Análisis: Mosaic para Nintendo Switch

De la mano de Raw Fury, nos llega una interesante aventura gráfica llamada Mosaic, que nos introduce en la aventura de un personaje que es prisionero de la rutina y el trabajo en un mundo gris. Es así como desde un mundo distopico el juego hace una alusión y crítica sobre este mundo actual. Se trata de una experiencia inmersiva y que nos invita a reflexionar.

Durante los primeros minutos de juego, entramos en cierto desconcierto sobre de que va a ir el juego, ya que este nos mete dentro de un personaje que acaba de despertar, vestido como para ir a la oficina y que debe hacer una serie de tareas cotidianas antes de ir a trabajar. Es así como despertamos con la alarma del teléfono móvil, revisamos los mensajes de amigos y familiares a los cuales ignoramos, vemos las facturas de nuestras deudas de las cuales ya no tenemos dinero para pagarlas, y además , nos persiguen desde el trabajo en que nuestro rendimiento es bajo, y nos van a suspender el contrato si llegamos tarde. Ante toda esa presión que es muy normal en nuestra realidad, nos toca cepillarnos los dientes, mirarnos al espejo como todos los días y luego calzar las cosas para ir a trabajar. Las cosas en el trabajo tampoco nos resultan tan bien, apenas llegamos ningún otro trabajador se percata de nuestra existencia, todo que tenemos que hacer es ir a nuestra oficina y hacer lo que nos toca para poder vivir. También nuestro empleador, una gran empresa que acapara la vista en una ciudad gris y súper poblada, nos presiona sobre nuestro rendimiento, que cada vez resulta más bajo, y que nuestro empleo se encuentra en peligro, ya que las nuevas tecnologías han hecho que se puedan reducir los costos con métodos que son más eficientes, y que obviamente requieren menos personal humano. Luego de eso la cosa cambia, si bien nuevamente volvemos a la rutina de llegar a casa, dormir, despertar y prepararse para la rutina otra vez, en nuestro personaje empieza a surgir un cambio , empieza una etapa que se acerca al delirio y a un mundo ficticio, pero que a su vez permite que por una vez el personaje pueda abrirse al mundo y conocer una nueva realidad más allá de esa vida gris a la que estaba acostumbrado.

La jugabilidad se basa en el acompañamiento del personaje en la rutina diaria, y en las cosas que van surgiendo en este nuevo cambio. Si bien el juego cuenta con una narrativa que se lleva a cabo de una forma lineal, el título nos da una sensación de libertad en cuanto a la toma de decisiones y el camino que vamos eligiendo junto a ella. Tampoco existe una dificultad o una forma de perder en el , si nos deja a libertad la exploración que vamos a realizar, ya que podemos encontrarnos con detalles o algunas sorpresas si nos detenemos a explorar el mundo que nos rodea con mayor atención. También contamos con algunos puzles o minijuegos en momentos determinados, como en el uso del teléfono móvil o en el trabajo, en el que debemos armar como una serie de rompecabezas para cumplir con nuestra cuota laboral diaria. Lo fantástico del juego es el acompañamiento narrativo del que somos presentes, como vemos la evolución de nuestro personaje, que puede ser uno mismo, y como cambia a partir de qué aparecen los colores en el mundo. Este juego ver revisado en la versión de Nintendo Switch, tiene la posibilidad de jugarse en múltiples idiomas (incluyendo el español) , quizá la única pega que he notado, es que en algunos momentos cae el rendimiento de las imágenes, pero tampoco llega a entorpecer a la jugabilidad.

El apartado visual, es uno de los aspectos mejor trabajados en el juego. El título parte de un diseño minimalista que presenta una paleta de colores en escala de grises que representa perfectamente en ese mundo sombrío en el que el personaje vive , o más bien en la forma que este percibe su propia vida. A medida que va pasando el tiempo comienzan a surgir los colores, además de cinemáticas que se van hacia un lado más fantástico, alejándose de la realidad, pero que al final cobra un sentido en el juego y en su reflexión final.

En síntesis, Mosaic es un juego realmente interesante que nos invita a reflexionar sobre la teoría de que si trabajamos para vivir o vivimos para trabajar. También nos brinda una experiencia sumamente entretenida, en el que acompañamos al cambio en un personaje que puede ser cualquiera de nosotros.

Calificación 8.5/10