Reseña: Mi hermano y el puma

Hermanos hasta el final

No hay relación más compleja que la que hay entre hermanos. Se dice que son nuestros únicos compañeros de la vida, pero la genética no condiciona que dos personas sean compatibles aunque ya hayan nacido de los mismos progenitores.



¿Cuántas veces hemos dicho palabras de odio a nuestros hermanos?, ¿Cuántas veces nos sentimos mal luego de cada pelea? Tenemos la responsabilidad genética de perdonar y querer, pero el contexto social y la competencia sobre el favorito, siempre va a tensar la relación.

»Dos hermanos jóvenes huyen a la naturaleza tras ser cancelados por su familia y su medio social. Obligados a huir de un lugar que ya nada tiene que ver con ellos, se enfrentan a la elección de pasar el resto de la vida juntos sin saber cómo convivir, separados por un abismo de silencio que duró años. Una coraza de rigidez y violencia masculina les impide acercarse a su hermano desde un lugar de afecto o intimidad». Esta es la sinopsis del libreto original de Santiago Nader.

Mi hermano y el Puma está protagonizada por dos jóvenes promesas actorales: Tomás de Jesús y Santiago García Ibañez. Los actores dan toda su energía a una obra que nunca para, se mantiene muy arriba y se vuelve casi crossfit actoral. Se destaca la coreografía y sincronía entre ambos.

Lucia Deca es quien dirige esta obra y es quien da el control a la velocidad a los actores ante la manija y euforia.
Se trata de una obra sobre dos chicos que intentan ocultar el secreto de otro,  dentro de un ambiente privilegiado como es un barrio cerrado y dentro de un contexto de masculinidad tóxica.

Los traumas de la infancia, la crianza, el entorno social y el favoritismo, marca la diferencia entre los hermanos, la serie muestra la grieta que parece grande, pero en el fondo es solo una excusa para evitar el acercamiento. Al final del camino, ese hermano que detestas, es tu mejor confidente, aunque en este caso, sería un puma.

Mi hermano y el Puma es una muestra de energía actoral con dos jóvenes que dan todo en una obra intensa e interesante.

Disponible en Fundación Cazadores los sábados a las 21:30.

Escribió Sebastián Arismendi Ramos.

Crítica: Misión Imposible Sentencia Final

Adiós Ethan Hunt. ¡¿Adiós Ethan Hunt?!

Tom Cruise y su blockbuster, Misión imposible. Thriller de espionaje que en casi 3 horas condensa 3 décadas de una de las sagas de acción más icónicas del cine. Casi 3 horas de “Lo viejo funciona Juan” y depende del criterio del espectador que eso sea algo bueno, o no. Mission: Impossible – The Final Reckoning o Sentencia Final es la parte 8 de la saga. Una entrega marcada con un tono de cierre que parece jugarle una mala pasada por su sobrecarga en diálogos y homenajes, pero como ya nos acostumbra, con espectaculares y magnánimas secuencias de acción dignas del gran cine.

Dirige magistralmente Christopher McQuarrie y una vez más demuestra la importancia de un director con criterio para la puesta en escena en películas de acción sin dejar atrás las metáforas cinematográficas y las segundas historias. Aunque lógicamente, el gran protagonista es Tom Cruise y eso no es novedad. El actor que interpreta al héroe desde las sombras, Ethan Hunt, vuelve a ponerle el cuerpo y alma a una misión imposible, salvar el mundo otra vez. Salvar el mundo, y salvar al cine; hacerlo incluso por aquellos que ni siquiera vamos a conocer.

Una película humanista-anti IA en el siglo XXI, pues el antagonista principal es una Entidad, una inteligencia artificial que planea y ejecuta su perfecto plan para conquistar el mundo, aniquilarlo a su manera y levantarlo siendo un nuevo Dios para aquellos que lo confundan con una divinidad aunque esté muy lejos de serlo. La más humanista de la saga y la más colectiva también. No voy a enumerar a todo el reparto que tiene tanto buenas como malas interpretaciones pero quiero destacar entre varios, y aunque tenga un rol menor en el film, a Katy O’Brian que se come la pantalla en cada cuadro que aparece, ¡por favor, qué actriz! Lamentablemente, como punto bajo, Gabriel interpretado por Esai Morales, deja mucho que desear por esa caricatura de villano. 

Nadie se salva solo es el lema a impulsar en la actualidad, pues el héroe no puede hacerlo todo. Hunt tiene una vez más a sus fieles compañeros y en esta entrega se forma un nuevo equipo, más universal, que lo acompaña y salva al mundo junto a él. Sí, Hunt es el héroe de héroes pero en todas sus posibles soluciones, si no fuera por quienes lo ayudan y acompañan hubiera fallado en cada uno de los pasos de su meticuloso plan.

La película ofrece entretenimiento y acción de escalas increíbles. Es buenísima, pero es irregular. Con tantos puntos altos como bajos. Tiene esa acción a la que sólo Tom Cruise puede y quiere ponerle el cuerpo y la vida. Se valora y agradece con aplauso firme al terminar la película por las secuencias del submarino o el clímax de la batalla de la avioneta. Pero los puntos bajos, sumado a la gran expectativa sobre el film después de las últimas grandísimas películas que realizaron la dupla autoral director-autor, parecen dejarlas algunos escalones por debajo de sus predecesoras y aún más por el tono de cierre que parece no estar a la altura de la grandísima saga que es. Su guion no ayuda al ritmo de acción-entretenimiento, especialmente por sus diálogos escandalosamente explicativos que refuerzan y subrayan cada momento del film como si el espectador no tuviera compresión, achata la película sin permitirle ser lo grande que quiere y puede ser. Me duele más de lo que me molesta, pareciera que está escrito no para espectadores de cine sino para aquellos que ya fueron dominados por una IA que les ha fritado el cerebro y les haya quitado la capacidad de pensar.

La película de 170 minutos tiene un montaje que logra no hacer sentir su duración pero no puede evitar que se vuelva densa por su guion donde la estructura constantemente se repite. Los protagonistas explican el plan detalladamente en voz alta, ejecutan ese plan tal cual y en la siguiente escena al espectáculo de acción te explican nuevamente lo que se acaba de apreciar. A mitad del metraje hay una secuencia realmente increíble e impactante de suspenso que al cortar a la próxima escena los personajes explican lo sucedido. Pésima decisión de guion que le quita todo el peso y fuerza a las imágenes. 

Lamento que en mi experiencia, aunque fue muy buena, se la ha comido un poco las grandes expectativas, asumo el error y ansío volver a verla para apreciar lo que realmente es. Aún así, Misión Imposible: Sentencia Final es una película increíble que sólo puede ser apreciada como debe ser, en una sala de cine.

Calificación: 7/10
Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Reseña: Familia, sustantivo femenino

Por @soynancybenegas


Sinopsis
Una cena de fin de año reúne a nueve mujeres de la familia con caracteres e historias de vida muy distintas. Lo que pretende ser una celebración tranquila se transforma en una velada compleja cargada de tenciones y secretos familiares que cambiaran el brindis de fin de año.


Reseña
Comedia musical en código bien argentino. Una de esas historias en las que es imposible no sentirse identificado con alguno de los relatos de estas mujeres empoderadas, tan parecidas a la abuela, a la madre, a la tía o a cualquiera de esas figuras femeninas que todos tenemos en la familia.
Una obra bien construida, que va ganando ritmo y fluides con el paso de los minutos hasta volverse irresistible. Con buenos diálogos cargados de humor e ironía dispuestos a ventilar secretos familiares muy bien guardados antes de que llegue el brindis.
Las últimas horas del año traerán propuesta de casamiento, herencias que arreglar, amores prohibidos y varias historias más. Una dosis extra de alcohol y algunas sustancias prohibidas en el camino desataran una noche desopilante y emotiva.
Los cuadros musicales son atractivos, con buenas coreografías y una puesta de luces que acompaña y refuerza la narración. Los músicos en vivo transforman y potencian la es escena, aportando una cuota interesante de energía y dinamismo para la obra.
Fede Fedele y Lali Vidal, guionistas y directores jóvenes e inteligentes que entienden lo que quieren y como llevarlo a escena permitiendo una comedia ágil, atrevida y entretenida con la que uno se puede identificar sin mucho esfuerzo y salir con una sonrisa. Una apuesta fresca y emotiva que invita a reírse de lo propio y a reconocerse en los vínculos más íntimos.


Detalles
Maravillosos momentos que quiero destacar, la invitada religiosa que agradece los alimentos y el efecto de sustancias no aptas son maravillosos, originales y muy muy divertidos.


Ficha Técnica
Dirección: Fede Fedele y Lali Vidal
Reparto: Denise Cotton, Estefanía Alati, Marcelo Albamonte, Agustina Vera, Silvana Tomé, Laura Montini, Florencia Róvere, Juana Cardozo, Camila Ballarini, Lula Andrada, Lu Hayes, Lucia Berraud
Duración: 80 minutos
Funciones: Jueves a las 21 hs y Domingos a las 20 hs en el Teatro Maipo, ubicado en Esmeralda 443

Crítica: Misión imposible: Sentencia final



¿Quién lo hubiera pensado? Un día vimos el final de esta mítica saga protagonizada por Tom Cruise. Luego de una excelente primera parte, nos llega el desenlace de la franquicia de Ethan Hunt; que prometía no solo cerrar por todo lo alto, sino, aparte, de darnos algunas escenas bastante emotivas ¿Recibimos lo que nos prometieron? Veamos que nos trajo Misión Imposible: Sentencia Final.



Luego de los acontecimientos de la anterior entrega, el mundo está al borde del colapso. Con la Entidad controlando casi todos los silos nucleares del mundo, Ethan y su equipo son la última defensa de la humanidad antes de sumirse en una guerra nuclear entre las pocas potencias que quedan en pie.

Antes de ir a ver esta película, había leído por ahí que era de visionado casi obligatorio, repasar al menos la primera y la tercera parte. Bueno, para arrancar con lo malo, vamos a empezar diciendo que esto no es necesario, porque el director Christopher McQuarrie toma de tonto al espectador, poniéndole la secuencia a la que se hace referencia en lo que están diciendo los personajes. No vaya a ser que nos de un acv por tener que hacer un poco de memoria y esfuerzo mental.

Para seguir con lo que no me gustó, si bien la amenaza global sigue siendo la misma, el tono con el que se la enfoca no pareciera ser el de un final de saga. El famoso caos mundial solo lo vemos en un par de escenas protagonizadas por militares y la Presidenta de Estados Unidos. En ese sentido hubiera sido ver algún estallido social o como algún país terminó desapareciendo ante tal peligro armamentístico. Y para terminar con lo malo, hablemos del villano.

Esai Morales había hecho un trabajo aceptable en la anterior entrega, como un villano que siempre parecía estar un paso adelante del protagonista, pero mostrándose sobrio e incluso sofisticado. Bueno, no sabemos si fue por mala dirección de actores, o por motus propio del actor, pero se transforma en una caricatura que hace caras y se ríe mientras hace maldades. En fin, un retroceso para lo que debería ser una de las mayores amenazas qua las que se enfrentó Ethan Hunt.

Pero para hablar un poco de lo bueno, vale decir que el nuevo equipo es bastante interesante y dinámico. La sumatoria de Pom Klemetieff aporta bastante, mientras que el tándem Cruise-Pegg-Rhames se entiende de memoria, y en lo personal, los voy a extrañar. Aparte que las escenas de acción, si bien se sienten pocas en las casi tres horas que dura Misión Imposible: Sentencia Final, siguen siendo bastante adrenaliticas.

Misión Imposible: Sentencia Final es una película okey, que cumple; pero que si se la tiene como el final de una longeva saga, al menos para mí, deja mucho a deber. Una lástima, nos merecíamos un final por todo lo grande.



Lo mejor: entretiene.

Lo peor: el villano pierde con respecto a su predecesora, se queda corta para ser el cierre de toda la saga.



6.5/10

Reseña: Pasión, una tragedia Argentina

«Pasión: una tragedia Argentina» es una obra que captura la esencia de la compañía «Los Pipis» y culmina su «Trilogía de las pasiones» con una propuesta escénica vibrante y profundamente emotiva. La obra, protagonizada por Federico Lehmann y Matías Milanese, se despliega a través de una serie de relatos que exploran temas como la traición, el escepticismo, el amor imposible y la memoria familiar en medio de un conflicto bélico.

Una madre se reencuentra con su hijo, quien llega para confesarle su traición en una última noche. Un padre intenta aferrarse a su pasión para no hundirse en un profundo escepticismo sobre el mundo. Dos jóvenes recuerdan la lejana noche cuando se declararon un amor imposible. Una familia revive un viejo mito sobre un par de guantes mágicos mientras afuera se desata una guerra.


Desde el inicio, la atmósfera es envolvente. Lehmann y Milanese reciben al público con éxitos románticos, creando un contraste intrigante que da paso a la obra. El uso de la música en vivo, a cargo de Stevie Marinaro al piano, es impecable y acompaña de manera magistral la narrativa, realzando cada emoción. La introducción, cargada de texto y descripciones habladas, prepara al espectador para la historia central, combinando de forma notable el teatro físico con una dramaturgia cuidada y llena de profundidad.


Las actuaciones son uno de los pilares de esta puesta. Además del dúo protagónico, Matilde Campilongo se destaca en su rol de madre, llevando sobre sus hombros gran parte de la carga emocional de la obra y encarnando a su personaje con una entrega física notable. Luis Longhi y Camila Marino Alfonsín también brillan, especialmente en las escenas que simulan una filmación cinematográfica dentro de la propia obra, aportando momentos memorables.


La producción de «Pasión: una tragedia Argentina» es un testimonio de la calidad artística de Los Pipis. Con un paso exitoso por el Teatro San Martín y la apertura de temporada en el imponente Metropolitan de la avenida Corrientes, la obra demuestra su impecable nivel técnico, con un notable diseño de iluminación de Miguel Coronel y una escenografía y vestuario a cargo de Micaela Sleigh. Si bien es cierto que el tramo final podría beneficiarse de una mayor síntesis, el cierre es innegablemente excelente y conmovedor.


En definitiva, «Pasión: una tragedia Argentina» es una obra que merece ser vista. No es necesario haber disfrutado de las entregas anteriores de la trilogía para sumergirse en su propuesta. Para aquellos que se acercan por primera vez al trabajo de Los Pipis, esta obra se presenta como una puerta de entrada ideal para conocer su particular estilo, que fusiona lo físico, lo absurdo y una singular propuesta con textos profundos y cargados de emoción.

Elenco: Matias Milanese, Federico Lehmann, Matilde Campilongo, Luis Longhi, Camila Marino Alfonsín.
Composición musical y música en vivo: Stevie Marinaro.

Asistencia de dirección: Paula Sanabria
Música original: Stevie Marinaro
Diseño de iluminación: Miguel Coronel
Confección y diseño de guantes: Galaxia y Mar
Diseño de escenografía y vestuario: Micaela Sleigh
Asistencia de escenografía y vestuario: Maia Doudchitzky
Dramaturgia: Federico Lehmann
Dirección: Los Pipis Teatro (Federico Lehmann y Matías Milanese)
Producción: Los Pipis Teatro, Jimena Morrone.

Este espectáculo fue estrenado en el Teatro San Martín incluido en su temporada 2025 y cuenta con la producción del Complejo Teatral de Buenos Aires.

Funciones: Martes 20 horas en Teatro Metropolitan.

Entradas por boleteria y plateanet

El cuarteto conquistó una noche única: LBC y Euge Quevedo Hacen Historia en Movistar Arena



La noche del 18 de mayo quedará grabada en la memoria de 15 mil almas cuarteteras. La Banda de Carlitos y Euge Quevedo se adueñaron por primera vez del imponente Movistar Arena, en un show producido por Fenix Entertainment que no solo celebró tres décadas de trayectoria, sino que marcó un hito innegable para la banda.


Pasadas las 21 horas, el dúo dinámico, Eugenia Quevedo y Kesito Pavón, emergió en el escenario vestidos de blanco y con la emoción a flor de piel. Las primeras notas de «Supera», «Estrellita mía», «Obsesión» y «Perdonarte para qué» desataron la euforia de un público diverso y notoriamente familiar, que desafió incluso las fuertes tormentas para ser parte de esta fiesta. «Vimos que había gente desde muy temprano haciendo fila… Nos llena el alma que ustedes hayan hecho hasta lo imposible para estar esta noche acá, pese a todo: ¡muchas gracias!», expresó Eugenia, con la voz quebrada por la emoción, agradeciendo la incondicionalidad de sus seguidores.


En el pináculo de su carrera, LBC demuestra que la incorporación de Eugenia Quevedo en 2022 fue un verdadero punto de inflexión. Su carisma, energía y una voz inigualable, sumados a la química innegable con Kesito Pavón, han forjado una fórmula única e irresistible que se traduce en un éxito arrollador. La lista de temas fue un torbellino imparable de éxitos esperados: «Agonía», «Me duele no verte», «Y tú te vas», «Olvidarme jamás podrías» y un sinfín de clásicos que hicieron vibrar a la multitud. No faltaron gemas como «Sr Amante», «Mil preguntas», «Por el contrario», «Con otra» y, para sorpresa de muchos, una ingeniosa versión cuartetera del folklórico «A Don Ata», ¡con revoleo de poncho incluido!


El show tuvo su momento de reconocimiento cuando el grupo recibió una placa por sus ventas de parte de Fenix Entertainment. Pero la verdadera sorpresa llegó con el anuncio en pantalla: una nueva función en Movistar Arena para el domingo 6 de julio, con entradas disponibles a partir del lunes 19 de mayo a las 13 hs. La noticia desató una ovación ensordecedora, confirmando que una noche no era suficiente para la fiebre cuartetera.


Uno de los picos más emotivos de la velada llegó con «Dame tu alegría». Eugenia no pudo contener las lágrimas y, conmovida, confesó: «Este tema me puede». El público, como un solo coro, asumió el canto, creando un momento de pura conexión y ternura que se extendió por todo el estadio.


Para el tramo final, después de más de dos horas de espectáculo ininterrumpido, la banda eligió «Pega la vuelta», «Ojalá» y «Potra salvaje» para despedirse. Sin embargo, la insistencia de los fans fue más fuerte y LBC regresó al escenario para un último bis: «Soy soltero», un cierre apoteósico que selló una noche mágica y reafirmó, una vez más, que el cuarteto, con su energía contagiosa y su poder de convocatoria, traspasa todas las fronteras. La Banda de Carlitos y Euge Quevedo no solo ofrecieron un show; brindaron una experiencia inolvidable.

KONAMI y ZDT Studio presentan Darwin’s Paradox! Una aventura alienígenay de sigilo con un pulpo ink-creíble

Konami Digital Entertainment, Inc. (KONAMI) reveló ayer Darwin’s Paradox!, un nuevo juego de acción-aventura y plataformas que estará disponible en PlayStation®5, Xbox Series X|S, Nintendo® Switch y Steam®. KONAMI y ZDT Studio presentan a Darwin, un pulpo arrancado de su hábitat natural y lanzado a un mundo caótico dominado por UFOOD INC., donde se está fraguando un perverso plan de dominación mundial.



Tráiler de presentación mostrado en el PlayStation State of Play – https://youtu.be/UhKHKXIe7Qw

Los jugadores tendrán que aprovechar sus instintos de pulpo para infiltrarse en territorios hostiles patrullados por la muy humana—y definitivamente no alienígena—UFOOD INC. Utilizando los tentáculos recubiertos de ventosas de Darwin para evadir enemigos, los jugadores deberán dominar el arte del camuflaje y los disparos de tinta sincronizados con precisión, aprovechando el entorno para ganar ventaja. Con estas habilidades de sigilo de alto nivel, Darwin se convierte en el infiltrado supremo del reino animal… bueno, salvo por las serpientes, por supuesto.

Cada nivel del juego ofrece nuevos caminos para explorar, transformándose a medida que los jugadores resuelven acertijos y superan desafíos de obstáculos – desde vertederos llenos de ratas furiosas hasta las amenazantes entrañas mecánicas de una fábrica de alimentos junto al mar. Darwin’s Paradox! ofrece gráficos de alta calidad y un elenco vibrante de personajes mientras los jugadores se sumergen en la rica narrativa del juego.

Análisis: Mostroscopy para Nintendo Switch

alza como una propuesta fresca y, sin duda, peculiar dentro del género de lucha. Este título independiente de un estudio mexicano logra cautivar con un diseño artístico y musical que destaca, creando una atmósfera tan bizarra como sus mismos personajes. La banda sonora, con temas que van desde el horror de las momias hasta la energía de un ring de combate, se queda grabada, complementando unos efectos de sonido que, en su mayoría, realzan la efectividad de los golpes. Sin embargo, no todo es perfecto en el apartado sonoro; la repetición de ciertos efectos en combos, como el de Evangeline con su ruido saturado, puede volverse un poco tediosa y desesperante.


El juego brilla por su modo de juego único, que facilita que cualquiera pueda sumarse a las retas. El sistema de combos, aunque un tanto «loco», resulta muy satisfactorio una vez que se le toma el pulso. La diversidad de estilos entre los personajes asegura que haya opciones para todos los gustos, aunque, como en todo juego de lucha, la práctica es clave para sacarle el máximo provecho.


A pesar de que los modelados y las animaciones podrían pulirse un poco más, y la dificultad para encontrar partidas ocasionalmente puede desalentar, esto no opaca la diversión inherente que ofrece «Mostrocopy». Sus imperfecciones, lejos de restarle mérito, le otorgan un encanto particular.

Es evidente el potencial de este estudio indie mexicano, que ha logrado crear un título con una personalidad marcada y una jugabilidad adictiva. «Mostrocopy» es una prueba de que los juegos independientes pueden ofrecer experiencias únicas y memorables.

Calificación 7/10

Reseña: Maldito Desierto



Por @soynancybenegas


Sinopsis
Cuatro mujeres jugando a armar mundos entre risas y emoción. Una obra para dejarse llevar por el hermoso mundo de la imaginación y  encontrarse desde el arte y lo estético con lo simpleza de lo bello.


Reseña
La delicadeza de lo sutil en un guion sin pretensiones que se eleva en la unión de cuatro mujeres contando historias. Historias que nos sumergen en sus distintos mundos a través de la música, la danza, lo etéreo y lo profundo de indagar en esas aguas que uno elegie naufragar a lo largo de la obra.
Solo la unión poderosa de cada una de las protagonistas permite que el ritmo fluya, se pause, se atienda, se cante y en esa manifestación donde el cuerpo hace eco del arte explora la manifestación del relato.
En el sonido que salpica cada pequeño espacio de la sala, en la búsqueda de cada mini universo que va enlazando la trama, y en la sencillez del minucioso detalle para que cada escena encastre y se sienta correcta, prolija, desafiante y atrevida, hay un universo propio que te transporta a un viaje donde todo esta sujeto a la propia interpretación, a la fantástica intuición o al maravilloso caos que da la imaginación.


Bernardita Epelbaum, autora y protagonista que priorizó fortalecer el vínculo de las interpretes ante que enfrentaran el texto, y eso es algo que permite, sin dudas, que cada situación se sienta como un juego natural del que esta bueno formar parte.
Cada una de las actrices destaca y aporta un toque diferentes oportuno para cada porción de la narración. Aplausos para el bellísimo tono y calidad vocal de Delfina Oyuela.


Detalle
El día de la función la obra fue traducida en simultaneo al ingles para algunos invitados internacionales. Ne pareció una decisión muy acertada que permitió que todos pudieran disfrutar y comprender la puesta en escena.


Ficha Técnica
Dirección: Bernardita Epelbaum
Reparto: Gisela Baiardo, Bernardita Epelbaum, Delfina Oyuela, Eva Palottini
Duración: 55 minutos
Funciones: Lunes a las 20.30 hs en Casa Teatro Estudio, ubicado en Guardia Vieja 4257

Reseña: El amante de los caballos


Caballos, chamamé, locura  y familia

El chamamé posee una mística que nos remonta de manera instantánea a la tierra, lo salvaje y melancólico. Este género propio del litoral del Río Paraná llega  a Buenos Aires con discreción, pero, el teatro es una excelente oportunidad para traer aquellas historias sobre familia, chamamé, el peso del pasado y los caballos.



Libro  de Tess Gallagher y adaptado al teatro por Lisandro Penelas (quien también dirige), el amante de los caballos se resume bajo la premisa:
»Una mujer atraviesa la enfermedad y muerte de su padre. Mientras recuerda su historia y la de su familia, intenta reconstruir el hilo que la une a sus antepasados, a ese mundo de los bailarines y los borrachos, de los jugadores y amantes de los caballos».

Ana Scannapieco es la estrella de este monólogo. Ella y un establo recreado por Gonzalo Cordova Estevez, una historia sensible y chamamé de fondo. Son los ingredientes para ‘El amante de los caballos’.

Scannapieco interpreta a una mujer que atraviesa el duelo y se apoya en un magnetismo equino, los susurros y la ilusión. Su perfomance es sensible, enternecedor y delicado. Mediante el uso de mímicas, onomatopeyas mudas y pasos de chamamé, la actriz hace valer el sentimiento de su personaje.

Penelas entiende la obra de Gallagher y la traslada al Chaco argentino, hace que el chamamé sea un personaje sonoro y el caballo, omnisciente.

El amante de los caballos es una obra sobre el peso de las paternidades, la locura pero no la locura que conocemos, sino aquella donde las personas por decidir un camino propio y poco adaptado a la sociedad son juzgados por la misma.

El amante de los caballos se presentó en el Teatro Moscú.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.