Pasiones peligrosas
Henrik Ibsen fue el dramaturgo noruego que revolucionó la manera de ver el teatro a finales del siglo XIX en Europa. El hablar de affairs, violencia, obsesiones, estafas y divorcios; es decir: temas reales, puso a Ibsen en la lupa pero también en la polémica. El abordar el lado oscuro de las relaciones humanas con un grado de realismo sincero, dio paso a un teatro menos idílico y más centrado.

Hedda Gabler fue estrenada en 1891 con cierto pudor, el solo hecho de representar a una mujer obsesionada, desequilibrada y manipuladora ya movía la opinión pública. El personaje de Hedda recuerda a los momentos finales de Anna Karenina, la diferencia es que Ibsen le da un toque más radical. Patricia Suárez entiende la idea del dramaturgo noruego y la adapta en El Estropicio.
»Hedda, hija del difunto Capitán Gabler, acaba de contraer matrimonio con un hombre a quien no ama: Jorge Tesman. Luego de una luna de miel poco romántica, Tesman pugnará por una cátedra junto a Lovborg -antiguo amante de Hedda-. Ella, con absoluta frialdad, aprovecha la fragilidad de Lovborg para provocarlo y luego rechazarlo. Esto será tan solo el inicio del derrumbamiento de sí misma». Es la sinopsis de la obra de Suárez la cual es dirigida por Mariano Dossena.
Federico Dopico, Marcos Horrisberger y Lucia Tapiola son los protagonistas de esta tragedia de pasiones desbordadas. El trío de jóvenes actores interpreta un triángulo amoroso de aristas afiladas y venenosas. Lucía Tapiola sabe cómo interpretar a Hedda dándole matices para poder entender su desequilibrio mental, pero a su vez nos entrega una interpretación hilarante con sus momentos de humor ácido que alivian la densidad de la trama. Es un deleite verla actuar.
La puesta en escena de Nicolás Nanni conforma una paleta de negros, oscuros que le dan un aspecto lugubre y deprimente. Un círculo de rosas marchitas y cadenas colgando del escenario. Una muestra del deterioro del amor y el abismo de la mente. La música original de Rony Kaselman es de efecto thriller, estamos envueltos en sus notas trémulas y misteriosas. Es un suspenso sonoro ideal para noches de espanto.
El estropicio es una adaptación libre de Hedda Hegler que le rinde homenaje a Ibsen. Un drama que se puede trasladar al presente pues el amor puede llevarnos a cometer locuras, pero la locura puede distorsionar al amor.
Disponible los viernes a las 20:30 en el Mètodo Kairòs.
Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.








