Crítica: Cásate conmigo



Con aroma a Domingo depresivo…

Para que no nos olvidemos de que existe el subgénero de comedia romántica llega éste proyecto completamente ajeno al tema de Nicky Jam. Kat Coiro, directora de televisión, debuta en cines con una película que podría funcionar tranquilamente como un remake flojo de UN LUGAR LLAMADO NOTHING HILL.



La historia a Kat Valdez (Jennifer Lopez) y a Charlie Gilbert (Owen Wilson), una es una estrella de la música consagrada y mundialmente famosa mientras que el otro es un anticuado profesor de Matemática neoyorquino Charlie Gilbert (Owen Wilson). Sus vidas se cruzan cuando la cantante descubre en un concierto en vivo que su pareja, el también exitoso Bastian (Maluma), la engaña con cuanta piba se le cruze, lo que la lleva a optar por casarse con un tipo random que estaba de casualidad en la tribuna, nuestro querido Owen! Tras ésto y con la presión de toda la prensa berreta mundial ambos comenzarán a conocerse y a intercambiar detalles de sus vidas.

La situación fue muy extraña. Ver en un mismo plano a Sam Tarly de traje y corbata con Maluma es algo que se ve raro bajo cualquier punto de vista. Se que son estrellas, actores, cantantes, lo que sea, pero de verdad fue un cruce que no esperaba ver ni ahí. La comedia de la película debió haberse quedado en los intercambios entre los personajes de Lopez y Wilson, ya que todo lo que esta fuera de ahí es bastante carente de carisma. Sarah Silverman intenta aportar una cuota de humor a la película y colabora en que uno quiera salir corriendo de la sala, y en lo personal, todo ese estilo contemporáneo de tocar elementos como las redes sociales y la viralización de noticias amarillistas no me termina de convencer.

El reparto es liderado por Owen Wilson, quien se carga a cuestas la calidad actoral de la cinta, mientras que Lopez se lleva las miradas. Estas características de ambos hacen que el romance que se presenta se vuelva encantador y hace que quiera verlos juntos al final. Los mundos opuestos de ambos y como se cruzan funciona bien siempre y cuando ellos esten en escena, ya que el elenco de personajes secundarios no colabora.

CASATE CONMIGO es una película de esas que pasan los Domingos tristes a las 4 de la tarde, de esas que ayudan a no pegarse un corchazo pero a la vez nos disminuyen con su grasitud la producción de endorfina. A no ser que sean una milf aficionada al tinto o una niña del 2000 que viajo en el tiempo que fue adopt ada y esta JUSTO aburrida en una pijamada les aconsejo que mejor se aproximen a algo con mas nutrientes.

Calificación 4/10

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