BAFICI 25: After Hours y París, Texas

Cuanta pretensión en esas críticas que nunca dirigieron nada es una frase que tengo siempre presente en mí, y en especial cuando escribo, por eso no voy hacer una crítica de estas dos obras de arte sino que te voy a recomendar ir a verlas en pantalla grande en este festival de cine

Si ya las viste o sería la primera vez da igual, After Hours y Paris, Texas son dos experiencias cinematográficas únicas y verlas en la sala Leonardo Favio completamente llena del Cine Gaumont, como fue mi experiencia, es algo hermoso. Escuchar las risas o lágrimas del público por estas películas es único. Salir de la sala después de las proyecciones y notar en el ambiente que todos vivimos una experiencia trascendente o enriquecedora es algo muy especial que hay que vivir, y en lo posible vivir mucho más seguido y en especial por el contexto en el cual se está realizando este BAFICI. 

Sentir que saliste de la sala y que algo cambió un poco en vos. La esencia de ese algo ordenador del arte cinematográfico que vamos a buscar (para buscarnos) cada vez que vamos al cine. BAFICI además de darnos la oportunidad de vivir eso con cine independiente argentino o internacional también nos regala la oportunidad de hacerlo con grandísimas películas de grandísimos directores clásicos como lo son Martin Scorsese y Wim Wenders.

No hay que desaprovechar la última función que queda, así que si te interesa ver After Hours (1985) de Martin Scorsese tu cita es el domingo 28 a las 21:55 en la Sala Lugones del Teatro San Martín.

Si te interesa ver Paris, Texas (1984) de Wim Wenders la próxima función será el día viernes 26 a las 21:05 en la Sala Lugones del Teatro San Martín o el domingo 28 a las 19:35 en Cinépolis Plaza Houssay.

Nuestro derecho a la cultura es innegociable. Sea como público o realizadores, debemos defender estos espacios, debemos defender nuestras pantallas, debemos defender nuestras butacas.

Por Julián Lloves para La Butaca Web.

Crítica: Desafiantes

Por Gustavo Condano

En tenis hay dobles pero no hay triples.

En esta peli nos muestra un lado del tenis al que no estamos tan acostumbrados, las historias amorosas. ¿Valdrá la pena ver este triángulo amoroso o nos quedamos mejor viendo un partido del US open? Lo averiguamos más abajo.



La historia:
Dos amigos compañeros de un internado, Art interpretado por Mike Faist y Patrick interpretado por Josh O’Connor, están haciendo sus primeros pasos en el tenis cuando conocen a Tashi, interpretada por Zendaya, una jugadora que ya es una joven promesa del deporte, hasta tiene sus anunciantes y todo.
Claro que los dos se enamoran instantáneamente y lo que era una hermandad empieza a agrietarse para transformarse en una competencia, pero no por la copa sino a ver quién se queda con la chica.
Y aunque gane el set uno de ellos, el partido no termina, porque un accidente saca a Tashi de su vida profesional y termina abriendo la posibilidad para que uno de ellos gane su corazón. ¿Lograran ser felices para siempre o habrá un match point? Es obvio que sí, sino que gracia tendría la película, ¿no? Habrá que verla para ver quien resulta ganador al final.

¿Qué me gustó?
La peli hace un esfuerzo por meterte en la cabeza de los personajes y dentro del partido de tenis que estructura la peli, y no tiene miedo de usar todos los recursos posibles para lograrlo. Desde subjetivas que marean un poquito en la pantalla grande, hasta montajes y una cancha de cristal para que la cámara quede debajo.
Las actuaciones de los protagonistas son muy buenas y nos hacen entender muy bien con miradas y gestos que piensa cada uno de ellos.

¿Qué no me gusto?
La duración quizás es un poco larga y en un momento puede cansar un poquito, no le haría nada mal tener unos minutos menos.

¿Aporta algo nuevo al género?
Esta peli pertenece a un sub género cada vez más habitual que es el deportivo. Como decíamos recién, la cinematografía en esta película se esfuerza sobre manera para involucrarnos en el partido utilizando varios recursos propios de una transmisión deportiva y conjugándolo con recursos cinematográficos para también mostrar que sienten estos personajes entre punto y punto. 

¿A quién recomiendo ir a ver esta peli?
Se la recomiendo no sólo a los fanáticos del tenis, que no van a salir nada decepcionados, sino también a los que les gustan los dramas románticos adultos y bien interpretados.

Estreno: 25 de abril en cines.
Calificación: 8/10
Duración: 131 minutos

Para otras opiniones sobre cine y algún que otro cuentito seguirme en Instagram @cronicadeunavidacualquiera.

Crítica: Contra todos

Por Gustavo Condano

A veces lo mejor es ir directamente al punto y no enroscarse demasiado.

Una peli simple donde el protagonista no dice palabra, literalmente, no tiene un argumento muy original y lo único que importa es cuantos enemigos quedan en el camino. A veces no se necesita mucho más que eso, ¿o sí? Lo vemos más abajo.



La historia:
La trama como decíamos es bastante genérica aunque efectiva, venganza. Un chico llamado Boy (si, se mataron) interpretado por Bill Skarsgard, es entrenado duramente por un Shaman en el medio de la selva,  que a su vez lo rescató de un gobierno totalitario llevado adelante por Hilda, interpretada por Famke Janssen, que había asesinado a su madre y a su hermana.
El objetivo de  tanto entrenamiento es claro, llegar a ella y vengarse, cargándose a todo lo que se le cruce enfrente. Pasan los años y cuando presencia una injusticia, Boy, decide comenzar con su venganza aunque el shaman le dice que no está preparado.
Es así que, tal como en un videojuego ira pasando niveles y acercándose a su objetivo, enfrentándose a jefes de la organización ¿Lograra llegar al jefe final? Por supuesto que sí, lo interesante es que va descubriendo sobre su propio pasado en el medio.
 
¿Qué me gustó?
La estética de videojuegos mezclado con la trama de venganza es una buena combinación en cualquier peli de acción siempre y cuando no busquemos mucho más que eso.
Las peleas están muy bien coreografiadas, lástima que la shaky cam a veces nos hace perdernos la acción.
Los gags que hacen, poquitos pero efectivos, funcionan muy bien al igual que el elenco que se destaca en los papeles que tienen.

¿Qué no me gusto?
Depende mucho de que el espectador entienda el código que mezcla los aspectos que mencionamos antes de la cultura de los ochentas y noventas. Si estás fuera de esto dudo que la peli te funcione.

¿Aporta algo nuevo al género?
Es interesante esta estética de videojuego noventero que lo separa un poco de una película de acción clásica, claro que tampoco es revolucionario. En un punto es una mezcla entre Kill Bill, los videojuegos de pelea, los juegos del hambre y un humor digno de Deadpool.

¿A quién recomiendo ir a ver esta peli?
Todos los que crecieron jugando video juegos de pelea y alquilando pelis clase b en el videoclub claramente están invitados, especialmente si disfrutan del gore y la violencia innecesaria.

Estreno: 25 de abril en cines.
Calificación: 8/10
Duración: 115 minutos

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Palito Ortega: Una emocionante noche donde el artista repasó gran parte de su carrera en el Luna Park







El ícono de la música argentina, Ramón “Palito» Ortega, deslumbró nuevamente al público del Luna Park en una noche cargada de emociones y recuerdos inolvidables. El legendario artista fue ovacionado de pie en múltiples ocasiones durante su nueva presentación con entradas agotadas.



Durante dos horas y media, el espectáculo fue una magistral combinación de música y narrativa, donde Palito tejió sus inolvidables canciones con los hilos de su propia historia. Desde sus humildes comienzos en su Tucumán natal hasta el fulgor de sus sueños cumplidos en Buenos Aires, el músico compartió con el público los momentos más significativos de su vida. Con un gran sentido del humor, Ortega recordó momentos de adversidad así como también los hitos históricos que marcaron su carrera para convertirlo en unos de los artistas más queridos de la música popular argentina.


La noche fue un viaje por éxitos inolvidables del repertorio que lo ha acompañado a lo largo de su trayectoria de seis décadas. Desde el comienzo del show todo fue alegría con los primeros acordes de “Un muchacho como yo”. Le siguieron “Bienvenido amor”, “Corazón contento” y “Despeinada”, entre tantos otros.


El escenario se iluminó con la presencia de invitados especiales, entre ellos Las Trillizas de Oro quienes se sumaron para cantar “Qué suerte”, el recordado éxito de Violeta Rivas cuya autoría es de Ortega y Chico Novarro. También Johnny Tedesco se hizo presente para un un momento de rock clásico (“Popotitos”, “La plaga”) y Nito Mestre subió al escenario para hacer “CanciÓn para mi muerte” (Sui Generis) y “Muchacha de luna” (Ortega). Como parte de la banda que acompañó a Palito durante toda la noche se destacó la presencia de Lalo Fransen quien compartió también algunos de sus recordados temas.


La alegría de las canciones y la emoción caracterizaron a este show que podría ser el último en ese escenario según las palabras del propio Ramón Ortega. Durante la presentación, el artista también apodado “el Rey” invitó a su compañera de toda la vida Evangelina Salazar, quien saludó y agradeció al público por el cariño de tantos años.


Sobre el final del show, dos de sus propios nietos, Bauti e India, se unieron a Palito para interpretar el tema «Viva La Vida», llenando el recinto de energía y emoción. Con la icónica canción “La felicidad» culminó una velada que dejó bien en claro el mensaje positivo y esperanzador que ha propuesto el artista a lo largo de su carrera a través de sus composiciones.

Reseña: Chin Yonk ataca de nuevo

El homenaje y reivindicación del Teatro Nacional Cervantes a Zenón Rolón

La historia argentina tiene grandes deudas. Se suele recordar a aquellos personajes que supieron sobrevivir al paso del tiempo, aquellos que marcaron pauta en la cultura y sociedad, sin embargo hay otros que el paso de las décadas no perdonó y fueron olvidados y archivados, pero un día, finalmente obtienen la recuperación histórica. Este es el caso de Zenón Rolón.

Zenón Rolón fue un compositor de óperas, operetas, vals, cantatas y sinfonías nacido en Buenos Aires en 1856 bajo el seno de una familia afroargentina de clase acomodada. En 1895 estrena »Chin Yonk ataca de nuevo» junto Enrique García Velloso. Fue la primera y última vez que fue presentada, pero 130 años después, el Teatro Nacional Cervantes tiene el honor de recuperar esta obra bajo la dirección de Sebastián Irigo.

La trama de Chin Yonk ataca de nuevo es rara, ecléctica y difícil de montar hoy en día. La sola idea de que Jack el destripador fuera japonés y haya escapado a Buenos para seguir cometiendo sus delitos, es sin duda una locura. Fernando Albinarrate entiende la necesidad de homenajear a Zenón Rolón y a su vez reestrenar esta opereta francesa, para ello recurre a la comedia musical biográfica para escribir el libreto.

Josefina Scaglione, Nacho Pérez Cortés, Jesús Villamizar y Tincho Lups forman parte del elenco de actores y a su vez cantantes. El cuarteto de jóvenes artistas profesionales nos deleita con su carisma, entrega y sensibilidad no solo al interpretar el apartado narrativo, sino al entonar las canciones de Zenón Rolón con voces prestigiosas. 

La obra no sería nada sin el apartado musical, para ello  la orquesta Sinfónica Juvenil Nacional Libertador San Martíny el Coro Nacional de Música Argentina acompañan en la presentación, siendo este el mejor apartado de la puesta en escena. Fernando Albinarrate, Lucio Bruno-Videla y Javier Lorenzo forman parte de la dirección. La sorpresa de la noche fue el Ensamble Candombe afroporteño-Instituto de Investigación en Etnomusicología dirigido por   Augusto Pérez Guarnieri. El grupo puso a bailar a los asistentes del Cervantes, siendo  un momento de júbilo y celebración a las raíces afro de Argentina.


Chin Yonk podrá tener una trama rarísima para su época de estreno, pero conserva la visión adelantada de un músico argentino que fue consumido pero no desaparecido por el tiempo. Un hombre que deja un legado artístico no solo de la comunidad afro en el país, sino en la música y cultura. Zenón Rolón estaría orgulloso y sobre acogido con este gran homenaje.


Zenón Rolón (1856- 1902)
Disponible todos los viernes y sábados  en El Teatro Nacional Cervantes.


Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web

Reseña: Subatómica

En 2022 se estrenaba “Subatómica”. Este domingo estarán cerrando su tercera temporada en el Espacio Callejón.





Julia está en dos dimensiones. Vive con su madre, Mariela, en una casa grande y vieja y, a la vez, vive en otra dimensión, la subatómica, basada en su fanatismo por Doctor Who. La llegada de dos hombres que buscan descifrar los indicios de un evento que excede las lógicas y teorías físicas irrumpe en la aparente tranquilidad del hogar.


El texto de Mia Miceli es dinámico. Las referencias hacia Doctor Who están integradas de tal forma que quien no ha visto la serie puede reconstruir de qué habla Julia. El público se confunde, se extraña, quizás en algún momento se pierde, pero rápidamente vuelve a conectar con el relato y lo que ocurre en escena.


Las actuaciones de  Cielo Díaz Rexach, Joaquin Garcia, Hugo Rabinovich, Valeria Roldán, Julia Zlotnik acompañan la rapidez de una dramaturgia picada. Los actores habitan una atmósfera extrañada, pasan de una dimensión a otra. Juegos vocales y físicos potencian el dinamismo que ya el texto propone.


La escenografía es austera. Una mesa, dos sillas y una lámpara ovalada por encima que tendrá un sorpresivo uso sobre el final. La casa es evocada por el manejo de las luces y de objetos invisibles, como, puertas, pasillos, habitaciones, paredes. La casa se construye sobre la nada, lo oscuro, lo vacío, allí ocurre lo subatómico.


“Subatómica“ es ciencia ficción en escena. La obra sorprende todo el tiempo. El público calla y ríe, por momentos de forma sonora y prolongada. “Subatómica” contiene algo de cinematográfico. Un trabajo del género poco común en la cartelera porteña.


FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA
Dramaturgia: Mia Miceli/ Actúan: Cielo Díaz Rexach, Joaquin Garcia, Hugo Rabinovich, Valeria Roldán, Julia Zlotnik/ Vestuario: Lara Sobel/ Diseño de espacio: Jose Escobar/ Luces: Sebastián Francia/ Realización Audiovisual: Fermín Pedrós/ Asistencia de dirección: Armando Carcamo/ Dirección: Agustín Daulte, Mia Miceli

“SUBATÓMICA”- Espacio Callejón (Humahuaca 3759)- Domingos 21hs
Escribió: Micaela Steinbach

BAFICI 25: Después de Un buen día

Si nunca viste un documental de Néstor Frenkel ya sabés que tenés que hacer cuando termines de leer esto. Son realmente increíbles e imperdibles todos y cada uno de ellos. Pero en esta ocasión: Si nunca viste Un buen día “la mejor película argentina” según el título de youtube que la mayoría clickeó para verla por primera vez (y posiblemente más de una) ya sabés lo que tenés que hacer, incluso antes de leer esto.

Después de Un buen día es el nuevo documental de Frenkel y en esta ocasión va a explorar con los protagonistas del FENÓMENO que es Un buen día, porque es mucho más que una película. Tendremos de primera mano la experiencia del antes, durante y después de la creación de Un buen día por parte de su autor, Enrique Torres, que si aún no lo conocés no importa, te va a encantar de igual manera, o incluso más por descubrir a esta persona gracias a este documental. Quique estuvo en el estreno del documental junto a nosotros y respondió todas las preguntas del público. ¡Gracias Enrique!

Además de Enrique también tenemos los testimonios para la reconstrucción de la experiencia que fue ser parte del rodaje a Aníbal Silveyra, el flamante protagonista de la película, abriéndose con nosotros por primera vez y contándonos cómo repercutió en él haber actuado en Un buen día. ¡Gracias Aníbal!

Añaden su experiencia Anabella del Boca, pareja de Enrique y productora; Andrea del Boca, la actriz que nos hizo llorar o reír con uno de los más míticos plot twist de la historia de nuestro cine. Y por último pero no menos importante, a los fanáticos del film, los grandes causantes de la existencia de este documental ya que por ellos se despertó el interés de Frenkel para descubrir la historia detrás de la película. ¡Muchas gracias Néstor! Por este documental, por los anteriores y por los que llegarán.

Todo lo bueno y todo lo malo de la película pero también lo más importante de esta experiencia, el post película, y acá sí ganan el protagonismo los fanáticos que se fueron encontrando online para debatir (y reírse un poco) gracias a un grupo de Facebook donde ellos mismo se hacen llamar ‘Grupo de Apreciación de Un Buen Día‘. A raíz de ese grupo, la experiencia de la película no quedó sólo em un film sino que empezó a crecer el fenómeno de la «mejor película del cine argentino» donde estos fanáticos tan acérrimos de la obra original, entre tantísimas otras cosas que desarrolla el documental, hasta hicieron una propia versión fan film del mismo. Una locura hermosa digna de los mejores fanáticos argentinos. ¡Gracias!

Por Julián Lloves para La Butaca Web.

PD1: El consumo irónico no existe.

PD2: ¡El tiempo es todo el tiempo!

BAFICI 25: Las chicas están bien

Amor, amistad, infancia, maternidad, muerte, arte. Un viaje donde cinco mujeres ensayan una obra teatral (y a la vez crean esta película con sus historias personales).





Las chicas están bien es la ópera prima de la guionista, directora y también actriz Itsaso Arana. Nos retrata los íntimos momentos de un viaje que ayuda a conectar mujeres entre sí pero también, y en especial, consigo mismas. La directora de una obra de teatro y sus cuatro actrices protagonistas se aíslan en una antigua casa de campo en un pueblo de España para ensayar una obra dramática de mujeres en el siglo XVII.

Me encantó. Fue la primera película que vi en esta nueva edición, la número 25, del BAFICI. Me encantó tanto el guion e historia como la dirección e interpretaciones. Cada mujer en esta película hace un papel brillante.

Dirigida, escrita e interpretada por Itsaso Arana aunque las cuatro protagonistas son Bárbara Lennie, Irene Escolar, Itziar Manero, Helena Ezquerro. También contamos con las actuaciones de Mercedes Unzeta, Gonzalo Herrero y la estelar aparición de la niña más tierna de toda España: Julia León. Después de esta hermosa película, habrá que seguir con atención la carrera de esta directora además de, también, todas las actrices.

Es sensible y emocionante en el mejor sentido. Es graciosa cuando tiene que serlo, solemne cuando amerita y también esperanzadora en su justa medida, salimos de la sala de cine pensando que en el mundo las cosas pueden estar bien, ya que vemos que las chicas están bien.

Es una película hecha por y para mujeres, tanto delante como detrás de cámara, y para nada diciendo esto la limito o reduzco sólo a eso, todo lo contrario, a partir de eso es mucho más que sólo eso. Desde cada una de las perspectivas de las experiencias personales de cada una de las actrices la película se va convirtiendo en una bellísima historia de metaficción, de historias dentro de historias.

Cómo y dónde plantar la cámara, cómo moverla y también cómo hacer el montaje para que la película genere una perfecta complicidad con la historia de cada actriz, ya sea entre ellas individualmente, con el grupo, con la cámara y hasta con el público.

Me parece muy interesante cómo y hasta dónde usa la figura retórica del hombre, ausente o interés romántico. Repito, salí del cine encantado y la recomiendo muchísimo. Me encanta la historia y cómo la aborda, me parece un punto fuertísimo que partiendo y queriendo llegar a mujeres no se convierta en un producto o panfleto feminista para lograrlo sino que lo hace como una expresión personal y obra artística.

Una película para ir a ver con amigas, hermanas, madres, hijas, abuelas o cualquier mujer con la que quieras compartir una experiencia así.

Todavía podés ver está película en el BAFICI. Se proyectará por última vez en este festival el día sábado 27 a las 22:35 en Cinépolis Plaza Houssay. Te va a encantar.

Por Julián Lloves para La Butaca Web.
¡Nos vemos en el cine!

Reseña: Inestable

“Inestable”

Por Sofía Luna Roberts

La psique del ser humano contiene profundos pliegues de la conciencia que se nutren de la realidad que percibimos a través de los sentidos y las experiencias a las que estamos sometidos como sociedad. Ya desde nuestro primer contacto con el exterior empezamos a desarrollar costumbres y valores que le dan sentido a nuestra frágil existencia. Es así, como también, comienzan a aparecer otro tipo de percepción que está más ligado a los miedos, fobias, inseguridades, traumas y nos terminan convirtiendo en una persona “inestable”. El dúo Sutottos nos invita a un viaje de exploración sobre las profundidades del ser humano a través del humor y la neurosis, “Inestable” se presenta en el Teatro Picadero (Discépolo 1857) todos los sábados a las 18 hs.



Con dramaturgia, dirección y actuación de la dupla Andrés Caminos y Gadiel Sztryk, la obra nos muestra un espacio atemporal en donde dos personajes exóticos se despliegan de manera magistral exponiendo sus fragilidades y contradicciones que, con el devenir de la pieza, nos vamos dando cuenta que es inevitable sentirnos cercanos a estas ansiedades que exponen. Desde el temor a lo desconocido hasta la claustrofobia, pasando por las obsesiones y manías, la obra comienza a tomar un tinte reflexivo y nos confronta con nuestros propios miedos y cómo éstos pueden distorsionar la realidad en la que vivimos.

La puesta en escena es minimalista ya que se centra en los dos personajes y en la fuerza de su interpretación. Con actuaciones que mezclan lo clown, dramático y cómico, ambos actores logran trasmitir a la perfección las distintas emociones y estados de ánimos de los personajes (y del público también). La gestualidad y el efectivo control del cuerpo en escena es lo principal a destacar. En algunos momentos, los movimientos corporales y faciales dicen más que las palabras y logran un verdadero reconocimiento por parte del público ya que gracias a esas gestualidades absurdas generan un instante patético en donde la risa es 100% asegurada.

Me gustaría hacer una mención especial a esos momentos en donde surgen ciertos acercamientos a lo nostálgico que logra calmar las inquietudes de los personajes. Ese espacio dedicado solamente al pasado representando un puente hacia aquella niñez en donde todo era feliz y sin preocupaciones me parece muy apropiado. Hay un contraste muy fuerte entre el presente y el pasado, la vida pasó por el medio convirtiendo a estos personajes en el resultado de miles de experiencias y situaciones difíciles que tuvieron que atravesar, como todos los presentes en la sala.

El recurso del humor ácido y sarcástico se convierte en una herramienta fundamental para deshacerse de esas inseguridades y ansiedades que nos habitan. La risa nos permite procesar los miedos que los personajes representan y librarnos, aunque sea un poco, del peso que nosotros le atribuimos. El uso al máximo de este recurso es muy curioso ya que el espectador termina riéndose de él mismo. Esto es porque la obra funciona como espejo de cómo nos tratamos a nosotros como personas pensantes y sensibles en un mundo lleno de presiones, dolores, culpas ajenas e injusticias que nos empujan a cuestionar la delgada línea que separa la realidad de la percepción propia.

“Inestable” nos refleja y nos impulsa a dar un viaje de introspección de la mano del dúo Sutottos para gestionar nuestros miedos y reírnos a carcajadas de ellos. Cambiar nuestra perspectiva para empezar construir una realidad un poquito más sana y equilibrada. Presenta una montaña rusa de emociones que nos desafía para adentrarnos en esos pliegues de la conciencia y convertir nuestra verdad en algo que no nos limite más.

Crítica: Abigail

Por Guillermo Verón



La dupla Bettinelli-Olpin y Gilett hace tiempo que vienen demostrando la mano que tienen para la dirección y relatar algo entretenido. Ellos no sólo reiniciaron la franquicia de «Scream» sino que también le dieron un estilo propio sin olvidarse de donde vienen. Al tiempo supieron abrirse de esas dos cintas cuando Melissa Barrera tuvo conflictos con la productora por su postura política en sus redes personales. La salida de Jenna Ortega fue la estaca final. Hablando de eso, ¿Será esta historia la resurrección y el aliento de las carreras de varios del ‘cast’?



Un grupo de ladrones (desconocidos entre sí) son contratados para secuestrar a la hija de un millonario y pedir a cambio la suma de 50 millones de dólares. Una vez concretado el acto llegan a una mansión donde reciben nuevas instrucciones, por lo que la noche se teñirá de rojo.

Los creadores de «Ready or not» nuevamente han dando en el clavo. Si bien en el resultado total no es una obra maestra (tiene sus cosas) te deja una buena sensación. Actuaciones llenas de carisma, hasta la de gente que tiene que ser insoportable. Hay dos personajes que me hubiese gustado verlos un poco más de tiempo. Pero a los que le da importancia sabe darles buenas motivaciones.


Alisha, Melissa, Dan, Giancarlo, Kathryn y Angus lo dan todo y son los que más quedan en tu cabeza. Hacia el final tenemos una participación muy interesante por parte de un genio; es excelente con pocos minutos en pantalla (los que ya la vieron no ‘spoileen’) porque se les borrará el comentario).
Inicia como una ‘heist movie’ con el rapto, después pasamos a ‘invasion movie’ -al mismo tiempo podemos sentir un ‘slasher’- para terminar siendo «una de vampiros». Todos esos tramos forman uno sólo que es lo que da al film. Constantemente se siente una película de terror que pasa por los otros subgéneros mencionados.


El trabajo técnico recuerda mucho a los clásicos de la «Hammer», muy anclado en los 70, humor negro que entretiene y escenas que hará que más de uno diga o piense: «wtf?».
Si disfrutaron de las otras producciones de ese dúo de realizadores a esta deben verla.
Mi deber como sobreviviente es convertirlos con una buena mordida para que sean parte de esta aventura.

Calificación 7.5/10