Crítica: Spider-Noir

Las producciones de superhéroes son se detienen ni un poco, y hoy nos llega una bastante particular, en especial por quien la protagoniza. Y es que estamos hablando del mismísimo Nicolas Cage interpretando a una variante de Spider-Man, el Spider-Noir, personaje al que le dio vida en las producciones animadas de Sony.

Cage da vida a Ben Railly, un ex soldado devenido en detective privado, que es contratado por una enigmática mujer llamada Cat Hardy. Su misión es encontrar a una persona, pero de golpe se ve involucrado en un complot que incluye científicos, el capomafia local, políticos corruptos y matones con poderes.

La verdad que creo que ninguno de nosotros esperaba la gran cosa sobre esta Spider-Noir. Primero porque no había demasiado presupuesto para una serie que si o si debía ambientarse en la época de La Gran Depresiónnorteamericana.  Aparte que el personaje, fuera del nicho del cómic, no es demasiado conocido; y encima con Cage, que es una moneda al aire en el rol principal…

Y así y toda la serie es bastante entretenida. El acierto fue estrenarla toda junta de un tirón, hace que el interés del espectador no se diluya. Eso, sumado a que no son capítulos excesivamente largos; hacen que Spider-Noirsea bastante llevadera. De hecho, si era de episodios semanales, estoy seguro que muchos la hubieran dejado sin terminar.

Con esto no digo que la historia sea mala, pero no dista mucho de los policiales negros genéricos que la mayoría, ya vimos hasta el hartazgo: un detective privado medio borrachín, la mujer sensual y misteriosa que dará vuelta su mundo, el mafioso, los matones casi invencibles y un final que termina siendo irónico con todos. Quizás el mayor disfrute, es ver quien es el equivalente a que personaje conocido del universo Spider-Man.

En cuanto a la ambientación, que era otro de los medios que se tenían, cumple. A veces el CGI se nota bastante, ya sea en el balanceo del trepamuros, o en los fondos, notándose la pantalla verde casi siempre, y dejando ver que estamos en decorados (no por nada casi todo pasa en habitaciones cerradas). En ese sentido, recomiendo ver la serie en blanco y negro, y desechar la de color.

Eso sí, Nicolas Cage se come la serie. Las dudas que se tenían sobre él son disipadas cuando lo vemos sin la mascara por primera vez, aportándole bastante carisma y cinismo a su personaje. El otro a destacar es Brendan Gleeson (alguien que no tenía ni idea de que iba a aparecer acá). El resto cumple, pero se nota que ellos son actores de cine y el resto no.

En conclusión, Spider-Noir es una serie para ver una vez y ya. No aburre, tampoco revoluciona, pero cumple al menos con la promesa de darnos un Spider-Man de otro universo, con su propia estética y lore. Algo es algo.

 

Calificación 7/10

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