Alerta Extinción nos lanza una propuesta de ciencia ficción con un elenco bastante llamativo (Joe Keery, Liam Neeson y Georgina Campbell) y una premisa clásica: una amenaza biológica extraterrestre. El culpable es un hongo capaz de aniquilar a la humanidad de forma rápida, letal y bastante asquerosa.

La película arranca con un grupo de especialistas —liderados por el personaje de Neeson— que llega a un pueblo diezmado por una especie desconocida. Aunque logran contener el patógeno, el encuentro sirve para mostrarnos de qué es capaz esta «cosa»: el hongo toma control del cuerpo humano, lo convierte en una especie de zombi putrefacto y, si no encuentra a quién más contagiar, termina explotando. Un espectáculo visual, cuanto menos.
Después, la historia da un salto temporal hacia una antigua base militar reconvertida en un depósito de contenedores. Ahí es donde conocemos a los personajes de Keery y Campbell, dos empleados que están ahí básicamente porque no les queda otra opción. Durante su turno, se ven obligados a enfrentar esta amenaza en una situación que termina siendo mucho más hilarante de lo que uno esperaría de un fin del mundo.
¿Cómo clasificarla? Es complicado. Es una historia de inicio apocalíptico con tintes de terror, pero que abraza la comedia bizarra sin miedo. Lo mejor que tiene es que no se toma en serio a sí misma, y eso la vuelve muy entretenida. Eso sí, prepárate para varias inconsistencias en el guion y un tramo final al que le cuesta bastante cerrar la historia de forma coherente.
En resumen: Alerta Extinción es una película para disfrutar si vas con la guardia baja y no te tomas demasiado en serio el argumento. El reparto es el gancho principal, aunque claramente no están aquí buscando un Óscar.
Calificación 6/10








