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La noche sin mí, de María Laura Berch y Laura Chiabrando, comienza con el viaje en auto de Eva (Natalia Oreiro) a su casa. En la mujer hay tensión, una molestia no manifiesta que explota en sus facciones, en sus movimientos contenidos, en primeros planos cerrados que ejemplifican su encierro; y qué marcan, a manera de prólogo, el tono de lo que vendrá.
Lo que me gustó
Natalia Oreiro sostiene la película desde una actuación esencial, construida con una precisión casi imperceptible. Su Eva se impone sin necesidad de subrayados: cada mirada, cada pausa, cada gesto mínimo revela un trabajo actoral profundamente interior. Lejos de la grandilocuencia, Oreiro elige el susurro antes que el grito, y desde ahí estructura el corazón del film.
Lo que no me gustó
Tal vez el punto más flaco de la propuesta sea el haberse concentrado tanto en el agobio, que va in crescendo casi en tiempo real. Una idea que en un formato de cortometraje era inapelable, al verse extendido a un formato de largo (por más que la película araña los 67 minutos) evidencia una ausencia de matices que la terminan perjudicando. Tampoco se trata de construir un arco tendiente al optimismo, pero sí de complejizar un poco más su excelente punto de partida, aun en su descenso hacia el abismo.
¿Vivimos en una sociedad donde ya no existe la verdad, la responsabilidad y la culpa?
Testimonios y mentiras cruzadas sin propias consecuencias se desatan en un círculo social elitista en la cátedra de filosofía de Yale luego de que una alumna, Maggie Price (Ayo Edebiri), denuncie por abuso al profesor Hank Gibson (Andrew Garfield). Julia Roberts interpreta a Alma Imhoff, una respetada profesora de filosofía y la protagonista de esta historia que se debate moralmente entre creerle a Maggie, su alumna, o a Hank, su colega y amigo denunciado.
Alma Imhoff hace una pequeña fiesta-encuentro en su casa donde asisten algunos pocos selectos, entre ellos están su alumna Maggie, el profesor Hank, su marido Frederik (Michael Stuhlbarg) y unos pocos conocidos más. Charlan hasta altas horas sobre tópicos clichés de las banales cúspides filosóficas académicas y tras varias copas la fiesta parece concluir. Maggie sale del departamento de Alma junto a Hank que está notablemente alcoholizado, y vuelve la noche siguiente para confesarle a Alma, dejando a entrever, que Hank abusó de ella. Maggie nota que su propia profesora, a la cual admira, no parece tener la reacción que esperaba recibir, una reacción de credibilidad y sororidad total por parte de una mujer que se forjó en círculos machistas.
En esta película Luca Guadagnino cambia una vez más su impronta como director luego de Queer y Challengers, estrenadas ambas en 2024 y que funcionaban prácticamente como opuestas en tono y estilo aunque con un trasfondo temático que las atraviesa tanto como a este nuevo film escrito por Nora Garrett, actriz que debuta como guionista cinematográfica y crea una trama incómoda que constantemente deja a los personajes a juicio de los espectadores. Utiliza el doble filo los fenómenos como el Me too, la cultura de la cancelación y la construcción de realidad a partir de una no-verdad a dos voces. Incluso la película inicia su metraje con títulos que homenajean a Woody Allen marcando un tono polémico que constantemente empuja al espectador a tomar partido ético en cada una de las decisiones en el film.
La película parte desde ideas muy interesantes que parecen deshilacharse en su ejecución, donde sus personajes privilegiados socialmente no funcionan como espejo empático pero sí como mundo al cual señalar con rechazo. Pareciera que a sus protagonistas no les importa otra cosa más allá de su propio ego y salirse con la suya. Absolutamente todo en sus vidas es una puesta en escena hacia afuera, vidas vividas sin nada genuino en su interior, sino que todo es sólo una imagen que aparentar y sostener para una vidriera de falso empoderamiento. La realidad es una construcción donde no hay verdad, donde no hay interés en el otro, donde no hay amor; donde todo es maleable a nuestro control si, y sólo si, nuestros privilegios nos lo permiten; donde cada cúspide a las que la sociedad nos incita a perseguir con anhelo es una mentira de cartón.
El film muestra miserias en todos lados y utiliza la ambigüedad en cada uno de los planos menos en uno, el último, donde Guadagnino aparenta firmar la película riéndose de la sociedad actual que vive en una constante puesta en escena.
No todo está hecho para que te sientas cómodo y a gusto, películas así se celebran pero esta parece que exagera en ese sentido sin llegar a una conclusión que amerite la reflexión, es y sólo es lo que expone. Toda verdad da pánico y en el film nadie puede decidir ni decir la verdad. Afirma que los adultos siempre deben estar a cargo, es su responsabilidad, pero hoy en día los adultos actúan como niños caprichosos y egoístas, incluso accionando peor que los propios niños. Entonces, ¿Debemos luchar colectivamente contra una sociedad que construye ciertas cúspides o acelerar nuestro egoísta posicionamiento en ellas porque ya no hay más remedio?
Calificación: 6/10 Por Julián Lloves para La Butaca Web.
La historia: En medio de una guerra empresarial Eve Kim consigue el código de la permanencia, lo que permite que objetos y programas que traspasan del mundo virtual al real puedan existir por más de 30 minutos. Esto la convierte en un objetivo para la empresa rival que decide enviar a sus asesinos digitales para conseguirla a cualquier costo, entre ellos envía a Ares que es un soldado implacable pero que también tienen ciertas dudas existenciales a partir de sus experiencias previas en el mundo real. ¿Podrá Eve sobrevivir a estos ataques y utilizar este código para el bien, o el mundo digital dominará al real para siempre? Habrá que verla para enterarse, si vale o no la pena lo vemos debajo.
¿Qué me gustó? Visualmente la película es impactante, en esta entrega se mezcla el mundo virtual que ya conocimos en Tron Legacy, con el mundo real, y también revisitamos el mundo de la película de Tron (1982) que dio origen a todo, con su estética que fue revolucionaria en aquellos años. También la música hace su parte para construir este mundo que mezcla lo digital y lo real, en este caso a cargo de Nine Inch Nails. Recomiendo verla en el cine o con un buen sistema de sonido para apreciarla bien no sólo visualmente sino a nivel sonoro.
¿Qué no me gustó? Hollywood sigue pensando que a la audiencia le interesan las reuniones de dirección de las empresas, los Ceos y las adquisiciones hostiles. Por suerte esto sólo queda en el inicio del film para vincular esta entrega con la anterior, pero rápidamente pasamos a la acción que es lo más atractivo aquí. A esta altura, el dilema filosófico existencial que presenta esta saga, sobre si los personajes digitales son sólo programas o pasan a ser personas cuando traspasan al mundo real, está tratado de forma algo superficial y sin demasiada originalidad. Tema por supuesto que ya fue abordado con mayor profundidad en otras películas anteriores como Matrix (1999) por ejemplo.
¿A quién recomiendo esta peli? Por supuesto a los fans de la saga, tanto a los que siguen esta saga desde el principio y la consideran una película de culto, como a los que les gusto la estética y la música de la película anterior y quieren ver esta nueva entrega. Vale aclarar que esta historia funciona como una continuación de Tron Legacy (2010) pero sus personajes principales son diferentes. La trama de esta entrega es independiente y sólo utiliza la anterior como punto de partida. Aunque es bueno haber visto las películas anteriores para entender cómo funciona ese mundo.
Calificación: 7,5/10 Duración: 110 minutos Estrena el 9 de octubre en cines
Yerba mala nunca muere, ni siquiera en la secuela.
La historia: Maya, interpretada por Madelaine Petsch, despierta en el hospital luego de enterarse que su novio, que también sufrió el ataque de estos extraños enmascarados había muerto. Pero al hablar con las autoridades se da cuenta que hay más atrás de esta historia que un simple asesinato de gente random. Esa noche, mientras recuerda a su prometido mirando la lluvia, escucha ruidos raros y decide salir de su cama. Pronto se da cuenta que “los extraños” volvieron para terminar el trabajo. ¿Podrá Maya salvarse esta vez, o correrá la misma suerte que su enamorado? Quizás puedan adivinar la respuesta y quizás no, habrá que verla para para enterarse. ¿Valdrá la pena?, eso lo vemos debajo.
¿Qué me gustó? Está diseñada para los amantes de los slashers, casi toda la duración de la película es lo que queremos ver del género, sustos, chicas escapando de los asesinos enmascarados y cada tanto una muerte. La protagonista, en este género es fundamental, se carga la película al hombro, va llevando los momentos de tensión y los de tensa calma, ayudándonos a ser parte de este viaje infernal junto a ella.
¿Qué no me gustó? Entiendo que hay una historia que se va revelando pero no se justifica que esta historia se cuente en tres partes, realmente se pudo haber develado el misterio en dos, aunque también es cierto que el atractivo principal de la película no va especialmente por el origen de la historia.
¿A quién recomiendo esta peli? A los amantes del género y principalmente de esta saga, que seguramente les interese seguir desentrañando esta historia.
DATO: Esta película no concluye la historia sino que da pie a una tercera entrega cuyo tráiler se puede ver al final.
Calificación: 7/10 Duración: 96 minutos Estrena el 2 de octubre
La historia: Raymond es un joven pueblerino que decide a participar en un polémico concurso pese a que su madre se opone. El concurso tiene una dinámica bastante sencilla, son cincuenta participantes, uno por cada estado, que deben caminar por una misma ruta. El que se detiene o sale del asfalto es aniquilado al instante, el ganador por supuesto es el último que quede en pie. Para asegurarse de que estas reglas se cumplan los acompaña en un jeep el general, interpretado por Mark Hamill, que es la máxima figura en este régimen autocrático post apocalíptico, que está falto de dinero por culpa de una guerra. Parte de la razón por la que los jóvenes se anotan a este tipo de concursos. ¿Podrá Raymond llegar a ser uno de los últimos en pie o quedará en el camino? Cosa que sólo viendo el poster podemos adivinar, quizás la pregunta que hay que hacerse es ¿vale la pena acompañarlo en este viaje? Transitamos esa pregunta debajo.
¿Qué me gustó? Las relaciones de amistades que se dan en el grupo principal de participantes están bien logradas y hacen recordar un poco a Cuenta Conmigo (1986), basada en una novela de Stephen King, que es el mismo autor que escribió el material original en que se basa esta película bajo un seudónimo. El planteo principal es interesante aunque quedó algo desactualizado en el tiempo, amplio este punto más adelante. La decisión de enfocarse en lo que conocen y ven los personajes principales sin dar a conocer puntos de vista externo es buena, aunque eso deja algunos interrogantes sobre el mundo donde se desarrolla este film.
¿Qué no me gustó? Algunos personajes principales son demasiado buenos y perfectos, lo que los hace poco creíbles especialmente en situaciones de estrés extremo. El final, aparte de algo predecible, no es satisfactorio y deja muchos interrogantes en cuanto a cómo continua ese mundo después de lo que sucede allí.
¿A quién recomiendo esta peli? Es una película recomendable para los que disfrutaron de Los juegos del hambre (2012) o incluso de Los juegos del calamar (2021), ya que comparten una temática similar. Claro que no se copia de ellas sino lo contrario porque esta película se basa en un cuento de Stephen King de 1979. Pero esto a su vez le juega en contra ya que su enfoque queda algo desactualizado junto a estas nuevas versiones que incorporan muchos otros elementos y diferentes mecánicas en los juegos.
Calificación: 7/10 Duración: 108 minutos Estrena el 25 de septiembre
Muchas veces en la historia del cine, se dan esos cruces en los que un actor talentoso y multipremiado, trabaja con un director igual de reconocido, por primera vez en la carrera de ambos. Esto pasa en Una batalla tras otra, donde por fin coinciden Paul Thomas Anderson con Leonardo DiCaprio. Veamos que hicieron juntos.
Con una duración de dos horas y cuarenta minutos, la película nos cuenta la vida de Bob, quien pertenece a los French 55, una organización que quiere cambiar el sistema, mientras ayuda a diferentes minorías que son oprimidas por el gobierno norteamericano.
Muchos son los comentarios que se venían escuchando los últimos días, sobre que Una batalla tras otra era la mejor película del año. Y sin dar muchas vueltas voy a decirles que sí, lo es. No solo por las grandes actuaciones, la acertadísima dirección de Paul Thomas Anderson, o como hicieron para que pese a durar casi tres horas, la trama no se sienta pesada; sino por como se toma un tema actual de forma seria, pero al mismo tiempo ridiculizando a alguno de los involucrados.
Todos conocemos la falsa moral de los yankis, quienes se jactan de ser la policía moral del mundo, mientras que al mismo tiempo oprimen a cuanta minoría se cruza. Esto se ve reflejado con algunos personajes, los mismos que ya mencioné, son a veces ridiculizados para mostrar en realidad lo patéticos que son. En este sentido, Una batalla tras otra no juega a los grises, toma una posición bastante clara desde el inicio.
Ahora, hablando netamente de lo que vemos en pantalla, lo primero que salta a la vista, son las actuaciones. Muchos se van a quedar con Leonardo DiCaprio. Y si bien el experimentado actor lo hace bien, es bastante opacado tanto por Sean Penn como la poco conocida Chase Infiniti. El primero componiendo uno de esos personajes que ya mencioné, y que seguramente lo veamos nominado en la próxima temporada de premios. Mientras que Infiniti muestra en esta película, que es una de las actrices jóvenes a tener en cuenta.
También sorprende ver como Paul Thomas Anderson se adaptó a filmar acción. Tanto los tiroteos, y en especial, las persecuciones que vemos en pantalla, no tienen nada que envidiarles a los expertos en el género. Una clara evolución en el director, que también se perfila a estar nominado el año que viene.
Una batalla tras otra tampoco es perfecta. Al inicio, cuesta empatizar con algunos personajes pese a que están del bando de los buenos; pero quitando eso (y su duración), si, confirmamos, estamos ante la mejor película del año hasta el momento.
Las adaptaciones a Stephen King siguen y siguen, y hoy nos llega otra, de un libro no tan conocido, pero que, debido a su simpleza, es extraño que nunca lo llevaran al cine (al menos con un gran presupuesto). Conocida como La Larga Marcha en su versión literaria, hoy nos llega a la pantalla grande, Camina o muere.
En un futuro distópico militarizado, Estados Unidos tiene una competencia obligatoria para sus adolescentes. Un miembro de cada estado es obligado (o se puede ofrecer) a participar en La Larga Marcha, donde no pueden bajar de cierta cantidad de kilómetros por horas si no quieren morir y uno solo puede quedar en pie.
Dirigida por Francis Lawrence (Los Juegos del Hambre entre otras), Camina o muere es de esos pocos casos donde la película supera a la obra original. Si, leyeron bien, y es que como dije, el libro de King si bien es bastante llevadero, no propone nada más allá que entretener un poco y listo. En cambio, esta adaptación, le agrega bastantes factores humanos y filosóficos a la trama, que hacen que la hora y cuarenta que dura, se pasen volando.
Si, el ritmo también es algo positivo, pero lo que más sobresale, son sus personajes. JT Mollner (guionista) dota a los mismos de una personalidad bastante sorprendente para el poco tiempo que tienen en pantalla, y los muchos que son. Si bien no todos sobresalen, hay al menos siete que son bastante identificables; aunque esto también radica en el trabajo de sus respectivos actores, donde sobresalen en especial, Cooper Hofman y David Johnson.
Lo que hacen ambos es para sacarse el sombrero: camaradería, lealtad, un poco de competitividad y hermandad son cosas que veremos en el personaje de ambos. Gran trabajo por parte de ambos, a quienes muchos ya vieron lucirse en Licorice Pizza y Alien Romulus, respectivamente.
De todas formas, la película si tiene algunas cosas en contra. Una de ellas es lo desperdiciado que está Mark Hamill en el rol de El Comandante. Villano genérico y actor desperdiciado, que ya vimos que puede dar mucho más de si este mismo año. Si bien hay alguna explicación, no deja de ser el militar malo maloso y ya.
Camina o muere es una muy buena película, un poco manipuladora, pero buena al fin. Superando al material original en el que se basan, es una muestra clara que el universo de Stephen King es una fuente inagotable para la industria del cine.
Lo mejor: las actuaciones, los personajes, algunas muertes.
La historia: Santiago, el personaje interpretado por Benjamín Vicuña, es un obsesivo del orden que se enamora de una persona que es totalmente lo contrario, Ana el personaje de Celeste Cid, ella lo ama también y accede a mudarse con él en él a la casa de sus sueños pero como siempre hay un pequeño problema. Ana está embarazada de otro hombre.
Al principio no hay inconveniente por que el padre de la criatura vive en Miami, hasta que un día suena el timbre y adivinen quién está ahí, el tercero en discordia por supuesto. ¿Podrán estos tres convivir en armonía hasta que llegue la criatura o competirán entre los dos papás para ver cuál es el verdadero? Calculo que todos imaginan que es la segunda opción por supuesto, la verdadera pregunta es si valdrá la pena, esa la respondemos debajo.
¿Qué me gustó? Los actores protagónicos están bien, especialmente los papás. Al menos se los ve comprometidos con sus papeles aunque a veces el guión no ayuda. En este caso y contradiciendo un poco los lugares en el poster, los protagonistas de esta peli son los dos papás, benjamín vicuña y Lucas Akoskin. Celeste Cid también es protagonistas pero tiene menos tiempo en pantalla que los otros dos.
¿Qué no me gustó? La peli no se decide entre ser una comedia romántica con un triángulo amoroso, o ser una comedia familiar, que son dos tonos muy distintos, como si a mitad de camino decidieran pasar de uno a otro, lo que hace que todo se sienta forzado y muy lejos de la premisa original. Quizás hubiese sido más orgánico todo si el papá biológico hubiese aparecido cuando ella tiene al bebé. El humor no termina causando gracia casi nunca y algunos gags son reciclados de otras pelis del género.
Hay varias participaciones de comediantes o personalidades conocidas para el público argentino en pequeños papeles secundarios, algunos más graciosos que otros, pero en varios casos se confía más en el impacto de la figura que en que esté justificada su participación y realmente funcione.
¿A quién recomiendo esta peli? A los amantes de las comedias familiares que no convencen demasiado a grandes y chicos pero sirven para pasar el rato.
DATO: Luego de su pase por las pantallas de cine esta película se estrenará en Amazon Prime
Calificación: 6/10 Duración: 90 minutos Estrena el 18 de septiembre
¡VIVÍ EL PADRINO COMO NUNCA ANTES! EL CLÁSICO DE COPPOLA SE PRESENTA CON ORQUESTA SINFÓNICA EN VIVO EN BUENOS AIRES
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El 25 de septiembre, el Teatro Gran Rex revivirá la icónica banda sonora de Nino Rota con una proyección única de The Godfather acompañada de una interpretación sinfónica en tiempo real.
The Godfather LIVE lleva por primera vez la obra maestra de Francis Ford Coppola a los escenarios con música en vivo, haciendo su debut en el Teatro Gran Rex en Buenos Aires el 25 de septiembre. Ganadora de tres Premios Oscar® y otros numerosos reconocimientos, The Godfather sigue siendo una de las películas más grandes en la historia del cine. La icónica banda sonora de Nino Rota, acompañada de la música tradicional italiana y jazz, cobrará vida en el escenario, interpretada EN VIVO por la Orquesta B.A. Pops bajo la dirección de Damián Mahler, mientras la película se proyecta simultáneamente en alta definición en la pantalla gigante.
“Estamos muy emocionados de poder llevar esta magistral banda sonora y película a Buenos Aires,” dijo Justin Freer, director y productor de The Godfather LIVE. “El poder preservar y presentar la música de una de las películas más queridas de la historia, es algo verdaderamente emocionante. No hay música de cine tan instantáneamente reconocible como la melodía de apertura de Nino Rota tocada en trompeta, y pocas películas tan magistralmente hechas como The Godfather. La combinación de estos dos clásicos en el escenario en vivo en el Teatro Gran Rex será una experiencia visual y sonora como ninguna otra.”
The Godfather, lanzada por Paramount Pictures en 1972 con gran éxito tanto de público como de crítica, cuenta la historia de los Corleones y su rivalidad con otras familias criminales de Nueva York entre 1945 y 1955, mientras el personaje principal (Marlon Brando) transfiere el poder a su hijo menor (Al Pacino). También protagonizada por James Caan, John Cazale, Robert Duvall y Diane Keaton, la película ganó tres Premios Oscar®, incluyendo Mejor Película y Mejor Actor (Marlon Brando), y consolidó la reputación de Coppola como uno de los nuevos directores que revolucionaron Hollywood desde finales de los años 60. En 2008, una encuesta de la revista Empire nombró a The Godfather como la mejor película de todos los tiempos, distinción que también le otorgaron Entertainment Weekly y Metacritic. Actualmente ocupa el segundo lugar en la lista de películas de todos los tiempos de IMDb.
El compositor Nino Rota alcanzó reconocimiento internacional en los años 50 y 60 por su trabajo con los directores italianos Federico Fellini y Luchino Visconti, componiendo para películas como Noches Blancas, El Leopardo, La Dolce Vita y 8 ½. Su música para The Godfather, que incluye el inmortal “Love Theme from The Godfather”, fue clasificada en el puesto 5 en la lista de las mejores bandas sonoras de todos los tiempos por el American Film Institute.
“Estamos orgullosos de abrazar la evolución de la experiencia en vivo, y esperamos que este concierto rinda homenaje a los muchos músicos talentosos que dan vida a la música de las películas, mientras brindamos a todos la oportunidad de revivir una de las grandes obras maestras del cine.”
Acerca de CineConcerts CineConcerts es uno de los principales productores de experiencias musicales en vivo y digitales realizadas con medios visuales, y sigue redefiniendo el entretenimiento. Fundada por el productor/director Justin Freer y el productor/escritor Brady Beaubien, CineConcerts llegará a más de 4,8 millones de personas en todo el mundo a través de conciertos en más de 3,000 presentaciones en 48 países hasta 2025, y recientemente lanzó CineConcerts +PLUS, una red digital global con cientos de episodios exclusivos de podcasts y contenido producido. CineConcerts continúa trabajando con algunas de las orquestas y lugares más prestigiosos del mundo, incluyendo la Orquesta Sinfónica de Chicago, la Orquesta de Cleveland, la Filarmónica de Londres, la Filarmónica de Los Ángeles, la Filarmónica de Nueva York, la Orquesta de Filadelfia, la Orquesta Filarmónica de Londres, y más. Acerca de Paramount Pictures Corporation Paramount Pictures Corporation (PPC) es una productora y distribuidora global de entretenimiento cinematográfico y una unidad de Viacom (NASDAQ: VIAB, VIA), una compañía líder en contenido con marcas de cine, televisión y entretenimiento digital de gran prestigio.
Acerca de Justin Freer (Productor / Director) Justin Freer se ha consolidado como una de las voces musicales más emocionantes de la Costa Oeste y es un director y productor muy solicitado de conciertos de música cinematográfica en todo el mundo. Como director, ha trabajado con algunas de las orquestas más conocidas del mundo, como la Orquesta Sinfónica de Chicago, la Orquesta de Cleveland, la Filarmónica de Londres y más. Es el fundador y presidente de CineConcerts, una empresa dedicada a la preservación y presentación en concierto de películas, curando y dirigiendo cientos de conciertos con bandas sonoras completas en vivo con películas.
Si hay un anime que es un total éxito en la actualidad, es Demon Slayer. Y si encima de ser un éxito, le sumamos la acertada decisión de que el final del anime consistía en una saga de películas y no algo que se ve en streaming, las expectativas estaban a la orden de todos. Y ahora, tras una buena espera, llega a nuestros cines Demon Slayer: Castillo Infinito.
Como bien saben los que siguen el anime, esta película se centra en la batalla dentro del Castillo Infinito, con los Pilares, los cazademonios normales y los aprendices, matando a todo lo que se le cruza (Lunas Crecientes incluidas) mientras buscan a Muzan. Mientras, conoceremos el pasado de algunos personajes de ambos bandos.
Antes de ir a ver esta joyita, tienen que saber un par de cosas. La primera de ellas, es que si o si tienen que haber visto el anime. Nunca vamos a tener la secuencia de “anteriormente en Demon Slayer”, así que, si planean llevar a algún pariente pequeño al cine para quedar bien, yo diría que se lo vayan replanteando. Y lo otro, y pasando a quizás lo peor de toda la cinta, es que dura demasiado.
Si, Demon Slayer: Castillo Infinito dura unas casi dos horas y cuarenta, que, por desgracia, se notan demasiado en el tramo final. Esto se da, en especial, porque se abre todo un arco nuevo, que parece sacado de la galera, en vez de algo natural. Se entiende que le quieran dar contexto y origen a algunos personajes, pero no creo que flashbacks de veinte minutos fuera la mejor solución.
Y ahora, empecemos con lo bueno, que es casi todo lo demás. Lo primero a destacar es la animación. La película se ve brutal, y no solo me refiero a las escenas de pelea (lo más sabroso de todo), sino a la estética en general. El diseño del dichoso Castillo rinde bastante, siendo una mezcla de laberinto y a la vez, arena móvil de videojuego; un deleite para los que son de dicho nicho. Aparte que, por momentos, la animación pareciera ser imágenes reales, más que otra cosa.
Quizás pueda sonar un poco fanboy, pero esta película es lo que todo seguidor de la saga quería ver. No solo porque amplía la historia y no es un “hagamos una peli que no sabemos si es canon, solo para robar”. En ese sentido, Demon Slayer hace lo correcto, y aparte dando de las mejores peleas que vamos a ver en el 2025.
Demon Slayer: Castillo Infinito va directo a lo mejor del año. Con las dos grandes pegas de estirarse en su tramo final, y dejar afuera al público nuevo, nada de eso puede opacar todo lo bueno que ofrece.