Crítica: Deseo de matar

Crítica de Andrés Prillo

La secuencia inicial de Deseo de matar (Death Wish, remake de una versión de 1974 con Charles Bronson) contiene las virtudes potenciales y las carencias efectivas de toda la película. Se puede ver desde el cielo la ciudad de Chicago de noche, iluminada por los rascacielos mientras un patrullero recorre velozmente sus calles dirigiéndose a un hospital. Al llegar el médico encargado del caso, el Doctor Paul Kersey (Bruce Willis) anuncia fríamente que el oficial de policía que acaba de llegar herido no tiene salvación y se prepara para intentar salvar a su agresor que llegó en el mismo auto. El compañero del policía le pregunta dolido: “¿Vas a ir a salvar a el animal que le hizo esto?”. El Doctor contesta pragmáticamente: Si puedo, sí.

En esta secuencia había un concepto, una visión clara: La ciudad como una selva de asfalto, un terreno peligroso dominado por la violencia urbana, una decisión moral de parte del médico de tratar al criminal y al policía como seres iguales, el odio de la ley ante los delincuentes como seres inferiores. Lamentablemente, este contexto de cierta ambigüedad será abandonado en gran parte de la película, limitándose a un relato convencional de venganza. Un buen ciudadano, un padre y esposo ejemplar al que la injusticia de la inseguridad lo “obligará” a abandonar toda piedad y vengarse directamente de los “tipos malos”.

El disparador del relato es un típico asalto violento que despierta en el protagonista los peores instintos del ser humano. Es aquí donde aparece la mano del director Eli Roth (famoso por hacer películas de terror ultra violentas como “Hostel”) para filmar la cacería de Kersey de los tres criminales con grados de violencia cada vez más explícita. El momento clave de cambio para el Doctor sucede después del entierro de su esposa, cuando su suegro ataca a unos cazadores furtivos que entraron a su propiedad. En el incidente debe matar a un ciervo herido para acabar con su sufrimiento, sentenciando: “No hay Dios. Si un hombre quiere justicia tiene que actuar con sus propias manos”.

Esta visión desesperanzada y nihilista del mundo será el trasfondo de la acción dramática y la justificación para la violencia personal por fuera de la ley democrática. Aquí entra en juego el único personaje secundario de cierta relevancia, el policía a cargo de la investigación del asalto (Dean Norris, quien en gran medida repite su rol de policía que inmortalizó en Breaking Bad). La mejor escena entre Willis y Norris ocurre en la comisaría, cuando ante la incapacidad policial para resolver delitos el oficial le dice al Doctor: Ten fe. Y mirando las fotos de las decenas de casos sin resolver, el Doc decidirá entrar en acción. Los momentos más lúcidos se dan cuando la película se toma con ironía la oscuridad de la trama, burlándose de la facilidad con que se pueden conseguir armas en Estados Unidos, donde en pocos días se puede conseguir legalmente acceso a un fusil de asalto que “pesa menos que un recién nacido”.

En relación a este tema, es interesante la reacción polémica que está generando en su país de origen. Mientras la crítica la desprecia sin atenuantes, en el público tuvo una recepción positiva (14% contra 86% en Rotten Tomatoes). Esto se debe a que el enojo de la prensa excede a la obra en sí. Se la acusa de banalizar un tema sensible como el control de armas y los tiroteos civiles en Escuelas y Universidades al legitimar la violencia por mano propia. La película en definitiva merece ser cuestionada por la falta de tensión, escasa originalidad y casi nulo desarrollo de personajes. Pero se la criticó con una dureza excesiva por razones de coyuntura, cuando la película en última instancia es una obra trivial, escapista, sin ningún mensaje profundo sobre el mundo. Si Deseo de morir tiene un rasgo de redención es en el modesto placer cinéfilo de volver a ver a Bruce Willis con un arma en pantalla grande.

Calificación: 5.5/10

TÍTULO ORIGINAL: Death Wish

ACTORES PRINCIPALES: Bruce Willis, Dean Harris, Vincent D’Onofrio, Elizabeth Shue

GÉNERO: Policial, Drama, Acción, Humor Negro

DIRECCIÓN: Eli Roth

DURACIÓN: 108 Minutos

ORIGEN: Estados Unidos

DISTRIBUIDORA: Digicine

ESTRENO: 8 de Marzo de 2018

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