Seguimos reseñando terror, esta vez con una película muy chiquita, pero que con algunas buenas intenciones. En especial, la intención de establecer un nuevo serial killer cinematográfico. Pero bueno, chistes aparte, veamos de qué trata esta propuesta mega independiente, llamada Dolly.

Nuestra protagonista es Macy, quien junto a su pareja (quien aspira a proponerle matrimonio) dan una excursión por un bosque desolado. Tras encontrarse con unas tétricas muñecas de porcelana, son atacados por una persona de grandes proporciones que está vestida como una de esas muñecas. Tras ver como su futuro marido es despachado, Macy es secuestrada por dicha señora y tratada como una bebe.
Producida por Rod Blackhurst y protagonizada por Fabianne Therese y Sean William Scott (si, nuestro querido Stiffler), estamos ante uno de esos casos recientes donde a la distancia, se nota que los productores más que financiar una buena historia, intentaron crear una nueva franquicia de terror en base a un asesino fácilmente identificable por su aspecto físico.
Y si, de hecho, si buscan en cualquier página con datos técnicos, verán que el nombre de la asesina es Dolly (si, mega originales); toda una manifestación de intenciones. Pero quitando eso, y las bestiales escenas de tortura y muerte (bastante gore), poco hay que destacar sobre Dolly.
Y creo que eso es lo más destacable de Dolly. Bueno, eso y la actuación de la protagonista, interpretada por Fabianne Therese. Si bien no es una luminaria su actuación, de los pocos personajes que tenemos, es la que mejor rinde a la hora de dar vida a la chica con la que Dolly se saca las ganas de tener una bebe.
Eso sí, a nivel trama, la película es bastante simplona. Pasa literal todo lo que les dije y un pequeño giro de guion bastante estúpido, que no solo no aporta nada, sino que se siente que está puesto para alargar la trama; haciéndonos creer que estamos frente a un corto que fue estirado lo máximo para llegar al horario solicitado para ser un largometraje.
Y ya, me estoy esforzando, pero creo que no queda mucho más por agregar sobre Dolly. Es una película de terror muy pequeña, pero que no propone nada nuevo más que el intento de establecer una nueva cara del terror, cosa que dudo que logren.
Calificación 5/10