Análisis The Last of Us Part 1 para PS5

Por Jorge Rey




Han transcurrido 10 años desde que Naughty Dog lanzara uno de los mejores juegos de todos los tiempos, The Last of Us el cual aún se considera un juego que cambió la forma de ver los videojuegos. 

Cuando lo jugué por primera vez, me impactó. Nunca había jugado algo que contara su historia de una manera tan cruda y realista, con una narrativa al nivel de las mejores historias de Hollywood. Hoy 10 años después de aquello y al terminar esta nueva versión para PS5, he tenido una experiencia tan maravillosa que representa lo lejos que ha llegado el desarrollo de los videojuegos en estos últimos 10 años.



Es cierto que el juego ha visto ya dos generaciones distintas y dos diferentes reconstrucciones en cuanto a las mejoras visuales, y que muchos nos preguntábamos, si esta versión era necesaria, pero lo que han conseguido con esta nueva versión roza los límites de la perfección, incluso superando a su predecesor, y es que desde el primer fotograma y el primer segundo de juego, estas mejoras saltan a la vista y no solo las más llamativas, también las más sutiles, como las mejoras ambientales, las luces, las sombras, cada pequeño detalle que te rodea, y es que el salto que notas es muy grande, si te pasa como me pasó a mi, que los recuerdos que te vienen a la mente son los de la primera versión del juego. En pocas palabras, Naughty Dog ha dado un golpe sobre la mesa a la hora de cómo se debe hacer un remake de calidad, y muchos tendrán que tomar nota y aprender de ellos.



Una nueva visión de las cosas…


Quise jugar todo el título mientras buscaba gameplays del juego original para tener una comparación 1:1 de cada escenario, cinemática y personajes que aparecen en el juego y me sorprendía constantemente con lo que se ha conseguido para esta nueva versión para PS5.

Y es que ahora las ciudades que vamos visitando están mucho más detalladas, más cubiertas de vegetación, si de esa que envuelve los edificios y cubre el suelo en grandes extensiones, y que al acercarse, antes, en las versiones anteriores, notábamos como los detalles y las texturas no eran del todo definidas, sin embargo en esta nueva versión puedes ver incluso como la luz se filtra entre las hojas más dispersas. Lo que una vez fueron solo caminos con plantas cubiertas de vegetación a su alrededor, ahora es una red de diferentes tonos de verde que se entrelazan y parecen tener vida propia, donde el musgo, las malas hierbas, el césped y los tallos de las plantas se superponen unos con otros y se entrelazan con los caminos, cubren los automóviles y los edificios, creando un contraste a tu alrededor y un vibrante ecosistema entre el viejo mundo y el nuevo mundo.



Y es que si hay algo que han conseguido hacer muy bien, es que la estética en los entornos de The Last of Us Part 1 se conjugue mucho mejor con lo que vimos en The Last of Us Part 2, presentándonos unos entornos más verdes y naturales que aquellos tonos anaranjados y marrones que estaban muy presentes en el juego original, y que se sentía casi más como un filtro que como una luz natural del propio ambiente. 

Las fachadas, los escaparates, los interiores de los edificios y prácticamente cualquier entorno que se te venga a la mente a la hora de recordar el título original, han visto una mejora visual que no podrás imaginar, y es que la infinidad de detalles y texturas que podremos apreciar ahora, reflejan aún mejor este mundo post apocalíptico. Los colores resaltan a medida que exploras los interiores, ves la luz atravesar los cristales y la oscuridad oscurece secciones de las alcantarillas con una sutileza tan maravillosa que consigue crear una atmósfera completamente nueva con respecto a las dos versiones anteriores.

Si volvemos la mirada 10 años atrás, nos daremos cuenta de  cuánto restringía la tecnología lo que Naughty Dog podia llegar a hacer, mientras volvía a ver cada ubicación 10 años después de mi primera experiencia en The Last of Us, me sorprendía lo diferentes que son ahora las distintas secciones de cada escenario, literalmente parece un juego totalmente nuevo en esta nueva versión, pero a la vez todo sigue igual. Y es que todos estos nuevos detalles le dan a The Last of Us Part 1 una frescura que hace que el nivel de inmersión en la historia sea como una nueva primera vez, creando de nuevo una sensación post apocalíptica más intensificada y que, como os comentaba antes, y a pesar de ser uno de los que pensaba, que una nueva versión del producto podría ser innecesaria, realmente pienso que todo esto nos hace sentir como si estuviéramos ante un juego completamente nuevo.



Nueva Generación nuevas sensaciones…

Todo este realismo adicional agregado en esta nueva versión agrega una dimensión completamente nueva a la experiencia de The Last of Us, incluso si ya lo habías jugado antes, pero aunque así fuera, estamos ante una nueva generación de consolas, y estas también han cambiado mucho en 10 años, y es que ahora tenemos que sumar a nuestra experiencia en The Last of Us Part 1 algo más que no teníamos en su versión original, el audio 3D, y es que esto realmente amplifica la experiencia todavía mucho más, ya que ahora escucharemos a los enemigos chillar mucho antes de que los veas, y la sensación de ser atrapado por los Stalkers que están detrás de ti o al acecho en las sombras, es realmente espeluznante.

Y es que ahora también podremos notar la desesperación de Joel, reflejada en nuestro DualSense durante una intensa pelea, sentiremos las sutiles respiraciones del protagonista mientras sufre, o nos asustaremos con el estruendo del controlador cuando el camión blindado pase y sacuda el suelo, o la suavidad de los gatillos y la resistencia que diferencia cada arma, y es que estos pequeños detalles le dan a todo el juego una mayor sensación de reflejar el nuestra inmersión como si estuviéramos en el mundo real.

Pero las novedades no se quedan ahí, sistemas como el nuevo banco de trabajo y el menú coleccionable totalmente renovado, que se heredan de The Last of Us Part 2, nos brindan la importancia de los elementos en el mundo en el que nos movemos y nos ayudan a eliminar la idea de que las armas son solo una pistolita de un videojuego o que un documento es solo un mero coleccionable.

Las mejoras en cuanto a la nueva IA enemiga también son un soplo de aire fresco en la experiencia de juego y de la aventura de Joel y Ellie por este mundo post apocalíptico que no nos pondrá las cosas fáciles. Los enemigos ahora son mucho más inteligentes y sofisticados. Esto nos lleva a que ahora el juego ya no parece un paseo como nos podía pasar a veces en el original, ya que ahora derrotas a los enemigos uno por uno de maneras muy diferentes y teniendo que usar a veces el sigilo de una manera más planificada.

Los enemigos «humanos» ahora retrocederán, se concentrarán más en tu posición, mirarán a su alrededor desesperadamente y si uno de ellos se topara con un amigo muerto, te sorprenderán desviándose de los caminos que estaban predeterminados en aquella ya obsoleta primera versión del juego. 

Y es que si, podríamos decir que el juego se parece a The Last of Us Part 2, pero en cierta manera, ya que aún conservas esa sensación más restringida que teníamos en la primera entrega, como con Joel, que ofrece una sensación diferente, más tosca, con respecto a la mayor libertad de manejo de Ellie.

Es cierto que estas mejoras, sumadas a las actualizaciones generales y a las animaciones faciales cuando disparamos, así como las imágenes mejoradas durante las escenas  cinemáticas, ayudan a llevar The Last of Us Part 1 a un mismo lugar en el tiempo, y que ambas entregas no difieran tanto entre sí.



Resumiendo…

En The Last of Us Part 1 toda la experiencia principal y todo lo que en su momento hizo genial a The Last of Us permanece intacto. Pero eso si, después de jugar The Last of Us Part 1 y ver todas las actualizaciones y mejoras en acción, y como no echando la vista atrás, puedo decir, que aunque en un principio no pensara así, rehacer este título era necesario.

Todo lo añadido, desde las mejoras visuales en el juego, la nueva experiencia con DualSense y la renovada IA hasta los entornos completamente renovados, amplifican mucho más las emociones, los sentimientos y los temas tan crudos, que The Last of Us nos quiso transmitir con el juego original hace 10 años.



A mi parecer y esto es una opinión muy personal, es raro que una nueva versión o remaster o remake de algún juego, me haga sentir que realmente la transformación del juego merecía la pena, y mucho menos para un juego que tiene 10 años, pero The Last of Us Part 1 es la excepción. Todos estos cambios hacen que el juego parezca algo más de lo que fue, y esto ilustra lo lejos que han llegado los videjuegos en tan poco tiempo.

Calificación 10/10

Sonido 10/10

Gráficos 10/10

Jugabilidad 10/10

PRIMAVERA SOUND | Hernán Cattaneo se suma al lineup de la primera edición en Buenos Aires 🌸

PRIMAVERA SOUND BUENOS AIRES SUMA A HERNÁN CATTANEO A SU LINEUP Y CONFIRMA UN NUEVO ABONO PARA LAS FECHAS MÁS PEDIDAS POR EL PÚBLICO




Se acerca la fecha de inicio del festival y el lineup se vuelve aún más irresistible anunciando la incorporación del reconocido DJ y productor Hernán Cattaneo y confirmando una nueva opción de abono de 2 días para quienes deseen asistir a las dos fechas del fin de semana del 12 y 13 de noviembre.


TICKETS EN VENTA ÚNICAMENTE A TRAVÉS DE ALLACCESS.COM.AR


¿Te imaginás un Primavera Sound en Argentina? Cuántas veces nos habremos hecho esa pregunta mientras mirábamos un video del festival, las historias de alguien que viajó y fue parte, o tan solo uno de esos impactantes afiches con los artistas que reúne cada edición. Ahora no tendremos que usar más la imaginación, porque en muy poco tiempo ese sueño se convertirá en realidad y viviremos el primer #PrimaveraSoundBSAS.

El festival confirma un nuevo abono de fin de semana para las fechas del sábado 12 y domingo 13 de noviembre a $20.000 + service charge. Quienes hayan adquirido tickets para solo una de las fechas de ese fin de semana podrán optar por el upgrade, pagando la diferencia entre el valor de su entrada y esta nueva opción.

Los tickets se pueden adquirir en hasta 6 cuotas sin interés con tarjeta Santander American Express.

Reseña: Cosa Hecha

La ardua tarea de unir los fragmentos

En el espacio de investigación teatral “El Brío”, Ignacio Torres dirige una obra de su propia autoría que se exilia en un futuro cercano de Argentina, cuestionando el verdadero carácter que guarda una distopía.



En lo que simula ser un living corriente, una pareja vive los primeros momentos del fin de su relación. Sumido en la interacción de sus redes sociales, el trabajo de Gael consiste en postear sus mejores caídas, que comparten miles de seguidores, incluyendo una adolescente aimara y k-popera, que se vuelve su fan número uno. Intrincadamente, se cuela en la historia de la pareja, el vínculo desgastado de los padres de Gael, más que nada el del padre, quien se ve atacado y repudiado por su voto en contra de una ley que permite adoptar hijos por medio de aplicaciones. Mientras los intérpretes se rozan desinteresadamente entre ellos, el espacio del living parece no verse afectado por ninguna de las acciones que los personajes puedan cometer. Como una casa fantasma, “Cosa hecha” se vuelve un título que calza perfectamente para esta comedia de desencuentros, como un enredo desilusionado que viene a espejar lo superficial de nuestros vínculos y lo ajeno de nuestros deseos. 

Los objetos se mueven en el espacio como si nadie los manipulara: los vasos de cerveza quedan intactos, los retratos familiares ausentes y los muebles vacíos. Los distintos escenarios se cruzan pero no se tocan: entre la pareja y los suegros las conversaciones parecen pender de un hilo, atravesadas por un dispositivo que, implícitamente, se sobreentiende ya que está allí, pero no se ve en escena. La tecnología atraviesa toda la obra pero sin embargo sólo se puede ver un teléfono, y de alguna manera el universo que Ignacio Torres elabora deja en las butacas un peso que ahonda tanto en el cuerpo de los intérpretes como en el del público. En una época llevada al límite, donde la comunicación masiva desencadena un efecto globalizador, la desconexión sensible se percibe como un duelo constante. Todo gira alrededor de una crisis de pareja no muy distinta a la de nuestro presente cotidiano: amores desaforados y odios viscerales. Pero, de alguna forma, en el silencio del escenario se percibe una problemática más subyacente todavía, un conflicto emocional que se teje en cada personaje como un cortocircuito sensible. El teléfono constantemente suena, pero nadie se atreve a atenderlo. 

Asimismo, la obra se permite tomar un color precioso con el choque de referencias: entre la música k-pop, la política partidaria, las cerezas y las redes sociales, “Cosa hecha” mezcla universos de manera avasallante. En ese espacio tan minimalista y vacío, una avalancha cultural se come toda la escena, en lo que se percibe como un absurdo retrato de nuestra época posmoderna, la integración de un todo que se vuelve cada vez más fragmentado. Sin embargo, no se dibuja un tono solemne en el relato que representa la obra, sino que se permite la intromisión de risas cómplices entre el bruto reflejo de nuestra propia comedia. Un tinte absurdo atraviesa la pieza por completo: una mujer que pretende traer a su marido de vuelta en sí con el cultivo de cerezas, un político que se refugia en su nuevo perro para no enfrentar los ataques del exterior y una adolescente que sueña con ser una estrella con tal de no hablar sobre su mamá. “Cosa hecha” le demanda al público el trabajo detallado de recolectar las piezas para vislumbrar que se esconde en el fondo de su historia. 

Siempre es un goce ver cómo una propuesta reinventa por completo la sala de un teatro, y la dirección de Ignacio Torres traslada imaginativamente al total del público hacia otro lugar sumamente diferente. Hermosa y rota, “Cosa hecha” atrapa a la audiencia en el centro del escenario y la conmueve de manera dulce, para luego prender las luces de sala y soltarla al mundo, intentando juntar los fragmentos que restaron una vez terminada la función.

“Cosa hecha” está todos los sábados de septiembre en el teatro “El Brío” a las 20hs. Podés conseguir tus entradas por Alternativa Teatral.