Crítica: El Patalarga

El Patalarga

Escrita por: Gonzalo Esteba Borzino

Cobertura del 34º Festival de cine de Mar del Plata

En el típico pueblo, con las típicas historias del boca en boca, se cuenta la leyenda del pata larga, un ser que devora niños que se niegan a dormir la siesta. Señalado como un mero cuento por los adultos, la vida de un grupo de amigos cambia cuando se topan cara a cara con la criatura, confirmando así sus más infantiles miedos. Los chicos, Teto, Maru y Ramón, descubrirán que hay detrás de la leyenda y lograrán desenmascarar a los verdaderos monstruos.

Mercedes Moreira (Miedo, Rey Milo), continúa su carrera audiovisual pisando fuertemente en la animación con una simpática pieza de 70 minutos, creada con un económico estilo de foto collage que resalta inconscientemente la extrañeza del metraje. Junto a su productor, Edgar Roggenbau, han escarbado en un mercado poco explotado en Latinoamérica, invirtiendo tres años de producción, dibujo a dibujo, toma a toma, para crear esta moderna película infantil, entintada con los miedos a una figura que, en esencia, es conocida por todos.

A diferencia del doblaje de dibujos animados, que suele obligársele a enmarcar las voces a imágenes ya fabricadas, “Acá se parte desde el actor. El actor, si puede, crea al personaje, hace la voz y después nosotros nos ocupamos del resto.”, dijo Edgar Roggenbau luego de la proyección. Asegura que primero está el guion y los diseños preliminares, luego el actor hace su magia, y en base a su trabajo se vuelven a crear los monigotes. Al haberse grabado en argentino, en lugar de en neutro, se garantizó una fluidez que permeó a las marionetas digitales de un realismo palpable, y mucha personalidad localista.

Cara de roedor, patas de cabra y hambre de ballena son algunas de las características que se le adjudican a esta iteración del hombre de la bolsa o el cuco. “En todos lados hay uno como este”, garantiza el productor mientras cuenta que, de niño, a él mismo lo espantaban con una historia similar. La flexibilidad de la animación, económica y rara vez usada en largos, así como un agradable sentido del humor y excelente trabajo de doblaje, hace a este film una película para chicos, pero disfrutable para todos los públicos.

Se estrena en diciembre en salas comerciales.

Calificación: 7/10