Crítica: Yo no duermo la siesta

A Natalí la llevan a pasar el día a casa de su vecina Rita para resguardarla del difícil momento que se está viviendo en su casa con su madre enferma. Sin embargo, en la casa de Rita, la cosas tampoco están como se esperaba. Estás niñas vecinas atravesarán las horas de la siesta dejándonos espiar su singular universo e ir encontrando las piezas que nos harán comprender por qué ese día no será igual a ningún otro.

Dorita es la empleada de una humilde casa situada en algún pueblo cuyos acentos remiten a tonos correntinos, una casa en la cuál se desempeña en múltiples tareas para llevar adelante el hogar, ella es la cocinera, niñera, cuidadora de Aníbal, el hermano de la dueña de casa el cuál padece un trastorno neurológico, y claro, también de la limpieza. Como si esto le fuera poco, anda con mal de amores.

Es un día muy caluroso, Hila se fue a trabajar, y luego del almuerzo, Dorita quiere que todos descansen un poco y duerman la siesta, pero Natalí no comparte esa costumbre, y sus travesuras acompañadas por Rita, que la consciente en todo porque sabe que está pasando un difícil momento familiar, harán que nadie logre descansar.

El universo infantil que las acompaña, hace que todo se transforme en un caos, Aníbal luego de un ataque de nervios, se trepa a un árbol, los juegos de videoclips telenovelescos arrebatan la limpieza, también un perro muerto y una moto que no arranca son parte de este territorio, al cuál se suma el hijo de Cacho, que arrepentido y dispuesto cambiar, con la ayuda de las niñas, reclama por el amor de Dori y harán que ella tome una decisión.

Una historia atravesada por el cruce del mundo adulto con el de la infancia, vínculos que trascienden las edades, en una línea que se acerca al realismo costumbrista, con un toque de humor fresco.

Una dirección impecable, sensible, poética y llena de detalles, con imágenes que trascienden lo visual y actuaciones muy bien logradas que consiguen que todo encastre perfectamente y el espectador se sienta parte de ese mundo impredecible.

Ficha técnica

Actúan: Mauro Álvarez, Agustina Cabo/Laura Grandinetti, Sandra Grandinetti,

Luciana Grasso, María Marull y Marcelo Pozzi

Escenografía: Alicia Leloutre y José Escobar

Iluminación: Matías Sendón

Vestuario: Jam Monti

Foto y diseño gráfico: Natalia Milazzo

Fotografías de escena: Sebastián Arpesella

Sonido: Micaela Vilanova

Coreografía y colaboración creativa: Silvia Gómez Giusto

Prensa y difusión: Carolina Alfonso

Asistente general: Lara Todeschini y Javier Torres Dowdall

Supervisión dramatúrgica: Javier Daulte

Dramaturgia y dirección: Paula Marull

Reestreno tercera temporada: 15 de marzo de 2017

Funciones: miércoles 21 hs.

Duración: 65 minutos

Espacio Callejón

Humahuaca 3759

Teléfono: 4862-1167

Reservas y compra de entradas: www.alternativateatral.com

Valor de la entrada: $200 / $ 180 (descuentos a estudiantes y jubilados).

Venta anticipada: 2 x $ 360.

Julieta Ale

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