Análisis: Riot: Civil Unrest

Pensando en la experiencia que he tenido con el juego Riot: Civil Unrest, me es inevitable imaginar el control de este juego en una situación aquí en Buenos Aires. Imaginando alguna protesta con docentes, gremialistas o estudiantes, enfrentándose a la policía federal de pato Bullrich. Hago una idea para los que viven aquí entiendan la relación que se tiene con el juego, para los que están más lejos, es un juego que nos pone en la piel de grupos de personas en medio de protestas, donde tienes distintas misiones para llevar a cabo, antes causando algunas revueltas por ahí. Un título con un planteamiento interesante, pero con una jugabilidad muy particular y que quizá no sea para cualquiera.

El juego nos introduce en un mundo de lleno de descontento social, donde la crisis económica afecta a las masas y terminan manifestándose en violentos disturbios, nada alejado de la realidad. Así como en un principio nos embarcan en la misión de evitar que un grupo de estudiantes sean desalojados del punto de protesta por parte de la fuerza policial, tenemos un montos de situaciones similares donde debemos ser estratégicos para lograr el objetivo. Tenemos muchas herramientas en el juego, como dar aviso a las redes sociales , concentrar el grupo en un determinado sitio, y como no, utilizar la violencia para causar disturbios. El título publicado por Merge Ganes resulta ser un simulador de revueltas sociales en 8 Bits que llegará a la consola Nintendo Switch.

Jugabilidad:

La jugabilidad del juego se trata básicamente de controlar a los grupos sociales en distintos escenarios y lograr las misiones que se plantean. Los sitios de las revueltas son diversos y están inspirados en situaciones reales, es así como nos podemos meter en una protesta contra el crimen en Egipto, otra en Grecia contra la contrucción de un vertedero ilegal, entre otros sucesos. Lo mejor del juego es su inspiración en los hechos cotidianos, y es por ahí donde el jugador empezará a actuar a través de la experiencia que se tiene en cuanto al conocimiento de la sociedad.

Para iniciar es recomendable utilizar el modo Muy Fácil, ya que no hay una guía inicial sobre cómo debes manejar el juego, ya que lo tienes que hacer de forma intuitiva. Una vez que vas adquiriendo experiencia en las revueltas, la cosa se hace más sencilla y más entretenida. En cuanto a los modos de juego, tenemos inicialmente el modo global, que consta de dos campañas que está controlada una por cada bando, y que van desde situaciones de la primavera árabe, protestas en Italia, en España, entre otros lugares. Existe una conexión entre cada una de las campañas , ya que las acciones que cometiste en una misión tendrán repercusión en las otras , por ej, si acudes mucho a la violencia la seguridad será más rígida. En el modo historia , vuelves a las mismas misiones pero sin la conexión entre sí, lo que te permite poder tener una estrategia específica para cada revuelta y poder usar esas tácticas para el modo global. La última modalidad es el modo versus , en que se podrá introducir al juego hasta cuatro jugadores, divididos en dos bandos entre sí.

El juego es entretenido desde su planteamiento, cuesta en un principio entender sus controles y como llevar a cabo las misiones , pero luego se hace algo sencillo, y hasta quizá repetitivo. El modo versus si tiene un buen añadido debido a la falta previsibilidad ante las decisiones del oponente, aunque si, requiere también práctica previa en los modos principales

Apartado Técnico:

El juego está desarrollado en 8 Bits, y a pesar de tener un buen diseño artístico de los escenarios, la calidad gráfica hace a la jugabilidad un tanto confusa. Si se puede destacar la utilización de escenarios reales , los detalles en los que se identifica al pueblo y las fuerzas represoras, así como los añadidos para causar revueltas o pedir ayuda a través de las redes. Echa falta un poco más de trabajo en el apartado visual, aunque si, el juego es una pasada y entretiene desde su planteamiento.

Duración:

En cuanto a la duración, completar las primeras fases del juego puede llevarte alrededor de unas 3 horas , si. Contar la posibilidad de realizar las misiones desde el bando contrario. La dificultad va creciendo bastante a medida que vas superando las misiones en el modo global, debido a las acciones que has tomado. De todos modos puede resultar un tanto repetitiva la experiencia.

Conclusión:

Riot: Civil Unrest es un juego que parte de un planteamiento muy interesante, donde debes comandar a un grupo de personas dentro de determinadas situaciones dentro de este simulador de revueltas sociales. El juego es bastante entretenido a pesar de sus carencias a nivel gráfico, y lo repetitivo que puede resultar en un momento determinado. Es una opción interesante para probar si tienes curiosidad en el tema de las revueltas sociales.

Lo mejor:

Su planteamiento muy interesante y la inspiración con situaciones reales

La jugabilidad entrelazada en el modo global

Su multijugador

Lo peor:

Lo confuso de su apartado gráfico

Puede resultar algo repetitivo

No es un juego para todos , si no estás interesado en su temática.

Calificación 6/10

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s