¿Quién necesita a la democracia hoy en día?
2400 años después de que Aristófanes estrenase su comedia »Los pájaros», una compañía catalana llega a tierras porteñas a estrenar su versión, sin alejarse mucho del clásico griego pero poniendo el pie en el presente donde, los valores que hicieron especiales a los helénicos en su momento, hoy suenan prescindibles y old fashion.

La compañía de teatro La Calórica fue fundada hace quince años en Barcelona, producto de un proyecto final de un grupo de estudiantes de artes escénicas. Su trayectoria en Barcelona y en el resto de España los ha colocado en un podio donde se les puede llamar ‘referentes’ del humor político.
Esta compañía formada por los actores Xavi Francés, Aitor Galisteo Rocher, Marc Ruis y Esther López se presenta por primera vez en Argentina durante una larga gira internacional. Bajo la dirección de Israel Solà, llega uno de los favoritos del público: La versión postmodernista del clásico de Aristófanes.
»El joven empresario Pistetero y su compañera Evélpides no pueden volver a casa. Tampoco se les ocurre dónde podrían vivir la vida cómoda, relajada y libre de impuestos que anhelan. A partir del encuentro accidental con una inocente abubilla en mitad del bosque se plantearán un cambio de estrategia: ¿Y si renunciaran a su condición humana y se convirtieran en aves? O todavía mejor: ¿y si convencieran a las aves del mundo para crear una nueva sociedad basada en los principios fundamentales de individuo, propiedad y competencia?» Esta es la sinopsis de la adaptación de Joan Yago.
Este espectáculo de 90 minutos es un show con todas sus formas. Una lluvia de referencias históricas, políticas y una mordaz sátira a la sociedad actual. Mediante el uso del clown, la parodia, el performance y el rompimiento de la cuarta pared; los actores entregan toda la energía de sí para ofrecernos una obra que no para y no descansa con su mensaje. Es ácida, cómica y nos pone de frente los tiempos modernos en los que vivimos pero no para darnos una lección, para reírnos de lo ridículo que se ha vuelto el sistema.
Albert Pascual es el encargado del diseño de iluminación, escenografía y vestuario, respecto a este último, es increible la cantidad de cambios que poseen los actores, incorporando vestidos plumosos que presentan a algún ave emblemática, sotanas, trajes y uniformes.
La obra cuenta con momentos musicales muy divertidos donde el público podrá interactuar, también con gags afinados y otros punzantes que son flechas hacia la realidad latinoamericana.
A pesar de que La Calórica no hable de vos ni con yeísmo rehilado, el mensaje es universal y la conexión que causa con el público porteño es única. Es por eso que el teatro porteño y el barcelonés suelen congeniar muy bien: Un uso atinado del humor y el tratamiento de la realidad política.
Las Aves se presenta hasta este domingo en la sala Casacuberta del San Martín.
Escribe Sebastián Arismendi para la Butaca Web.








