Crítica: Mátate, Amor


Por @cronicadeunavidacualquiera

Tener un hijo puede ser lo más lindo que te pase en la vida, también puede ser lo que libere a todos tus fantasmas.



La historia:
Jennifer Lawrence interpreta a Grace, una madre primeriza que claramente no logra acomodarse a su nuevo rol, cosa que Jackson, su pareja interpretada por Robert Pattinson, no nota en absoluto y desaparece casi todo el día sin prestarle demasiada atención a lo que ocurre en la casa. 
Grace es una escritora que intenta volver a trabajar en su material pero se aleja cada vez más de su arte para sumergirse en la locura y en hacerse daño a sí misma, hasta que finalmente la fantasía la alcanza en forma de psicosis. ¿Podrá Grace superar sus dificultades y adaptarse a su familia o la locura la terminará consumiendo? El título quizás nos dé una pista, si vale la pena o no lo analizamos debajo.

¿Qué me gustó?
Los actores están muy comprometidos con la trama, especialmente Jennifer Lawrence que es la protagonista absoluta y realmente se juega por el rol. También Robert Pattinson está muy bien, hay que decirlo, adaptándose y potenciando lo que propone su contraparte.
El tema principal en sí, la psicosis, se trató varias veces en pantalla, pero quizás no con este enfoque en particular, donde la mirada de los demás hacia estas dificultades y como a veces se tratan de normalizar e incluso negar; y recién se busca ayuda cuando es demasiado tarde.

¿Qué no me gustó?
Narrativamente la película abre muchas puertas que no termina de cerrar y termina siendo una sucesión de situaciones que van siendo cada vez más y más extremas hasta llegar a una conclusión final, algo cantada la verdad.

¿A qué género pertenece?
Podríamos decir que esta película es un drama con ciertos elementos del absurdo.


¿A quién recomiendo esta peli?
Tiene ciertas reminiscencias a Madre (2017), aunque allí el personaje de Jennifer era el cuerdo frente a un mundo totalmente desquiciado. También me hizo acordar mucho a Sólo un sueño (2008) en cuanto al tema de cómo la rutina y las obligaciones pueden afectar a la pareja en general y a un miembro de esa pareja en particular.

Dato: Esta película está basada en una novela homónima escrita por la escritora argentina Ariana Harwicz, lo que no significa nada per se pero le aporta esa cuotita de argentinidad que tanto nos gusta ver afuera.

Calificación: 6/10
Duración: 118 minutos
Estrena el 6 de noviembre en cines

Análisis: Wander Stars para PS5


Wander Stars, desarrollado por Paper Castle Games y publicado por Fellow Traveller, es un RPG por turnos que rinde un vibrante y nostálgico homenaje a las series de anime de ópera espacial y shōnen de los años 90. Con una estética visual que transporta directamente a esa época y una estructura narrativa serializada dividida en diez «episodios», el juego se siente inequívocamente vintage. Su concepto central es ambicioso y atractivo: un sistema de combate que permite a los jugadores crear ataques únicos combinando palabras.



El apartado visual es uno de los puntos más fuertes del juego. Los gráficos estilo anime son magníficos, con un diseño de personajes y animaciones de batalla fluidas que evocan la exagerada contundencia de las mañanas de dibujos animados. La historia sigue a Ringo, una joven artista marcial, y a Wolfe, un lobo parlante con un pasado misterioso, en su reacia colaboración para encontrar los fragmentos del mítico Mapa Wanderstar.


La narrativa, que avanza a través de escenas cinemáticas de novela visual y diálogos extensos, oscila entre el humor absurdo (como forcejear con una capibara sexy) y el drama emocional. Este desarrollo a través de actos, presentado como un mapa de juego de mesa al estilo de Super Mario World entre batallas, encaja perfectamente con la temática episódica del anime, a pesar de que la trama en sí no siempre resulte cautivadora. La banda sonora, con tintes de los 80 e instrumentación moderna, complementa la acción, aunque algunos temas de combate básico pueden volverse repetitivos.



El sistema de batalla por turnos es, sin duda, la joya de la corona, ofreciendo una capa estratégica novedosa. Los ataques se componen de una secuencia de «palabras»: una palabra de acción (Puñetazo), un elemento (Fuego) y un modificador (Súper, Extra). Esto da lugar a movimientos como «Súper Cabezazo de Fuego Especial», permitiendo golpear debilidades, infligir daño adicional o atacar a múltiples objetivos.
La progresión se basa en la colección y gestión de estas palabras, así como en un interesante sistema de pacificación o «puntos de ruptura». En lugar de noquear a los enemigos, se anima a los jugadores a reducir su salud hasta un umbral específico y luego perdonarlos, ganando así Honor (la moneda para comprar mejoras) y pasivas equipables. Esta mecánica añade un toque estratégico, obligando a los jugadores a ser cautelosos y a realizar cálculos mentales, ya que el juego no siempre muestra el daño total de forma clara.


El sistema a veces se confunde sobre dónde debe ir una palabra, lo que frustra la creación de combos. Las secuencias de palabras generadas a veces resultan antinaturales («Special Fire Super Punch» en lugar de algo más fluido). El juego presenta errores que pueden ser frustrantes, incluyendo la desaparición de objetos del inventario y, lo más crítico, fallos que causan la pérdida de progreso, ya que el autoguardado solo ocurre al inicio de cada mapa. El inventario está severamente limitado a solo cinco espacios, obligando al jugador a consumir objetos curativos a regañadientes.


Conclusión
Wander Stars es un auténtico placer para los fans del anime de batallas clásico y los RPG con mecánicas ingeniosas. Su corazón está en el lugar correcto: es un trabajo hecho con cariño y un sincero homenaje. La emoción de crear un ataque épico con palabras y la satisfacción de perdonar a un oponente para ganar una ventaja son los verdaderos atractivos. Sin embargo, su potencial se ve mermado por una ejecución a veces clunky y errores técnicos que entorpecen la experiencia. Es un juego genial, pero necesita pulirse para que sea del gusto de todos.

Análisis: Battlefield 6 para PC

Por Maximiliano Pérez

Cuando el caos tiene pulso propio


Battlefield 6 llega prometiendo una visión moderna del combate a gran escala, y tras más de 50 horas de juego, puedo decir que este nuevo capítulo cumple —y por momentos, supera— esa ambición. La experiencia vuelve a centrarse en lo que la saga mejor sabe hacer: batallas colosales, mapas amplios y dinámicos, y un ritmo frenético que combina estrategia, caos y momentos épicos que solo Battlefield puede generar.


La propuesta se siente como una evolución clara de la fórmula clásica. Las armas responden con contundencia, el movimiento es más fluido que nunca y los enfrentamientos tienen ese peso táctico donde cada decisión importa. No hay sensación de “arena shooter”, sino guerra total: frentes que se mueven, aliados que coordinan ofensivas, vehículos que cambian el curso de la batalla, y un entorno que respira tensión. Battlefield 6 consigue que cada partida cuente su propia historia, llena de momentos inesperados, revividas milagrosas y emboscadas improvisadas.
Una experiencia enorme y viva
Los mapas son uno de los puntos más fuertes. Amplios, verticales y llenos de oportunidades para flanquear, defender objetivos clave o controlar territorio desde posiciones ventajosas. La destrucción vuelve a ser protagonista: edificios que se vienen abajo, coberturas que desaparecen segundos después de que las uses, y un campo de combate que literalmente cambia con el desarrollo de la partida. Cada enfrentamiento se siente dinámico, impredecible y, sobre todo, vivo.


El gunplay brilla con precisión y contundencia. Las armas tienen una personalidad marcada, con retrocesos realistas, sonidos potentes y una variedad que invita a experimentar. Se nota un cuidado especial en el equilibrio del arsenal, y aunque todavía hay detalles por pulir, el combate es intenso y satisfactorio. A esto se suma un sistema de progresión más coherente, que premia el juego en equipo y el cumplimiento de objetivos, reforzando la esencia colaborativa de la serie.


El clásico caos Battlefield —pero más pulido


Si hay algo que Battlefield 6 entiende bien es su identidad. No intenta ser otro shooter competitivo; es un juego donde la guerra es caótica, impredecible y espectacular. Los vehículos siguen siendo una pieza clave: tanques que aterrorizan al frente enemigo, helicópteros que dominan el cielo hasta que un lanzamisiles bien colocado los hace caer en picada, y transportes blindados que permiten flujos constantes de tropas. Aquí, cooperar no es opcional: es la diferencia entre avanzar o quedar atrapado en fuego enemigo.
Las clases también aportan frescura: roles claros, herramientas específicas y mecánicas que fomentan la colaboración. Sanitar a compañeros bajo fuego, reponer munición en un punto clave o reparar un tanque que es la única línea defensiva se sienten como acciones significativas. Jugar con amigos multiplica la experiencia, pero incluso con desconocidos el juego te empuja naturalmente a trabajar en conjunto.


Gráficos, rendimiento y audio —potencia total


A nivel audiovisual, Battlefield 6 es un espectáculo. Los efectos de luz, las partículas, el detalle en los entornos y la destrucción dinámica construyen un campo de batalla impresionante. El sonido merece mención especial: explosiones que sacuden, disparos con identidad propia y un trabajo ambiental que te sumerge por completo en la guerra moderna. Se nota un esfuerzo en hacer que cada efecto transmita peso y escala.
En cuanto al rendimiento, la experiencia ha sido mayormente sólida. Hay áreas donde todavía puede afinarse, especialmente en sesiones muy cargadas, pero globalmente el título se ejecuta con fluidez y estabilidad. Es un lanzamiento grande, ambicioso, y aun así mantiene un equilibrio notable entre calidad y rendimiento.


Conclusión
Battlefield 6 logra capturar la esencia de lo que hace grande a la saga, modernizando su fórmula y ofreciendo una experiencia sólida, inmersiva y memorable. Es un retorno a la escala total, al juego en equipo como ingrediente central y a ese caos organizado donde cada partida crea historias únicas. Si sos fan de Battlefield, acá vas a sentirte en casa desde el primer disparo. Si venís de otros shooters, vas a encontrar una experiencia diferente, más estratégica y cinematográfica, donde el trabajo en conjunto pesa más que la habilidad individual.


Es imperfecto, sí —hay ajustes por hacer— pero pocos juegos logran este nivel de adrenalina y escala. Battlefield 6 no solo revive el espíritu clásico: lo lleva a un nuevo terreno, más intenso, más dinámico y más auténtico.


Calificación: 8/10

Dillom llegó a su fiesta de Halloween en una limusina naranja y se robó todas las miradas


La fiesta del artista fue sumamente exclusiva y contó con la presencia de figuras reconocidas de la escena local y personalidades cercanas a Dillom, en una nueva edición del evento que ya se volvió un clásico de Halloween.



Halloween en Buenos Aires tuvo uno de sus momentos más comentados cuando Dillom llegó en su propia fiesta en una llamativa limosina naranja, caracterizado como el Joven Manos de Tijera.
Por segundo año consecutivo, el artista organizó su festejo de Halloween, que reunió a músicos, influencers y referentes de la escena local. Pero esta vez, la llegada del anfitrión fue mucho más que una puesta en escena: DiDi, la plataforma de movilidad, lo llevó en su “Limo del Pueblo”, que durante octubre hizo circular por Buenos Aires con el objetivo de acercar una experiencia distinta a sus usuarios.


Durante semanas, diferentes vecinos compartieron imágenes del llamativo vehículo recorriendo la ciudad. La aparición final —con Dillom como protagonista— coronó una propuesta que combinó participación ciudadana, cultura popular y un toque de ironía, en línea con el espíritu del artista y de la marca.


En redes, Dillom publicó un intercambio con DiDi que retomaba con humor una vieja historia conocida por sus seguidores de X. Según mostró en sus historias, la app le ofreció “La Limo del Pueblo” para llegar a su fiesta en el vehículo más llamativo de la Argentina. La secuencia concluyó con él y su grupo de amigos bajando del auto, todos disfrazados para Halloween e inspirados en distintos personajes.


Con esta acción, DiDi reafirma su vínculo con la cultura urbana y su usuarios, participando de una de las noches más icónicas del año.

Linkin Park en Buenos Aires: Renacimiento Potente en el Parque de la Ciudad

Tras siete años de ausencia, Linkin Park regresó a la Argentina con un show de alto voltaje que deslumbró en el Parque de la Ciudad. Bajo la producción de DF Entertainment, el debut local del From Zero World Tour fue un reencuentro emotivo y visualmente impactante que ratificó el renacimiento de la banda. La audiencia, encendida desde el primer momento, vibró con una mezcla equilibrada de himnos atemporales y la frescura de su nuevo disco, From Zero.


🇦🇷 Emily Armstrong: Una Nueva Voz con Espíritu Argentino


La noche comenzó con una nota de color y homenaje local: la nueva vocalista, Emily Armstrong, subió al escenario disfrazada, ni más ni menos, que de Diego Armando Maradona, un guiño que encendió aún más el entusiasmo del público. Armstrong demostró ser la elección perfecta para liderar esta nueva etapa: su voz se mostró poderosa, precisa y conmovedora en cada interpretación.
A su lado, el cofundador Mike Shinoda volvió a lucir su versatilidad, alternando entre raps, teclados y guitarras, mientras que Phoenix, Joe Hahn y Colin Brittain completaron una formación que se sintió perfectamente cohesionada para este comeback.


🎸 Un Viaje de Clásicos y Novedades


Pasadas las nueve de la noche, el Parque se oscureció y los primeros acordes de «Somewhere I Belong» (Meteora, 2003) encendieron la euforia, seguidos por «Lying From You». La banda sentó inmediatamente las bases de su propuesta: un recorrido completo por toda su discografía y la presentación de su nuevo material. El aire de renovación llegó con «Up From The Bottom», un single de From Zero, seguido por el mega hit «New Divide», que enardeció a todos.
Temas nuevos como «The Emptiness Machine» y «Cut the Bridge» fueron coreados con la misma euforia que clásicos como «The Catalyst» y «Burn It Down». La noche fue una montaña rusa de energía: «Castle of Glass» ofreció una pausa introspectiva con una puesta visual envolvente, antes de que «Two Faced» y «Casualty» volvieran a subir los decibeles, con riffs crudos que provocaron pogos interminables entre la audiencia.
La intensidad continuó con «One Step Closer» y «Lost», uno de los lanzamientos más comentados de los últimos tiempos. «Good Things Go», otra de las nuevas canciones, sumó una atmósfera distinta, más electrónica, justo antes del estallido total con «What I’ve Done».


🌟 El Cierre Triunfal
El tramo final se acercaba con “Overflow”, una pieza hipnótica que fue la antesala perfecta para el himno “Numb”, interpretada con su clásico encore instrumental. Sin dar respiro, la banda encadenó “A Place for My Head” e “In the End”, tras la cual las luces se apagaron en medio de una ovación.
Luego de los cánticos de rigor, los bises llegaron con el poder de “Faint” y “Heavy Is the Crown”, consolidando el protagonismo del nuevo material. El broche de oro fue una versión extendida y festiva de “Bleed It Out”, que dejó al Parque de la Ciudad en euforia total. Para el recuerdo, la banda se tomó varios minutos finales para abrazar la bandera argentina y acercar regalos a sus fieles fans, coronando una noche inolvidable.

Crítica de Teléfono Negro 2: cuando los sueños se vuelven pesadilla

Por Jhon Wolf


Descripción:
Scott Derrickson regresa al universo de The Black Phone con una secuela tan inquietante como ambiciosa, que mezcla terror psicológico, simbolismo onírico y referencias al horror clásico. Aunque no alcanza el impacto del original, Black Phone 2 logra sostener una atmósfera perturbadora y un par de escenas memorables.


Resumen:
Ambientada en 1982, Black Phone 2 sigue a Finney (Mason Thames), marcado por los traumas del pasado, y a su hermana Gwen (Madeleine McGraw), quien ahora toma el protagonismo gracias a sus visiones proféticas. El secuestro de su hermano a manos del temible Grabber —interpretado nuevamente por Ethan Hawke— se convierte en una experiencia donde el miedo trasciende los límites de la realidad. Derrickson transforma al villano en una figura sobrenatural que invade los sueños, creando una historia donde el terror se mezcla con la memoria, la culpa y la redención.


Lo que me gustó:
Lo más destacable es la dirección de Scott Derrickson, que vuelve a demostrar su maestría para crear climas opresivos y visuales hipnóticos. La fotografía y el diseño de sonido construyen una atmósfera de pesadilla constante, donde la línea entre sueño y vigilia se diluye con elegancia. Ethan Hawke, sin mostrar nunca su rostro, mantiene intacta la inquietud de su personaje, mientras la joven Madeleine McGraw brilla como eje emocional de la historia. Algunas secuencias oníricas, como la de la cabina telefónica en medio de la nieve o los pasillos llenos de espectros, alcanzan un nivel estético digno del mejor cine de terror de autor.


Lo que no me gustó:
La película peca de exceso explicativo. El guion intenta justificar demasiado la naturaleza del Grabber y los elementos sobrenaturales, rompiendo el misterio que hacía tan efectiva la primera entrega. En su afán por expandir la mitología, Black Phone 2 pierde parte de su poder sugestivo. Además, la subtrama religiosa queda a medio camino y la tensión se diluye en varios pasajes que se sienten forzados. Aunque el tono onírico es un acierto, a veces se convierte en una trampa que desconecta emocionalmente al espectador.


A quién se la recomiendo:
A los fanáticos del terror psicológico y del cine de Scott Derrickson, que disfrutarán de una propuesta arriesgada y visualmente potente. También a quienes valoran las secuelas que intentan explorar nuevos caminos en lugar de repetir fórmulas. No obstante, quienes busquen una experiencia tan directa y aterradora como la del film original, podrían encontrar esta entrega más introspectiva que perturbadora.

Puntuación: 6/10

Crítica: Chainsaw Man: El arco de Reze

Por Jhon Wolf


Descripción:


Tras tres años de espera, Chainsaw Man vuelve con una película que no solo expande su universo, sino que lo eleva a nuevas alturas emocionales y visuales. El arco de Reze combina romance, acción desbordante y tragedia en una historia que confirma el enorme potencial de la saga creada por Tatsuki Fujimoto.


Resumen:
Ambientada justo después de la primera temporada, Chainsaw Man: El arco de Reze sigue a Denji, el joven cazador de demonios que busca algo tan simple —y tan inalcanzable— como una vida normal. Su deseo de conquistar a Makima se ve interrumpido cuando conoce a Reze, una chica misteriosa que lo hace replantearse todo. Lo que empieza como un romance juvenil pronto se convierte en una historia de traición, violencia y autodescubrimiento.
Mientras tanto, Aki Hayakawa continúa su alianza con el Demonio Ángel, y los enemigos en la sombra preparan un plan para apoderarse del corazón de Chainsaw. Lo que parecía una historia de amor se transforma en una montaña rusa de acción y dolor, con explosiones, sangre y caos al más puro estilo MAPPA.


Lo que me gustó:
Lo primero que destaca es el ritmo narrativo, mucho más ajustado y orgánico que en la primera temporada. El formato cinematográfico le sienta de maravilla a esta historia: todo fluye sin relleno, con un equilibrio perfecto entre emoción, introspección y brutalidad.
MAPPA demuestra nuevamente por qué es uno de los estudios más admirados del anime contemporáneo. La animación alcanza niveles de excelencia —los movimientos son fluidos, los encuadres cinematográficos y las secuencias de combate, simplemente espectaculares—. Las escenas de acción parecen coreografías imposibles, con una cámara que gira, acelera y respira junto a los personajes.


Además, El arco de Reze logra algo difícil: humanizar a Denji. Su historia, más allá del gore o los demonios, refleja la soledad y precariedad de alguien que apenas empieza a entender qué significa vivir. Entre carcajadas, golpes y sangre, Chainsaw Man sigue siendo una tragedia disfrazada de anime de acción.
Lo que no me gustó:
La película exige conocer la primera temporada, y eso puede alejar a nuevos espectadores. No hay recapitulaciones ni explicaciones: asume que el público ya sabe quién es quién y cómo funciona este mundo. Aunque esa decisión mantiene el ritmo, puede ser un obstáculo para los que llegan por primera vez.


Por otro lado, el tono romántico del inicio puede desconcertar a los fans que esperaban acción inmediata. Sin embargo, ese contraste termina siendo parte del encanto: el filme arranca como un romance juvenil solo para hundirse en la oscuridad más pura.


A quién se la recomiendo:
A los fans de Chainsaw Man, sin duda. Pero también a quienes disfrutan de historias donde la violencia y la emoción conviven sin filtros. El arco de Reze demuestra que la franquicia no ha perdido ni su filo ni su alma, y que el formato de película podría ser el futuro ideal para este universo.
Un regreso intenso, melancólico y espectacular que deja al público con el corazón roto… y con ganas de más.

Puntuación: 9/10

LA LEY Y EL ORDEN: LA EXITOSA SERIE POLICIAL LLEGA A LATINOAMÉRICA CON SU TEMPORADA 25 EL 4 DE NOVIEMBRE

Universal+ anuncia en exclusiva para Latinoamérica el estreno, este 4 noviembre, de la esperada nueva temporada 25 de La Ley y el Orden, una de las series policiales más influyentes de la historia de la televisión. Creada por el visionario Universo Wolf (Dick Wolf), la ficción continúa marcando hitos tras más de tres décadas al aire, reinventándose con nuevos casos y tensiones internas que llevarán al límite a sus protagonistas.



La nueva entrega de la saga promete seguir entregando todo eso y mucho más, con nuevas investigaciones que elevan la apuesta y arrojan luz sobre casos de alto impacto que salieron de los titulares. Los fanáticos nunca podrán adivinar qué investigación alucinante llamará la atención del equipo, sin embargo, siempre podrán confiar en su capacidad para resolver el caso.






¿UN TRAIDOR EN EL EQUIPO?
EL PUNTO DE PARTIDA DE LA IMPERDIBLE NUEVA TEMPORADA DE LA LEY Y EL ORDEN

El punto de partida de la temporada es un crimen estremecedor que pone bajo sospecha incluso a los propios integrantes de la Comisaría 27. El caso amenaza con fracturar al equipo y abrir la pregunta más inquietante: ¿hay un traidor entre ellos?

Esta nueva temporada de la serie muestra cómo los principales personajes empiezan a desconfiar entre ellos. Así lo adelantó uno de sus grandes protagonistas, Hugh Dancy (Hannibal), quien interpreta a Nolan Price, el Asistente Ejecutivo del Fiscal. “Mi personaje se encuentra en una situación en la que no sabe si realmente conoce a sus colegas como creía», adelantó el actor a TV Insider respecto a posibles enfrentamientos entre los personajes principales.

El actor forma una dupla más que interesante con Tony Goldwyn (Scandal), quien interpreta al Fiscal de Distrito Nicholas Baxter. Ambos forjan un vínculo de admiración mutua, si bien en muchas ocasiones chocan en sus maneras de abordar un caso. Dancy adelantó que esta histórica temporada 25 de la serie, que emitió su primer episodio el 13 de septiembre de 1990, pondrá el foco con mayor asiduidad en las historias de los personajes por fuera del ámbito laboral.

“Tenemos una estructura que funciona muy bien y nos hemos ganado la oportunidad de jugar un poco”, aseguró Dancy a TV Insider sobre los cambios que se verán en este regreso en el que se despide el personaje del Detective Jalen Shaw (Mehcad Brooks, Desperate Housewives), todo un cimbronazo para el equipo.

UN ESCALOFRIANTE ASESINATO PONE A LOS DETECTIVES EN ALERTA

El primer episodio de esta nueva temporada se titula “Street Justice” (“Justicia callejera”) y retoma el cliffhanger que dejó a los fanáticos boquiabiertos en la entrega previa de la serie. La fiscal adjunta Samantha Maroun (interpretada por Odelya Halevi, NCIS) advierte que un escalofriante asesinato sin resolver podría estar conectado con el de su propia hermana. El inesperado descubrimiento conmociona tanto a Maroun, que no pudo desligarse del juicio al único acusado, quien es declarado inocente.

Sin embargo, el caso no termina allí ya que el hombre es encontrado muerto y todas las miradas apuntan a Maroun, de quien Nolan Price desconfía. Las fricciones entre ambos serán constantes en esta nueva temporada en la que la audiencia será testigo de la presunta culpabilidad de la fiscal.

Asimismo, Maura Tierney (The Affair) está de regreso con el rol de la teniente Jessica Brady, quien cuenta con una memoria casi fotográfica y un talento deslumbrante para interpretar las pistas de los delincuentes. Se trata de una persona directa y con el foco puesto en cerrar casos…inclusive si éstos se relacionan con integrantes de su propio equipo.

UN LEGADO QUE SIGUE HACIENDO HISTORIA

Desde su debut en 1990, La Ley y el Orden se consolidó como un fenómeno global gracias a la fórmula que combina investigaciones criminales con los dilemas éticos y legales de los fiscales. Esta temporada 25 no solo celebra la vigencia de la franquicia, sino que promete elevar la apuesta con tramas más oscuras, giros inesperados y personajes que enfrentarán decisiones límite.

La nueva temporada de La Ley y el Orden es protagonizada por Maura Tierney (The Affair), Hugh Dancy (Hannibal), Tony Goldwyn (Scandal), Odelya Halevi (NCIS), y Reid Scott (Veep), entre otras grandes figuras.

La Ley y el Orden y todo el contenido de Universal+ también se transmite en los canales premium: Universal Premiere, Universal Cinema, Universal Crime, Universal Comedy y Universal Reality, disponibles en los principales operadores de TV paga de la región.

¡No te pierdas la 25° temporada de La Ley y el Orden
el 4 de noviembre en exclusiva por Universal+!

Análisis: Painkiller para PS5



En el infierno reina el Rock
Siempre me ha interesado la saga Painkiller. La conocí de pequeño y pese a tratarse de un juego inspirado en Doom y otros títulos similares, donde la sensación de poder al machacar hordas de demonios debía hacerte sentir poderoso, me aterrorizó.


Sí, tenía los recursos para reducir a papilla todo tipo de huestes infernales, pero para ello tenía que mirarlas cara a cara y atravesar los pasillos en los que se escondían. Con este juego desarrollé un apego ansioso, en el cual se peleaban mi atroz miedo por seguir jugando y la curiosidad por ver cual sería la siguiente fase, qué enemigos se cruzarían en mi camino.


Con el tiempo, fui desensibilizándome gracias a este título y a muchos otros y el miedo quedó relegado, bajo una capa espesa de sangre vísceras y huesos machacados. Seguí disfrutando mucho de aquella primera entrega y jugué también las siguientes. No obstante, nunca más volví a sentir una sensación tan agridulce como la que experimenté con mis primeros pasos en aquel juego.


Es por ello que siempre esperé que la saga se reimaginara, con un remake o un reboot donde las tecnologías actuales pudieran volver a hacerme sentir aquel miedo inocente. Por eso mismo me ilusionó escuchar de esta nueva entrega. Bajo el nombre de Painkiller, sin ninguna coletilla, se daba a entender que se trataba de un nuevo inicio para la saga.



Por desgracia, el nuevo título de Anshar Studios no ha respondido a mis súplicas. Por suerte, lo que nos han ofrecido a cambio es más que suficiente para que me quite de la cabeza esa idea durante al menos un tiempo.
Painkiller es una vuelta a las raíces de la franquicia, pero desde un punto totalmente diferente. Volvemos al infierno, volvemos a dar matarile a cientos, sino miles, de demonios. Pero esta vez la historia se esconde debajo de las distintas fases mediante las cuales se compone este roguelite.
Sí, roguelite. En esta ocasión no tenemos una campaña que superar, sino distintos niveles a los que podemos volver una y otra vez, solos o acompañados, en los que vamos a morir muchas veces, mientras progresamos poco a poco y nos hacemos más fuertes. Así que, lanza estacas en mano, nos lanzaremos de lleno a la acción.


Últimamente no juego demasiado a títulos online, por lo que esta idea no me convencía demasiado. Pero bueno, decidí probarlo y no me defraudó. Es importante recalcar que el multijugador en este juego es forzado. Ya sea con otros jugadores o con bots, es necesaria la presencia de los tres personajes que componen cada partida para poder avanzar en esta.


Inspirado en mecánicas como las de Left 4 Dead, algunos de los enemigos que aparecen en el juego, nos atraparán y necesitaremos sí o sí de la ayuda de otro personaje para liberarnos. En caso de que esta se retrase, perderemos todas nuestras vidas.
Con ello, se anima a los jugadores a avanzar en equipo, sin separarse demasiado los unos de los otros. El problema es que, a la vez, el juego pretende que explores todos los recovecos de cada zona, en los cuales encontrarás monedas para las posteriores mejoras y recursos para la propia partida. Normalmente, hay al menos algo para cada uno, pero con las vidas extra, la cosa se convierte en un sálvese quien pueda.
Esta disonancia no encaja demasiado en la forma en la que se desarrollan las partidas. O bien me dejas correr como un loco por todas partes, o me fuerzas a permanecer cerca y a explorar en equipo. De lo contrario, tal y como pasa aquí, termino sintiéndome un perro hiperactivo que da vueltas alrededor de un palo al cual está atado.


Suprimiendo este inconveniente, la movilidad de todos los personajes es cuanto menos, excelente. No podemos esprintar, pero si podemos deslizarnos, utilizar dashes y trepar (un poco) las paredes, si es que no estamos balanceándonos con nuestro gancho. Estarse quieto no es una opción, ya que en todo momento estaremos rodeados de cientos de enemigos, dispuestos a abrirnos en canal.

Teniendo claro que la inspiración vuelve a recaer en Doom, esta vez en Doom Eternal, es fácil comparar ambos títulos y notar como pese a ser bastante bueno, el desarrollo de Painkiller no llega a las mismas cotas de calidad. Quizás el punto donde más lo halla notado es en la vulnerabilidad del personaje.
Como he dicho, estar quieto no es una opción en Painkiller. En todo momento estaremos corriendo, deslizándonos o atravesando los cielos a la vez que vaciamos nuestro cargador. Aun así, por muy frenético que fuese mi desplazamiento, siempre había un golpe que comerse. Un proyectil incansable, un enemigo listo para golpearme o daño ambiental que aparece de repente y que no es muy visible.


Con esto, nuestra vida pasa a convertirse en una cuenta atrás. Si esta se acaba antes de que podamos encontrar curaciones o superar la fase, game over. Si bien durante cada partida encontramos recursos con los que reabastecernos y curarnos en combate, suelen ser insuficientes, sobre todo en dificultades elevadas. A mi parecer, esto podría solucionarse fácilmente con un pequeño escudo recargable, que se encargue de librarnos de esos molestos golpes que no son del todo culpa nuestra, sin tener que suprimirlos de la ecuación.



Junto a estos inconvenientes, el mayor problema del título recae en la progresión, sobre todo en las partidas multijugador. Para mejorar nuestras armas, necesitaremos una moneda que solo se obtiene cuando superamos un nivel. Pese a ir acumulándose al completar cada fase, tenemos que cruzar la línea de meta para recibir todo lo que hemos cosechado.


Painkiller es un juego difícil, por lo que en muchas ocasiones moriremos mucho antes de llegar al final, perdiendo el progreso de los últimos treinta o cuarenta minutos. A esto se le suma que el sistema de matchmaking es bastante inestable y si nos unimos a una partida, las probabilidades de que la conexión se corte antes de terminarla, dejándonos con una mano delante y otra detrás, son bastante elevadas.


Esto nos fuerza a jugar con bots que, si bien son buenos siguiendo al personaje y disparando a todo lo que se pone de por medio, no funcionan demasiado bien siguiendo órdenes, atravesando caminos secretos con botones y plataformas y planteando estrategias para derribar a los enemigos más fuertes. En estos casos, se echa de menos la inteligencia humana, sobre todo de un compañero con el que puedas hablar mientras juegas.

Aún con todo esto, la experiencia jugable de Painkiller es muy divertida y machacar demonios es extremadamente satisfactorio. Cada arma tiene su función y una vez dominadas, todas pueden convertirnos en un adalid de la destrucción.
El título cuenta con suficiente potencial para hacerse un hueco en el medio, siempre que el equipo detrás de este continue añadiendo nuevos mapas y contenido. Frenético, caótico y muy violento, Painkiller es un juego adecuado para soltar toda tu frustración y hundir de nuevo el infierno en un agujero al que nunca debió asomarse.


Calificación: 7/10

Análisis: Tormented Souls 2



Si hay un juego que nos sorprendió a todos hace un par de años, fue Tormented Souls. Y no solo por la dichosa polémica con cierta empresa dueña de una franquicia de zombies, sino porque el juego nos retrotraía a los primeros survival horror. Así que hoy, la gente chilena de Dual Effect nos trae su secuela Tormented Souls 2.



Jugado en la PS5, Tormented Souls 2 es una secuela indirecta de su primera entrega. Esta vez las hermanas son llevadas a Villa Hess, precisamente a un convento donde van a tratar los problemas mentales de Anna. Pero como no podía ser de otra forma, todo se va al tacho ni bien las dos llegan al lugar.

Y este quizás sea uno de los grandes inconvenientes con Tormented Souls 2, su narrativa. Esto lo digo porque al intentar rememorar aquellos viejos y queridos survival horror de antaño, los amigos de Dual Effect no innovaron demasiado con la narrativa; haciendo que la historia sea mega previsible, casi sin ninguna sorpresa, o giro final de guión. Una pena.



Otro punto en contra es la calidad de las cinemáticas. Si, sabemos que no estamos ante un AAA o una compañía mainstream, pero es que si de verdad ese apartado se siente de una o dos generaciones pasadas. Eso sí, todo cambia cuando pasamos al gameplay, donde la angulación de la cámara (recordemos que estamos ante un gameplay de movimientos tipo tanca y cámaras fijas), hacen que todo se disimule mucho más.

Y hablando del gameplay, el mismo es bastante entretenido. Quizás a las nuevas generaciones les cueste un poco acostumbrarse a las cámaras fijas y los movimientos rígidos, pero nada a lo que uno no le tome la mano pasados unos veinte minutos. Aparte que los puzles, están muy bien integrados tanto al juego en sí como a la historia. Y no solo es intuir qué cosas hay que hacer, sino que podemos interactuar con diferentes objetos para poder seguir avanzando o incluso, ganarles a algunos jefes.

Pero retomando con lo malo, los combates no son del todo eficientes como nos hubiera gustado. Los enemigos no solo son esponjas de balas, sino que reaccionan mucho más rápido de lo que nuestra protagonista se mueve. En algunos momentos, esto puede ser bastante frustrante.



Tormented Souls 2 sigue siendo un buen videojuego a pesar de los puntos negativos recién nombrados. No hay que perder el foco ya que estamos ante una desarrolladora independiente, que buscó homenajear a un subgénero querido y antiguo, y que lo logró. Algo que no todos pueden decir.



Lo mejor: la ambientación, el sentimiento de jugar a algo de antaño, pero hecho en la actualidad.

Lo peor: el sistema de combate.



Calificación 7.5/10