Crítica: Alerta Extinción

Alerta Extinción nos lanza una propuesta de ciencia ficción con un elenco bastante llamativo (Joe Keery, Liam Neeson y Georgina Campbell) y una premisa clásica: una amenaza biológica extraterrestre. El culpable es un hongo capaz de aniquilar a la humanidad de forma rápida, letal y bastante asquerosa.


La película arranca con un grupo de especialistas —liderados por el personaje de Neeson— que llega a un pueblo diezmado por una especie desconocida. Aunque logran contener el patógeno, el encuentro sirve para mostrarnos de qué es capaz esta «cosa»: el hongo toma control del cuerpo humano, lo convierte en una especie de zombi putrefacto y, si no encuentra a quién más contagiar, termina explotando. Un espectáculo visual, cuanto menos.


Después, la historia da un salto temporal hacia una antigua base militar reconvertida en un depósito de contenedores. Ahí es donde conocemos a los personajes de Keery y Campbell, dos empleados que están ahí básicamente porque no les queda otra opción. Durante su turno, se ven obligados a enfrentar esta amenaza en una situación que termina siendo mucho más hilarante de lo que uno esperaría de un fin del mundo.
¿Cómo clasificarla? Es complicado. Es una historia de inicio apocalíptico con tintes de terror, pero que abraza la comedia bizarra sin miedo. Lo mejor que tiene es que no se toma en serio a sí misma, y eso la vuelve muy entretenida. Eso sí, prepárate para varias inconsistencias en el guion y un tramo final al que le cuesta bastante cerrar la historia de forma coherente.


En resumen: Alerta Extinción es una película para disfrutar si vas con la guardia baja y no te tomas demasiado en serio el argumento. El reparto es el gancho principal, aunque claramente no están aquí buscando un Óscar.

Calificación 6/10

Crítica: ¡Ayuda!


Por @cronicadeunavidacualquiera

A veces tratar bien a los empleados te puede salvar la vida



La historia:
Linda, interpretada por Rachel McAdams, es una empleada muy trabajadora en una consultora pero su esfuerzo no la está llevando adonde quiere. Su nuevo jefe, el hijo del anterior, no le da el puesto que le había prometido su padre para dárselo a un antiguo colega de la facultad, pero le propone que lo acompañe en un viaje a su sucursal en Asia.
Pese a sus esfuerzos, Linda queda excluida del grupo hasta que un accidente hace que solo Linda y su jefe queden varados en una isla desierta. Ella es experta en supervivencia, quería entrar a Survivor, y logra refugiarlos de la lluvia, conseguir agua y alimento y curar las heridas de su jefe que aun pretende mantener el rango, pero Linda tiene otra idea.
¿Podrán ambos sobrevivir y volver a la civilización o se quedaran allí para siempre? Habrá que verla para enterarse, si vale la pena o no lo vemos debajo.

¿Qué me gustó?
Las actuaciones de los protagonistas, especialmente Rachel McAdams que la descose con este rol.
Los giros de la trama están muy bien puestos, vuelven bastante impredecible lo que va sucediendo lo que mantiene el interés hasta el final.
Apartado especial para la música de Danny Elfman, histórico compositor de Tim Burton que nos da un poco el tono de la peli

¿Qué no me gustó?
Algunas cuestiones que suceden en la trama rozan en hacer poco creíble la historia.
El final puede ser algo polémico, seguro hay otras formas de terminarla pero no está tan mal tampoco.

¿A qué género pertenece?
Es una comedia negra con algunos toques de terror, se podría decir que es una suerte de mezcla entre Naufrago (2000) y Carrie (1976) con algunas pinceladas de Office Space (1999).

¿A quién recomiendo esta peli?
A todos los que disfruten de este género, no van a salir decepcionados, y especialmente los que quisieran encontrarse en una situación donde la vida de su jefe esté completamente en sus manos.

Calificación: 8/10
Duración: 113 minutos
Estrena el 29 de enero en cines

Crítica: El beso de la mujer araña


Por @cronicadeunavidacualquiera

Tarde o temprano, todos quedamos atrapados en alguna telaraña.



La historia:
Basada en el músical homónimo, que a su vez se basa en la obra de Manuel Puig. Situada en Argentina 1983, está película cuenta sobre la detención de Luis Molina, interpretado por Tonatiuh, y Valentín Arregui, Diego Luna, en una cárcel con presos políticos, aunque Molina no está allí por cuestiones políticas, sino por su homosexualidad.
Este par no se lleva bien al principio, pero a través del amor de Luis por los musicales clásicos de Hollywood se van acercando, a ambos los ayuda a escapar de la cruda realidad que están viviendo.  ¿Podrán salir con vida de ese infierno? Habrá que verla para enterarse, vemos debajo si vale la pena.

¿Qué me gustó?
La performance de Jenifer Lopez bailando y cantando le dan vida al film, también la de Tonatiuh. Diego luna hace lo que puede, dando lo mejor de sí para cantar en inglés y bailar pero no destaca.
Alternar entre el musical y la ficción más realista es un recurso bastante utilizado para revivir el género pero también lo hace perder su esencia original.  De todas maneras en el ámbito donde se desarrolla la trama está bien utilizado, como un medio de escape.

¿Qué no me gustó?
Algunas limitaciones de los captores para obtener la información se sienten algo impostadas y en función de la trama, ya que si violas derechos humanos para una cosa no te vas a contener para violarlos para otra, ni buscas tanta excusa para eso.

¿A qué género pertenece?
Es un musical moderno, donde la parte “musical” propiamente dicha permanece en una ficción dentro de la ficción, cuando la otra parte de la película es completamente opuesta a la música y el color del musical, aunque ambas hablan de lo mismo a su manera.
Siendo argentinos y conociendo un poco más de nuestra historia, hay algunas cuestiones en cuanto al lugar dónde se desarrolla la historia en particular y cómo se manejan que nos hacen algo de ruido históricamente.

¿A quién recomiendo esta peli?
A los que les gusta esta nueva moda de los musicales políticos como podría ser Emilia Perez (2024).

Calificación: 7/10
Duración: 129 minutos
Estrena el 8 de enero en cines

Crítica: Trap House

Por Jorge Marchisio



El año comienza y las reseñas se empiezan a acumular, por eso hoy le vamos a hablar de uno de los estrenos más recientes en Prime Video, Trap House; y de porque creo que es una película con bastante potencial, que no fue aprovechado del todo.



Lo que aparenta ser una película más sobre agentes de la DEA contra traficantes, da un giro cuando vemos con los hijos de los mismos, son amigos entre sí, y deciden atracar a los criminales, para poder apoyar económicamente a uno de los miembros del grupo que perdió a su padre en una reciente redada; todo, obviamente, a espaldas de sus padres.

Se que muchos al leer la sinopsis, pensarán que estamos ante una comedia de situación, con los adolescentes jugando a ser mejores que sus padres a la hora de estafar a los delincuentes. Pero no, la cosa es bastante seria, haciendo que quizás ese sea uno de los puntos flojos de Trap House, el haberse tomado demasiado en serio así misma.

Y es que la sola idea de que unos adolescentes de secundarias se metan con narcotraficantes mexicanos ya de por si suena un poco absurda, todo se potencia cuando de entrada sabemos que los padres de todos son agentes de la DEA, y que usan las herramientas de trabajo de los mismos para llevar a cargo sus “encargos”. Pero no, la cosa tiene bastante drama, en especial, todo lo referente al personaje de Dave Bautista y su hijo, con la pérdida de la madre del mismo como eje central.

Y mejor no hablemos del plan de los villanos. Porque si, son varios, con uno tras la sombra que es el gran giro de guión que se nos presenta al final; pero que, si llevamos viendo más de cinco películas en nuestras vidas, es bastante obvio lo que va a pasar. Pero aún es más triste como pusieron a Tony Dalton en un rol que parece un Lalo Salamanca barato, desaprovechando el ya mostrado talento del actor.

Y la verdad, no queda mucho más para agregar sobre Trap House. En sí la película no es mala ni aburrida, pero tampoco es la gran cosa, y para colmo, tiene eso que se notaba que, en otro género, todavía mejor. Pero en épocas donde no hay mucho para ver, no es mala opción.

Calificación 6/10

Crítica: La Empleada


Por @cronicadeunavidacualquiera

Y si la casita de tus sueños se transforma en una de pesadillas.



La historia:
Todos mentimos en el curriculum, pero parece que Millie, Sydney Sweeney, se pasó de rosca porque hasta se pone anteojos para parecer más inteligente cuando va a la entrevista de trabajo en la hermosa casa de Nina, Amanda Seyfried para ser su ama de llaves. Aun así consigue el trabajo, aunque no siempre todo lo que reluce es oro.
Lo que parecía ser una casa de ensueño con una jefa agradable que te espera con masitas y el té caliente, resulto ser un loquero con una jefa desquiciada que le echa la culpa de todo y le hace la vida imposible. Ella necesita el trabajo pero todo tiene un límite, aunque hay algo más en esa casa además de una mala jefa y un marido atractivo. ¿Podrá Millie escapar de esa pesadilla o no logrará salir de esa casa de ensueño con vida? Habrá que verla para enterarse, si vale la pena o no, lo vemos debajo.

¿Qué me gustó?
Los tres protagonistas están muy bien, especialmente Amanda Seyfried que tiene un rol muy complejo y muy bien ejecutado.
Los giros en la trama son muy interesantes y te mantienen interesado en la historia que de otra manera sería bastante predecible, claro que la belleza hegemónica de los protagonistas ayuda con eso también.

¿Qué no me gustó?
Hay agujeros en la historia especialmente en referencia al plan de una de las protagonistas, ya que se sobrecomplica para hacer algo que se podría resolver de una forma mucho más sencilla.

¿A qué género pertenece?
Es un thriller con cierto tinte romántico. Se podría decir que es como una mezcla de cincuenta sombras de grey con durmiendo con el enemigo.

¿A quién recomiendo esta peli?
Si te gustan los thrillers contados de una forma original, con algo de erotismo y un toque de humor, esta peli es la indicada para arrancar el año.

Calificación: 8/10
Duración: 131 minutos
Estrena el 1 de enero en cines

Crítica: Bugonia


Por @cronicadeunavidacualquiera

¿Hasta dónde pueden llegar nuestras creencias?



La historia:
Dos solitarios conspiranoicos, Teddy, interpretado por Jesse Plemons, y Don, se entrenan para secuestrar a una encumbrada empresaria llamada Michelle, Emma Stone. Cuando lo logran le rapan la cabeza y le dicen que no la van a liberar hasta que hable con su planeta y los lleve a la nave espacial.
Ella no sabe muy bien cómo reaccionar e intenta negociar con ellos manejando la situación como buena ejecutiva, pero los otros dos no tuercen el brazo e insisten con su versión de la historia. ¿Podrá Michelle escapar de sus captores o habrá algo más detrás de este disparatado secuestro? Habrá que verla para enterarse

¿Qué me gustó?
Los dos actores principales, Emma Stone y Jesse Plemons,  están muy bien y son en gran parte las que sostienen la película.
La música de orquesta le da otra escala a la película, combinadas con algunas de las elecciones de planos. De otra manera se sentiría algo encerrada y aislada
La historia es original y bastante actual, está basada en una película coreana llamada save the green planet (2003)

¿Qué no me gustó?
Se siente algo extensa, se podría resolver en menos tiempo sin perder nada importante de la historia.
Es también algo predecible, especialmente para los que tienen algo de experiencia en el género de la ciencia ficción.

¿A qué género pertenece?
Podríamos definirla como una comedia de ciencia ficción al igual que el material original, aunque de comedia no tiene tanto más que sus personajes algo disparatados, la trama se centra más en las conspiraciones, las fake news y las desigualdades sociales. 


¿A quién recomiendo esta peli?
A los fans de la ciencia ficción, especialmente a los que disfrutan las que tienen giros ligados a la ecología con un toque de humor, un ejemplo de esto podría ser “No mires arriba” (2021).

Dato: No es habitual en la película, pero hacia el final tienen momentos algo sangrientos no aptos para gente impresionable.

Calificación: 7,5/10
Duración: 118 minutos
Estrena el 11 de diciembre en cines

Crítica: Nueve Auras

Por Jorge Marchisio




Dentro del cine argentino, siempre hubo una gran pregunta ¿Qué hubiera pasado, si no perdíamos tan tempranamente a Fabian Bielinski? Y es que alguien que hace Nueve Reinas y El Aura, es digno de reconocimiento no solo a nivel local, sino internacional. Y por eso hoy, en diciembre del 2025 y casi veinte años después de su pérdida física, nos llega un documental sobre su obra, Nueve Auras.



A través de varias entrevistas, tanto a actores como especialistas detrás de cámara, veremos los inicios de Fabian Bielinski, sus primeros trabajos, como es que después de tanto esfuerzo consiguió que le financien el proyecto de Nueve Reinas y luego poder dirigirlo; hasta ver cómo el rodaje de El Aura lo consumió tanto al grado que muchos que dicen que ese proyecto fue el que terminó desembocando en su fallecimiento.

Entre los entrevistados, destaca principalmente, Ricardo Darín, quien fue el protagonista de sus dos películas. Y es a través suyo que vamos viendo lo que significó en realidad la pérdida de Bielinski, pero no como el responsable de alguna obra, sino como esa persona obsesiva pero que siempre estaba dispuesto a escuchar sugerencias tanto de sus actores, como de todo el equipo técnico (atentos a la anécdota de la plata vs el autito de juguete en Nueve Reinas).

Otros intérpretes que participan en el documental son: Leticia Bredicce, Gastón Pauls, Alejandro Awada, Dolores Fonzi, Tomas Fonzi y Nahuel Pérez-Bizcayarat. Todos ellos tienen una anécdota que contar, o en los casos m<s bizarros, una visión distorsionada de los lugares en los que filmaron hace más de veinte años. Y esto es otro de los factores nostálgicos que tiene Nueve Auras, el poder ver los lugares (al menos el de Nueve Reinas) donde tuvo lugar el rodaje.

También hay lugar para saber un poco de la vida de Fabian Bielinski. Veremos a sus colegas de sus inicios dar testimonio de cómo siempre tuvo sus metas claras, su famoso mal carácter, y de cómo empezó desde abajo. A nivel familiar, también hay algunas entrevistas, aunque se nota que el enfoque del documental apunta más a su apartado laboral y no tanto el íntimo.

Como todo documental, Nueve Auras ofrece datos que los que menos saben del tema, van a agradecer. Pero si de verdad eran fans de Bielinski y se adentraron en su vida tras su temprana muerte, quizás no estén viendo nada nuevo. Va a depender de qué tan fans sean y que tanto les gustaron sus películas.





Calificación 7/10

Perfect blue: El largometraje anime de culto vuelve a Argentina, remasterizada en 4K para cautivar a las nuevas generaciones



En 1998, Satoshi Kon estrenó Perfect Blue, un thriller psicológico que revolucionó el cine animado japonés y dejó una huella imborrable en la cultura audiovisual. La película cautivó incluso a Darren Aronofsky, quien llegó a intentar comprar los derechos para realizar un remake. No lo logró, pero su admiración quedó reflejada en Requiem for a Dream (2000), donde reproduce con exactitud la famosa escena del grito en la bañera. Años más tarde, algunos elementos temáticos resonaron también en Black Swan (2011), aunque ese film toma su propio rumbo.



Satoshi Kon, quien falleció en 2006, dejó con Perfect Blue una obra maestra que hasta hoy sigue siendo estudiada por su audacia narrativa, su complejidad psicológica y su capacidad para difuminar la línea entre realidad e ilusión.

La película sigue a Mima, una “teen idol” japonesa que, tras un concierto, decide abandonar su grupo musical para perseguir su sueño de convertirse en actriz. Su transición no es fácil: Mima pasa de una imagen inocente y controlada por el marketing a un mundo televisivo oscuro y adulto, en el que la explotación mediática, el morbo y la presión de la industria la arrastran a un abismo emocional. Este cambio de identidad se convierte en el núcleo de la trama.

Kon construye su narrativa desde la perspectiva de Mima, y a medida que ella se enfrenta a acosadores, amenazas y a un misterioso blog que parece conocer cada detalle de su vida, nosotros comenzamos a perder el control de la línea temporal y a cuestionar qué es real y qué es producto de su mente. La película juega deliberadamente con la confusión: escenas que parecen suceder en el mundo “real” se mezclan con rodajes, sueños, recuerdos y alucinaciones, generando un laberinto psicológico que se intensifica minuto a minuto.

Lo más brillante es que Kon no utiliza estos recursos de forma gratuita. La fragmentación narrativa refleja la ruptura interna de Mima, una protagonista que tiene que lidiar no solo con la mirada pública, sino con la presión de redefinir quién es. En esa lucha, su identidad se fractura y su “yo” idolatrado empieza a perseguirla, encarnado en una figura luminosa, perfecta e imposible que simboliza cómo la industria la había reducido a un producto.

Perfect Blue es un estudio sobre la violencia de la fama, el desdoblamiento psicológico y la manipulación mediática. Su influencia sigue vigente porque entiende que el horror más profundo no está en criaturas fantásticas, sino en la mente humana cuando se ve atrapada entre expectativas imposibles, miedo, soledad y autodestrucción.

A 25 años de su estreno, las nuevas generaciones podrán conocer esta película, que continúa siendo una de las obras más inquietantes y visionarias del cine japonés. Satoshi Kon no solo creó un thriller psicológico impecable, sino una reflexión brutal sobre la identidad en un mundo previo a la masificación del internet.

Disponibles en salas selectas de Argentina  desde el 13 de noviembre

Muchas gracias Cinetopia por invitarnos a la Avant Premiere

Crítica de Teléfono Negro 2: cuando los sueños se vuelven pesadilla

Por Jhon Wolf


Descripción:
Scott Derrickson regresa al universo de The Black Phone con una secuela tan inquietante como ambiciosa, que mezcla terror psicológico, simbolismo onírico y referencias al horror clásico. Aunque no alcanza el impacto del original, Black Phone 2 logra sostener una atmósfera perturbadora y un par de escenas memorables.


Resumen:
Ambientada en 1982, Black Phone 2 sigue a Finney (Mason Thames), marcado por los traumas del pasado, y a su hermana Gwen (Madeleine McGraw), quien ahora toma el protagonismo gracias a sus visiones proféticas. El secuestro de su hermano a manos del temible Grabber —interpretado nuevamente por Ethan Hawke— se convierte en una experiencia donde el miedo trasciende los límites de la realidad. Derrickson transforma al villano en una figura sobrenatural que invade los sueños, creando una historia donde el terror se mezcla con la memoria, la culpa y la redención.


Lo que me gustó:
Lo más destacable es la dirección de Scott Derrickson, que vuelve a demostrar su maestría para crear climas opresivos y visuales hipnóticos. La fotografía y el diseño de sonido construyen una atmósfera de pesadilla constante, donde la línea entre sueño y vigilia se diluye con elegancia. Ethan Hawke, sin mostrar nunca su rostro, mantiene intacta la inquietud de su personaje, mientras la joven Madeleine McGraw brilla como eje emocional de la historia. Algunas secuencias oníricas, como la de la cabina telefónica en medio de la nieve o los pasillos llenos de espectros, alcanzan un nivel estético digno del mejor cine de terror de autor.


Lo que no me gustó:
La película peca de exceso explicativo. El guion intenta justificar demasiado la naturaleza del Grabber y los elementos sobrenaturales, rompiendo el misterio que hacía tan efectiva la primera entrega. En su afán por expandir la mitología, Black Phone 2 pierde parte de su poder sugestivo. Además, la subtrama religiosa queda a medio camino y la tensión se diluye en varios pasajes que se sienten forzados. Aunque el tono onírico es un acierto, a veces se convierte en una trampa que desconecta emocionalmente al espectador.


A quién se la recomiendo:
A los fanáticos del terror psicológico y del cine de Scott Derrickson, que disfrutarán de una propuesta arriesgada y visualmente potente. También a quienes valoran las secuelas que intentan explorar nuevos caminos en lugar de repetir fórmulas. No obstante, quienes busquen una experiencia tan directa y aterradora como la del film original, podrían encontrar esta entrega más introspectiva que perturbadora.

Puntuación: 6/10

Crítica: El padre del año


Crítica por PablinTeve
La vida de Andy Goodrich (Michael Keaton) da un giro inesperado cuando su esposa y madre de sus gemelos de nueve años ingresa a un programa de rehabilitación de 90 días, dejándolo solo a cargo de sus pequeños. Sumergido en el mundo de la paternidad moderna, Goodrich se apoya en su hija de su primer matrimonio, Grace (Mila Kunis), mientras finalmente se convierte en el padre que Grace nunca tuvo.



Lo que me gustó
Ofrece una bonita historia con la que pasar un rato ameno y entretenido, así como deleitarnos con la brillante actuación de Michael Keaton y Mila Kunis. Recomendable si eres un entusiasta de las comedias dramáticas. No se puede negar que esta comedia dramática, depurada y predecible, es un poco genérica, pero también tiene a Keaton en su mejor momento: levanta cada escena e inspira a los que le rodean.

Lo que no me gustó
Si los diálogos fueran más divertidos, podría ser una buena comedia para pasar el rato, pero en lugar de eso Keaton parlotea, Kunis hace algunos gestos con los ojos, y cada diálogo se convierte en un interminable tira y afloja.
Algunas escenas son simplemente torpes, como una visita a una noche de poesía feminista en la que no está claro hasta qué punto se pretende hacer sátira. Pero si puedes soportar todo eso, tiene su recompensa .


Calificación: 7/10