Análisis: The Inquisitor para PS5

Por Jorge Marchisio

Basado en las novelas de Jacek Piekara, llega a nuestras consolas (este juego fue probado en una PS5 estándar) The Inquisitor; que nos relata la historia de Mordimer Madderin, quien es un inquisidor en la Europa del medievo quien investiga no solo la pérdida de fe de la gente, sino que algún que otro evento sobrenatural que está sucediendo en la zona.

Para lograr esto, tendremos elecciones de diálogos e interrogatorios (del estilo medieval) para ir avanzando en la historia. Historia que, según nuestras decisiones, se irá bifurcando en diferentes líneas, dándole a I, The Inquisitor bastante rejugabilidad.

En ese sentido, el juego funciona muy bien, ya que nos da bastante libertad y opciones a la hora de ir avanzando en la historia. Pero en lo que se refiere al apartado técnico, ehhh. Bueno, mejor sigan leyendo.

Somos conscientes de que no estamos ante un AAA, pero la industria se encarga una y otra vez, de mostrarnos que se pueden hacer cosas de extrema calidad con pocos recursos. Pero I, The inquisitor no lo logra. Y con esto no me refiero a un apartado técnico que se siente desde hace dos generaciones, sino en otros puntos.

Me refiero específicamente al sistema de combate que se nos presenta. No solo hablo del motor de colisiones, sino el todo el pack de pelea, se siente bastante arcaico y obsoleto; con movimientos pocos fluidos, y choques que nunca se dan o que traspasan a los personajes. Ojalá se arregle este apartado en futuros parches.

No queda mucho por decir sobre I, The Inquisitor. Lo mejor que ofrece esta experiencia es la historia, que nos va a tener pegados a la pantalla por unas diez. Si no son demasiados exigentes con el gameplay, es una buena recomendación. Ahora si buscan algo que esté a la altura de la generación actual; yo que ustedes esperaría una rebaja.

6/10

Lo mejor: la historia y sus giros de guión

Lo peor: las mecánicas de pelea, se siente como mínimo una generación desfasada.

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