Crítica: ¡Ayuda!


Por @cronicadeunavidacualquiera

A veces tratar bien a los empleados te puede salvar la vida



La historia:
Linda, interpretada por Rachel McAdams, es una empleada muy trabajadora en una consultora pero su esfuerzo no la está llevando adonde quiere. Su nuevo jefe, el hijo del anterior, no le da el puesto que le había prometido su padre para dárselo a un antiguo colega de la facultad, pero le propone que lo acompañe en un viaje a su sucursal en Asia.
Pese a sus esfuerzos, Linda queda excluida del grupo hasta que un accidente hace que solo Linda y su jefe queden varados en una isla desierta. Ella es experta en supervivencia, quería entrar a Survivor, y logra refugiarlos de la lluvia, conseguir agua y alimento y curar las heridas de su jefe que aun pretende mantener el rango, pero Linda tiene otra idea.
¿Podrán ambos sobrevivir y volver a la civilización o se quedaran allí para siempre? Habrá que verla para enterarse, si vale la pena o no lo vemos debajo.

¿Qué me gustó?
Las actuaciones de los protagonistas, especialmente Rachel McAdams que la descose con este rol.
Los giros de la trama están muy bien puestos, vuelven bastante impredecible lo que va sucediendo lo que mantiene el interés hasta el final.
Apartado especial para la música de Danny Elfman, histórico compositor de Tim Burton que nos da un poco el tono de la peli

¿Qué no me gustó?
Algunas cuestiones que suceden en la trama rozan en hacer poco creíble la historia.
El final puede ser algo polémico, seguro hay otras formas de terminarla pero no está tan mal tampoco.

¿A qué género pertenece?
Es una comedia negra con algunos toques de terror, se podría decir que es una suerte de mezcla entre Naufrago (2000) y Carrie (1976) con algunas pinceladas de Office Space (1999).

¿A quién recomiendo esta peli?
A todos los que disfruten de este género, no van a salir decepcionados, y especialmente los que quisieran encontrarse en una situación donde la vida de su jefe esté completamente en sus manos.

Calificación: 8/10
Duración: 113 minutos
Estrena el 29 de enero en cines

Reseña: Casi Normales Inmersivo

Por Oriana Orlando



Casi Normales es una obra que atraviesa. Desde los primeros minutos, la emoción se instala en la sala y conecta de inmediato con el público, al punto de que las lágrimas aparecen casi desde el inicio.


La historia se centra en una familia atravesada por conflictos profundos, silencios y vínculos frágiles que intentan sostenerse bajo la idea de “normalidad”. En ese recorrido, la obra logra una identificación constante: cada escena y cada canción remiten a emociones conocidas y situaciones cercanas.


La puesta acompaña el clima emocional sin artificios, permitiendo que el relato avance entre dolor, amor, culpa y esperanza. No hay distancia posible entre la escena y quien observa: Casi Normales invita a sentir, incluso cuando duele.


Está obra inmersiva emociona e interpela al hablar de lo que cuesta nombrar y de lo que se siente aunque no se diga; una historia donde, inevitablemente, todos encontramos algo propio.

CASI NORMALES INMERSIVO

Libro y Letras: Brian Yorkey

Música Original: Tom Kitt

Idea y concepto: Pablo del Campo



Elenco

Diana: Mela Lenoir

Dan: Roberto Peloni

Gabriel: Axel Munton

Natalie: Ema Gimenez Zapiola

Henry: Valentín Zaninelli

Dr Madden: Mariano Chiesa



Director Original: Simon Pittman

Director Musical: Tomás Mayer Wolf

Directora Asociada: Mela Lenoir

Showrunner: Estanislao Otero Valdez

Artistas Visuales: Desilence (Tatiana Halbach & Søren Christensen)

Versión en Español: Pablo del Campo

Productor Musical: Manuel Moreno

Diseño de Luces: Ariel Ponce

Diseño de Sonido: Alejandro Zambrano/Gaston Briski

Diseño de Sonido Asociado: Nahuel Delgado

Director Técnico de Producción: Nicolás Marino

Diseño de Vestuario: La Polilla

Stage Manager: Flavio Chinellato

Asistente de dirección asociada: Mica Pierani Mendez

Supervisión Actoral: Bruno Pedicone

Company Manager: Morgana Pereira

Prensa: BMZ Comunicaciones

Fotografía: Alejandro Chaskielberg

Diseño Gráfico: @drama.com.ar

Asistente de Producción: Camila Levin

Asistente de vestuario: Lucas Varela

Operador de Luces: Hugo Loffler

Operador de Sonido: Pablo Aidelman



Equipo de Producción FAMMAS

Dirección de Producción: Morgana Pereira, Daniela Lioy

Asistente contable y administrativo: Jeremias Zamacola



Equipo CAI

Fundador y Director Ejecutivo: Sebastián Castro

Curadora y Directora Artística: Fernanda Giménez

Director Técnico de Producción: Nicolás Marino

Gerente Comercial: Noel Canese



Producción Asociada:

Francas (Luli Brindisi & Franco Castronuovo)

CC Konex

Layers of Reality (Jordi Sellas & Isaac Vila)



Productor Tecnológico

Sasami (Sebastián Castro)



Producción General

Del Campo Global

FAMMAS (Florencia Masri, Alejandro Zaga)

MNA (Andy Ovsejevich & Martin Hojman)

Llega «Martín Savi in concert: Una voz universal» el 20 y 21 de Marzo al Teatro Avenida

DOS NOCHES ÚNICAS PARA CELEBRAR EL TALENTO ARGENTINO QUE CONQUISTÓ EL MUNDO

El joven tenor que deslumbró a Julio Iglesias y cantó ante el Papa Francisco se presentará el 20 y 21 de marzo de 2026 en el mítico Teatro de la Avenida de Mayo




Tras un año de consagración absoluta en los escenarios más prestigiosos de Europa, el joven tenor argentino Martín Savi anuncia su esperado regreso a la calle Corrientes con el espectáculo “MARTÍN SAVI IN CONCERT – UNA VOZ UNIVERSAL”.

Las funciones serán el viernes 20 y el sábado 21 de marzo de 2026 en el emblemático Teatro Avenida (Av. de Mayo 1222, CABA) y las entradas ya se encuentran a la venta por TICKETEK.

Un Puente entre Almas

Bajo el lema de “Una voz universal”, Savi propone una experiencia que trasciende los límites de la música lírica tradicional. El concepto del show es un viaje musical y emocional que busca conectar almas y culturas a través de una interpretación honesta y vibrante.

Con apenas 21 años, Martín ha consolidado un estilo que él define como «emoción sin filtros», donde su rango vocal no busca el simple lucimiento técnico, sino la entrega total para conmover a públicos de todas las generaciones.

Una Trayectoria de Hitos Mundiales

La carrera de Martín Savi ha sido meteórica y está marcada por momentos que parecen extraídos de una leyenda musical:

Consagración Internacional: Ganador del prestigioso Festival de San Remo Junior en 2019.
Encuentros con Leyendas: A los 12 años, fue invitado a subir al escenario por el mismísimo Julio Iglesias a cantar «Caruso» en el Luna Park, cautivando a 15,000 personas en una actuación improvisada que marcó un antes y un después en su vida.
Voz en el Vaticano: Tuvo el honor de cantar ante el Papa Francisco en la Capilla Sixtina, interpretando el «Ave María» a capela en un momento que dio la vuelta al mundo.
Hito Deportivo y Musical: Su voz resonó en el Estadio Olímpico de Roma durante el Partido Mundial por la Paz, donde compartió escenario y canciones con Diego Maradona.
Formación de Excelencia: Surgido del Coro de Niños del Teatro Colón y formado con grandes maestros, Savi combina la técnica más rigurosa con la frescura de su juventud.
Una Cita Imperdible

Este regreso al Teatro Avenida no es solo un concierto; es el reencuentro de una de las voces más prometedoras de la escena internacional con su público.

Savi, capaz de cantar en ocho idiomas diferentes, promete dos noches donde la música lírica, el pop lírico y los clásicos populares se fundirán en una puesta que promete ser épica y memorable junto a una orquesta sinfónica de 21 músicos de las mejores orquestas del país.

Las entradas ya se encuentran disponibles en TICKETEK y se espera que, al igual que sus presentaciones anteriores en Buenos Aires, estas funciones agoten sus localidades rápidamente.

Terror en Silent Hill: Regreso al infierno


No nos sorprende que sigan surgiendo producciones basadas en videojuegos de dudosa calidad, filmes que parecen buscar únicamente el enganche del público fan para asegurar unos dólares mediante presupuestos bajos y una alarmante falta de inspiración. Aunque en los últimos años esta tendencia parecía estar cambiando hacia un respeto mayor por las licencias queridas, el caso de Terror en Silent Hill: Regreso al Infierno es, lamentablemente, un retroceso. Es un producto que utiliza los recursos y personajes icónicos de la franquicia, pero que en su ejecución carece de alma y hasta de sentido común.


Esta película recrea los hechos del segundo videojuego de la saga. Aquí seguimos a James, quien tras recibir una carta de Mary instándolo a volver al pueblo tras su ruptura, se sumerge en una pesadilla de niebla y cenizas. Si bien no quiero profundizar en el argumento para no arruinar la experiencia a quienes no han jugado al título de Konami, lo cierto es que la película parece tener como única misión revalorizar el juego original o su remake actual, demostrando por comparación lo alto que es el listón de la obra original.


El inicio de la cinta no es del todo desastroso, ya que se toma el tiempo de presentarnos a los protagonistas y explorar la psiquis de James antes de adentrarse en el pueblo. Incluso hay ciertos guiños y recreaciones visuales que están bien logrados. Sin embargo, el problema surge cuando la trama avanza y empieza a resolver todo de manera caprichosa. El fallo principal no es un simple tema de fidelidad al material de origen, sino que la película resulta sumamente aburrida. Los acontecimientos se suceden sin lógica y el desarrollo del giro argumental es tan pobre que pierde todo su peso dramático.


En el apartado técnico, la decepción continúa. Los efectos especiales son lamentables y, aunque el diseño de algunos monstruos es aceptable, sus apariciones son tan superficiales que no generan impacto ni tensión alguna. Es doloroso ver cómo una licencia con tanto potencial es desperdiciada en un producto que se siente vacío. Al final, lo único positivo que se puede extraer de esta experiencia es la posibilidad de que un público nuevo se acerque a la saga de videojuegos para descubrir la verdadera esencia de Silent Hill. Es, en definitiva, un tipo de adaptación qué no queremos seguir viendo en cines.


Calificación: 3/10

Crítica: Adiós Sui Géneris


Por Matias Vanacor

El pasado jueves tuvimos el gusto de asistir al estreno de “Adiós Sui Géneris” en el histórico cine Gaumont, ubicado en el barrio de Congreso. Película documental filmada y dirigida por el cineasta argentino Bebe Kamin en el año 1975 durante los dos conciertos de despedida que brindó la banda en el estadio Luna Park.



La sala 2 donde se proyectó el filme estaba muy bien climatizada esa tarde noche de calor y sus butacas tapizadas en cuero y nuevas brindaron mucho confort. El sonido y la acústica del lugar fueron excelentes!

En cuanto a la película documental es interesante porque profundiza momentos musicales y situaciones y contextos tal vez desconocidos para la mayoría que sólo conocemos sus temas más conocidos de la radio ó que no fuimos parte de esa generación.
Una buena parte de la película documental es el concierto en vivo, con temas completos. Y la otra parte completa con pequeñas narrativas cinematográficas y testimonios de la gente de la época que fue a ver sus conciertos ó seguían su música.

El filme nos recordó a “The song remains the same”, película documental de Led Zeppelin sobre sus conciertos en el Madison Square Garden de Nueva York, del mismo año. Ambas grandes bandas que estaban en la misma sintonía pareciera!
Fue un momento grato y enriquecedor la proyección y la experiencia, se disfrutó y se recomienda!


Matías Vanacor para La Butaca Web

Crítica: El Talento

Por Jorge Marchisio

Hoy nos vamos hasta España para traerles esta nueva review. Y es que, desde la premisa, ya parecía que íbamos a tener algo perturbador y que, por desgracia, pasa delante de nuestra vista sin que muchos se den cuenta. Así que producida por The MediaPro Studio, veamos de qué trata El talento, protagonizada por Ester Exposito.



Exposito da vida a Elsa, una talentosa contrabajista que asiste al casamiento de su mejor amiga, todo en un ámbito de gente con mucho dinero. Lo que parecía ser un fin de semana de lujos, se convierte en una pesadilla cuando se entera que su familia está en bancarrota, y por pedido de su propia madre, debe convencer a su padrino para que acceda a ayudarlos monetariamente.

Si, si están pensando en algo turbina, están en lo correcto. Pero la peli no solo va de un viejo verde queriendo aprovecharse de su ahijada, no. También se habla bastante sobre la presión de explotar un eventual talento que podamos tener, y, sobre todo, como a veces la gente hace cualquier cosa con tal de seguir manteniendo las apariencias.

Y si bien todas estas premisas suenan interesantes, acá es donde la película empieza a tambalear un poco. Y es que todos sabemos que Ester Exposito no es una mala actriz, pero tampoco la vimos destacar nunca, ni en proyectos individuales o fílmicos, ni en grupales o series. Y en El talento esto queda en evidencia; porque la desesperación e impotencia que siente Elsa lo entendemos por lo que dice, no por lo que demuestra físicamente.

Por suerte los guionistas se dieron cuenta de lo limitante que era no solo su protagonista, sino su historia. Y es que al estar todo contenido dentro de un finde semana de casamiento, la historia no daba para durar demasiado. Por eso es que El talento dura apenas unos ciento tres, los justos y necesarios para contar lo que querían.

En cuanto a la dirección, nada que destacar. Si bien la historia no se presta mucho para que el director juegue con la cámara, si es verdad que no vamos a pasar de los planos convencionales, con Polo Menárguez sin poner demasiado esfuerzo a su trabajo.

El talento termina siendo una película, ni buena ni mala. Si bien la idea es interesante e incómoda a la vez, el poco esfuerzo para ir a fondo en algunos temas hace que quede como un proyecto un poco superficial. Una pena.



Calificación 6/10

Queridísimo Truman

El martini de Capote sigue en calle Corrientes

Truman Capote no fue solo un escritor prolífico, es una leyenda que se mantiene viva en la cultura pop. Un personaje, un divo, una experiencia que se terminó comiendo a la persona.




La imagen colectiva histórica que tenemos de Capote es este hombre usando tapados de piel, colores, lentes cuadrados, voz nasal fina y siempre sosteniendo un martini. Gabriel Oliveri lo resucita y lo argentiniza; luego de una temporada exitosa en el San Martín, sigue en calle Corrientes Queridísimo Truman.


“Gabriel Oliveri descubrió a Truman Capote en su infancia y desde entonces se convirtió en su obsesión.
En esta obra, Oliveri se presenta como un cronista amoroso que, desde su propia vida, examina la de Capote y, por momentos, se anima a volverse el propio autor”. Original de Oliveri, protagonizada por él mismo y dirigida por Florencia Bendersky.


Queridísimo Truman es una metabiografía; Oliveri se inspira en Capote para contar su propia historia y la de muchos argentinos, aquellos que fueron juzgados por su sensibilidad y preferencias sexuales.


Es un repaso por la vida del escritor y celebrity estadounidense desde su infancia pueblerina, sus inicios como redactor en NYC, su primera novela, su éxito con Desayuno en Tiffany’s, su consagración universal con A sangre fría y su entrada oficial a la élite burguesa de Nueva York, siendo este su punto de quiebre y decadencia al acuchillar con sus palabras a sus Cisnes, mujeres de alto poder que lograron hundirlo socialmente, pero no hubo peor daño y destrucción que las adicciones de Capote.


Oliveri también repasa su niñez en Entre Ríos y su llegada a Buenos Aires; hace paralelismos entre su vida y la de Truman, no para parecerse a él, sino como punto de empatía.


Sergio Grimblat y Cristóbal Barcesat fungen como acompañantes narrativos, pero también como músicos y cantantes: el primero la voz y el segundo el piano. Queridísimo Truman es un musical que rinde homenaje y estos dos artistas saben cómo montar el show.
Risas, lágrimas, alegría, color, líneas de diálogo afiladas y brillantes hacen de esta obra un espectáculo kitsch, pero digno de estar en calle Corrientes y de atraer nuevos seguidores de Capote.


Disponible en la sala Neruda del Paseo La Plaza.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Teatro Colón:  Regresó «El Cascanueces» en su forma más clásica y entrañable 




Se cumplen noventa y ocho años de la primera presentación de El Cascanueces en el Teatro Colón, el gran clásico del ballet que no necesita introducción: en la memoria colectiva resuenan sus melodías y la imagen del soldadito de madera, máxima representación de la temporada navideña.



El Cascanueces remite a la inocencia, lo mágico y lo tradicional. Narra la historia de una joven que sueña con otro mundo, donde los cascanueces cobran vida y son capaces de combatir al Rey de las Ratas. La fantasía es clave en este cuento germano, escrito a comienzos del siglo XIX y luego inmortalizado por las partituras de Chaikovski y la coreografía de Marius Petipa.

Silvina Bazilis dirige a los bailarines del Teatro Colón. Los artistas se mueven con precisión entre el ballet clásico y las danzas folclóricas: el primer acto destaca por su pantomima, mientras que el segundo permite que cada intérprete brille, al reunir las melodías más célebres de El Cascanueces.

Lucas Erni, bailarín invitado, interpreta al Cascanueces. Aporta la rigidez del personaje inanimado antes de cobrar vida, para luego lucirse con volteretas, saltos y una notable presencia escénica.

Yoshino Horita brilla con la inocencia de su personaje y ofrece el solo más emotivo de la gala; su delicadeza es impoluta. Por su parte, Matías Santos, en el rol del tío Drosselmeyer, se muestra audaz e imponente.

La puesta en escena de Gastón Joubert es clásica y fiel a las escenografías tradicionales. El cuidado por el detalle atraviesa cada acto y sus transiciones: hay movimiento, una paleta de colores navideños y nieve que cae sobre el escenario y la platea. El público es introducido al mundo de las golosinas mediante una coreografía animada, hasta que los bailarines aparecen en escena. El árbol de Navidad revela su verdadero tamaño recién a mitad del primer acto. Joubert propone un set que remite a los primeros recuerdos asociados a El Cascanueces.

El vestuario de Gino Bogani no rompe con la escena, sino que la complementa. Vestidos y uniformes mantienen un tono clásico y entrañable, destacándose especialmente en la última parte, con el Rey de las Ratas y los Cascanueces.

Esta versión incluye a los maestros titiriteros dirigidos por Antoaneta Madjarova, uno de los momentos más encantadores del espectáculo. Los títeres fascinan tanto a niños como a adultos; la precisión de sus movimientos y el tamaño de los muñecos aportan una dimensión tangible a la fantasía del cuento.

Sin El Cascanueces no hay Navidad ni cierre de temporada en el Teatro Colón: una experiencia que derrite corazones y une a padres e hijos.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

Crítica: El beso de la mujer araña


Por @cronicadeunavidacualquiera

Tarde o temprano, todos quedamos atrapados en alguna telaraña.



La historia:
Basada en el músical homónimo, que a su vez se basa en la obra de Manuel Puig. Situada en Argentina 1983, está película cuenta sobre la detención de Luis Molina, interpretado por Tonatiuh, y Valentín Arregui, Diego Luna, en una cárcel con presos políticos, aunque Molina no está allí por cuestiones políticas, sino por su homosexualidad.
Este par no se lleva bien al principio, pero a través del amor de Luis por los musicales clásicos de Hollywood se van acercando, a ambos los ayuda a escapar de la cruda realidad que están viviendo.  ¿Podrán salir con vida de ese infierno? Habrá que verla para enterarse, vemos debajo si vale la pena.

¿Qué me gustó?
La performance de Jenifer Lopez bailando y cantando le dan vida al film, también la de Tonatiuh. Diego luna hace lo que puede, dando lo mejor de sí para cantar en inglés y bailar pero no destaca.
Alternar entre el musical y la ficción más realista es un recurso bastante utilizado para revivir el género pero también lo hace perder su esencia original.  De todas maneras en el ámbito donde se desarrolla la trama está bien utilizado, como un medio de escape.

¿Qué no me gustó?
Algunas limitaciones de los captores para obtener la información se sienten algo impostadas y en función de la trama, ya que si violas derechos humanos para una cosa no te vas a contener para violarlos para otra, ni buscas tanta excusa para eso.

¿A qué género pertenece?
Es un musical moderno, donde la parte “musical” propiamente dicha permanece en una ficción dentro de la ficción, cuando la otra parte de la película es completamente opuesta a la música y el color del musical, aunque ambas hablan de lo mismo a su manera.
Siendo argentinos y conociendo un poco más de nuestra historia, hay algunas cuestiones en cuanto al lugar dónde se desarrolla la historia en particular y cómo se manejan que nos hacen algo de ruido históricamente.

¿A quién recomiendo esta peli?
A los que les gusta esta nueva moda de los musicales políticos como podría ser Emilia Perez (2024).

Calificación: 7/10
Duración: 129 minutos
Estrena el 8 de enero en cines

Paprika: Una explosión onírica imposible de replicar



Veinte años atrás se estrenó Paprika, la última obra de Satoshi Kon; responsable de Perfect Blue (1997), Milennium Actress (2001) y Tokyo Godfathers (2003).



Paprika significa una experiencia ultrasensorial que nos sumerge en lo más profundo del subconsciente; cuatro años después de su estreno, Christopher Nolan presentó Inception, la aclamada película de ciencia ficción, ¿Fue una inspiración, remake o copia?

En un futuro cercano, un grupo de científicos neuropsiquiatricos desarrolla un dispositivo capaz de leer y entrar en sueños de otros; una tecnología que permite conocer más el subconsciente y curar trastornos mentales; no obstante, la situación se sale de control cuando este aparato desaparece y solo una mujer podrá luchar en los sueños que colisionan: Paprika.

La primera vez que vi Paprika fue en 2011, no podía creer el estilo de animación; es la obra magna de Satoshi Kon y que hoy en día, ni la I.A puede replicar el detalle y complejidad de sus trazos.

El guión rompe con la línea de lo real y el sueño; se vuelve abstracta y somos partes de este viaje donde no hay límites en la animación.

Adaptar Paprika al live action es complicadísimo, es quizá una de esas obras inadaptables y si Nolan quiso replicarla con la solemne Inception,  fue un intento a su estilo, pero se escapa de la idea de Satoshi Kon.

El filme es vertiginoso y estrambótico, en su hora y media de animación la cantidad de imágenes es abrumadora, es quizá una de las experiencias más especiales en el mundo del anime.

Hace falta más películas adultas de anime, tramas más complejas que puedan competir por premios internacionales, porque la animación es un medio para contar historias y como en los sueños, el límite no existe.

Paprika está disponible en salas a partir de hoy. Veanla pues la remasterización está impecable.

Escribió Sebastián Arismendi para la Butaca Web.