por otras sin demasiada transición, lo que hace perder un poco el interés en la historia en general y sólo nos quedamos esperando el próximo chiste que realmente, salvo algunas excepciones, no son tan buenos.
Los personajes secundarios son demasiado estereotipados y poco interesantes, no se destacan en nada en particular y sólo existen para ser funcionales a la trama, sin darle mayor profundidad que esa.

¿A quién recomiendo esta peli?
A los fans de las comedias disparatadas, especialmente del humor de Jack Black que está entre la locura y la idiotez, por supuesto sin prestarle demasiada atención a la trama, es más que nada una excusa para ir acomodando los chistes.
Pueden ir con los chicos, hay algunas escenas algo sangrientas pero si no son muy sensibles pueden verla sin problemas.

Calificación: 7/10
Duración: 99 minutos
Estrena el 25 de diciembre en cines

Lollapalooza Argentina 2026 anuncia sus sideshows

Como todos los años, el Lollapalooza Argentina anunció los sideshows de su edición 2026, consolidando una tradición que ya es marca registrada en la agenda cultural de Buenos Aires.




Estos recitales satélite permiten ver a artistas internacionales del line-up oficial en venues pequeños, con shows más íntimos y propuestas que suelen diferir del despliegue multitudinario del Hipódromo de San Isidro los días 13, 14 y 15 de marzo.

DJO
Miércoles 11 de marzo en Teatro Vorterix (Av. Federico Lacroze 3455, CABA)

DJO, el proyecto musical del actor de Stranger Things, Joe Keery, llevará su propuesta de pura psicodelia moderna al venue de Colegiales justo antes de presentarse en el prestigioso festival. Su single «End of Beginning» se convirtió en un éxito mundial y en un fenómeno de redes sociales.

Entradas a través de All Access desde el 10 de diciembre a las 10 h en preventa del Lolla Fam. Ese mismo día a las 13 h se habilitará la preventa exclusiva para clientes Santander American Express en 6 cuotas sin interés. La venta general estará disponible el 11 de diciembre a las 13 h.

Royel Otis
Jueves 12 de marzo en Niceto Club (Cnel. Niceto Vega 5510, CABA)

Royel Otis, el dúo australiano originario de Sidney, convocará a su público antes de su presentación en el festival con un show propio y sus canciones inundadas de un indie-pop efervescente, además de sus grandiosos covers de «Linger» de The Cranberries y «Murder on the Dancefloor» de Sophie Ellis-Bextor.

TV Girl
Jueves 12 de marzo en Teatro Vorterix (Av. Federico Lacroze 3455, CABA)

TV Girl, el trío estadounidense formado por Brad Petering, Jason Wyman y Wyatt Harmon, desembarcará en Buenos Aires para presentarse en el Lollapalooza, pero antes tendrán su propio show, donde desplegarán todo su pop lo-fi.

Entradas a través de All Access desde el 10 de diciembre a las 10 h en preventa del Lolla Fam. Ese mismo día a las 13 h se habilitará la preventa exclusiva para clientes Santander American Express en 6 cuotas sin interés. La venta general estará disponible el 11 de diciembre a las 13 h.

Ruel
Lunes 16 de marzo en Teatro Vorterix (Av. Federico Lacroze 3455, CABA)

Ruel, el cantante y modelo australiano cuyo nombre real es Ruel Vincent van Dijk, llegará al país para presentarse en el Lollapalooza, pero luego tendrá su propio show en el recinto de Colegiales donde desplegará todo su pop radiante.

Men I Trust
Lunes 16 de marzo en Niceto Club (Cnel. Niceto Vega 5510, CABA)

Men I Trust es una banda indie canadiense formada en Quebec en 2014, reconocida por construir un universo sonoro elegante, etéreo y completamente independiente. El trío llegará por primera vez a la Argentina para presentarse en el Lollapalooza Argentina, pero luego tendrán su propio show, donde abordarán algunos de sus clásicos como «Show Me How» en un formato más íntimo.

Blood Orange
Martes 17 de marzo en Teatro Vorterix (Av. Federico Lacroze 3455, CABA)

Blood Orange es el alias artístico de Devonté Hynes, músico, productor y compositor inglés nacido en 1985 y radicado en Nueva York, cuya obra se convirtió en una de las más influyentes y versátiles del pop experimental de las últimas dos décadas. Recientemente publicó Essex Honey, su nuevo disco de estudio con el que vendrá a la Argentina y cerrará -al menos por ahora- el ciclo de sideshows del Lollapalooza Argentina 2026.

Crítica: Avatar: Fuego y cenizas


Por @cronicadeunavidacualquiera

En un mundo equilibrado e interconectado, el fuego puede convertir todo en cenizas.



La historia:
Jake y Neytiri intentan seguir la vida familiar junto a sus hijos y Spider, pero pronto se dan cuenta que el humano no puede vivir siempre conectado a una máscara, por lo que deciden hacer un viaje hacia los laboratorios flotantes, donde podrá vivir junto con los otros científicos humanos.
Pero este movimiento alerta a los terrestres, liderados por Quaritch, de su ubicación que intentan emboscarlos, al mismo tiempo que se enfrentarán también a los Ash, una tribu na’vi hostil que planea saquear el convoy y que terminará asociándose a Quaritch.
¿Podrá Jake y los suyos sobrevivir a estas amenazas o este mundo terminará completamente colonizado por los humanos? Habrá que verla para enterarse, debajo analizamos si vale la pena volver a visitarlo.

¿Qué me gustó?
El mundo se siente vivo, se siente como interactúa todo y que hay convivencia, a veces pacífica y a veces no entre sus habitantes.
Pese a ser una película de larga duración, no se siente larga o extendida. De hecho hacia el final sucede lo contrario,  seguimos hablando de eso abajo.
La cantidad de acción que tienen hace muy llevadera la historia y acorta la extensa duración del film.

¿Qué no me gustó?
En la última parte de la peli hay tramas que se sienten algo apresuradas, como si hubiesen comprimido todas las tramas que tenían en carpeta para que entren en esta peli lo que hace que algunas cosas pierdan peso dramático, quizás hubiese sido mejor que dividan está en dos partes para desarrollar mejor estas historias.
Algunas cosas se sienten previsibles y repetitivas de las dos películas anteriores, aunque se entiende que se le quiere dar una suerte de conclusión, pero una vuelta de tuerca hubiese sido bienvenida.

¿A quién recomiendo esta peli?
Por supuesto a los que vienen siguiendo esta saga, esta entrega aunque imperfecta puede servir como un cierre al menos de un primer capítulo, porque hay dos secuelas más en carpeta supuestamente. Por supuesto que el futuro de esta franquicia dependerá de cómo le vaya en la taquilla a esta.

Calificación: 7,5/10
Duración: 195 minutos
Estrena el 16 de diciembre en cines