Análisis: Xenoblade Chronicles 3 para Nintendo Switch

Desde que Xenoblade Chronicles 3 fue anunciado, se ha mencionado constantemente que es un largo juego, pasando por encima de las 150 horas. Esto, inevitablemente, hizo que surgiera una pregunta clave: ¿Realmente tendrá lo suficiente para mantenernos pegados a la pantalla durante ese tiempo? Con su mundo abierto lleno de maravillas, juego RPG mejorado, una historia que parece sacar lo mejor que amamos del anime y un equipo de personajes inolvidable, sin duda vale la pena pasar cada segundo ahí dentro, incluso a pesar de sus debilidades.



En esta aventura tomaras el rol de Noah, un habitante del planeta Aionios que desde su nacimiento es entrenado para luchar a muerte. Nuestro protagonista forma parte de una de las colonias de Keves, una facción militar que es obligada a luchar contra Agnus, el bando rival al que enfrentan sin descanso. En esta guerra no buscan expandirse como nación o ganar riquezas, sino obtener energía con cada muerte y alimentar el reloj de llamas, un artefacto que mantiene vivos a los habitantes de cada colonia.

Esta naturaleza ha sido aceptada religiosamente y es que la vida de todo ser humano en este mundo tiene un periodo natural de 10 años. Normalmente, los guerreros están destinados a morir en el campo de batalla, pero si llegan al límite de esperanza de vida, son despedidos en un ritual con todos los honores.



El giro de tuerca en esta historia ocurre cuando Noah y sus compañeros Eunie y Lanz se topan con Mio, la otra protagonista, que es acompañada por Sena y Taios, sus compañeros en Agnus. Este encuentro deriva en un enfrentamiento que es interrumpido por un hombre misterioso al activar un artilugio en forma de huevo que les cambia la vida a los 6 guerreros. La energía que emana de este objeto tras ser activado los convierte en unos seres conocidos como Ouroboros, y al mismo tiempo, se han puesto en la mira de las colonias de ambos bandos. Su nueva misión será enfrentar a unos seres conocidos como Moebius, además de encontrar un lugar con una espada gigante donde sus dudas serán despejadas y podrán conocer el trasfondo de su existencia.

La historia se aleja mucho de sus precuelas, pero hay elementos heredados a lo largo de la franquicia, como los titanes. Un punto favorable es que, aunque hay muchos clichés, la historia propone diferentes miradas y en cada capítulo plantea problemas que se resuelven poco a poco. Aquí, la vida es el tema central y a veces su valor trasciende a un punto filosófico o reflexivo.



La niñez, el futuro, el existencialismo, lo que hay después de la muerte y la esperanza de vida son temas recurrentes que se mezclan bien con el argumento de este mundo fantástico. Una historia que te engancha y te hace sentir empatía por los protagonistas ante su esperanza de vida tan efímera. Es bueno que en cada capítulo se creen lazos entre los personajes y se plantean nuevas problemáticas que se resuelven más adelante.

También debemos tener presente que están los personajes clásicos como el genocida que busca cumplir sus sueños a costa de los demás, los villanos que pisotean a los más débiles o el amigo de la infancia que tiene un peso recurrente en la trama. Clichés que hacen predecible la historia en algunas ocasiones, por fortuna, hay algunos eventos inesperados que nos mantienen interesados.

Es importante mencionar que, si nunca has jugado un título de este tipo, quizá te pueda parecer un poco raro el estilo de juego debido a su naturaleza semiautomática, pero esto es lo que lo convierte en un juego de estrategia, en donde tienes que golpear en el momento apropiado, pensar en combos y vencer a tu contrincante con los personajes apropiados. Esto es lo que lo hace tan entretenido y aunque no entiendas al inicio, el aprendizaje es rápido y se vuelve ligeramente adictivo al poco tiempo, impulsándote a buscar al siguiente enemigo.

Una vez que tienes más herramientas vale la pena tomarse un tiempo para dominar los combos. Esto dará mucha ventaja, pero también está la opción de omitir este paso y jugar sin tener esto presente. No es necesario que domines todo a la perfección, esto es un punto a favor porque demuestra que el sistema de batalla puede ser muy profundo, pero también se adapta a cada jugador.



De entre las opciones disponibles podremos cambiar libremente entre los integrantes de tu equipo, usar ataques fusionados para ir sumando niveles de vínculo y un modo especial donde se pueden ligar ataques con cadenas y sumar puntos que terminarán en una cinemática especial.

De todo esto lo más interesantes es la opción de vínculo que unen a dos personajes designados en un ser poderoso conocido como Ouroboros. Cada pareja tendrás dos formas de esta transformación y cada criatura contará con nuevos ataques y habilidades. Este un buen recurso para salir de apuros cuando el enemigo sea muy poderoso y algún personaje está en riesgo de morir. Una herramienta muy útil e indispensable que usaremos sobre la marcha.

Como buen RPG, podrás desarrollar a tus personajes equipando accesorios y gemas, que agregan mejoras a tus estadísticas, pero lo más importante es la asignación de clases. Esta opción es nueva y hace muy versátil la integración de tu equipo, ya que podemos elegirlas libremente. Al principio solo habrá 6 clases, una por cada personaje, pero más adelante se abrirán más con la ayuda de los héroes. Los héroes son personajes que se asignan como el séptimo integrante de tu equipo y heredan su clase a algún personaje.

Hay dos aspectos vale la pena destacar, la exploración y su calidad técnica. Recorrer Aonios con libertad es muy importante, ya que Xenoblade Chronicles 3 es un juego enorme. Y se nota al recorrer sus bellos mundos donde encontraremos todo tipo de ecosistemas con cambios de clima y horario. Los mundos tienen cierto grado de verticalidad que nos mantendrán explorando todos los rincones, pero hay ciertos detalles que pueden mejorar, sobre todo en la búsqueda de objetos y coleccionables.



En cuanto al apartado sonoro, que como es costumbre nos sorprende con temazos que se adaptan a los momentos de acción y cambian según la situación o sirven de acompañamiento mientras caminos por los hermosos parajes de Aionios. El trabajo de Yasunori Mitsuda se reconoce al instante y demuestra su experiencia en poderosos acordes de guitarras eléctricas que se combinan con el talento de otros artistas. Un deleite auditivo que forma parte de la identidad de Xenoblade Chronicles.


Conclusión

Si te gustan los RPG de estrategia, este título es un must. Si eres nuevo en este tipo de juegos quizá te confunda un poco al inicio, pero es fácil de manejar después de un tiempo y cuando menos lo veas estarás pegado a la pantalla tratando de llegar al siguiente capítulo de la historia. 


Calificación 9/10

Análisis: Cult of the Lamb para PC



Por Alejandro Corell

“El señor es rey eterno; los paganos serán borrados de su tierra”

Podemos decir sin miedo a equivocarnos que Neil Gaiman es uno de los mejores escritores vivos procedentes del Reino Unido. A través de multitud de obras ha tratado un amplio abanico de temas, suficientes incluso para llenar estas líneas sin centrarnos en nada en particular. Pero si me permito la cita en esta ocasión, es para focalizar las miras en American Gods, una de mis obras preferidas del autor y también una de las que hemos tenido la suerte de poder disfruta de una serie de televisión. Sin destripar la trama, ya desde los inicios de la novela se invierte la concepción de las creencias y adoraciones como el opio del pueblo. Los seres vivos necesitan adorar a alguien superior para sentirse autocumplidos, pero mucho más grande es la necesidad de este ser por ser adorado. No hay dioses sin creyentes. La única forma de sobrevivir es asegurando la estabilidad y crecimiento de tus súbditos. 



Es esta premisa, en resumidas cuentas, la que nos aborda hoy aquí con Cult of the Lamb. El título se permite un inicio rápido. Nosotros, como último cordero del mundo, somos sacrificados para evitar la vuelta al poder de un antiguo ente, aquel que espera, tal y como sostiene la profecía. Por desgracia para nuestros ejecutores, este brillante plan no sale demasiado bien y una vez muertos, seremos rescatados y comandados por el mismo mal que deseaban erradicar, siendo cargados con la misión de enfrentarnos a sus captores para, por fin, liberarlo. Para facilitar nuestra empresa, recibiremos parte de su poder en forma de un atuendo capaz de mutar en armas y hechizos, pero incluso así, no tendremos suficiente. Esta no es una tarea para un solo hombre (o cordero), por lo que, si queremos tener alguna oportunidad, deberemos formar un culto, uno que crezca en número y nombre, lo suficiente como para hacer grandes cosas. Bienvenidos a la liturgia, tenemos camisetas personalizadas.



Una de las cosas que más llaman la atención de Cult of the Lamb es su apuesta multidisciplinaria. Una parte del título es, en términos generales, un roguelite. Tendremos que atravesar las distintas mazmorras del juego, enfrentándonos a enemigos en salas proceduralmente generadas, haciéndonos más fuertes conforme más intentos hagamos. Pero una vez volvamos de nuestras aventuras, tendremos que encargarnos de cuidar nuestra base, convirtiendo la experiencia en un juego de gestión, en una versión quizá más elaborada de aquella vista en Moonlighter.  

Respecto a la parte de aventura, para liberar a Aquel que espera, tendremos que avanzar por cuatro reinos distintos, enfrentándonos a los herejes que se han hecho con el poder, para llegar así a aquel que está detrás de todo esto. Para conseguirlo, tendremos que luchar primero contra hordas de enemigos, que nos esperarán en cada una de las habitaciones que recorramos. Desde el equipo de Massive Monster, tienen claras las bases que hacen divertido un roguelite. En primer lugar, la aleatoriedad. Cada vez que entremos en un nivel, este se diseñará de forma procedural, de forma que nunca recorreremos el mismo camino. Esta variación se aplicará al camino recorrido, a los enemigos, a los objetos y recompensas, pero no a los jefes finales. Y es que para enfrentarnos a cada uno de los herejes tendremos que superar primero cuatro veces cada uno de los escenarios, encontrando siempre a los mismos enemigos finales, los cuales una vez derrotados serán sustituidos por el siguiente en próximas vueltas. Esto provoca que, en caso de quedarte atrapado más tiempo del necesario en una zona, el viaje se vuelva algo monótono.  



Lo que también lucha en pos de la monotonía son los sets de armas y su forma de uso. Por desgracia, no hay una gran variedad de herramientas de muerte en el viaje: espadas, dagas, hachas, garras y poco más, eso sí, con distintas variaciones. No obstante, su forma de uso se siente demasiado simple, ya que todas cuentan con un único combo. Además, no parece que hayan aprovechado esta poca variedad para pulirlas al límite y es que más allá de la espada, el resto presentan claros problemas. Las dagas son mucho más rápidas, pero hacen menos daño. Las hachas son lo contrario, muy lentas pero cada golpe resuena con fuerza. Lo que puede parecer un sistema lógico no tarda en palidecer cuando descubrimos que a muchos enemigos (sobre todo a los jefes), no podremos golpearles más de una o dos veces seguidas, impidiéndonos realizar nuestro combo completo, independientemente del tipo de arma que llevemos. 

Pero para aumentar la profundidad del título, a parte de armas cuerpo a cuerpo contaremos con maldiciones, distintos hechizos que nos ayudarán a enfrentarnos a los enemigos que nos rodeen. Contaremos con muy pocas cargas en cada sala, así que es mejor reservarlos para momentos de necesidad donde necesitemos librarnos del peligro rápidamente. Este sistema caería muy rápido en la repetición, siendo ligeramente salvado por el sistema de progreso. Cada vez que volvamos a nuestra base, a parte de las gestiones que comentaremos a continuación, podremos mejorar las habilidades del cordero. Esto nos permitirá acceder a armas más poderosas o nuevos modificadores, así como nuevas maldiciones. Esta mejora permite que accedamos a cada nuevo nivel con una fuerza base superior a la del previo viaje, facilitando el camino, ya que los enemigos también serán más fuertes. 



En cuanto a los enemigos, si bien la variedad no es muy elevada, lo agradeceremos a la hora de aprender sus patrones, que en un combate contra pocos adversarios es tarea fácil, pero en salas abarrotadas será casi imposible esquivar todos los ataques. Esto desencadena una situación algo frustrante, cuando la cantidad de enemigos y partículas es tan elevada que no sabemos si quiera donde estamos hasta que recibamos uno o dos golpes, reduciendo sobremanera nuestras posibilidades de supervivencia. Donde se aprecia variedad es en los enemigos finales, sobre todo en los herejes, siendo cada uno más terrorífico y fuerte que el anterior. Cabe destacar la dificultad, superar Cult of the Lamb es un desafío que requerirá de una considerable dosis de esfuerzo. Algunos enfrentamientos son realmente complicados y es fácil perder la vida y tener que repetir. No obstante, tal y como sucede en juegos de esta índole, se llega a un punto donde es relativamente fácil leer al oponente e identificar sus patrones, dominando el enfrentamiento como un maestro de la lucha. Llegar a este punto puede costar unas 20-25 horas, o quizá algo más o algo menos en fusión de vuestra habilidad.

Y más allá de esto, cada vez que volvamos a nuestra base seremos responsables de gestionarla. Y es que uno de los puntos fuertes del título es esta mecánica. En un principio, contaremos con muy pocos elementos en nuestra parcela. No tardaremos en construir una iglesia y comenzar a reunir adeptos, que trabajarán para nosotros, aparte de adorarnos. Con esta fuerza de trabajo y su fuerza vital, cada vez serán más las funciones que podremos suplir en nuestro campamento: producción de recursos, gestión de materiales, captación de nuevos seguidores… Esto es algo más complicado de lo que parece a simple vista, porque a diferencia de las sectas reales, nuestros fieles no tardarán en mosquearse si algo les disgusta, de forma que tendremos que estar siempre pendientes de que todo esté bien. Esto significa dedicar una porción de la noche a recoger los excrementos y vómitos de nuestros seguidores después de volver de un agotador combate, al menos hasta que construyamos retretes. Bueno, si un seguidor se enfada, también podemos optar por sacrificarlo, así que es recomendable no encariñarse con ninguno, por muy monos que puedan ser. En un principio llevaremos a cabo muchas tareas manuales, que conforme vayamos avanzando y desbloqueando nuevos sistemas, comenzarán a gestionarse de una forma más automática, para que podamos centrarnos en aumentar la fe que nuestra iglesia siente por nosotros, convirtiéndonos en seres más poderosos. 



El último punto fuerte del título es su apartado artístico. Cult of the Lamb es, sencillamente, una preciosidad. Ya desde su primer tráiler, era fácil observar como el apartado visual estaba trabajado al máximo, ofreciendo unos diseños muy bonitos, que juntan lo oscuro con lo adorable. El diseño de personajes junto con las animaciones de movimiento y combate hacen que jugar sea siempre un disfrute. Además, este trabajo viene reforzado por el apartado sonoro, con sonidos muy sólidos que responden bien a lo que sucede en pantalla, dotando a cada espadazo o cada golpe de un mayor peso. Si esto fuera poco, la banda sonora, pese a no ser muy amplia, puede grabarse fácilmente en nuestro cerebro.

En resumidas cuentas, Cult of the Lamb es una aventura preciosa, que mezcla de forma efectiva dos géneros muy diferentes como son el roguelite y la gestión. Es cierto que el sistema de combate es algo simple y puede llegar a sentirse monótono, pero no deja de ser satisfactorio. A lo largo de las 20-25 horas que puede costarnos liberar a Aquel que espera, sentiréis que el tiempo vuela si os gustan otros juegos de este tipo. Por el precio que tiene, es una de las opciones más bonitas de este 2022. Así que sed un buen rebaño, y haceos el favor de probarlo.

Calificación: 9/10.

Análisis: Hell Pie para PC


Por Alejandro Corell


“Bienvenido al infierno, ese es tu despacho”
A lo largo de los años, nos han inculcado una serie de máximas sobre distintos conceptos de la vida. Que si McDonald´s es barato, que si recubrir el baño de un bar con una capa de papel higiénico nos protege, que si los plataformas en 3D están diseñados artísticamente para niños… todo cuestionable. Sobre todo, esta última afirmación. Y es que cuando pensamos en un juego de plataformas en tres dimensiones, pensamos en aventuras del fontanero rojiazul, o en los paradisiacos mundos de Spyro, entre otros. Sea cual sea nuestra elección, todas comparten un fondo “family friendly”, que puede contar una historia más o menos compleja pero adornada con colores y formas agradables.


Esta estrategia es justo la que el equipo de Sluggerfly ha querido evitar con su nuevo título: Hell Pie. En este caso, nos ponemos en la piel de Nate, el demonio del mal gusto (sólo hace falta ver como viste). Algunos podréis pensar que vuestra oficina es un infierno, pero sólo él puede hacerlo sin dejar de tener razón. Más allá de aguantar la rutina diaria soporífera, no eran muchos sus problemas, hasta que termina siendo el encargado de preparar la tarta de cumpleaños del mismísimo Lucifer. Desde luego, no se trata de un pastel como el que probasteis en el cumpleaños de vuestra tía abuela, en el infierno las costras supurantes y las tiritas húmedas son el verdadero Rock and Roll, nena. De esta forma, comienza nuestra aventura, recorriendo una amplia variedad de mundos para encontrar cada uno de los elementos necesarios para esta tarta.



Por suerte, no estaremos solos en nuestra empresa, ya que nos acompañará Nugget, un querubín mascota que es de todo menos bonito. Pero por encima de todo, es útil, ya que es capaz de servirnos como gancho y como arma de defensa, algo esencial para sobrevivir a los peligros que encontraremos en nuestro camino. Se trata sin dudarlo, de una excelente elección de diseño por parte del equipo. Plataformas, hay muchos. Es difícil destacar por ofrecer el sistema de movimiento más responsivo y preciso del mercado, o por servirse de los mejores gráficos. Por ello, no queda otra que jugar con la movilidad. Introduciendo el gancho, la forma en la que avanzaremos por el mapa cambiará sobremanera. Si bien, encontraremos gran cantidad de caminos diseñados para ser recorridos de forma más o menos sencilla, sirviendo como guía para el jugador. Pero utilizando las herramientas que nos da el juego, podemos avanzar por los niveles de formas totalmente inesperadas, diseñando nuestro propio camino. Un salto, un balanceo, un dash hacia el lado y otro salto pueden ahorrarnos 5 minutos de plataformas móviles lentas y seguras.
Además, las mecánicas de juego crecerán conforme avancemos en la aventura, ya que desbloquearemos nuevas habilidades, así como distintos poderes de los que podremos servirnos a placer. Eso sí, para conseguirlos, vamos a tener que explorar, y mucho. Casi todo lo que vamos a hacer en Hell Pie es buscar cosas: buscar ingredientes, buscar comida para nuestro querubín, buscar animalitos para sacrificarlos (sí, como lo oyes) … cada recoveco es un posible tesoro escondido, esperando que lo encontremos. Por suerte, no nos cansaremos de rebuscar mucho en los mismos sitios, ya que cada escenario del título es totalmente diferente al anterior. Esta variedad refresca la experiencia, y muestra una interpretación muy curiosa del infierno.



Hay que hacer una parada en el camino hablando de lo grotesco que puede resultar Hell Pie. El equipo artístico ha tomado como base el ser desagradables, rozando los límites legales de contenido en publicación de videojuegos y vaya si lo han conseguido. En este mundo, vamos a encontrar todo lo que podamos imaginar que desaprobaría nuestra abuela. Desde excrementos nazis, glotones come heces, carnicerías humanas y, sobre todo, mucha, mucha sangre. Es posible que estos elementos no resulten agradables para todo el mundo, y si bien no creo que puedan resultar una ofensa, conviene mirar alguna que otra captura del juego para saber si vamos a disfrutarlo o no.


Si Jugablemente el título da el callo y visualmente aguanta gracias a su apartado artístico, donde no termina de acertar es en lo sonoro. Los efectos de sonido al caminar, saltar, chocar o atacar no llegan a transmitir una sensación de solidez suficiente para hacernos sentir cómodos. Los personajes no tienen doblaje, tendremos que conformarnos con líneas de texto. Pero la música es el verdadero talón de Aquiles. Además de ser poco variada, lo que le impide adaptarse a cada situación, no se activa ni desactiva cuando le toca, en muchas ocasiones. Esto nos deja con un escenario peligroso en completo silencio o en una pausa de descanso acompañada de una tensión musical elevada. Son errores que pueden corregirse en futuras actualizaciones pero que chocan bastante en un inicio.



En conclusión, Hell Pie es un plataformas atrevido, al que no le importa ser desagradable en su apartado estético, pero no por ello no disfrutable. Las múltiples opciones de movimiento de las que nos dota nuestro cupido convierten cada nivel en un avance libre por donde más nos plazca, que suele respetar las ideas del jugador. Completar el juego nos puede llevar unas 7-10 horas, que pueden alargarse un poco si queremos encontrar todos los coleccionables del juego, que ciertamente son unos cuantos. Recomendado para todo aquel que disfrute de los plataformas en 3D habituales, y busque algo nuevo con lo que pasar un rato divertido. No recomendado para oficiales religiosos, ni para ser jugado delante de vuestros familiares, a no ser que os guste la fiesta.

Calificación:7.5/10

Análisis: Spidersaurs para Nintendo Switch



En un futuro no muy lejano, el planeta Tierra sufre debido a la superpoblación y al cambio climático que está en auge. El ser humano se encuentra en las últimas por culpa de una terrible hambruna, y unos científicos tienen una genial idea que no acabará como ellos piensan.
Así, para evitar que la población pase hambre, los científicos han decidido mezclar el ADN de insectos y dinosaurios para crear un buen filete para todo el mundo. Pero estos experimentos genéticos se han escapado, así que tocará detenerlos antes de que la especie humana se extinga por completo.


Spidersaurs empezará dejándonos decidir si queremos ser un hombre o mujer. No influirá en nada en el gameplay, ya que solo cambiará el aspecto del personaje, pero todos los movimientos y ataques se conservarán. Además, si estamos en compañía de otra persona, siempre se puede unir de manera local a nuestra partida para disfrutar juntos del juego. Spidersaurs también cuenta con diferentes niveles de dificultad para que así todo el mundo pueda disfrutar, aunque cabe decir que no será sencillo acabar el juego. En todas las dificultades deberemos preservar la calma e ir con todo lo que tengamos para llegar al final de cada uno de los niveles.


La jugabilidad que nos presenta el juego es algo simple, puesto que es un título en el que avanzaremos por lugares que casi siempre solo habrá un camino posible, y que nos obligará a acabar con todo lo que nos encontremos a nuestro paso. El sistema de juego es similar a Metal Slug, Contra y otros grandes del género, e iremos consiguiendo diferentes tipos de armas que usaremos para acabar con los enemigos. Podremos llevar hasta dos diferentes en todo momento, y lo malo es que, si perdemos una vida, el arma equipada en ese momento desaparecerá. Hay bastante variedad de armas, y entre ellas destacan las que tienen tripe disparo, la que va por el suelo, o la que te genera un escudo cada cierto tiempo, entre otras. Cada una de las fases consta de dos partes, a la mitad siempre nos encontraremos con un miniboss que nos pondrá a prueba, pero al final de todo nos encontraremos con un boss que tendrá unas mecánicas de ataque y defensas que deberemos aprender para poder vencerle sin problema.

El apartado gráfico de Spidersaurs las animaciones de tanto los personajes como los enemigos están bien realizadas y con una nitidez buena. Cuando nos pongamos a los mandos, descubriremos que nos encontramos ante un título que se ve como una serie de animación. Los efectos de sonido también se implementan bien, pero la música no termina de destacar tanto ya que se queda como en un segundo plano acompañándonos en la aventura.
Si queremos jugarlo en su versión portátil no tendremos ningún problema, todo el rato mantiene un rendimiento estable sin bajadas, y si lo disfrutamos a través del dock ocurre lo mismo, la optimización en este título está bien realizada para las dos maneras que nos ofrece la consola híbrida de Nintendo.



Conclusión
Spidersaurs es un juego con una dificultad elevada, pues a pesar de que tiene diferentes niveles de dificultad siempre ofrece un gran desafío, y que gustará a todo aquel que le encanten los juegos arcades de disparos en tercera persona con un estilo clásico. En numerosas ocasiones encontraremos pequeños detalles que nos recordarán a otros títulos del género La historia es algo que se queda de lado desde un primer momento ya que estaremos más pendientes de querer acabar con toda criatura viviente que se nos pone delante nuestro y salvar a la humanidad de la hambruna y las criaturas. Los textos únicamente están en inglés, por lo que si buscamos algo en nuestra lengua no lo encontraremos, aun así, es bastante sencillo ya que no hay demasiado texto y van bastante al grano. Aunque es bastante complicado, en modo cooperativo local se hace algo más sencillo y divertido. La duración no es muy larga y podremos tenerlo terminado en una sola tarde, aunque es bastante rejugable cada nivel, pero no hay nada secundario que conseguir.

Calificación 7/10

Análisis: Live a Live para Nintendo Switch.

Por Alejandro Corell


“No importa si el viaje es corto cuando los momentos se alargan para siempre”


Hace unos años, Apple anunciaba sus nuevos modelos de iPad con la pregunta “¿qué es un portátil?”. Una decisión que parecía atrevida y original, al atreverse a “reinventar” las bases de lo que entendíamos por ordenador portátil. Pero resulta que eso de reinventarse no era algo tan nuevo, porque hace casi 30 años Squaresoft presentó a los jugadores una pregunta similar. Con Live a Live, se cuestionan los mismos cimientos de los JRPG, en un título que se atreve a llevar al límite un sistema que se creía (y se sigue creyendo) muy rígido. Con su lanzamiento en 1994 para Super Nintendo, Live a Live conforma una obra de culto, que por desgracia no ha podido desarrollarlo por haber quedado retenido en tierras orientales. Y es que no es hasta ahora que podemos disfrutar de una versión localizada al español.
Y no sólo localizada, ya que se ha rediseñado el apartado gráfico sirviéndose del estilo “HD-2D”, visto en obras como Octopath Traveller o Triangle Strategy, una elección que resulta extremadamente acertada. El nuevo estilo artístico Live a Live presentar los escenarios, personajes y situaciones de una forma que haga justicia al planteamiento original pero que sea agradable en base a los estándares actuales. Con este sistema viviremos las aventuras de 7 (o quizá más…) personajes, cuyas historias no son más que pequeños relatos de muy escasa duración.



Es esto, el tiempo necesario para superar cada aventura, una de las primeras escisiones con la concepción estándar de RPG. Tenemos grabado a fuego en la mente que entrar a cualquier juego del género es lanzarse de cabeza a una piscina capaz de ofrecernos una cantidad considerable de tiempo de juego. Jugar un RPG suele ser una inversión, sacrificamos de forma temporal el resto de opciones posibles para embarcarnos en un largo viaje. Live a Live es ya corto de por sí (completar el juego nos llevará unas 20 horas), pero no bastando con eso, el juego consiste en completar la historia de cada uno de los personajes, cosa que nos llevará entre 1 o 2 horas por cada uno. En este tiempo, se desarrolla toda la narrativa, presentación, nudo y desenlace. Se trata de una tarea algo más complicada de lo que puede parecer a simple vista, pero el equipo de Squaresoft salió exitoso. No es de extrañar, teniendo en cuenta que el equipo original contaba con la dirección de Takashi Tokita (Chrono Tigger, Final Fantasy IV…) como director.
De esta forma, cada una de las aventuras nos llevará a un lugar del espacio-tiempo. Podremos disfrutar de gran variedad de épocas, como la prehistoria, el japón feudal, el presente o el futuro lejano. Pero no sólo tendremos que contentarnos con distintas narrativas, ya que cada personaje presentará unas bases jugables diferentes, que harán de cada aventura algo diferente. No hay que olvidar que es un título que está a punto de sobrepasar su tercera década, lo que hace que esta idea se sienta todavía más fresca y original. Pero no todo son ventajas con la edad, y si no que se lo digan a mi esteticien, ya que el sistema de combate se siente bastante tosco y simple a día de hoy.
Cada vez que entablemos batalla, pelearemos con nuestros enemigos en una cuadrícula de 7×7, por la que podremos movernos libremente y actuar siguiendo turnos. A diferencia de otros juegos, los personajes no contarán con un ataque estándar, sino que sólo podrán usar sus habilidades, distintas para cada uno, sin costes de mana o energía más allá de tiempos de preparación. Esto provoca que siempre terminemos optando por una o dos habilidades que son notablemente superiores al resto, pudiendo utilizarlas sin restricción. No tiene demasiado sentido que nuestro personaje empiece con dos patadas distintas, que se apliquen de la misma forma, pero una haga más daño que la otra. Igualmente, tampoco sufriremos demasiado por esto ya que tampoco vamos a enfrentarnos a tantos enemigos. Hay historias que sí que contarán con una buena dosis de combates, pero otras serán parecidas incluso a un walking simulator (fíjate si estaban adelantados ya).



El punto donde más se notan los problemas de presentar historias tan cortas es en la progresión. Los personajes podrán subir de nivel o mejorarse de distintas formas. Algunos peleando, otros consumiendo piezas o robando ataques… pero no termina de ser necesario mejorar nuestras estadísticas de forma notable. La mayoría de los combates, sobre todo en los primeros compases de las historias, son bastante fáciles, y recuerdan más a puzles donde lo importante es saber que hacer y cuando que a enfrentamientos al uso. Normalmente los capítulos concluyen con una pelea contra un jefe final, cuyo diseño artístico suele brillar por su presencia, recordando sobremanera a Octopath Traveller, al mostrar enemigos con rasgos más grotescos y medidas exageradas. Pero por muy grandes que sean, tampoco suelen ser un gran problema. Por esto, no tiene sentido dedicar mucho rato a subir de nivel, puesto que una vez terminado el combate final, que llega rápido, nos olvidaremos del personaje (por lo menos, de momento).
Pero estos problemas no hacen palidecer en demasía al título, ya que consigue entretener al cambiar siempre de tercio y principalmente, contar con un diseño de personajes que hace brillar la narrativa por encima de todo. Es increíble como, en cuestión de una o dos horas, podremos encariñarnos con los protagonistas, y entender su situación y sentimientos, como si llevásemos con ellos un viaje de varias decenas de horas. Estos personajes, diseñados en su versión original por un ejército de mangakas, observan como su periplo se ve, además, reforzado por una banda sonora que, de haber llegado a occidente hace 30 años, sería recordada como una de las más influyentes del medio. Por poneros en contexto, en Live a Live encontraremos la versión original de Megalomanía, canción versionada en Undertale muy conocida.



En resumidas cuentas, Live a Live es un título imprescindible para todo aquel que disfrute de los RPG, tanto orientales como occidentales. Observar como en los tiernos inicios de un género ya se realizaban todas estas preguntas, ayuda a ver el camino recorrido de una forma muy distinta. Es una lástima que, al igual que otros muchos títulos de origen asiático, no hayamos podido disfrutar de forma oficial del título hasta ahora. Es por ello, que ahora que la oportunidad se presenta, aprovecharla es una buena elección. Además, poder disfrutarlo en una consola portátil sólo hace que mejorar la situación.


Calificación: 9/10

Análisis: Sonic Origins para Nintendo Switch



Si pestañeas te lo pierdes. Pocos juegos son capaces de conjugar velocidad y diversión con unos valores de producción tan altos como la saga de Sonic. Es por ello que hoy me enorgullezco de poder analizar este recopilatorio que tengo entre manos.

Los pongo en antecedentes. Corría el año 1990 y Sega se encontraba ante una enorme disyuntiva. Crear un personaje disruptivo o dejarse engullir por la creciente fama de Nintendo con su famoso Mario. Es por ello que encomendó esa ardua tarea de desarrollar un digno competidor a dos grandes genios como Naoto Oshima y Yuji Naka, dando lugar en 1991 al famoso “Sonic The Hedgehog” que se publicó en Sega Mega Drive. A partir de entonces consiguieron desarrollar una de las franquicias más solidas (y queridas) del mundo de los videojuegos. Es por ello que sabiamente se ha reunido en este recopilatorio los cuatros títulos más representativos de esta saga. Es decir, podremos jugar a “Sonic The Hedgehog”, “Sonic The Hedgehog 2”, “Sonic The Hedgehog 3” así como “Sonic CD”. Por lo que respecta al apartado jugable nos encontramos ante un recopilatorio con jugosas novedades.

En primer lugar podremos jugar a cada título en su respectivo modo clásico original (con resolución 4:3 y vidas limitadas) o al novedoso modo aniversario (con resolución 16:9 y vidas infinitas). En segundo lugar contaremos con el atractivo modo historia que nos permitirá disfrutar de todos estos juegos de manera cronológica. Y la guinda del pastel es el modo de desafío total donde deberemos enfrentarnos a todos los jefes finales obteniendo como recompensa un gran número de monedas. Desde el punto de vista técnico todos los títulos de este recopilatorio cuentan con un desplazamiento en 2D muy suave, posibilidad de desactivar el antialising y buen nivel de detalle de personajes y escenarios. Sin embargo he detectado algunos bugs puntuales de cámara en “Sonic The Hedgehog 2”. A nivel sonoro es una auténtica delicia poder volver a disfrutar de las fantásticas melodías que se crearon para acompañar a estos videojuegos y que aún hoy conservan una calidad y frescura innegables. Un punto negativo en este apartado es que “Sonic The Hedgehog 3” no incluye la banda sonora original. No sé si es debido a un tema de licencias pero desluce en buena medida la experiencia para aquellos que pudimos disfrutar del título original.

A nivel de jugabilidad poco puedo decir. Es una delicia volver a jugar a todos estos juegos por la calidad en el diseño de escenarios, movimientos de personajes y lo divertido que resulta enfrentarse al doctor Robotnik una y otra vez. Un detalle positivo es que podremos jugar también con Tails y Knuckles por lo que podremos afrontar los diferentes niveles de manera diferente aprovechando las habilidades de estos personajes.


En resumen nos encontramos ante uno de los mejores recopilatorios que podéis jugar en Nintendo Switch. Se tratan de juegos sumamente divertidos, con infinidad de fases especiales, una duración total más que aceptable (alrededor de 14 horas) y algunos fallos menores (bugs de cámara y ausencia de banda sonora original) que no deslucen en absoluto la calidad global del conjunto. Les recomiendo que juguéis a todos estos juegos en el modo clásico original y que nos animéis a probar el famoso modo espejo de “Sonic CD”. Ya no tenes excusa para disfrutar de nuevo de estos videojuegos estas vacaciones en vuestra casa (u hotel) con el aire acondicionado puesto y una bebida de cola en la mano bien fresquita.


Espero que les haya gustado este análisis y nos vemos pronto en La Butaca Web.

Os quiero 3000:)

Calificación: 9/10

Castor Troy


P.D. No pierdas de vista los extras que podéis desbloquear al acabar cada juego. Se incluyen manuales originales, imágenes de arte oficiales, vídeos promocionales y diferentes cortes musicales. Sin duda se trata de un excelente incentivo para acabarlos todos al 100%.

PlayStation anuncia «PlayStation Stars», el programa de fidelidad gratuito que premiará por jugar

Sony Interactive Entertainment (SIE) anuncia PlayStation® Stars, un nuevo programa de fidelidad con el que los usuarios de PlayStation podrán ganar premios simplemente por jugar. PlayStation® Stars será gratuito cuando esté disponible este año, en un lanzamiento dividido por regiones. Una vez registrados, los usuarios podrán participar en diferentes campañas y actividades. Por ejemplo, la campaña «Participación mensual» únicamente requiere jugar a un juego para recibir un premio, mientras que otras campañas requerirán ganar torneos o conseguir ciertos trofeos de títulos determinados.



Como recompensa por completar estas actividades, los miembros de PlayStation® Stars recibirán puntos de fidelidad, que podrán canjearse en un catálogo que incluirá fondos para el monedero de PlayStation™Network y determinados productos de PlayStation™ Store. Como ventaja adicional, los miembros de PlayStation® Plus que se registren en PlayStation® Stars obtendrán puntos automáticamente al comprar en PlayStation™ Store.

Además, como parte de PlayStation® Stars estará disponible un nuevo tipo de premio denominado «Coleccionables digitales». Se trata de representaciones digitales de elementos característicos del universo PlayStation, como figuritas de personajes icónicos y dispositivos que forman parte de la historia de Sony.

La fecha de lanzamiento de PlayStation® Stars se anunciará próximamente; para más información, visita el Blog Oficial de PlayStation®.

Análisis: Monster Hunter Rise Sunbreak para PC


Por Alejandro Corell


“Otra presa, otro euro”
Hace unos meses ya comentaba lo mucho que me gustó la última entrega de la saga caza monstruos de Capcom. Es cierto que tuve que esperar a la versión de sobremesa en lugar de darle rienda suelta en Nintendo Switch cuando vio la luz unos cuantos meses antes, pero en esta ocasión, no he tenido que esperar y morderme las uñas ya que esta gran expansión ha pisado el terreno portátil a la vez que los reinos de Windows.


No os puedo negar, que antes de introducirme de lleno en este nuevo capítulo llevaba a la espalda una pesada mochila, cargada con la influencia de la expansión de Monster Hunter World: Iceborne. Este paquete colosal revolucionó un título que ya de por sí era sumamente amplio, incluyendo gran cantidad de contenido y elementos jugables. Es por ello que mis expectativas se encontraban, digamos, un poquito elevadas.


No me extenderé por las ramas antes de confirmar que la sensación general que el título me ha transmitido es extremadamente positiva. Positiva, que no perfecta. No nos encontramos delante de un nuevo juego, tan sólo de una ampliación, por lo que las bases presentadas en el título original se mantienen, tanto para bien como para mal. Dentro de esta estabilidad, la realidad es que si que se han modificado muchos elementos jugables que mejoran la calidad de vida. Por ejemplo, ya no es necesario utilizar un lanzamiento con nuestro gancho para comenzar a correr por las paredes, lo que en según qué situaciones puede salvarnos de unos instantes de tedio. Pero esta no es la única modificación que se le ha aplicado al Cordóptero, ya que ahora podremos utilizarlo para atraer a nuestros enemigos, aparte de lanzarnos hacia ellos.



Junto a estos cambios, encontramos adiciones esperables, como nuevas bestias con las que forjar novedosos sets de armas y armaduras. Todo ello justificable con el nuevo capítulo de la trama, que nuevamente apuesta por la sencillez. En esta ocasión viajamos a un reino colindante, que se encuentra atacado por extraños monstruos. Desde el puesto de avanzada de Elgado, coordinaremos nuestra defensa, que no puede ser otra que un buen ataque. De esta manera, aceptaremos misiones para abatir presas cada vez más grandes. En un principio no enfrentaremos a criaturas demasiado colosales, lo que puede hacer que las primeras horas de esta expansión se sientan como un nuevo inicio, pero no tardaremos demasiado en encontrarnos con la carne gorda. No hay duda de que la esencia jugable que hizo brillar la saga, presente en Monster Hunter Rise, hace acto de presencia de nuevo en estos nuevos compases.
A lo largo de las 20-25 horas que dura la campaña principal de Monster Hunter Rise Sunbreak, enfrentaremos tanto nuevos monstruos como algunos traídos de títulos anteriores. Por ejemplo, se recupera a Espinas, disponible únicamente en el MMO asiático de la franquicia: Monster Hunter Frontier Online. Además, encontraremos nuevas variaciones de antiguos enemigos del juego base, con comportamientos más frenéticos que como poco nos harán sudar la gota gorda.



Quizás el mayor cambio es la supresión del modo frenesí, una suerte de tower defense presentado en el título original, que no terminó de cuajar en la mayoría de jugadores. Esta eliminación se complementa con la adición de las misiones de seguidor, en las cuales podremos salir a cazar con los personajes del juego, en forma de unos desafíos opcionales que nos permitirán reclutar cada vez a nuevos y más fuertes compañeros, dotando las aventuras de un solo jugador de una mayor dosis de jugabilidad y diversión. Cabe destacar que las IAs que dirigen estos personajes realizan un buen trabajo, evitando situaciones absurdas en la mayoría de los casos.
La banda sonora presentada en Monster Hunter Rise fue exquisita. Con un estilo oriental, que juntaba nuevas melodías con himnos clásicos planteó una canción inicial que sigue resonando en mi memoria. Para esta expansión, se apuesta por una ambientación algo más medieval pero que encaja perfectamente con la épica de los enfrentamientos con los enormes colosos.



En resumidas cuentas, Monster Hunter Rise Sunbreak es una ampliación de contenido que bien podría plantearse como un juego independiente comparado con muchos de los títulos del mercado. Es cierto que la duración no se equipara a la presentada en el juego base, pero es capaz de ofrecer unas cuantas decenas de entretenimiento, más si queremos progresar por encima de la campaña y subir nuestra maestría. En caso de haber disfrutado de la entrega original, adquirir esta expansión es casi un deber para con vosotros, cazadores.


Calificación: 9/10

Análisis: Teenage Mutant Ninja Turtles Shredder’s Revenge para Nintendo Switch



Por Luciano Macchioli

La nostalgia vende. Y, a pesar del abuso de este recurso en la industria, cuando es bien utilizada nos deja joyas atemporales. Tribute Games superó todas las expectativas y nos trae el más reciente título de Las Tortugas Ninja, ya disponible en todas las plataformas.
La historia es lo que esperaríamos ver en un capítulo random de la serie popularizada en los 90’s. Shredder busca el control de la ciudad de Nueva York, y para ello se apoyará en sus miles de aliados, a quienes debemos derrotar a lo largo de sus 16 niveles.


Ahora concentrémonos en lo que importa: su jugabilidad. El título es un clásico beat ’em up, género que abundaba en las salas de arcade. Esta nueva entrega es un guiño a los videojuegos de ese entonces, con la vuelta de tuerca necesaria para adaptarse a estos tiempos.
La sensación a los mandos es simplemente adictiva. El desplazarnos por los escenarios a porrazo limpio no aburre nunca. Si bien los controles se aprenden de manera sencilla, no basta con machacar un botón, y la cantidad de combos disponibles le agrega diversión al gameplay. Además, contaremos con una barra de poder para lanzar ataques especiales, que nos servirán para aquellos momentos en que la cosa se ponga difícil. Lo que sí, nos quedó a deber con respecto a la variación de ataques entre personajes. Elijas el que elijas, el desarrollo será prácticamente idéntico.


Si de a uno es divertido, el multijugador es alucinante. Hasta 6 personas podrán jugar de manera local o en línea, y eso le añade aún más variedad a la jugabilidad. Podrán hacerse ataques en combo, revivir aliados, compartir energía, entre otras cosas que hacen que esta sea la forma correcta de disfrutar el título.
El apartado artístico que ofrece es otro de sus puntos altos. El pixelart utilizado nos rememora a los títulos de antaño, pero con un nivel de pulido digno de aplaudir. Tanto los escenarios, como el modelado de enemigos y jefes están muy logrados. Mejor aún son sus animaciones, que nos sirven para seguir la historia y conectar un nivel con el otro.


La banda sonora no son más que un puñado de canciones, pero que sirven para ambientar la acción en pantalla y cumple de sobra.
La aventura puede ser completada en unas 3 horas. Si bien es cierto que el género nos tiene acostumbrado a experiencias cortas, realmente nos deja con muchas ganas de más. Para maquillar esto, se incluyeron diferentes desafíos, coleccionables y modos, pero que no terminan de funcionar del todo como para invitarnos a seguir jugando, a pesar de ser un videojuego pensado para repetirse varias veces.


A pesar de sus detalles, Tribute Games la colgó del ángulo con esta nueva entrega de TNMT. Hace mucho que se esperaba un título que esté a la altura de los clásicos de siempre. Pero, a partir de ahora, se esperará un título que esté a la altura de Shredder’s Revenge.


Calificación: 9/10

Análisis: Fire Emblem Warriors: Three Hopes

Por Alejandro Corell


En la batalla sólo importan dos cosas: tus amigos y a cuantos centenares de soldados puedes lanzar por los aires.


Hace ya unos cuantos años que Nintendo le cogió el gusto a introducir gran parte de sus franquicias en el género del musou, caracterizado por sus enormes filas de enemigos y la absurdez de su combate en el que tú, como protagonista, eres un dios de la espada. Fire Emblem Warriors: Three Hopes no es la primera entrada de la saga en este género, si no un segundo intento de trasladar la historia y características básicas al campo de batalla dinámico. Es por ello que cuentan con un largo recorrido previo y un know-how de base que permite que el resultado de este segundo título destaque notablemente por encima de su predecesor.


Fire Emblem es una saga con una entrada muy dura. A lo largo de los más de 20 títulos que la componen, se presentan densas (e interesantes) historias políticas que poco tienen que envidiar a la delirante pluma de George R. Martin. Pero esto significa que, si queremos mantener una mínima orientación, vamos a tener que grabar a fuego un número considerable de nombres, rangos, naciones y alianzas para no perdernos. De forma habitual, la saga atrae a un sector del público interesado en este tipo de sucesos, junto con los seguidores de los juegos de estrategia – modo de juego de la saga principal –. Es distinta la situación con Three Hopes, ya que, al plantearse como un tipo distinto de juego, tiene que ser capaz de abrazar a nuevo público.


La historia de Fire Emblem Warriors: Three Hopes es una suerte de versión alternativa de la vivida en Three Houses. Este juego se divide en dos partes notablemente marcadas, con un gran lapso temporal en medio mucho más breve. Es en este lapso donde suceden la mayor parte de los suceso de Three Hopes, donde tendremos que elegir una de las tres casas disponibles para luchar junto a ella y observar el camino que recorre. De esta elección dependerá el desarrollo de la historia del título, y aunque muchos de los combates serán ligeramente parecidos, si queremos descubrir toda la trama tendremos que jugar tres veces el título completo, una apuesta un tanto arriesgada debido a que cada vuelta puede llevarnos unas 25-30 horas.



Pero esta duración no debe permitir que nos dejemos llevar por el espíritu del “mucho texto”. En Three Hopes los personajes hablan mucho entre sí, cierto, pero la historia evoluciona de una forma mucho más resumida y con una mayor cantidad de saltos de lo que acostumbra la saga. Esto permite desde mi parecer, que el jugador más ajeno a la saga pueda tomar este título como una puerta de entrada, y quien sabe, a lo mejor salís de aquí comprando el resto de entregas. Pero bueno, eso es cosa nuestra, nosotros vamos directos a hablar de las tortas.
Estamos delante de un musou, y esto implica que vamos a pasar mucho rato atravesando enormes campos de batalla plagados de enemigos, enfrentando en un mismo combo a varios centenares de ellos de formas un tanto ridículas. Esta fantasía de poder se ve mejorada por las características que recoge de la saga principal, capaces de dar un toque de diferenciación frente a otros juegos del género. Tenemos un reino que conquistar, cosa que conseguiremos realizando una escaramuza tras otra por zonas del reino. Para ello, seremos una suerte de comandante de un pequeño ejército, lo que implica que seremos nosotros quienes dictemos la estrategia. Y es que no sólo vamos a entrar, correr y pegar, sino que tendremos que decidir que es lo que hacen nuestros aliados, a los que podremos tanto dirigir como controlar. De esta forma, por muy grande que pueda ser un mapa, podremos solventar la situación de una forma mucho más rápida si enviamos a nuestros mejores compañeros a participar en los combates por el control de zonas estratégicas separadas entre sí. Si no queremos que nuestros aliados caigan en batalla, tendremos que estar al tanto de sus fortalezas y debilidades, para utilizarlas contra el enemigo. Cabe destacar que la Nintendo Switch se las apaña de forma sorprendente para mantener una tasa de imágenes considerable frente a una ingente cantidad de elementos en pantalla; es cierto que experimentaremos bajones de frames en muchas situaciones, sobre todo con el uso de habilidades especiales, pero no tardarán en volver a números más disfrutables, una vez acabe nuestro super ataque.



Este sistema de juego permite obtener una esencia similar a la vista en otros títulos, así como personalizar el desarrollo de cada encuentro en base a los gustos del jugador. Permitidme hacer énfasis en la palabra personalizar, ya que Three Hopes deja amplio espacio a la modificación de las bases de juego, para que se adapten lo mejor posible a nuestros gustos y necesidades. Además de modificar la dificultad general, podremos elegir si nuestros aliados mueren permanentemente, si caen en combate, o si las notificaciones y gestiones de subidas de nivel aparecen en el centro de la pantalla pausando o la acción o se desarrollan de una forma más automática, entre otros.
Además, el título conserva la esencia de progresión propia de la saga principal, con la presencia de un campamento al que acudiremos entre cada batalla, en el cual podremos mejorar nuestro equipo y aliados, evolucionándolos a nuevas clases más especializadas y poderosas, y mejorar las relaciones y actitudes de nuestros amigos. Dentro de estos pequeños recesos entre combates, el juego se centra mucho en conocer el pasado de nuestros compañeros, así como sus deseos e inquietudes. Luchando junto a ellos, o realizando diversas acciones de mantenimiento en el propio campamento podremos mejorar la calidad de nuestra relación, llegando a desbloquear la opción de dar un paseo a solas con ellos, momento en el que se pondrán a prueba los vínculos que nos unen.



Este sistema de campamento, si bien permite el desarrollo de una sensación de progresión continua, llega a convertirse en algo monótono en pocas horas, provocando que realicemos todas nuestras gestiones de forma rutinaria e intentando que terminen lo más rápido posible, para volver al campo de batalla y, de nuevo, repetir. De forma habitual siempre se seguirá el mismo modus operandi de: historia, gestión, combate; tomarse el juego con calma es una forma de evitar el tedio, pero en caso de querer completarlo en cuestión de poco tiempo, puede resultar un tanto agónico.

En resumidas cuentas, con Fire Emblem Warriors: Three Hopes, han conseguido trasladar las mecánicas típicas de la saga al musou típico de los spin-off “Warriors”, conformando una experiencia apta tanto para los seguidores de las entregas principales, como para los fanes de los combates masivos, junto con todo aquel que vea en esta entrega la oportunidad de introducirse en la saga. Disfrutar de estos enfrentamientos en una portátil es una experiencia cuanto menos agradable y recomendada.

Calificación:8,75/10.